sábado, marzo 27, 2010

¿Y eso cómo se hace, don Jaime...?

Ya no me sorprende la obsesión de Jaime Mayor Oreja de enturbiar la lucha antiterrorista cuando no es él o alguno de los suyos quien la dirige. Tampoco me sorprende que dé a ETA una vez más la capacidad de interlocutor político en el día de hoy porque con ello piense que hace daño al Gobierno. Me sorprende mucho menos su escasa habilidad política de plantear la connivencia del Ejecutivo con la rama política abertzale justo la misma semana en la que el Consejo de Ministros endurece las leyes para impedir que vuelvan a las instituciones. Ni mucho menos ese afán por insistir en teorías que absolutamente nadie le ha respaldado, ni siquiera un Mariano Rajoy que ha adoptado la posición de siempre: ambigua primero y callada después.

No se puede decir que sea novedoso que Mayor Oreja se refugie en medios afines para soltar sus barbaridades monotemáticas (¿este señor no se supone que ahora trabaja como eurodiputado y no como ministro del Interior?). Tampoco que se exija al Gobierno que pruebe su inocencia en lugar de probar él la culpabilidad que le achaca (y el Estado de Derecho me lo paso por donde ya se sabe). Y menos aún que decida dar credibilidad a Gara sólo cuando le interesa (en el 11-M ya sabemos que Gara mentía, claro, que ETA tenía algo que ver) para dar así un halo de credibilidad a sus teorías conspirativas. O que convierta los "muchos signos" que él ve o sus "certezas" en dogmas de fe que tenemos que creer todos, pensemos lo que pensemos (como aquella "convicción moral" de Mariano Rajoy en la jornada de reflexión previa a las elecciones de 2004).

Pero hay una cosa que sí me ha sorprendido, sí. Dice el eurodiputado (alejado del País Vasco por su trabajo en Bruselas pero aún así autoproclamado conocedor absoluto de la realidad de Euskadi hoy; por lo visto, más que uno que, siendo también del PP vasco, rechaza sus teorías: Antonio Basagoiti) que Zapatero y ETA son aliados potenciales. Dice que Zapatero y ETA comparten "puntos en común" en sus estrategias, puntos en común que luego limita a uno: "una España debilitada" (me quedo más tranquilidad, así no es necesario saber qué opina ETA del Ministerio de Igualdad...). Dice que, en base a estas coincidencias y en el marco de la segunda fase de la negociación con ETA, Zapatero cumplirá su parte del acuerdo permitiendo a la izquierda abertzale que concurra en las próximas elecciones municipales de 2011. Y ETA cumpliría su parte haciendo que el Gobierno gane las elecciones generales de 2012, llegando "a un punto en el que se haga entender que si gana el PSOE llegará la paz, y si lo hace el PP no".

¿Y eso cómo se hace, don Jaime...? Ilústranos, porque eso sí que me parecería interesante que lo aclararas... ¿Cómo demonios hace una banda terrorista, criminal y asesina para entregar un Gobierno democrático, de esos que elegimos los ciudadanos por si lo has olvidado, a un partido político cualquiera? Dínoslo, don Jaime, dínoslo... Que igual la absurda explicación que se te ocurra, la que nunca te van a pedir en las entrevistas que concedes a medios afines, dice todavía más de ti como político que todo lo que he mencionado en este texto.

lunes, marzo 22, 2010

Star Wars in Concert

Pienso en los sueños que tenía de niño. Los sueños de niño, quiero decir, no los del adulto en que se convertiría ese niño. Cuando no existía Internet, cuando el DVD era pura ciencia ficción, cuando vivíamos con el VHS y el cassette, cuando los sueños imposibles parecían de verdad imposibles. Y me acuerdo de uno de esos sueños: ver a una orquesta tocar los temas de Star Wars, la prodigiosa e inolvidable música de John Williams. Un sueño hecho realidad el sábado por la noche. El espectáculo Star Wars in Concert llegó a Madrid para un único día de función. Y un gran amigo se acordó de este sueño. Quizá no sabía que era, en realidad, un sueño tan anhelado. Pero sabía que era un sueño, sabía lo mucho que iba a disfrutarlo. Cuando consiguió las entradas, hace ya meses, me dijo que no hiciera planes para el sábado pasado. No me dijo por qué. No hacía falta. Un sueño hecho realidad, sí.

Dirk Brossé dirigó a la Royal Philarmonic Concert Orchestra a lo largo de casi dos horas, separadas por un descanso de veinte minutos. No sé si se puede llegar a disfrutar en un espectáculo de cualquier tipo tanto como yo lo hice el sábado con éste. Y aún así, el fanático que llevo dentro, hecho de menos dos cosas. La primera, escuchar a un gran coro entonar alguna de las melodías como el Duel of the fates del Episodio I, La amenza fantasma. La segunda, que no apareciera el que, para mí, es el corte musical más hermoso de toda la saga, el que acompaña al duelo de sables de luz entre Luke y Darth Vader en el Episodio VI, El retorno del Jedi. Bueno, y faltó también la presencia del inigualable John Williams, un genio absoluto al que me hubiera encantado poder aplaudir en vivo. ¿Pero qué son estos pequeños inconvenientes al lado de dos horas de pura felicidad?

El espectáculo lo condujo Anthony Daniels, un actor que, dentro de la carcasa de C-3PO, ha aparecido en las seis películas de la saga. Sólo por él ya hubiera merecido la pena estar allí. Muy de agradecer ese pequeño detalle de ofrecer el saludo y la despedida en un forzado castellano. Muy divertidos los momentos en los que se metía de lleno en la piel del androide de protocolo más famoso de la galaxia (y que hicieron reír a todo el auditorio). Yo no paraba de pensar la suerte que tiene este hombre, la que tuvo cuando allá por los años 70 George Lucas decidió escogerle para dar vida a este personaje. Ahora es un emblema de lo que significa Star Wars. Y cómo se lo debe de pasar el tío en espectáculos como el del sábado, con el aplauso y el cariño de la gente.

Durante la primera mitad del espectáculo, me entró cierto miedo. Temía que la nueva trilogía ganara en minutos a la clásica. La música de las tres primeras películas es legendaria, maravillosa. Es Historia pura del cine, porque, además de su gran calidad, cambió la concepción de la música cinematográfica para siempre. Son temas que muchos llevamos en la cabeza y en el corazón desde hace décadas. La nueva trilogía tiene muy buena música, a ratos excepcional, pero en esto no hay color. Mi temor, en todo caso, era infundado. Fue una fusión magnífica de los temas de ambas trilogías, de los personajes de todas las películas, de las imágenes de toda una vida. Y todo contado en orden cronológico, pero de la cronología de la galaxia. Anakin primero fue un niño esclavo, después aprendiz y caballero Jedi y, finalmente y antes de su redención, Lord Sith. Y así nos lo fueron enseñando en el espectáculo.

Darth Vader es, para mí, el más grande villano de la ficción cinematográfica. Su tema musical, la Marcha Imperial, una gozada difícil de igualar. Estos cuatro minutos de este espectáculo forman ya parte de mis recuerdos más hermosos. Cuatro minutos con los que acabó la primera parte del espectáculo, un subidón de adrenalina, de recuerdos, de imágenes y de sonidos. Una maravilla. Cuando acabó, el pensamiento era lógico: con esto tiene que acabar el concierto. Y con eso acabó. La Marcha Imperial fue la respuesta de la maravillosa orquesta a una salva de aplausos de un público puesto en pie. Anthony Daniels nos pidió un momento de silencio y, con marcadísimo acento británico, nos preguntó. "¿otro?". Y otro nos dieron. Otra Marcha Imperial. Otro momento de gloria, aderezado además por el momento más divertido de la noche: un primer plano en la pantalla gigante de la artista que tocaba el triángulo. Un preciso y precioso toque, sólo uno. Qué maravilla.

Al maravilloso sonido del Palacio de los Deportes (tan maravilloso como absurdo el comportamiento de su departamento de prensa, que, al parecer, si no llegas de parte de un gran medio de comunicación, ni siquiera se digna a contestar a tus correos pidiendo información; y eso no sólo lo digo por no haber recibido respuesta a dos correos sobre este espectáculo, sino a otras experiencias que ya me han contado), hubo que añadir un buen espectáculo visual. La selección de las imágenes, muy buena, como no podía ser de otro modo. El tono de luz para cada pieza, magnígfico. Los haces de luz con los que comenzó la segunda mitad del concierto casi parecían sables de luz. Daban ganas de alargar la mano para cogerlos y seguir disfrutando de una experiencia única.

Al final, estuvo todo lo que tenía que estar. Los grandes temas de la trilogía original (Yoda, la Fuerza, Luke y Leia, la Marcha Imperial, el campo de asteroides de El Imperio contraataca, Leia, la cantina...). Todo, absolutamente todo. Incluso momentos de disfrute muy personal, como el prodigioso final de la música de la batalla de Endor, unos segundos que adoro. El aplauso fue genuino por parte de un público muy diverso. Había gente joven, había gente no tan joven ya, había adultos. Nuevos y viejos aficionados. Esa es la magia de Star Wars, que apela a gente de todas las edades y condiciones. Siempre he pensado que la mayor fuerza de esta saga es su poder para generar sueños, ilusiones y entretenimiento. Lo del sábado no fue más que una confirmación más de eso. Bueno, fue mucho más que eso. Fue un sueño hecho realidad, y hecho realidad en muy buena compañía. La Fuerza sigue siendo poderosa. Ya lo creo que sí.

No puedo terminar esta entrada sin referirme a este hombre, que rápidamente se convirtió en el ídolo de cuantos le rodeábamos. En la entrada para el evento aparece la siguiente advertencia: "Queda prohibido cualquier filmación, grabación o reproducción en el interior del recinto salvo autorización expresa del Organizador. Al efecto, se prohíbe la entrada de cámaras de fotos, vídeo y/o aparatos de grabación de cualquier tipo". Yo quería hacer fotos. Y llevé mi cámara pese a la advertencia. Metí el cuerpo de dicha cámara en el bolsillo de mi chaqueta y el objetivo en el bolsillo interior. Al entrar, una guardia de seguridad me preguntó qué llevaba en el bolsillo. "Una cámara", le contesté. "¿Qué tipo de cámara?". Ahí no supe qué decir y me dispuse a mostrársela para que saliera de dudas. Antes incluso de que asomara más que un lateral de la cámara, ya me dejó pasar. Me quedé con la duda de saber qué tipo de cámara no se podía pasar.
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En el interior, todo el mundo estaba haciendo fotos. Pero es que fue llegar al patio de butacas y conocimos a este hombre. Llegó solo, mochila al hombro y se sentó en nuestra fila de delante. Abrió su mochila. Sacó su cámara de vídeo. Sacó después un trípode. Colocó el trípode. Después la cámara sobre el trípode. Y una vez completó la operación, pulsó el botón "REC" y grabó la totalidad del concierto. Como decía, mi ídolo. Hasta tuvo tiempo de hacer alguna que otra fotografía con otra cámara mientras trabajaba su cámara de vídeo. Estuve tentado de pedirle una forma de contacto para que me pasara una copia. Pero no, en realidad no hace falta...

domingo, marzo 21, 2010

De entradas, feminismos y comentarios

No pensaba yo que mi anterior post fuera a dar tanto juego en los comentarios. El asunto me parece fascinante, me encanta el debate que genera. El debate serio, se entiende. Y como creo que en los comentarios hay de los dos, del serio y del no serio, creo que es conveniente aclarar algunas cuestiones. Y lo hago desde la convicción de que es imprescindible y muy positivo que haya opiniones contrarias a la mía. Eso es el debate y me alegra que haya gente que lo entienda así. Vosotros enriquecéis este muy humilde blog y, sobre todo, a mí. Soy curioso por naturaleza. Por eso leo y escucho. Por eso, en este caso concreto, me gusta saber que hay gente que cree que el Ministerio de Igualdad es necesario y los motivos por los que lo piensa. Me gusta que hay gente que piensa que este Ministerio tiene la capacidad de solucionar los problemas reales que atañen a este asunto. Y adoro que alguien me recalque la importancia del feminismo a lo largo de la Historia.

Ahora bien, lo que no entiendo ni comparto es que, en lugar de exponer ideas propias y defenderlas, haya comentarios que pretenden confundir o insinuar cosas sobre mí o mis opiniones. Me quedo con lo último que se dice en los comentarios: respeto. De ese algo ha faltado en más de un comentario. Yo siempre soy respetuoso con todo el mundo y sólo pido lo mismo. Y paso a detallar. El segundo de los comentarios anónimos (siempre anónimos, curioso dato...) dice que mi reacción a la propuesta de Aído es machista aunque no lo acepte o no lo sepa. Discrepo abiertamente. Por desgracia, es el mismo error que ha cometido la ministra al responder las críticas a las declaraciones que dieron pie a mi anterior post. ¿Soy machista por criticar a una mujer? ¿Soy machista por criticar el feminismo? Pues no lo veo así, lo siento. La mujer y el feminismo, como todo en esta vida, pueden recibir reproches si los merecen. En todo caso, y por matizar el asunto, no recuerdo haber criticado ni a la mujer (en general) ni al feminismo. Lo que hice fue tirar de ironía para evaluar las declaraciones de una ministra. No veo el problema.

El tercer anónimo me acusa de no contrastar informaciones y lo hace en unos términos que tampoco comparto. Me parece genial que no estés de acuerdo conmigo, que rompas una lanza y las que hagan falta en favor de la ministra de Igualdad. Lo que no entiendo es por qué descalificas mi forma de trabajar o de escribir sin conocerla. Y para que la conozcas, te la cuento. Leí la información por primera vez aquí. Efectivamente, el enlace es de la versión digital de El Mundo. Pero si te fijas en la firma de la noticia, verás que es de EFE. EFE es la agencia pública, con lo que imagino que, por lo que dices, te podrá generar más confianza que El Mundo o ABC. En cualquier caso, sirve para quitarle todo peso a la argumentación de que la noticia de origen haya podido tergiversar de forma interesada a la ministra. De la noticia enlazada saco los entrecomillados que usé en mi entrada, aunque antes de publicarla leí la información en dos lugares más. En ninguno de los dos había contradicción alguna con lo que leí en primera instancia y, por lo tanto, usé esas declaraciones.

Buscando por ahí, he encontrado la frase exacta que dijo la ministra. "Es el momento en que la igualdad, los estudios de género y la tradición intelectual e histórica del feminismo tienen que ocupar un lugar en la formación troncal de los universitarios", fueron esas palabras. Después, tras el revuelo suscitado, la ministra explicó y matizó esas palabras. "En ningún caso he solicitado que se imparta una asignatura troncal sobre feminismo en las universidades españolas. Lo que he dicho es exactamente lo mismo que ya tenemos recogido en nuestras leyes. Es decir, la necesidad de fomentar la igualdad entre hombres y mujeres en la formación universitaria", es lo que dijo entonces. En esas mismas declaraciones, apuntó que muchas de las críticas se deben al machismo.

Supongo que con el párrafo anterior, respondo a lo que me pedía el sexto anónimo, el que quería que releyera ambas declaraciones, las pensara un rato y después escribiera una nueva entrada. Sí ha dicho lo que yo creo que ha dicho y, concretamente, lo que yo dije que había dicho. No confundas la ironía que yo pueda poner en mis escritos con una tergiversación de unas declaraciones entrecomilladas. Claro que Bibiana Aído no dijo en ningún momento "quiero que haya una asignatura troncal de Feminismo en todas las carreras universitarias". Eso forma parte de la trayectoria de la política contemporánea en general y, en particular, de esta ministra, algo que ya le he criticado en otras ocasiones, aquí y en conversaciones personales. Creo que no expresa con claridad sus ideas y eso afecta incluso a las que considero buenas. ¿Acaso no puedo criticarle eso a un miembro del Gobierno o me convierte eso en machista o en tergiversador? El afán de no decir las cosas con claridad y de buscar ambigüedades en el discurso es uno de los mayores males del Ejecutivo de Zapatero, del propio Zapatero y de algunos de sus ministros, entre ellos Aído.

Hablando hoy de este tema con una mujer (brillante mujer, por cierto), me decía que ella sí creía que el feminismo debe tener su hueco en los planes de estudio. Dicho así, sí estoy de acuerdo. Darle mayor importancia de lo que tiene ahora, en carreras determinadas, en logros significativos de la mujer a lo largo de la Historia. Esas cuestiones están hoy muy oscurecidas en los planes de estudios. ¿Es lo que quiso decir la ministra? No es lo que dijo, en cualquier caso, con lo que vuelve a la matización anterior. La explicación que esta mujer, amiga mía, me ha dado es mucho más brillante, razonada, completa, imaginativa y seria que la que da una ministra del Gobierno de España. Y lo ha hecho en unas pocas palabras que no forman parte de un discurso preparado. Eso me da que pensar, y mucho. Ojalá tuviéramos ministros que tuvieran buenas ideas y, además, las supieran explicar. Así el mundo sí funcionaría mejor, y no porque hubiera más mujeres que hombres en puestos de responsabilidad. Insisto, que estén los mejores, los preparados, los inteligentes y los dispuestos a hacer un buen trabajo. Me da igual que sean mujeres u hombres.

El séptimo comentario anónimo me pregunta si estoy en contra del feminismo, tal y como está definido en el diccionario de la Real Academia. La respuesta es obvia. No, no estoy en contra. ¿Acaso en algún momento he dicho lo contrario? Prefiero decir que estoy a favor de la igualdad de oportunidades (que no de números a través de las cuotas), pero me vale. Lo que sí se puede deducir con facilidad de lo que escribí es que actuaciones como muchas de las de este Ministerio del Igualdad, por lo fallidas que las considero, pueden contribuir a que el feminismo quede totalmente desvirtuado y encuentre más enemigos en esta nueva concepción que parece haber en la sociedad española de lo que es el feminismo (porque las palabras no sólo significan lo que dice la RAE, hay acepciones coloquiales o usos sociales que nada tienen que ver con el diccionario). Hoy, por desgracia, se pretende mucho más buscar enemigos del feminismo que lograr la igualdad real. Lo primero me molesta. Lo segundo sigue siendo un objetivo loable y necesario. Y no creo que tenga que demostrarle nada a nadie a este respecto. Las mujeres que me conocen y que han trabajado conmigo saben cómo me muevo yo en la vida y en el mercado de trabajo.

Hay tres comentarios anónimos más en la anterior entrada. No sé si conozco a alguna de las personas que estén detrás de dichos comentarios o si de verdad me son anónimos. En cualquier caso, no sé qué pretenden. No tienen ningún sentido. No aportan nada. No dicen, en realidad, nada. Son irrelevantes y absurdos. Son una pérdida de tiempo. Y, me temo, que el tiempo perdido es de la persona o persona que los ha escrito, no el mío. Ojalá todos empleáremos nuestro tiempo libre en cosas de mucho más provecho que esto. Quizá con estas líneas doy ánimos a estos anónimos para que sigan escribiendo comentarios así. No lo sé. Tampoco me importa mucho, la verdad.

A Sonix, Muchacha de Ojos Tristes, Reverendo Pohr, Arual, C. C. Buxter, Claire, Jo Grass, Lola, Anna y Raquel, y también a los que leéis con interés sin comentar por el motivo que sea, mil gracias. Vosotros hacéis que el mundo de los blogs sea algo fascinante, rico y precioso. Me encanta que estéis al otro lado y que, con vuestras ideas, vuestras críticas y vuestra presencia seáis mucho más importantes que todo lo molesto que pueda tener este pequeño mundo de los blogs.

miércoles, marzo 17, 2010

Ministra del Feminismo

Recuerdo mis años universitarios, en buena medida, como una pérdida de tiempo en lo que se refiere a la formación específica que recibí para desempeñar el oficio al que quería dedicar mi vida. Dicho de otra forma, en Periodismo estudié muchas cosas pero no cómo ser un buen periodista. Eso lo aprendí después, cuando di el salto al mundo laboral, o por mi cuenta, como lector. Con este bagaje personal, creo que aplicable a muchos estudiantes de mi carrera, supongo que no será dificil de entender el enfado monumental que tengo tras leer que la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, cree que la igualdad, los estudios de género y la "tradición intelectual" del feminismo tendrían que disponer de "un lugar en la formación troncal" de los universitarios españoles. En otras palabras, que habría que estudiar el feminismo, ya no sé si como asignatura única o como parte de alguna otra.

Podríamos estudiar Feminismo, así, con mayúscula. O podríamos, por ejemplo, estudiar Historia de España y el feminismo, Historia del Arte y feminismo, el feminismo y la física cuántica, o teorías aplicadas del feminismo en la microbiología aplicada. Porque, claro, queda una poderosa duda en el aire. ¿En qué carrera o carreras habría que estudiar el feminismo? ¿En todas? ¿Sólo en las de letras? ¿En las que empiecen por vocal? ¿En las que haya mayoría de estudiantas (si nuestra insigne ministra puede hablar de miembras, digo yo que nadie se meterá conmigo por innovar con este término, ¿no...?)? Confío en que la ministra de Defensa, Carme Chacón, no se sentirá celosa de la úlitma y prodigiosa idea de su compañera de Gabinete, porque de lo contrario la Historia militar podría ser también una asignatura universiaria.

El Ministerio de Igualdad nunca tuvo sentido. La práctica, la ministra, sus frases y sus ideas han demostrado que ha sido un error, y por desgracia un error que no se va a rectificar, pues Zapatero alardea de sus logros. Sin embargo, sus grandes temas los podría haber llevado el Ministerio que los llevara antes de la creación de esta nueva cartera. Y sus pequeños asuntos, incluyendo ocurrencias como ésta, me temo que están provocando el efecto contrario al perseguido. Bibiana Aído está consiguiendo que mucha gente se esté posicionando de ella y del Gobierno en primer lugar, pero también, y por extensión, de todas las ideas surgidas de su Ministerio, sean buenas o malas (predominan las malas, para qué nos vamos a engañar).

Hace no mucho, aseguró que "el mundo funcionaría mejor si hubiera más mujeres mandando". Supongo que esos son los méritos que esta pretendida igualdad busca en las personas. Yo prefiero que los puestos de responsabilidad los ocupen personas preparadas y capacitadas. Sean hombres o mujeres. Igual teníamos que preocuparnos de que todos tuviéramos igualdad de oportunidades, que no de puestos, para desempeñar las funciones que mejor se adaptan a nuestra preparación. Esa es la igualdad en la que creo. No la de cuotas. No la de las imposiciones. No la de las ocurrencias absurdas que no contribuyen a solucionar los problemas, sino a enturbiarlos. A mí no me preocupa que haya menos mujeres que hombres en puestos de responsabilidad. A mí lo que sí me preocupa es que mujeres preparadas no alcancen su potencial por culpa de hombres que no están preparados.

A ver si no nos lo han dicho y resulta que Bibiana Aído no es ministra de Igualdad, sino del Feminismo. Y la pregunta es: ¿eso para qué sirve...?

viernes, marzo 12, 2010

Superhéroes

Creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme que este número 285 de Fantastic Four, publicado en Estados Unidos en diciembre de 1985, es el cómic que me hizo pensar que el cómic, y en concreto el cómic de superhéroes, podía ser mucho más que una colección de dibujos de personajes imaginarios de buen corazón luchando contra los malos. Entonces no había Internet y el proceso de traducción y edición hacía que la demora de la publicación de los cómics en España fuera mayor que ahora. No sé cuándo lo leí. Quizá en 1987. Con nueve años. Y recuerdo todavía la huella que dejó en mí.

Espero que os suene la Antorcha Humana. Os cuento quién es, de todos modos. Es un superhéroe, miembro de los 4 Fantásticos. Es un chico algo alocado, feliz, algo irresponsable. Es el más joven del grupo, o debería decir de la familia, porque de eso se trata con los 4 Fantásticos, de familia. Sus poderes, obvios: es capaz de cubrir todo su cuerpo con llamas, manipularlas, y hasta volar. En esta historia, una doctora le busca para llevarle al hospital. Quiere que vea a un niño que tiene a la Antorcha Humana como su ídolo. En el mundo real, los críos tienen como ídolos a actores, cantantes o deportistas. En un mundo lleno de superhéroes, ¿a quién vas a tener como ídolo?

El chaval se está muriendo porque quiso ser como su ídolo. Lleno de esa inconsciencia que a veces tienen los niños, pensó que rociando su cuerpo con gasolina y encendiendo una cerilla podía ser como su ídolo. A la Antorcha Humana le afecta. No, mejor aún. A Johnny Storm le afecta. Porque, además de superhéroe, Johnny es un ser humano. Y uno de los buenos. Piensa que si un niño ha llegado hasta ese punto para imitarle, quizá no merezca la pena seguir siendo la Antorcha Humana. No os voy a contar el final de la Historia. Quizá alguien tenga interés por saber cómo acaba y por qué.

Ese número, escrito y dibujado por el mejor John Byrne, uno de los artistas que mejor ha sabido entender a los 4 Fantásticos, me enseñó que un superhéroe es algo más que un traje vistoso, unos superpoderes atractivos o un mundo de fantasía. Esta historia me enseñó que el cómic es también literatura. Igual aquello no era Shakespeare, Cervantes o, qué mejor día para decirlo y así hacerle un homenaje, Delibes. Pero podía serlo. Podía ser que un cómic tocara aquello que llevamos dentro, apelara a la sensibilidad y al corazón tanto como a los sentidos y a la vista. Aquel cómic me abrió la puerta a un mundo nuevo, lleno de posibilidades y de arte. El superhéroe era mucho más de lo que me había imaginado hasta entonces.
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Si Vicente Molina Foix ya me demostró el año pasado lo osado que se puede ser dentro de la ignorancia, Fernando Trueba ha decidido seguir su ejemplo. Para criticar En tierra hostil, película que a mí no me gusta y que no tengo precisamente motivos para a defender, Trueba no ha tenido más ocurrencia que calificarla como una película "de superhéroes". Pero ahí no queda la cosa. Resulta que en una entrevista en La Vanguardia, Trueba nos apunta lo que para él es un superhéroe: "un imbécil vestido de forma estrafalaria, un fracaso de la ficción". Luego ahonda en su más que particular visión, la que le revela como un hombre ignorante de lo que habla. Y parece que a mucha honra.
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No es que no entienda o no quiera entender lo que es un superhéroe, algo que me parece de lo más legítimo. Es que disfruta despreciándolos. Hace de la ignorancia el camino, porque evidencia con sus palabras que no ha tenido experiencias con el mundo de los superhéroes, y del insulto la herramienta para expresar sus gustos. En la primera de las entrevistas que cito, Trueba lamentaba que la gente no tuviera un espíritu más crítico. Que bueno sería que gente así supiera aplicarse sus propios consejos.
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Ya sé que he caído en la trampa, que hablo de alguien que sólo buscaba que se hablara de él, como ya me pasó con Vicente Molina Foix. Pero espero que el ejemplo que he puesto para expresar que el cómic de superhéroes es mucho más de lo que piensa Fernando Trueba sirva para que la gente no cometa el error de seguir a este director de cine sin al menos haber visitado el mundo de los superhéroes.

martes, marzo 09, 2010

Censura

El 22 de junio del año pasado, escribí una entrada cortita sobre lo importante que es escribir bien, también en los blogs, aprovechando una frase que leí a José Saramago sobre esta herramienta de comunicación tan bonita y accesible a todo el mundo. Como tengo por costumbre contestar a todos los comentarios que recibo siempre tras publicar una nueva entrada, tardé seis días en dar cumplida respuesta a las nueve personas que decidieron aportar algo a aquella.

Entre el pasado 29 de enero y hoy mismo, me han llegado 16 comentarios más a esta entrada. Curiosos comentarios, la verdad, pues todos son anóninomos, todos están en ingles (aunque algunos de sus autores muestran un encomiable esfuerzo por demostrar que saben idiomas y me saludan con un "ciao" o un "ola") y todos, casualmente, contienen una dirección de Internet a la que, me temo, no me he dirigido.

Porque, afrontémoslo, no me interesan informaciones en las que se explique que China y Rusia culpan a un experimento fallido de Estados Unidos del terrmoto de Haití o hacer una encuesta online que servirá para ayudar a los damnificados, participar en casinos de Las Vegas que me regalan 400 euros o comprar un reloj suizo de imitación, llamar a un servicio de limpieza en Londres o ver Gossip Girl onlice. Y aunque parezca mentira, también he declinado contactar con James, más conocido como El Profeta, para que me haga rico a través de mi blog.

No soy un genio informático, pero imagino que aquella entrada en concreto contendría una serie de palabras clave que hacen de él una presa apetitosa para esta clase de spam informático. Igual repitiendo algunas de esas palabras en este post me estoy ganando una gran colección de nuevos comentarios de este tipo. El caso es que, aunque normalmente me da cierta pereza la tarea de borrarlos, hoy he decidido librarme de esos 16 comentarios anónimos y sin contenido. Lo digo por si acaso alguien piensa que se trata de algún tipo de censura, porque no lo es.

Censura es esto.

Y censura de la peor, de la más rastrera, de la mal hecha además. Una censura deplorable, lamentable, condenable y perseguible, porque además de ser censura hay quien la ha querido enmascarar como libertad de expresión. Romà de la Calle decidió abandonar su cargo como director del Museu Valencià de la Illustració y la Modernitat como protesta por este acto vil de censura. Por ello, tiene mi más sincero aprecio y respaldo. Hoy ha estado presente en una concentración de protesta por estos hechos y ha lanzado apasionadamente una proclama de Kant que, desde hoy, es una máxima inquebrantable de mi vida. Lo era ya antes, pero hoy he encontrado la mejor forma de expresarlo: "Hay que atreverse a saber". Y diría más. Hay que seguir acorralando a aquellos que no quieren que sepamos. Sobre este caso y sobre cualquier otra cosa inmoral o ilegal, sea quien sea su responsable.

miércoles, marzo 03, 2010

Un argumento de tamaño

No es Guillermo Toledo un actor que me entusiasme lo más mínimo. No tengo ningún grato recuerdo de su trabajo como intérprete. Ninguna de sus películas o series me ha llegado al alma o al corazón. Quizá es por eso que no tengo demasiado interés en que, dentro de su libertad de expresión, se moje sobre los temas de actualidad que le de la real gana, sea sobre la situación del Sáhara Occidental o de la Cuba castrista. Pero como yo no dicto la agenda de ningún medio de comunicación, no he tenido mano en que Guillermo Toledo se haya convertido en noticia por hablar de lo segundo para comparar su actitud con lo que hizo por el primer problema en dos casos que algún lumbreras ha considerado análogos. Quizá mi desinterés en lo que pueda decir viene porque no considero que Guillermo Toledo tenga influencia real en el futuro del Sáhara o en el de Cuba, por mucho, insisto, que tenga derecho a decir pública y privadamente lo que le venga en gana de cualquiera de los dos asuntos.

Quizá es que sigo teniendo una ya arcaica concepción de lo que es noticia y de lo que no (no me pongo por encima de nadie ni me cuelgo medallas; simplemente veo cualquier periódico o cualquier informativo y constato que hay multitud de noticas en las que no veo nada noticioso, cosa que hace años no me pasaba), y lamento profundamente que se hable más de lo que dice un actor español sobre la muerte en una prisión cubana de una persona (que, para el caso, me da un poco igual si es un preso político, uno común, un disidente o lo que sea) que de la propia muerte. O de Cuba. O del futuro de Cuba. O de los dirigentes de Cuba. O de la gente que quiere cambiar el destino de Cuba. Eso sería lo esencial de la noticia, del debate y del contraste de ideas. No Guillermo Toledo.

Pero hete aquí que ayer escucho por casualidad un fragmento de una cosa que llaman tertulia (en realidad no lo es; aunque la Real Academia no lo diga, para mí una tertulia implica un debate de ideas, no un akelarre unidireccional de pensamiento único que sólo sirve para alentar a los fieles... o a los extremistas) en una de estas televisiones de bajo coste que se han impulsado en los últimos años, vía concesión político-digital (de dedo, que nada tiene que ver con las nuevas tecnologías aunque su escenario sea la TDT). Criticaban las palabras de Guillermo Toledo, y sustentaban esas críticas en un gran argumento: que la tenía pequeña. Que, vaya curiosidad, tenerla pequeña parecía un rasgo de los actores de izquierdas. Y, claro, no podía ser fruto más que de la casualidad, que no hay regla biológica que sostenga el razonamiento, pero que ahí lo dejaban para que sus espectadores lo tuvieran en cuenta.

Ya me imagino hoy las tertulias en el bar. El tipo más de derechas de cada grupo de amigos o compañeros de trabajo dirá: "¿sabéis qué? Los actores de izquierdas la tienen pequeña". Porque imagino que serán sólo los actores, no dijeron más en la tertulia. Eso sí que es un argumento de peso. O de tamaño. Pero no precisamente de esa parte del cuerpo que están pensando esos tertulianos (palabra que, si no lo tiene ya, dentro de poco tendrá un sentido peyorativo predominante), sino de la materia gris que, dicen, todo el mundo tiene dentro del cráneo. Ya sé que la biología tampoco soporta mi argumento, ya. Pero es que todos podemos usar estos argumentos de tamaño para hacer la demagogia que queramos, ¿no?

viernes, febrero 26, 2010

De líderes de opinión y estadísticas varias

Mira que veo poco la televisión, pero justo he dado con los dos momentos cumbres de la historia catódica (aunque ahora ya habría que decir digital, que nos quedan poco más de diez días para el apagón analógico...) de la pasada semana. Por un lado, vi la exhibición de testosterona de John Cobra en el programa en el que se escogió la canción que representará a España en Eurovisión. Y de eso prefiero no hacer comentarios, vaya... Por otro, vi el momento dorado de MQB (siglas que ya no sé si representan Mira quien baila, Más que baile o Madre, qué barbaridad). Este segundo ha pasado desapercibido, aunque a mí me ha llamado más la atención. Boris Izaguirre, excelso miembro del jurado de este programa, al calificar el baile de Belén Esteban, dijo de ella que es "una líder de opinión" de la que esperamos que todo lo haga bien. Una líder de opinión, me repito a mí mismo. Ya lo de "la voz del pueblo" me sonaba duro. Líder de opinión. Ahí ya me quedé sin aliento.

Y, claro, uno se pone a pensar en esto de los líderes de opinión. ¿Qué hace falta para convertirse en ello? ¿Qué obligaciones trae consigo para quien adquiere semejenate título? ¿Quién tiene la legítima potestad de nombrar a una persona como tal? No es que yo quiera serlo, no. No creo siquiera que las 48.786 visitas que ha recibido este blog desde noviembre de 2006 me califiquen en un puesto remótamente cercano al de un líder de opinión. Pero me pregunto cuándo una persona deja de ser un personaje público para ser un líder de opinión. Y visto que esta etiqueta sólo parecen dársela a quien grita mucho, a quien crispa más, a quien divide a las masas entre partidarios y detractores, casi mejor que paso de los líderes de opinión, que no he encontrado yo todavía a nadie que me haga seguirle de forma ciega en casi todo lo que diga.
Con esto de los líderes, no obstante, me he puesto a pensar en estadísticas que, si bien no guardan relación directa con este asunto, sí que me las tomo como argumentos de autoridad, como baremos que miden quién puede decir algo con criterio sobre la materia de la que hablemos. Así, me he acordado de una entrevista que vi hace ya algunos años con un director de cine al que no trago demasiado y al que no voy a mencionar por si acaso mi memoria es traicionera en los detalles de esta anécdota (como hace tanto de aquello, Google no ha podido ayudarme). Él, que presume de ser muy culto, comentó en aquella entrevista que había visto mucho cine a lo largo de su vida. Nada menos que 3.000 películas. Aquel día me picó la curiosidad y me pregunté cuántas había podido ver yo a lo largo de mi vida. Y nada más preguntármelo, estaba ya haciendo una lista para solucionar mi duda.
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Tomando como base mi videoteca de entonces y algún que otro libro enciclopédico sobre cine, comenzó la ingente tarea que llegó a buen puerto, para mi sorpresa, con bastante rapidez. Desde entonces, guardo un documento en mi ordenador al que voy añadiendo religiosamente cada título que veo. Contando con la que he visto antes de ponerme a escribir aquí, acumulo 1.914 películas (si esto fuera el Un, dos, tres y ahora una azafata multiplicara, seguro que me llevaba un buen pellizco económico...). Teniendo en cuenta que cuando ese director que pronunció esa frase ya me sacaba algo menos de tres décadas de vida y que yo no me dedico profesionalmente a esto del cine, tengo que confesar que estoy muy contento con mi cifra. Cifra, por cierto, que no incluye las repeticiones. Porque si tengo que contar las veces que he visto, por ejemplo, Star Wars, es posible hasta que supere ya a este prestigioso cineasta.

Esta portada de Mundo Deportivo, en su edición guipuzcoana, aporta la segunda estadística. Este caballero, del que desconozco la edad, pero que también aparenta bastantes años más que los que yo tengo, hará este fin de semana su viaje 193 para seguir a la Real. Me quito el sombrero ante él, porque tengo la misma visión sobre esta afición y porque hay mucho realista (y seguidor de otro equipo) de boquilla que no tiene estos desvelos por sus colores. Y he pensado lo mismo, cuántos viajes habré hecho yo ya para seguir a este mi equipo de fútbol. Como conservo estadísticas muy precisas y como el número es bastante inferior al de las películas que he visto, confieso que elaborar esta lista no me ha llevado más que diez minutos de mi tiempo.
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Viajo para ver a la Real desde el año 1997 (hay que añadir unos pocos viajes más realizados en familia antes de esa fecha), y desde entonces he cogido un tren o un autocar en 47 ocasiones. En ellos cuento, obviamente y a pesar de que ahí la Real juega como local, los viajes a San Sebastián (29), que para mí son largos y costosos pero terriblemente placenteros. He pasado por otras doce localidades españolas, por algunas en dos ocasiones, desde Vigo a Valencia, pasando por Sevilla, Barcelona, Zaragoza, Salamanca o el pequeño Almendralejo. El récord lo tengo en la temporada 2007-2008, la de nuestro regreso a la Segunda División, en la que me hice nada menos que diez desplazamientos. Sería para mitigar el sufrimiento... En Madrid, además, he visto en directo, dentro de un campo (ya sea Bernabéu, Calderón, Vallecas o Getafe), otros 34 partidos. No me quejo tampoco de esta cifra, porque mi intención sigue siendo la de recorrer todo el país viendo a la Real y, por descontado, visitar todas las temporadas mi San Sebastián natal.
No soy un líder de opinión en nada, pero cómo pasa el tiempo y qué experiencia me va dando ya...

viernes, febrero 19, 2010

Aquí las ideas de Aznar

No he tenido a bien leerme el libro en el que Aznar da las claves para salir de la crisis. Tampoco pienso leerme el de Miguel Ángel Rodríguez contando las interioridades de quien entonces todavía no había llegado a La Moncloa y del que algún avance editorial ya se pudo ver en la prensa el pasado fin de semana. Sí que me leí en su día un libro dedicado a su figura, la que contenía la entrevista que le hizo Victoria Prego con motivo del 25 aniversario de la democracia (me leí la obra completa, con las conversaciones con todos los ex presidentes del Gobierno). De todos modos, sabido es que el personaje me inspira más bien poca simpatía. Está visto que las segundas legislasturas no son el fuerte de quienes han gobernado España en los últimos años. Pero, claro, uno sigue manteniendo cierta ingenuidad y cree que estos elegidos por el pueblo y autoproclamados elegidos de la Humanidad debieran de tener algo que les colocara por encima del resto, ¿no?

Desde que José María Aznar abandonó La Moncloa le he visto hacer una legítima crítica a un Gobierno de signo contrario. Por muy absurda e incluso barbárica que me parezca, es legítima. Así es la democracia, para lo bueno y para lo malo. Pero también le he visto empecinarse en que el 11-M lo perpetró ETA (o que al menos colaboró), convertirse en el único dirigente que apoyó la guerra de Irak que no ha reconocido en público que fue un error. Le he visto escribir un libro de economía cuando el que mandaba en ese terreno, para bien o para mal, era Rodrigo Rato. Le he visto atacar a España (por medio de su presidente, pero a España) en foros de empresarios extranjeros. Le he visto no mostrar agradecimiento cuando el actual presidente del Gobierno le defendió en foros internacionales. Le he visto meter un bolígrafo en el escote de una reportera. Le he visto reprochar al Gobierno medidas de tráfico que están salvando vidas y preguntarse quién le puede decir cuánto vino beber antes de ponerse al volante. Y ahora le veo dedicando una peineta a unos cuantos tipos impresentables que han ido a insultarle.

Estas son las ideas de Aznar, así las expresa y así las defiende en cuanto se ve en una situación de cierto poder, sea la mayoría absoluta o la libertad de no tener responsabilidades públicas. ¿Que no te gustan sus ideas? Súbete aquí. Pero, sin duda, los malos seremos los que le critiquemos hoy, porque indudablemente nos estamos poniendo del lado de quienes le estaban insultando. Pues eso, un Hombre de Estado. Con mayúsculas, que se lo merece.

miércoles, febrero 17, 2010

"No mereces tanta suerte..."

"- Supongo que no va a estrangular a un hombre esposado...

- No mereces tanta suerte, morirías demasiado pronto. Conozco a un viejo al que le gustaría darte una muerte lenta, a la manera de los indios. También yo te haré morir, lentamente, pero a la manera de los blancos. Primero, el juicio. Eso lleva tiempo y van a hacerte sufrir. Luego, la sentencia. Nunca vi a nadie que no palideciera al oír una sentencia como la que a ti te corresponderá. Después te llevarán a una celda donde pasarás tal vez meses con la angustia de saber lo que te aguarda. Y una fría mañana irán a buscarte, poco antes del amanecer. Te atarán los brazos a la espalda. Temblando de miedo, gritarás pidiendo ayuda. Pero no te servirá de nada. Te llevarán a rastras hasta el patio, te harán subir al patíbulo, te pondrán una cuerda alrededor del cuello, un capuchón negro para taparte los ojos y te dejarán solo. ¿Sabes lo último que oirás? La sacudida de tu cuerpo al caer por el hueco cuando abran la escotilla. Quedarás colgado de la cuerda como un saco de patatas, sin punto de apoyo. Notarás un fuego horrible abrasándote el cuello y cómo se te rompe la nuez. Pugnarás por respirar. Pero todo será en vano. Empezarás a debatirte furiosamente, pretendiendo chillar. Y no te oirá nadie. Sólo tú podrás oírte, pero nadie más. Luego quedarás balanceándote, muerto."

El último tren de Gun Hill (John Sturges)

Si a mí Kirk Douglas me dice eso, con esa mirada, me muero de miedo. Qué grande es el Hollywood clásico...

jueves, febrero 11, 2010

Racismo

Esta es la fotografía que ilustrará la portada del número de marzo de la revista Vanity Fair. Son nueve actrices jóvenes que, según la publicación, encarnan el futuro de Hollywood. Sus nombres son Kristen Stewart, Carey Mulligan, Evan Rachel Wood, Mia Wasikowska, Abbie Cornish, Amanda Seyfried, Anna Kendrick, Emma Stone y Rebecca Hall. La semana pasada esta fotografía se hizo popular porque casi todo el mundo se hizo eco de la polémica que, al parecer, suscitó. Según algunos, la foto es racista. ¿El motivo? Que no hay ninguna actriz negra (me perdonaréis que no utilice alguno de esos absurdos y rocambolescos eufemismos tipo "de color" o "afroamericana", que me producen cierta irritación).

Racismo puro, sí señor. Ríete de lo que vivió Sudáfrica en el apartheid, o de la trata de esclavos procedentes del continente africano, o de las revueltas sociales en el Estados Unidos de los años 60, de la lucha del Black Power, de la fundación del partido de las Panteras Negras o de una paliza que pueda sufrir cualquier negro del mundo en cualquier país del mundo a manos de un grupo de blancos que se creen superiores por la gracia divina. Racismo es esta denigrante acción de Vanity Fair: no incluir una negra en una foto. Servidor sólo puede lamentar la endeblez del argumento, endeblez que se ha apoderado del lenguaje cotidiano y del debate sobre todo asunto de mínimo interés, porque ya cualquiera que hable tiene que tener más cuidado de no ofender a nadie (¡qué fácil nos ofendemos!) que de defender sus propias ideas. Así nos va.

Pero dicho esto, veo más detalles interesantes en los que nadie ha profundizado. ¿Quién ha acusado a Vanity Fair de racista? Algunas noticias hablan del diario británico The Guardian. Su director, Alan Rusbridger, es blanco. Otras mencionan a USA Today. Su editor ejecutivo, John Hillkirk, es blanco. Otras hablan de la web Politics Daily. Su editora en jefe, Melinda Hennenberg, es blanca. Y también aparece el nombre de otra web, Jezebel. Su editora jefe es Anna Holmes. Y, sí, también es blanca. Está claro que todos tenemos derecho a indignarnos por los desprecios que sufre cualquier colectivo y que el trabajo de los periodistas es precisamente ese, destapar las injusticias. ¿Pero es normal que una polémica sobre racismo hacia la raza negra la despierten sólo editores y periodistas blancos? ¿Me aceptarían todos estos responsables de medios de comunicación que les acusara de racistas por ser ellos y no un negro (o negra, no me vayan ahora de catalogar de machista...) el que ocupe su cargo?

Empiezo a pensar que las acusaciones (y su posterior difusión en miles de páginas web) sólo tiene tres explicaciones posibles. La primera, que hay un juego de intereses ocultos que ni conocemos ni controlamos, según el cual las distintas cabeceras van generando polémcias de este tipo para que sus fotografías, reportajes y publicaciones tengan publicidad gratuita y, por tanto, difusión y beneficios. La segunda, que los medios de comunicación viven ya casi de forma exclusiva de la bronca gratuita, supérflua y malintencionada. Y la tercera, que como hay rellenar huecos, páginas y enlaces con lo que sea, nos vale cualquier historia para eso, por absurda que sea y aunque no se haya contrastado la información. Igual las tres son verdad y coexisten de forma pacífica. Qué miedo da el mundo de la información hoy en día...

viernes, febrero 05, 2010

Zapatero esto, Zapatero lo otro, Zapatero lo de más allá...

Cada vez tengo menos motivos para hablar bien de la gestión de Zapatero al frente del Gobierno. Son muchos los errores y las posteriores correcciones, las políticas discutibles, las frases suyas y de sus ministros mal escogidas. No ha sabido hacer frente a la crisis y está optando por medidas que huelen tanto a la improvisación como a la desesperación, medidas que además no están dando resultado y que sobre el papel no parecen encajar en el ideario de su partido o de sus votantes. Ya está dicho. Y nada más comenzar estas letras, no vaya a ser que alguien me acuse de estar defendiendo lo indefendible (y lo indefendible, claro, es Zapatero). Pero es que lo que realmente quiero decir es que estoy cansado de que el mundo acabe y empiece en Zapatero, que todo lo malo que sucede sea culpa de Zapatero, que cada error de los demás sea disculpado con un "ya, pero mira lo que está haciendo Zapatero" y que lo que hace Zapatero está siempre mal pero cuando lo hacen otros está bien. Estoy cansado, sí, muy cansado.

No hay una gota que colme el vaso, porque el vaso está desbordado desde hace tiempo (el de los reproches al Gobierno, el del asombro de que eso oculte para tantos de sus críticos otras muchos cosas), pero esto viene a cuento del Desayuno Nacional de la Oración. El cónclave en el que Zapatero ha leído la Biblia ante Obama y unos cuantos muchachos más. Para empezar, un matiz. El invitado no es Zapatero. El invitado es el presidente del Gobierno de España. Y España, según esa Constitución que tantas palabras, elogios y discursos ocupa, dice que "se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades" y que "ninguna confesión tendrá carácter estatal". Lo digo porque de vez en cuando viene bien recordar quiénes somos y de dónde venimos, y porque eso es la base de que los crucifijos no tengan razón de ser en un aula, no una diabólica animadversión de Zapatero a los curas, no.

Parece que molesta mucho que Zapatero lea la Biblia. Insisto en que más que Zapatero es el presidente del Gobierno español quien la ha leído, pero aún así no deja de asombrarme la falta de tolerancia de quienes se proclaman tolerantes, la hipocresía y lo fácil que se habla sin conocimientos que sustanten las palabras. Hace dos días escuché en un informativo a un tipo, siento decir que no me quedé con su nombre o con su cargo pero aparecía como un experto norteamericano en estas cuestiones, decir que si Zapatero hubiera rechazado la invitación hubiera sido como si Obama hubiera rechazado el Nobel de la Paz. En otras palabras, es un honor y una cortesía. A mí no me duele que un católico invite al presidente del Gobierno español. A otros parece que sí. También me hubiera gustado que Bono, el cantante de U2, hubiera escuchado los mismos reproches de determinados líderes políticos y de opinión españoles cuando fue invitado a una de estas reuniones hace años. Bono no tiene mucho de católico y lo primero que dijo cuando cogió el micrófono es que se preguntaba qué hacía allí.

Pero no pasa nada, que tenemos crítica para todo. Se le hubiera criticado de no haber ido, se le ha criticado por haber ido. Lo mismo da. Si es lo de siempre. Hace unos días, José María Aznar dijo de Zapatero y de su papel en la crisis económica que nunca nadie había hecho tanto daño en tan poco tiempo. No supe si indignarme o si reírme. Ahora resulta que Zapatero es el artífice, responsable, causante y creador único de la crisis. Y voy yo y me lo creo. ¿Que no sabe lo que hace? Igual no. Pero tener a Zapatero como muñeco al que pegar golpes y olvidarse del daño que han hecho bancos, constructores y empresarios me parece sencillamente indigno. Y es lo que se está haciendo. ¿Díaz Ferrán y sus parados? Una anécdota de un par de días en los informativos. Como todos los EREs, como todos los empresarios que no paran de enriquecerse a costa de nuestro nivel de vida, con o sin crisis. Como Aznar y su impulso a la burbuja del ladrillo, cuya explosión sí que es una causa importante de que España siga en crisis. Qué bonito es quejarte en el bar de que el banco no te da la hipoteca y luego decir que la culpa es única y exclusivamente de Zapatero.

Porque Zapatero es el que sube impuestos, claro. Y será el único. ¿Cuántos chascarrillos hemos oído en los medios de comunicación sobre los impuestos absurdos que han instaurado o aumentado los ayuntamientos en los últimos meses? Porque son eso, chascarrillos. Si ya tenemos a Zapatero para hacer de malo. ¿Por qué tengo que ver que en Madrid se diga de todo sobre Zapatero y no se hable de que el precio del metrobús ha pasado de 7,40 a 9 euros por obra y gracia de nuestra presidenta autonómica y lideresa? ¿O del impuestazo que ha perpetrado el alcalde para las basuras o el IBI? ¿Eso no es subir impuestos? Todos lo hacen. Zapatero es el que más manda, sí, pero no es el único e igual no es el que más efecto tiene sobre algunas personas, no seamos hipócritas por cuestiones partidistas absurdas que, además, no tendrían que importarnos mucho a quienes no nos jugamos un asiento en un carga público si los nuestros ganan las elecciones.

La pregunta para mí es evidente y llevo tiempo haciándomela. ¿Qué va a hacer toda esa gente que no sabe vivir sin Zapatero cuando Zapatero ya no sea el presidente del Gobierno? Vayan pensándolo, que en unos dos añitos lo más probable es que ya no esté en La Moncloa. Ya que no vamos a abrir los ojos porque parece que no nos interesa, a ver si todos somos tan valientes en nuestros juicios como lo somos ahora cuando el Gobierno cambie de manos. Creo que por ver los juegos de malabares que van a hacer algunos, casi estoy deseando que pierda ya las elecciones. Pero sólo casi.

martes, febrero 02, 2010

Feliz día de la marmota

No creo que haya nadie que haya visto Atrapado en el tiempo y que no sepa de lo que le estoy hablando si le digo que hoy es el día de la marmota. Para quienes no la hayan visto, que hagan el favor de verla, que tienen algo más de hora y media de diversión (y de más reflexión de lo que parece) por delante. Para quienes la hayan visto, que sepan que Phil ha salido de su madriguera en Punxsutawney y nos ha dicho que nos quedan seis semanas de crudo invierno.

¿Que quién es Phil? Bueno, eso ya queda claro con la imagen. Phil, estos son mis lectores. Mis lectores, éste es Phil. Una marmota, sí. ¿Que qué es eso de Punxsutawney? Pues un pequeño pueblecito de Pennsylvania, Estados Unidos, en el que vive Phil. ¿Que cómo demonios nos dice una marmota el tiempo que a hacer? Pues resulta que todos los años, el 2 de febrero, sacan a Phil de su madriguera. Si ve su sombra y regresa a su agujero, nos esperan seis semanas más de invierno. Es lo que ha hecho hoy, claro. Si no, nos está anunciando que la primavera llegará antes. La pega de todo esto es que sus predicciones sólo afectan a Estados Unidos y Canadá, pero nadie es perfecto.

Ya sabéis, como viene más invierno, el mejor plan que podéis hacer consiste en manta y DVD. Atrapado en el tiempo, por ejemplo. Y feliz día de la marmota, aunque ya se esté acabando por estos lares.

martes, enero 26, 2010

"Imbécil perdido"

Por un momento he temblado. He pensado que cuando Jorge Javier Vázquez ha dicho que estaba imbécil perdido (¿tendría que poner que supuestamente estaba imbécil perdido para evitar una demanda...?), afirmación que abría en la noche del martes la web de su programa, Sálvame, era porque se arrepiente de todo este asunto de Pop Star Queen (¿tendría que poner la cantante -o algo así- antes conocida como Karmele Marchante para evitar más demandas...?). Que se han dado cuenta de lo que hacen es telebasura pura y dura, que lo que están haciendo es crear una polémica tan artificial y tan chusca que no merece la pena perder un segundo más hablando de ella, que lo único que querían era conseguir audiencia de una forma lamentable, patética y triste, y llenar sus horas de programación con contenidos igualmente estúpidos pero que al menos no vulneran el horario infantil en televisión.

Pero no. Resulta que no. Debajo de ese titular, figura un subtítulo apasionante. "Lo que se puede hacer estando enamorado". Tal ha sido mi decepción por el auténtico contenido del vídeo sobre el titular que al final he decidido no verlo. No me interesan tanto las historias personales de este caballero, y por eso me he ido a la columna de la izquierda, que es donde está la chicha sobre este asunto eurovisivo. Pero chicha de verdad. Porque igual os habéis creído que esto no le importa a nadie. Pues no sabéis lo equivocado que estáis, amigos míos. Equivocadísimos diría yo. Y lo digo porque en el párrafo anterior yo pensaba como vosotros, pero según estaba escribiendo esto me he dado cuenta de que me han convencido. Sí, queridos visitantes de este pequeño rincón en el ciberespacio, sabed que la lucha de Telecinco, Sálvame y la cantante antes conocida como Karmele (ella se presentó como "mi mismidad" cuando declaró "la guerra" a RTVE) figurará dentro de unos años en los libros de texto como ejemplo de la defensa de las libertades y colectivas de los españoles.

He empezado a convencerme después de ver que el viernes unos fans de KarmelePopStarQueen han convocado una manifestación en Prado del Rey, sede de la perversa RTVE que ha decidido expulsarla de tan trascendente contienda. "¡Todos con Karmele!" es el lema. Yo no veo Sálvame (craso error el mío, sin duda), pero he conseguido averiguar que tanto la cantante como Jorge Javier Vázquez (que no se nos olvide que es todo un premio Ondas) han hecho un llamamiento al pueblo español para que acudan a la concentración. Ah, se me olvidaba, también han hecho un llamamiento para que la concentración sea a las 19.00 horas en lugar de las 12.00 horas que al parecer figura en la convocatoria, porque así, de paso, la retransmiten en directo en su programa. Yo iría, ¿sabéis?, pero me viene mal. Es que estoy pensando en que en España hay cuatro millones de parados y no consigo meterme todavía en el problema tan grave de Karmele. Pero grave es, ¿eh?, que eso quede bien claro.

Sigo contándoos los motivos de mi cambio de opinión, buceando en la citada web y justo antes de donde pone que os podéis bajar el politono de la canción de Karmele (el SMS sólo os cuesta 1,392 euros, baratito, ¿eh...?). Junto a la convocatoria de la manifestación, hay un manifiesto, claro. Pero este no es de los convocantes, sino de Telecinco.es. Dicen que RTVE se ha portado de forma "inaceptable, antidemocrática e inconstitucional". Nada más y nada menos. Y si lo dicen en Telecinco.es, y utilizando palabras tan grandilocuentes, tan hermosas y tan inspiradoras, debe de ser porque tienen razón. Porque, claro, ¿qué puede haber más democrático que un concurso de música? ¿Qué puede ser más inconstitucional que eliminar de dicho concurso una candidatura que no cumple las normas de los convocantes? ¿Qué puede haber más inaceptable en esta vida que algo tan descorazonador como ésto? El Manifiesto por la democracia eurovisiva se leerá en el futuro junto al Yo acuso de Zola, no lo dudéis.
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Por si todavía no he conseguido convenceros también a vosotros, almas cándidas, de la nobleza de esta lucha, faltan las palabras de la propia Karmele, mujer indefensa, hundida y humillada por el poder del ente público. Dice que se ha producido un "fraude contra la ciudadanía sobrerana y libre", "un engaño y un atentado en varios frentes: el de la libertad de expresión y voto, en el anticonstitucional" (esto ya lo había dicho Telecinco.es, pero es que es tan importante...), que RTVE "carece en estos momentos de credibilidad y está sobrada de censura" (porque censura es ésto; ¡me río yo de la dictadura franquista y de todos los regímenes del mundo que van asesinando a periodistas y cerrando medios de comunicación, sabrán ellos lo que es censura!). ¡Y sin duda tiene razón!

Lo dicho, amigos míos, soy un convencido más. Karmele Marchante, a pesar de no tener la más mínima formación musical, a pesar de que su canción sea un pálido intento de copiar la tontería que fue lo del Chikilicuatre del año pasado, a pesar de que incumpla las normas de Eurovisión y a pesar de presentar una canción chusca, horrible y mala de solemnidad, tendría que acudir a Oslo y representar a España. Por descontado, con esto quiero exigir, además de todas las dimisiones pertinentes en RTVE y en el Gobierno de España, la presencia en el Festival del Rey (lo suyo sería que fuera con toda la familia, por supuesto...) y del presidente del Gobierno, además de la de Fernando Alonso, Pau Gasol y Rafa Nadal (por aquello de dar lustre a nuestra presencia allí, vamos...) y la de cualquier otra personalidad de la cultura española que desee mostrar su adhesión a tan noble propósito. Y Gibraltar español, por cierto.

viernes, enero 22, 2010

Hace 85 años

"El agua era objeto de especulación, una mercancía del mercado negro. Existía la bolsa del agua, el boom del agua, el crack del agua. Especulando con ella, la gente ganaba grandes fortunas o se arruinaba. En aquel entonces se impuso una serie de costumbres que sólo la Revolución consiguió abolir. Reservada para hombres casados, la mujer no tenía derecho al agua. El que acababa de ser padre de un hijo varón, lo casaba con una muchacha adulta. Como hombre casado, al recién nacido le correspondía una ración de agua; era la manera de enriquecerse de aquella familias en cuyo seno nacían muchos varones. Sólo en 1925, el Primer Congreso de los Soviets del Turkestán promulgó el revolucionario decreto en virtud del cual se prohibía los matrimonios de los recién nacidos y se otorgaba a la mujer el derecho del agua".

El Imperio (Ryszard Kapuscinski)

Hace sólo 85 años que se cambió la norma. Hace 85 años. Lo pienso y casi me parece el otro día. ¿Y cómo es posible que el otro día pasaran estas cosas? Igual tendríamos que conocer más la Historia para no rasgarnos las vestiduras con tanta facilidad como lo hacemos hoy en día. Igual es hora de que la Historia nos empuje a mirar hacia el futuro. Igual.

sábado, enero 16, 2010

Un premio... y a ver cómo lo explico

En este mundo tan sexualizado en el que vivimos, en esta sociedad en la que el hombre ya no caza mamuts para alimentar a la prole pero parece que tiene que defender el orgullo de su masculinidad a cada momento, que me den el premio blogero que me acaban de dar podría llegar a ser un problema o, como poco, una situación compleja de explicar. Porque, sí, amigos míos, me acaban de dar un Premio Princess.

Y no, no se trata de la confirmación de esa teoría que tiene una amiga mía de que todos los Piscis (como yo) son gays (no como yo; pero eso no desanima a esta amiga mía en su teoría, no...). Se supone que es un premio destinado a princesas de la blogsfera. Pero hete aquí que quien me lo concede es alguien que se salta las normas, que dice que es el primer premio que le dan (no será el último, no...) en su andadura por el ciberespacio y que quiere compartirlo con la gente que cita. Y me cita a mí. Bajo esas premisas, ¿quién sería capaz de poner una sola pega a su concesión? Yo no, desde luego, porque la persona que me lo da es el motivo por el que me hace ilusión. ¿Que quién me lo da? Tranquilos, es que esa es la primera pregunta del meme que acompaña al premio, ahí va...

1. Me lo ha otorgado: Raquel, la que busca su sitio y acabará por encontrarlo porque se lo merece y a poco que se dé cuenta de lo grande que es. Aquí está su explicación del premio, por cierto.

2. Algún autor que me guste: Por el motivo que sea, no consigo que un autor concreto (imagino que hablamos de literatura, ¿verdad?) me lleve a investigar en su obra de forma exhaustiva. ¿Citar sólo uno? Voy a pecar de pedante y a no ser del todo exacto con mi experiencia vital, literaria y lectora, porque no tengo un conocimiento de él tan estrecho como me gustaría. Diremos a Gabriel García Márquez.

3. Autor[es] destacado[s]: Por lo mismo de antes, la lista puede ser muy extensa. Picoteo en la obra de muchos autores en función de algo que me llame (una portada, un título, una recomendación, un estado de ánimo...), con lo que, si hay suerte en la elección, ese autor se queda entre mis destacados sólo con la lectura de uno de sus libros. Mario Benedetti, Ryszard Kapuscinski, Philip K. Dick, Graham Greene, Arthur Miller, Antonio Tabucchi, J.M. Barrie, Lewis Carroll, J.R.R. Tolkien...

4. Un libro que me encanta es: Aquí sí que voy a ser rompedor, y voy a contar lo que fueron horas y horas de sueños en mi adolescencia. El libro que me hizo volar, soñar, vivir y emocionarme fue una novela de fantasía heroica, La maldición del dragón, de Dennis L. McKiernan. La adoro. La he releído alguna vez, sin importarme el tiempo que tarde en pasar por sus más de 500 páginas. No me importa lo poco erudito que suene este título. Total, ya me he pasado de pedante con las preguntas de más arriba...

5. ¿Qué me emociona siempre? No sabría qué decir. O mejor dicho no sabría con qué quedarme. Una escena determinada de una película, un corte de una banda sonora, algún recuerdo imborrable... No sé concretar más la respuesta sin sentirme extraño.

6. Algo que odias: Creo que a día de hoy no he sido capaz de desarrollar ese sentimiento llamado odio. Ni siquiera por Aznar, no, no me seáis malpensados... No sé, no creo que compense gastar el tiempo pensando de esa forma en alguien que quieres tener fuera de tu vida. Igual estoy equivocado, igual odiar a alguna persona tiene sus ventajas.

7. Algunos blogs destacados: ¿Blogs destacados? Pues todos los que tengo entre mis enlaces. Como no hay normas que dicten a cuántos blogs hay que entregarle este premio, creo que lo voy a limitar a cinco, un número redondo, bonito y apañado para no cansar a quien esté leyendo esto. Y creo que sí me voy a limitar a señalar princesas. No voy a citar a la que me dio el premio porque ya lo tiene y ya sabe que está entre mis princesas de la blogsfera, pero seguro que más adelante ya tendré la ocasión de citar su nombre en otro premio. Ahí van.

· Lola y su Boheme. Me encanta ver que las nuevas tecnologías las usan también quienes no han crecido con ellas. Me encanta ver tanta vitalidad en alguien que lleva tanto tiempo en este mundo. Me encantan sus historias y sus reflexiones.

· Jo Grass y su Cariño, ¡se te ha pasado el arroz! Cómo escribe esta mujer. Si es que te mete tan dentro de las historias que cuenta y de los personajes que las protagonizan que la pena es que sólo podamos leerla una vez a la semana. A ver si dentro de poco tenemos unas páginas editadas en nuestras manos...

· Simone y su Ni Prada ni Manhattan. Se empeña en que no escribe bien, pero su mano se empeña más en quitarle la razón. Cuánta vida hay en sus posts, cuántas historias reales, cuánta imaginación por explotar. Y qué divertido es pasar por su casa.

· Sonia y su Sonia Unleashed. Hace poquito que la conozco y ya me tiene enganchado. Me ha enganchado porque sus temas son frikis y la identificación es casi obligada, pero me ha ganado por su forma sincera y real de contar las cosas, además de por cierta afinidad de gustos que seguiremos explorando en el futuro.

· Bebita y su Vestida con una sonrisa. Su mundo rosa me ha maravillado desde el principio, tiene una pluma llena de sensibilidad, busca motivos para sonreír donde casi nadie los encontraría y, por eso es tan especial, todo eso lo comparte con quien pasa por su casa.

Se supone que tendría que avisar a las ganadoras, pero creo que voy a seguir el ejemplo de Raquel y no lo voy a hacer. Nada de alfombras rojas, que lo mismo con la lluvia de estos días pierden brillo.

lunes, enero 11, 2010

¿Paparruchas? Ahora no

Qué cosas tiene la vida. Hace poco más de un mes me quejaba de que la Navidad empieza cuando no debe. Y ahora lo que tengo que decir es que se ha acabado demasiado pronto. Porque no, ya no estamos en Navidad. ¿Y por qué ahora es cuando me sale el espíritu navideño? Por la nieve, claro. Hoy era imposible no coger la cámara y lanzarse a hacer doscientas fotos con un fondo blanco. Con una sonrisa en la cara. Con ilusión. ¿Paparruchas? Ahora no, así no.

miércoles, enero 06, 2010

Solución pionera anti-crisis

Ya está, lo hemos conseguido. Ni grandes planes, ni subvenciones a tutiplen, ni subidas de impuestos, ni dinero a los bancos, ni nada de eso, que son soluciones para principiantes. Ya hemos encontrado la mejor forma para que España salga de la crisis: trucar las apuestas. Mira que era sencillo y no nos habíamos dado cuenta hasta ahora. Una pena que ya se nos haya pasado el Gordo de Navidad, pero al menos el Gobierno de España (todos juntos: ¡¡¡Es-pa-ña!!!; lo digo más que nada porque es año de Mundial de fútbol y habrá que animar en condiciones, que para eso somos los campeones de Europa...) ha reaccionado a tiempo para el sorteo del Niño. De los 120 millones de euros que podía repartir el primer premio, Hacienda se va a quedar 106. Nada menos. Estos que derrochan cava y champan en los informativos sólo han comprado siete de las 60 series disponibles. ¡Pobres ilusos!

Porque esto es cosa del Gobierno, que nadie lo dude. Desde Moncloa se ha trucado el sorteo para que salga un número que se había vendido poquito y así quedarse la mayor parte del premio. Y una vez abierta la veda, la cosa es fácil. Ni la ONCE, ni la Lotería, ni mucho menos el Gordo de Navidad del año que viene. Tocarán pero poquito, que Hacienda somos todos y estamos en crisis. ¿La quiniela de fútbol? Yo creo que es el momento de hacer perder partidos al mismo tiempo a Barcelona, Real Madrid, Sevilla, Valencia y Mallorca, que así no acierta nadie y ganamos más pasta. Total, si ya se compran partidos en la Liga española y a nadie le importa... ¡Pues esto es por el bien de las arcas nacionales, así que nadie podrá rechistar! Y como España tiene la Presidencia de turno de la UE, espero que pueda meter mano también en los Euromillones y llevarnos algunos euros franceses, italianos o alemanes. Ahí la cosa está más difícil porque, si no hay acertantes, se genera un bote que no para de crecer, pero espero que Zapatero calcule qué nos sale más rentable.

Con lo fácil que era salir de la crisis y aquí nosotros dejando que los empresarios tengan sin trabajo a casi cuatro millones de personas...

jueves, diciembre 31, 2009

Así fue 2009

La de cosas que pasan en 365. Lo dije el año pasado, lo digo éste y, evidentemente, lo diré el que viene. Y de todas ellas, de la que más se habla es de la crisis económica. Paro, paro, paro... De siempre, principal problema de los españoles en las encuestas y ahora problema real para muchos. ¿Culpables? Demasiados. 2009 no les ha puesto en la picota como se merecían. Bueno, a alguno sí. A Bernard Madoff le cayeron 150 años de cárcel por la mayor estafa de la Historia: 50.000 millones de dólares. Y Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, se llevó la reprobación pública, pero sólo la pública, por el lío que montó con Air Comet, la de gente que deja en el paro y la que dejó en los aeropuertos sin celebrar la Navidad en sus casas.

El mundo de la política dio que hablar. Para mal, como casi siempre, con lo que la clase política ya se ha convertido en problema hasta para los españoles (el tercero más importante en la última encuesta del CIS). Y para casi todos. Carbón para el PP, que entre Correas, espionajes (entre ellos; no a ellos, como dijeron sin pruebas) y movidas varias, apenas nos hemos dado cuenta de que ganaron unas elecciones europeas y unas gallegas. Y carbón para el PSOE en el peor año de Zapatero que cambió a medio Gobierno, ministro de Economía incluido (sin que se notase nada ahí), que le dimitió un ministro, Bermejo, por una cacería y no por su trabajo, y que hasta se la liaron por una foto de sus hijas.

Menos mal que Patxi López se convirtió en el nuevo lehendakari, demostrando que en Euskadi no se ha hundido nada aunque no mande el PNV. Unos locos asesinos con bombas y pistolas no se enteran mucho de estas cosas, y en 2009 mataron a tres personas. Pero cada vez hacen menos ruido porque la Policía les sigue deteniendo. ¿Y en Cataluña? Pues algún que otro extraño referéndum para votar por una independencia que así no se puede conseguir y todavía sin dictamen sobre el Estatuto en el Tribunal Constitucional, a pesar de que el texto lleva un vigor ya no sé cuánto tiempo.

Más allá de nuestras fronteras, el protagonista de 2009 es el mismo de 2008: Obama. Por su toma de posesión y por su discutido y discutible Premio Nobel de la Paz. Paz hay poca en Afganistán, donde más de 80.000 militares (1.000 españoles) siguen sin lograr ese objetivo. Paz hubo poca a comienzos de año en Gaza, bombardeada sin piedad por Israel. Paz hay poca en Irán, donde se juntaron unas elecciones sospechosas, la represión violenta de las protestas y los ensayos nucleares que irritan al mundo entero. Paz hubo poca en Honduras con el revuelo presidencial entre Zelaya y Micheletti, aunque ahora poco parece importarle eso al mundo. Por no haber paz, no la hubo ni en Italia, donde Berlusconi acabó golpeado por una réplica de la catedral de Milán tras numerosas polémicas, incluso con prostitutas en orgias desmentidas y luego probadas.

Por encontrar paz, tendremos que retroceder 20 años. Ese aniversario es el que se celebró en Berlín, el de la caída del Muro. Fue la noticia de una Europa que, dicen, se ha visto reformada. No sé si alguien se sabe el nombre de su presidente, pero en los libros de Historia aparecerá que fue elegido en 2009. Lejos de España se produjeron dos secuestros, el del Alakrama a manos de piratas somalíes y el de tres cooperantes catalanes en Mauritania. Los primeros fueron liberados, después de que algunos de sus familiares alcanzaran protagonismo mediático con formas no demasiado positivas. Los segundos siguen en manos de terroristas. Ojalá sea por poco tiempo.

Dos grandes temas coparon la lucha científica y social. El cambio climático salió perdiendo. Nadie hace nada, mientras algunos todavía creen que no hay que hacer nada o que no hay nada que hacer. No es lo mismo aunque las palabras sean idénticas. Copenhague fue un rotundo fracaso vestido de primer paso en una carrera en la que no se avanza. En la gripe A, alguien sí avanzó. Quien se ha hecho de oro vendiendo vacunas que no se han usado. Y entidades de salud y medios de comunicación que han sembrado irresponsable e indiscriminadamente un pánico absurdo e innecesario. Tan absurda como la búsqueda de la tumba de Lorca donde no está. Fracaso de los historiadores certificado en este año que acaba.

Marta del Castillo sigue desaparecida, por imposible que parezca. Y otros muchos que no salen en los medios. Imposible pareció el accidente de aquel avión de Air France que volaba desde Brasil y cayó en el Atlántico. E imposible parecía que murieran menos de 2.000 personas en las carreteras españolas y se ha conseguido en 2009. Todavía son muchas las vidas que se quedan, pero el trabajo es bueno. Bueno, por mucho que digan, fue el debate sobre la Ley del aborto. El debate, que no el ruido interesado de algunos que no hicieron nada cuando podían y que ahora critican al que se mueve. Y bueno fue que lo de Aminatu Haidar se solucionara sin su muerte después de una huelga de hambre que todavía no he acabado de comprender y que no sé en qué ha beneficiado a la causa saharaui. Los suyos dicen que sí. Será verdad.

Pero para bueno, el deporte. Empezando, porque de lo contrario no sería yo el que está escribiendo, por el centenario de la Real Sociedad, ojalá preludio de su primera página gloriosa en el segundo año, con el ascenso a Primera en 2010. El Barcelona bordó el año y ganó seis títulos (vale, eso no es bueno para sus rivales), algo que no había hecho nadie nunca y con un gran fútbol. Como respuesta, Florentino Pérez volvió al Real Madrid y creó su segundo equipo galáctico, con Cristiano Ronaldo a la cabeza. España se proclamó campeona de Europa de baloncesto sin despeinarse pero con críticas de los agoreros de siempre en cuanto se perdió un partido, y su estrella, Pau Gasol, ganó la NBA con los Lakers.

Alberto Contador ganó su segundo Tour contra viento, marea y Armstrong. España ganó otra vez la Copa Davis de tenis y Rafa Nadal, en un año marcado por las lesiones, se quedó en el número dos y venciendo a Federer en Australia para empezar el año. Y esa Marta Domínguez, campeona del mundo de 3.000 obstáculos en los mundiales de atletismo de Berlín. Esos en los que esa bestia llamada Usain Bolt destrozó de nuevo los récords de 100 y 200. 9.58 y 19.19. Y los volverá a batir. Y en el otro lado, Madrid se quedó sin los Juegos de 2016 y los deportes de motor aburrieron. Rossi ganó el Mundial de Moto GP y entre el amaño de Briatore y el fichaje de Alonso por Ferrari algo sí nos animamos en la Fórmula 1.

Me cuesta creer que la noticia en 2009 en el mundo de la televisión sea Belén Esteban, pero sí, así es. Quien no tiene opinión sobre Belén Esteban no es nadie en este mundo. Muchas más líneas ha copado esta mujer que cuestiones como que TVE emitirá su último anuncio antes de las campanadas o que Cuatro y Telecinco se fusionan. O que la paz llegó al fútbol televisado. O la muerte de Valerio Lazarov, uno de los pioneros de la televisión española a pesar de no ser español. Porque, sí, un año queda definido también por las muertes que se han producido en él y ahí la de mayor impacto, sin duda, fue la de Michael Jackson. Se sigue hablando y se seguirá hablando de él y de su desaparición durante mucho tiempo. Mientras dé dinero a quienes se han quedado su legado.

Antonio Vega ya no compondrá más. Mario Benedetti y Francisco Ayala ya no escribirán más. Walter Cronkite, Julián Lago y Andrés Montes ya no aparecerán más en televisión. Vicente Ferrer ya no podrá seguir salvando el mundo, aunque su Fundación sí. Dani Jarque ya no jugará más al fútbol. Karl Malden, Patrick Swayze, David Carradine, José Luis López Vázquez, Farrah Fawcett y Paul Naschy ya no harán más películas. Sabino Fernández Campo y Jordi Solé Tura ya no contribuirán al desarrollo político de España.

Penélope Cruz ganó el Oscar en la noche de Slumdog millonaire, y los Goya fueron para esa pequeña maravilla que es Camino. Saw VI en España no se vio, nuestra flamante ministra de Cultura le colocó una X y evitó su estreno. Roman Polanski fue detenido para cumplir con la Justicia más de 30 años después. Millenium se mantuvo como el fenómeno editorial del año y Susan Boyle se erigió en el musical. Esas dos últimas notas dicen mucho de la cultura que consumimos. Como que el arte sea noticia por polémicas como la que generó el coste de 20 millones de la cúpula del Palacio de Naciones Unidas en Ginebra. Y es que la crisis es lo que tiene. Vaya, hemos acabado donde empezamos, en la crisis. Será que de verdad 2009 ha sido un año de crisis...