No me dan los días y tengo abandonado Un mundo peculiar. Tenía que pasar con una agenda tan repleta como la mía, pero en el fondo no quiero. Así que aprovecho la excusa que me da Doctora (de El día de la espectadora y Paso de Twitter) para quitar las telarañas que había ya por aquí. Esta amiga bloggera, a la que he venido siguiendo desde hace ya algunos años y por varios blogs anterior a los dos que tiene ahora y a la que deberíais leer si queréis reíros un rato, me da el Premio Liebster, que se supone que sirve para dar a conocer nuevos blogs. Como tengo esa faceta de búsqueda, lectura y seguimiento algo abandonada, me voy a saltar la tercera de las normas del premio, la de nominar, pero sí voy a plantear esas once nuevas preguntas para que quien quiera pueda hacerlo en sus blogs o en los comentarios.
Las normas, como decía, son éstas:
1. Nombrar, agradecer y seguir al blog que te nominó.
2. Responder a las once preguntas que te han planteado.
3. Nominar a 11 blogs con menos de 100 seguidores y dárselo a conocer.
4. Plantear 11 nuevas preguntas.
Y las preguntas que plantea Doctora, con sus correspondientes respuestas son las siguientes:
1. Si tuvieras que cambiarle el nombre a tu blog, ¿cuál le pondrías?
Puf, pues la verdad es que ni la más remota idea. Lo de poner nombres se me da fatal. Me cuesta mucho y le doy incontables vueltas para al final ni siquiera acabar satisfecho con lo que elijo. Por eso todos mis blogs tienen nombres a los que no termino de verles la gracia, no me parecen redondos ni tan carismáticos como tendrían que ser, pero como son míos les acabo cogiendo cariño. De verdad que ni idea. Así que me seguiré quedando con Un mundo peculiar sólo por no tener que volver a pensarlo.
2. Conoces a tu pareja ideal, te enamoras y el sentimiento es mutuo, pero de pronto un día te dice que en su opinión todos los que escriben blogs son unos gilipollas, ¿qué haces?
Pues, con todo el cariño del mundo, reírme de ella primero y, espero, con ella después. Porque dado que mi identidad bloggera es pública, firmo con mi nombre y apellidos reales y le dedico tanto tiempo a esta tarea, me resultaría imposible que mi pareja ideal no supiera de la existencia de este y mis otros rincones de la blogsfera. Ahora, si me dices que no tiene ni idea y que cree de verdad que todos somos gilipollas... no sé yo si sería mi pareja ideal, ¿no?
3. Entre no volver a escribir un blog nunca o no volver a tener sexo oral nunca, ¿qué elegirías?
Pues como servidor se tiene por un caballero y no habla de ciertas cosas, voy a esquivar muy sutilmente la pregunta. Lo único que se me ocurre decir, para que cada cual interprete y haga las elucubraciones que quiera (que alguien me enseñó una vez que eso del misterio tiene su gracia), sólo diría que la necesidad de escribir nace antes que la del sexo oral y a día de hoy estoy bastante seguro de que también muere después (si es que llega a morir alguna vez).
4. A partir del mes que viene la única forma de escribir un blog es pagar una mensualidad, ¿cuánto es el máximo que estarías dispuesto a pagar?
A día de hoy, cero. La gracia de los blogs está precisamente en su accesibilidad. Y ya hay opciones de pago para quien quiere sacar más de este mundo. Pero puestos a pagar por un blog, para eso prefiero comprar un dominio y montar una página web a lo grande.
5. Aparece un nuevo comentarista en tu blog, parece muy majo y educado, pero acaba todos sus comentarios diciente "Viva España, viva el rey, viva el orden y la ley", ¿qué haces?
Investigo, voy a su blog o busco otros comentarios suyos, veo si es una coña hacia mí, hacia el mundo entero, o si va en serio. Y si va en serio, me preocupo levemente, porque realmente no sé qué ve una persona en mi blog para pensar que ese comentario puede ser adecuado. Pero todo de forma discreta, porque cada cual es muy libre de pensar y/o escribir lo que quiera. Es una de las cosas más bonitas de la libertad. Y no por no estar de acuerdo le voy a impedir escribir a nadie nada mientras lo haga con respeto hacia los demás.
6. Si tu blog empezase a hablarte, ¿irías al psiquiatra o lo aceptarías como un amigo más?
He tenido amigos, y sobre todo conocidos, mucho más raros que mi blog, que cualquier de mis blogs en realidad. Así que lo aceptaría como un amigo. ¿Al psiquiatra? Si no he ido a preguntarle si soy yo el loco viendo lo que han hecho algunas personas a mi alrededor, no voy a ir por algo tan sencillo como que mi blog se ponga a hablar...
7. Se planta en tu casa un inspector de hacienda y te pregunta si tienes un blog, ¿le dices la verdad o lo niegas para quitarte de líos?
Si se planta en mi casa un inspector de hacienda no creo que venga a saludarme, a felicitarme por mi trabajo o por cualquier otro motivo lúdico-festivo. Con lo cual, y con toda la educación del mundo, le preguntaría que por qué motivo le importa algo que está fuera de sus competencias. ¿O acaso este maravilloso gobierno liberal que tenemos ya ha legislado sobre esto también para acabar con otro espacio de libertad más en su triste legislatura de expolios y recortes sin fin?
8. Descubres que tu blogero favorito es en realidad Ana Botella, ¿qué haces?
Lo del psiquiatra de la pregunta 6 sería una opción más que probable. Seguir a Ana Botella sin saber que es ella es motivo indudable para ir a una revisión psicológica, psiquiátrica e incluso espiritual. Una persona tan mediocre no tendría que ser capaz de esconder ni uno solo de sus defectos con una personalidad bloggera secreta. Y si lo intentara y me lo tragara, me sentiría realmente mal conmigo mismo.
9. ¿Si te pagasen 20.000 euros te tatuarías el símbolo de Blogger en el cuello?
No me gustan nada los tatuajes, no me gustan nada las iniciativas publicitarias desesperadas, no me gusta poner precio a las acciones humanas. Así que creo que la respuesta sólo puede ser no.
10. De pronto un día se te aparece la Virgen María, te mira fijamente, te dice "Tu blog es una mierda, colega" y desaparece sin más, ¿qué haces?
Una entrada sobre esa aparición. Porque como ha desaparecido sin más no me ha dado tiempo a decirle que las opiniones son libres y que si cree que mi blog es una mierda lo mejor que puede hacer es dejar de leerlo. Anda que no hay blogs como para perder el tiempo en uno que no se disfruta leyendo, ¿no?
11. Crees que en la blogsfera hay demasiados blogs que hablan sobre...
Nunca hay demasiados blogs sobre nada. Que haya oferta, que haya siempre gente dispuesta a compartir sus ideas, sus pensamientos, sus reflexiones y hasta sus idas de olla, me parece algo terriblemente positivo.
Y vamos con las once preguntas que tengo que plantear, y que entiendo que han que tener alguna relación directa o indirecta con esto de los blogs...
1. ¿Por qué decidiste que tu identidad como bloggero fuera pública o secreta?
2. ¿A quién no le has contado que tienes un blog y te sientes terriblemente culpable por no hacerlo?
3. ¿De qué iba esa entrada que has escrito y no te atreviste a publicar? ¿La tienes todavía en borradores o la borraste para siempre?
4. Te llaman por teléfono para decirte que tu blog les encanta y que están dispuestos a comprártelo. ¿Qué precio le pondrías?
5. Tienes ganas de abrir otro blog. ¿Sobre qué quieres escribir en él?
6. ¿Crees que un blog personal es una forma de desahogo, una forma de encontrar gente afín o ninguna de las dos cosas?
7. ¿Te ha salido mal alguna experiencia de desvirtualizar a un bloggero y conocerle en el mundo real?
8. ¿En qué has cambiado desde que escribiste la primera entrada en tu blog hasta el día en el que has escrito la última?
9. ¿Qué crees que tendría que pasarte para que cerraras tu blog y nunca más volvieras a escribir en él?
10. ¿Qué gadget/herramienta/contenido/tontería añadirías a tu blog que no has podido añadir hasta ahora por la razón que sea?
11. Y para acabar de forma positiva, ¿qué es lo mejor que te ha pasado gracias a tu blog?
Como decía, quien quiera contestar, que se sienta libre de hacerlo.
Mostrando entradas con la etiqueta Meme. Mostrar todas las entradas
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lunes, diciembre 02, 2013
domingo, agosto 11, 2013
Otra de premios con cuestionario
Si es gratis, ponme dos es el blog de Celia. Hace unos días dejó uno de esos diabólicos cuestionarios que en el fondo tanto me gusta contestar, por simples que sean, y me atrapó con un sencillo chantaje emocional, al recomendar La Sala de Cine, otro de mis blogs que dedico, obviamente, al séptimo arte. Y en realidad yo debería estar hablando de lo que se ha dejado de hablar de Barcenas, de las mentiras demostradas del presidente del Gobierno, de lo lamentable que es todo el follón que se ha montado con Gibraltar o, qué demonios, de que un ministro veranee por segundo año consecutivo en un hotel ilegal cuando el año pasado se lo dijeron y se excuso en que no suele pedir las licencias de los hoteles que visita. Pero hoy vamos a pasar un rato del pataleo y vamos a dar las gracias a Celia haciendo este cuestionario adjunto a su Premio al Feedback por contestar los comentarios, algo que siempre intento hacer cuando subo la siguiente entrada. Vamos allá...
1. ¿Hay algún libro que no seas capaz de terminar?
Tengo cierta cabezonería para los libros, como para las películas, y me cuesta muchísimo abandonar alguno cuando ya lo he empezado. Siempre recordaré uno al que me siento obligado a darle una segunda oportunidad algún día, A sangre fría, de Truman Capote. La culpa la tiene la intensa manía que le cogí al profesor que nos mandó leerla en la universidad, el típico que presume de pillar a quien no se lee los libros que manda y que luego pone sobresalientes a compañeros que no se los leen. No sé si leer las dos primeras páginas de El péndulo de Foucault, de Umberto Eco, cuenta como libro que he sido capaz de terminar, pero no pasé de ahí...
2. ¿Cuál es tu género literario favorito? La verdad es que en cuanto a novela suelo leer casi de todo, tanto me da que sea un buen drama, una muestra de género negro, ciencia ficción, aventura, histórica... Y en no ficción sí que me suelo decantar ya por temas que me atraigan. Últimamente, y por necesidades del guión, estoy leyendo muchísimo ensayo sobre cómic, cine o televisión.
3. ¿Cuál es tu novela favoritísima del mundo mundial? Pues creo que no me atrevería a decir un título... No soy de los que suelen releer libros, y son muchos los que me han causado impacto. Pero para que no se diga, voy a citar uno poco habitual, o eso creo, en este tipo de preguntas: La tregua, de Mario Benedetti.
4. ¿Y esa peli que no te cansas de ver? Docenas. Desde las que figuran en cualquier lista de las mejores de la historia del cine hasta las mayores frikadas. Lo fácil sería citar cualquiera de Star Wars, pero ahora me es inevitable citar Cantando bajo la lluvia, la película que mejor buen rollo transmite de toda la vida. No sé cuántas veces me habrá emocionado ver a Gene Kelly bailando en la calle o cuántas veces me habrán enamorado las lágrimas de Debbie Reynolds.
5. ¿Por qué te hiciste un blog? Después de una larga etapa en un medio de comunicación grande, era para mí la mejor manera de poder escribir lo que quería, cuando quisiera y de la forma en que considerara correcta. Mis blogs empezaron siendo muy periodísticos, aunque este es el que, aunque poco, ha ido incluyendo más temas personales como esta entrada.
6. ¿Cuál es tu novela distópica favorita? Ahí, con un espacio tan acotado, tengo dudas. Me podría que dar con 1984, de George Orwell, o con Fahrenheit 451, de Ray Bradbury. Ambas me parecen maravillosas y con unos mundos tan opresivos que duelen.
7. ¿Verano o invierno? Invierno. Sin ninguna duda. Para mí, pasar de 30 grados equivale a estar sufriendo por el calor. El sol es para mí como la kryptonita. Dadme una temperatura baja y una manta, que sobrevivo a lo que sea.
8. ¿Te gusta la lluvia? Mezclada con viento, no, porque hay pocas sensaciones que me resulten más odiosas que la imposible pelea por gobernar un paraguas sin que se tuerza o se rompa. Pero cada vez me gusta más una buena tarde de lluvia. No soy de los que se entristecen con los cielos grises.
9. Tus mejores vacaciones: Voy a soltar el topicazo del siglo: están por llegar. Y si son dos semanas en Nueva York en la mejor compañía posible, tienen todas las papeletas de convertirse en las mejores y que nada pueda desbancarlas. Buenos viajes, unos cuantos, pero vacaciones tal y como las suele entender la mayoría de la gente, una semana o dos fuera de casa, no he hecho demasiados. Salvo a sitios especiales, me gusta más ir poco tiempo a un sitio y disfrutarlo a tope, sin llegar a cansarme.
10. Dulce o salado: No tengo mal paladar, así que no le hago ascos a ninguno de los dos conceptos. Pero soy goloso, sí.
11. Escritor favorito: Me pasa como con los libros favoritos, pero aquí con más motivo. La falta de tiempo con tantos escritores que descubrir y títulos que leer hace que no haya caído en mis manos tanto de alguno en concreto como para darle esa calificación sin dudas.
No hay normas, así que quien quiera recoger el cuestionario que se sienta libre de hacerlo. Yo, encantado de leerlo en otros sitios...
miércoles, diciembre 26, 2012
Liebster Award
Vale, confieso que soy presa fácil. Cuando veo un cuestionario de estos que abundan por Internet, caigo con sencillez. Y BkindZanks ya ha conseguido que haga de forma consecutiva dos que ha publicado en su blog... sin necesidad siquiera de nominarme. Aquí el enlace a su blog, Uno de estos días, y aquí a esa entrada en concreto por si quiere leerla alguien que no frecuente su más que recomendable espacio, que desde hace ya algún tiempo es para mí cita imprescindible.
Estas con las normas del premio en cuestión. Las pongo para que consten, pero, claro, como casi siempre me salto la mitad. No voy a nominar, que lo coja quien quiera contarnos algo de su vida.
1. Cada persona debe escribir once cosas sobre sí misma.
2. Debe responder a las once preguntas que le ha enviado quien le nomina.
3. Ha de crear once preguntas nuevas que le enviará a quienes nomine.
4. Tiene que elegir a once bloggers con menos de 200 seguidores para premiarlos.
5. Esos bloggers deberán contestar a las preguntas.
6. No se puede enviar una nominación de vuelta.
Ahí van, pues, esas once cosas sobre mí. Intentaré ser original y no repetir cosas que ya he dicho o casi todo el mundo que me conoce sabe...
1. Mi frikismo coleccionista no es tendente, por ahora, a artículos caros. Soy gastoso pero no derrochador. A mí alma friki le satisface con la misma intensidad tener la colección de latas de Pepsi que se vendieron coincidiendo con el Episodio I de Star Wars que una estatua de Darth Vader de 800 euros. Recordad que he dicho por ahora. Algún día haré un dispendio.
2. Ando mucho. Y lo hago por tres razones. En primer lugar, porque tengo tiempo para hacerlo sin necesidad de ir corriendo a todas partes. En segundo lugar, porque es un ejercicio sanísimo que no requiere grandes esfuerzos ni equipamiento adicional. Y en tercer lugar porque estoy harto de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid me time con subidas abusivas de los precios combinadas con una alarmante reducción de la calidad y frecuencia del servicio.
3. Cada día que pasa, detesto más el tabaco. Y a muchos fumadores. No os deis por aludidos los fumadores que sois conscientes de que los demás no tienen por qué respirar el humo de vuestro tabaco. Los demás, sí, daros por aludidos porque me arruináis el día cada vez que no puedo evitar tragármelo. Lo siento, pero es así. Alabado sea el político (y sé quien es, pero no lo digo, que está mal visto...) que impulsó la Ley anti tabaco. Sobra decir que en mi vida ha dado una calada a un cigarrillo o similar.
4. No me importa que esté mal visto, que la gente me mire mal o que en algunos sitios nocturnos no me dejen pasar, mi calzado predilecto es un buen par de zapatillas deportivas. Obviamente, para las ocasiones que lo requieren, los zapatos caen, pero nunca estoy a gusto con ellos. Ni con una corbata. ¿Quién inventaría ese inútil trozo de tela y su endemoniado nudo...?
5. Me arrepiento enormemente de no haber guardado una redacción que hice con diez años en el colegio. Todos los lunes escribíamos un texto libre y la profesora escogía uno cada semana que después pasaba a un periódico que hacíamos sacando copias con gelatina o algo parecido. No sé si aquella la escogió, probablemente no, pero la recuerdo como si fuera ayer. Escribí sobre un partido de la Real en el Bernabéu que ganamos 0-4. Y recuerdo que el dibujo que acompañaba a aquel texto era el del cuarto gol, una maravilla de Bakero tirándose en plancha. Como si fuera ayer...
6. Cuando hago una entrevista o cubro una rueda de prensa, dependo en exceso de la tecnología. Me fío absolutamente de mi grabadora y apenas tomo notas. Mal hecho por mi parte, porque los accidentes suceden (solo recuerdo que me haya pasado una vez, y fue fácilmente subsanable), pero me sostengo en la grabación para poder prestar atención a quien habla, a lo que dice y a cómo lo dice. Me parece que eso también forma parte de sus palabras y es importante verlo.
7. Me pone de mal humor cuando alguien con quien estoy debatiendo tergiversa adrede mis palabras o mis argumentos. Ese es el momento en el que ya sé que la conversación está acabada, aunque sigamos hablando mucho tiempo después de eso. Para mí, hay pocas cosas peores en un debate que no querer entender lo que alguien quiere decir.
8. Tengo prohibido en las conversaciones con personas que valen la pena que ellas mismas se autoinsulten, infravaloren o se echen la culpa de lo que les sucede por circunstancias de la vida. Si vales la pena y sabes que lo pienso, no lo hagas. Porque no te dejaré.
9. No tengo ningún recuerdo memorable de profesor alguno más allá de quinto de la desaparecida EGB. En ese año y los dos anteriores tuve una maravillosa, pero a partir de ahí los he tenido mejores y peores, como personas y como profesores, pero nada que se haya quedado en mi memoria con especial reconocimiento de sus méritos. Ni en el colegio, ni en el instituto. El clásico maestro no forma parte de mi memoria.
10. Sigo disfrutando a día de hoy con cosas que me entretenían de niño. Releo los cómics que leí entonces, vuelvo a ver las series de dibujos animados que echaban entonces por televisión. Y me parecen hoy, como hace tantos años, entretenimientos tan dignos como los que he ido descubriendo según cumplía años. En su contexto, porque el contexto es importante.
11. No soy capaz de entender que la gente escriba mal a propósito. Ni falta de espacio en Twitter o SMSs, ni rapidez a la hora de escribir en Whatsapp. No me sirve como excusa. ¿Qué tiene la gente en contra del signo de interrogación o admiración de apertura? ¿Por qué nadie parece saber para qué sirve cada preposición y las usan indistintamente? ¿Tan difícil es saber qué se escribe con b y qué con v? Y ya cuando la "gente" es el "periodista", la hemos liado pero bien... Ver una falta de ortografía en un medio de comunicación es algo que tendría que ser intolerable. Pero, claro, sé por experiencia que los filtros no funcionan como deberían, así que...
Estas son las preguntas que incluyó BkindZanks para los insensatos, como yo, que decidiéramos recoger el guante, con sus correspondientes respuestas:
1. ¿Qué harías si te quedases una noche dentro de un centro comercial cerrado?
Al cine. De cabeza. ¿Quién no ha tenido ganas de trastear con un proyector? Vale, ya sé que eso es antiguo y que ahora va todo en formato digital. Pero mirar la sala desde una cabina de proyección es un pequeño sueño que algún día habría que cumplir... Como el de tener una sala entera para mí solito... Y de noche en un centro comercial me da tiempo a ver cuatro películas por lo menos...
2. ¿Si tuvieras que elegir tener un poder sobrenatural, en plan superhéroe, cuál sería?
Teniendo en cuenta que una de mis pasiones son precisamente los superhéroes y por tanto he leído historias de centenares de ellos con poderes completamente diferentes entre sí, es una pregunta realmente difícil... Y la verdad es que no creo que haya mejores secuencias en las historias de un superhéroe que cuando vuela por primera vez. Eso tiene que ser realmente impresionante.
3. ¿Qué canción pondrías ahora mismo?
Ahora mismo creo que me pondría cualquiera de los cuatro o cinco temas memorables que hay en la banda sonora de Conan el bárbaro, de Basil Poledouris. Siendo un compositor que no tiene tantas obras grandes, esta es sencillamente perfecta. Pero perfecta de verdad.
4. ¿Cuál es la mentira que no volverías a decir?
No soy una persona que diga mentiras, aunque algunos no quisieran creerme cuando lo proclamaba. Se me nota tanto, que me parece absurdo hacerlo. Puedo evitar una respuesta, pero no dar una falsa. Así que no se me ocurre ninguna mentira que no repetiría... Simplemente, es que no mentiría.
5. Descuelgas el teléfono, te ha sucedido algo, ¿a quién llamas?
Lo más normal es que fuera a mis padres. A menos que ese algo que me suceda lo pueda solucionar otra persona. Suelo ser pragmático para esas cosas.
6. Caminando por la calle, ves venir de frente a una persona de tu pasado, ¿quién te gustaría que fuese y en qué situación te gustaría que te encontrase?
Esta es buena... Hace no mucho se me pasó por la cabeza una compañera del instituto que me caía muy bien aunque tampoco tuvimos una relación muy estrecha, que no volví a ver desde que salimos de allí y de la que me gustaría saber algo... Sin pensar en situaciones especiales, simplemente por saber de ella. Y no, no he conseguido dar con ella a través de las redes sociales.
7. ¿Te han detenido alguna vez o similares?
¿A quién? ¿A mí? Con lo bueno que soy... Creo que el castigo más grande que he sufrido fue cuando tenía seis o siete años y me pusieron en el colegio contra la pared... Y creo que la causa era que estaba hablando en clase. Y, claro, ya se sabe que con esa edad los niños tienen que estar callados para escuchar las clases magistrales de sus profesores, imprescindibles a esas alturas para sacarse el doctorado...
8. ¿Cuál crees que es la solución para salir de la situación económica que angustia a este país?
Una solución doble. En primer lugar, un batallón de inspectores que acabara con todos los fraudes y gastos innecesarios. Eso sí sería ahorrar y permitiría no tocar las líneas rojas de lo que tiene que afrontar un Estado, además de que desenmascararía esos recortes "imprescindibles" que nos cuentan ahora mismo nuestros adorables gobernantes. En segundo lugar, equiparar de una maldita vez lo que ganan los ciudadanos y lo que le cuesta vivir en este país. Porque con el desfase actual me parece imposible salir de ninguna crisis.
9. Si pudieras corregir uno de tus defectos asumidos, ¿cuál sería?
Debida a mi resistencia a decir "no" cuando no tengo otra tarea apuntada en la agenda, mi excesiva disponibilidad para todo el mundo, y eso incluye a gente que no lo merece. Pero ya lo estoy corrigiendo. Poco a poco. Aunque sigo pensando que si puedo ayudar a alguien, ¿por qué no lo voy a hacer...?
10. ¿En qué película te gustaría vivir durante una semana?
Esta pregunta podría tener una respuesta diferente cada vez que alguien me la hiciera. Pero pensando en que hablamos de una semana, y dado que muchas de las películas que me venían ahora a la cabeza no abarcan tanto tiempo en su historia, me voy a quedar con siete días a bordo del Suprise, bajo el mando del capitán Jack Aubrey y con el doctor Stephen Maturin. La película, Master and Commander.
11. ¿Cuál es esa pregunta que siempre te hacen y nunca contestas?
No tengo una pregunta recurrente que no conteste por sistema. Y tampoco suelo evitar tipos de preguntas. No sé, probadme, preguntad y lo descubrís...
Y estas son las once preguntas que dejo por si alguien las quiere contestar, en los comentarios o en sus propios blogs...
1. Un personaje de ficción (película, libro, cómic, serie...) te ha enamorado para siempre, sin remedio y por encima de todos los demás. ¿Quién es?
2. ¿A quién y por qué has mandado a freír espárragos (o cualquier expresión análoga, reproducible o no) con mayor contundencia en toda tu vida?
3. ¿Qué no has hecho nunca que te gustaría probar en algún momento más o menos cercano?
4. Dejando al margen felicitaciones navideñas o de cumpleaños, ¿cuándo fue la última vez que enviaste una carta personal por correo físico y no por e-mail?
5. ¿Engañas mucho al escribir o dejas ver la persona que realmente eres?
6. ¿Cuál ha sido el mejor momento de tu vida que tenga que ver con el deporte?
7. Una manía que no hayas sido capaz de corregir a pesar de que todo el mundo te dice que tienes que hacerlo.
8. ¿Cuál es la última película que dejaste de ver y por qué?
9. Te toca un millón de euros en cualquier lotería. ¿Cuál es el primer gasto que haces con ese dinero?
10. ¿Crees en las casualidades?
11. ¿Cuál crees que es la principal razón por la que ahora mismo estás como estás en tu vida, sea bien o sea mal?
Estas con las normas del premio en cuestión. Las pongo para que consten, pero, claro, como casi siempre me salto la mitad. No voy a nominar, que lo coja quien quiera contarnos algo de su vida.
1. Cada persona debe escribir once cosas sobre sí misma.
2. Debe responder a las once preguntas que le ha enviado quien le nomina.
3. Ha de crear once preguntas nuevas que le enviará a quienes nomine.
4. Tiene que elegir a once bloggers con menos de 200 seguidores para premiarlos.
5. Esos bloggers deberán contestar a las preguntas.
6. No se puede enviar una nominación de vuelta.
Ahí van, pues, esas once cosas sobre mí. Intentaré ser original y no repetir cosas que ya he dicho o casi todo el mundo que me conoce sabe...
1. Mi frikismo coleccionista no es tendente, por ahora, a artículos caros. Soy gastoso pero no derrochador. A mí alma friki le satisface con la misma intensidad tener la colección de latas de Pepsi que se vendieron coincidiendo con el Episodio I de Star Wars que una estatua de Darth Vader de 800 euros. Recordad que he dicho por ahora. Algún día haré un dispendio.
2. Ando mucho. Y lo hago por tres razones. En primer lugar, porque tengo tiempo para hacerlo sin necesidad de ir corriendo a todas partes. En segundo lugar, porque es un ejercicio sanísimo que no requiere grandes esfuerzos ni equipamiento adicional. Y en tercer lugar porque estoy harto de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid me time con subidas abusivas de los precios combinadas con una alarmante reducción de la calidad y frecuencia del servicio.
3. Cada día que pasa, detesto más el tabaco. Y a muchos fumadores. No os deis por aludidos los fumadores que sois conscientes de que los demás no tienen por qué respirar el humo de vuestro tabaco. Los demás, sí, daros por aludidos porque me arruináis el día cada vez que no puedo evitar tragármelo. Lo siento, pero es así. Alabado sea el político (y sé quien es, pero no lo digo, que está mal visto...) que impulsó la Ley anti tabaco. Sobra decir que en mi vida ha dado una calada a un cigarrillo o similar.
4. No me importa que esté mal visto, que la gente me mire mal o que en algunos sitios nocturnos no me dejen pasar, mi calzado predilecto es un buen par de zapatillas deportivas. Obviamente, para las ocasiones que lo requieren, los zapatos caen, pero nunca estoy a gusto con ellos. Ni con una corbata. ¿Quién inventaría ese inútil trozo de tela y su endemoniado nudo...?
5. Me arrepiento enormemente de no haber guardado una redacción que hice con diez años en el colegio. Todos los lunes escribíamos un texto libre y la profesora escogía uno cada semana que después pasaba a un periódico que hacíamos sacando copias con gelatina o algo parecido. No sé si aquella la escogió, probablemente no, pero la recuerdo como si fuera ayer. Escribí sobre un partido de la Real en el Bernabéu que ganamos 0-4. Y recuerdo que el dibujo que acompañaba a aquel texto era el del cuarto gol, una maravilla de Bakero tirándose en plancha. Como si fuera ayer...
6. Cuando hago una entrevista o cubro una rueda de prensa, dependo en exceso de la tecnología. Me fío absolutamente de mi grabadora y apenas tomo notas. Mal hecho por mi parte, porque los accidentes suceden (solo recuerdo que me haya pasado una vez, y fue fácilmente subsanable), pero me sostengo en la grabación para poder prestar atención a quien habla, a lo que dice y a cómo lo dice. Me parece que eso también forma parte de sus palabras y es importante verlo.
7. Me pone de mal humor cuando alguien con quien estoy debatiendo tergiversa adrede mis palabras o mis argumentos. Ese es el momento en el que ya sé que la conversación está acabada, aunque sigamos hablando mucho tiempo después de eso. Para mí, hay pocas cosas peores en un debate que no querer entender lo que alguien quiere decir.
8. Tengo prohibido en las conversaciones con personas que valen la pena que ellas mismas se autoinsulten, infravaloren o se echen la culpa de lo que les sucede por circunstancias de la vida. Si vales la pena y sabes que lo pienso, no lo hagas. Porque no te dejaré.
9. No tengo ningún recuerdo memorable de profesor alguno más allá de quinto de la desaparecida EGB. En ese año y los dos anteriores tuve una maravillosa, pero a partir de ahí los he tenido mejores y peores, como personas y como profesores, pero nada que se haya quedado en mi memoria con especial reconocimiento de sus méritos. Ni en el colegio, ni en el instituto. El clásico maestro no forma parte de mi memoria.
10. Sigo disfrutando a día de hoy con cosas que me entretenían de niño. Releo los cómics que leí entonces, vuelvo a ver las series de dibujos animados que echaban entonces por televisión. Y me parecen hoy, como hace tantos años, entretenimientos tan dignos como los que he ido descubriendo según cumplía años. En su contexto, porque el contexto es importante.
11. No soy capaz de entender que la gente escriba mal a propósito. Ni falta de espacio en Twitter o SMSs, ni rapidez a la hora de escribir en Whatsapp. No me sirve como excusa. ¿Qué tiene la gente en contra del signo de interrogación o admiración de apertura? ¿Por qué nadie parece saber para qué sirve cada preposición y las usan indistintamente? ¿Tan difícil es saber qué se escribe con b y qué con v? Y ya cuando la "gente" es el "periodista", la hemos liado pero bien... Ver una falta de ortografía en un medio de comunicación es algo que tendría que ser intolerable. Pero, claro, sé por experiencia que los filtros no funcionan como deberían, así que...
Estas son las preguntas que incluyó BkindZanks para los insensatos, como yo, que decidiéramos recoger el guante, con sus correspondientes respuestas:
1. ¿Qué harías si te quedases una noche dentro de un centro comercial cerrado?
Al cine. De cabeza. ¿Quién no ha tenido ganas de trastear con un proyector? Vale, ya sé que eso es antiguo y que ahora va todo en formato digital. Pero mirar la sala desde una cabina de proyección es un pequeño sueño que algún día habría que cumplir... Como el de tener una sala entera para mí solito... Y de noche en un centro comercial me da tiempo a ver cuatro películas por lo menos...
2. ¿Si tuvieras que elegir tener un poder sobrenatural, en plan superhéroe, cuál sería?
Teniendo en cuenta que una de mis pasiones son precisamente los superhéroes y por tanto he leído historias de centenares de ellos con poderes completamente diferentes entre sí, es una pregunta realmente difícil... Y la verdad es que no creo que haya mejores secuencias en las historias de un superhéroe que cuando vuela por primera vez. Eso tiene que ser realmente impresionante.
3. ¿Qué canción pondrías ahora mismo?
Ahora mismo creo que me pondría cualquiera de los cuatro o cinco temas memorables que hay en la banda sonora de Conan el bárbaro, de Basil Poledouris. Siendo un compositor que no tiene tantas obras grandes, esta es sencillamente perfecta. Pero perfecta de verdad.
4. ¿Cuál es la mentira que no volverías a decir?
No soy una persona que diga mentiras, aunque algunos no quisieran creerme cuando lo proclamaba. Se me nota tanto, que me parece absurdo hacerlo. Puedo evitar una respuesta, pero no dar una falsa. Así que no se me ocurre ninguna mentira que no repetiría... Simplemente, es que no mentiría.
5. Descuelgas el teléfono, te ha sucedido algo, ¿a quién llamas?
Lo más normal es que fuera a mis padres. A menos que ese algo que me suceda lo pueda solucionar otra persona. Suelo ser pragmático para esas cosas.
6. Caminando por la calle, ves venir de frente a una persona de tu pasado, ¿quién te gustaría que fuese y en qué situación te gustaría que te encontrase?
Esta es buena... Hace no mucho se me pasó por la cabeza una compañera del instituto que me caía muy bien aunque tampoco tuvimos una relación muy estrecha, que no volví a ver desde que salimos de allí y de la que me gustaría saber algo... Sin pensar en situaciones especiales, simplemente por saber de ella. Y no, no he conseguido dar con ella a través de las redes sociales.
7. ¿Te han detenido alguna vez o similares?
¿A quién? ¿A mí? Con lo bueno que soy... Creo que el castigo más grande que he sufrido fue cuando tenía seis o siete años y me pusieron en el colegio contra la pared... Y creo que la causa era que estaba hablando en clase. Y, claro, ya se sabe que con esa edad los niños tienen que estar callados para escuchar las clases magistrales de sus profesores, imprescindibles a esas alturas para sacarse el doctorado...
8. ¿Cuál crees que es la solución para salir de la situación económica que angustia a este país?
Una solución doble. En primer lugar, un batallón de inspectores que acabara con todos los fraudes y gastos innecesarios. Eso sí sería ahorrar y permitiría no tocar las líneas rojas de lo que tiene que afrontar un Estado, además de que desenmascararía esos recortes "imprescindibles" que nos cuentan ahora mismo nuestros adorables gobernantes. En segundo lugar, equiparar de una maldita vez lo que ganan los ciudadanos y lo que le cuesta vivir en este país. Porque con el desfase actual me parece imposible salir de ninguna crisis.
9. Si pudieras corregir uno de tus defectos asumidos, ¿cuál sería?
Debida a mi resistencia a decir "no" cuando no tengo otra tarea apuntada en la agenda, mi excesiva disponibilidad para todo el mundo, y eso incluye a gente que no lo merece. Pero ya lo estoy corrigiendo. Poco a poco. Aunque sigo pensando que si puedo ayudar a alguien, ¿por qué no lo voy a hacer...?
10. ¿En qué película te gustaría vivir durante una semana?
Esta pregunta podría tener una respuesta diferente cada vez que alguien me la hiciera. Pero pensando en que hablamos de una semana, y dado que muchas de las películas que me venían ahora a la cabeza no abarcan tanto tiempo en su historia, me voy a quedar con siete días a bordo del Suprise, bajo el mando del capitán Jack Aubrey y con el doctor Stephen Maturin. La película, Master and Commander.
11. ¿Cuál es esa pregunta que siempre te hacen y nunca contestas?
No tengo una pregunta recurrente que no conteste por sistema. Y tampoco suelo evitar tipos de preguntas. No sé, probadme, preguntad y lo descubrís...
Y estas son las once preguntas que dejo por si alguien las quiere contestar, en los comentarios o en sus propios blogs...
1. Un personaje de ficción (película, libro, cómic, serie...) te ha enamorado para siempre, sin remedio y por encima de todos los demás. ¿Quién es?
2. ¿A quién y por qué has mandado a freír espárragos (o cualquier expresión análoga, reproducible o no) con mayor contundencia en toda tu vida?
3. ¿Qué no has hecho nunca que te gustaría probar en algún momento más o menos cercano?
4. Dejando al margen felicitaciones navideñas o de cumpleaños, ¿cuándo fue la última vez que enviaste una carta personal por correo físico y no por e-mail?
5. ¿Engañas mucho al escribir o dejas ver la persona que realmente eres?
6. ¿Cuál ha sido el mejor momento de tu vida que tenga que ver con el deporte?
7. Una manía que no hayas sido capaz de corregir a pesar de que todo el mundo te dice que tienes que hacerlo.
8. ¿Cuál es la última película que dejaste de ver y por qué?
9. Te toca un millón de euros en cualquier lotería. ¿Cuál es el primer gasto que haces con ese dinero?
10. ¿Crees en las casualidades?
11. ¿Cuál crees que es la principal razón por la que ahora mismo estás como estás en tu vida, sea bien o sea mal?
lunes, noviembre 12, 2012
Sunshine Award
La pereza y la falta de tiempo son malos consejeros a la hora de llevar un blog. Al menos no es una pereza por escribir (porque no paro), pero sí de escribir aquí. Esos temas políticos que tanto me gustan cada vez me parecen más deprimentes y sin solución, así que llevo unos días más volcado en mis otros rincones de la blogsfera y del mundo 2.0. Pero como he visto por ahí uno de esos premios que, en realidad, son excusas para hablar de cosas de las que normalmente no hablaría, pues he decidido apropiármelo y contestar a esas preguntas. Digo que me lo apropio porque del blog de donde lo he cogido no salieron nominados. Pero lo hago porque empieza a haber confianza entre la autora de dicho blog y yo, que ya llevamos un tiempo leyéndonos, y además me consta que no le importa que recoja el contenido de esta entrada desde su blog, porque para eso lo ha dicho ella en sus comentarios.
Por lo visto hay cinco normas.
1. Incluir el logo del premio en un post en tu blog.
2. Contestar a 10 preguntas.
3. Nominar otros 10 blogs.
4. Poner un link a tus nominados y comunicarles a través de sus blogs que han ganado.
5. Haz link a quien te haya nominado.
Me voy a saltar lo de nominar a otros diez blogs, que reine la libertad en la propuesta y que lo coja quien quiera. Lo del logo no, porque si no queda una entrada muy sosa con tanto texto. Y lo del link, obviamente, tampoco lo puedo pasar por alto, porque el lugar al que os lleva merece mucho la pena. Lo he cogido de Uno de estos días, de BkindZanks. No me seáis insensatos y pasaos por allí, que la muchacha sabe lo que escribe y a mí me alegra el día cada vez que sube algo a su rincón en Internet. He dicho. Y tras esta introducción, paso a contestar las preguntas de las que se compone este cuestionario:
¿Cuál es tu color preferido o con el que te sientes más favorecido?
Será que le tenía poco miedo a las supersticiones, pero de niño mi color favorito era el amarillo. Con los años me fui haciendo más sensato y provocaba menos a la mala suerte, por lo que me quedé con el azul. Sigo pensado que la culpa la tiene la camiseta de la Real, para qué engañaros. La segunda parte de la pregunta me lleva a pensar que esto, en realidad, no era una elección de color, sino de color de ropa. Y ahí la verdad es que tampoco tengo muchas preferencias. Para casi todo me suelen gustar los colores oscuros, pero no, no soy un gótico que va siempre de negro.
Si pudieras aparecer como por arte de magia en otro país, ¿en cuál sería?
El país en el que está el lugar en el que querría aparecer es demasiado grande, así que no empiezo diciéndolo, no vaya a ser que de verdad exista la magia suficiente como para mandarme para allá y, en realidad, aparezca a centenares de kilómetros de donde quisiera estar. Nueva York. Quiero ir a Nueva York. Sueño con ir a Nueva York. Y estoy seguro de que la palabra "magia" tiene otro significado desde allí. ¿Veis por qué no podía decir Estados Unidos? Mira que si me mandan... qué sé yo... a un pueblo perdido de Texas...
¿Cuál es tu película/serie preferida?
Soy y seré siempre un adorador de Star Wars. Es una parte inmensa de mi vida como espectador cinéfilo, un título que me hizo soñar, reír, llorar, emocionarme, disfrutar y tantas otras cosas positivas que si tengo que decir una película siempre diré esa. Y eso que siempre he dicho que para mí la película más perfecta que existe, se ría quien se quiera reír de mí, es E.T. El extraterrestre. En cuanto a series, tengo que decir Friends. Digo tantas veces que "todo está en Friends" (todo lo que te sucede en la vida entre los veintitantos y los treintaytantos) que no podría decir otra. Pero de nuevo me hago trampas jugando al solitario y menciono dos más, la serie que más me impactó de niño y la que más lo hizo de adulto. La primera es Canción triste de Hill Street (ya he pasado por la sensación de sentirme muy, muy, muy mayor al decirle ese título en una conversación a una amiga de 21 años) y la segunda es Battlestar Galactica. La moderna. Que el encanto de los 70 era grande, pero no tanto...
¿Con qué diseñador de moda o firma te encantaría trabajar?
Creo que esta pregunta no es adecuada para un tipo como yo y evidencia que el cuestionario estaba pensado para otro tipo de público... Pero si la entrevista es interesante y cuenta como "trabajar con", me apunto a lo que sea, que en el fondo sigo siendo periodista.
¿Tonos flúor o pastel?
Esta pregunta me recuerda estas maravillosas conversaciones en las que tengo que admitir que mi vida se rige a través de los colores primarios... Que no se me ofendan los expertos en moda ni los apasionados de los tonos flúor o pastel, por favor...
¿Prefieres el campo o la playa?
Soy urbanita, me temo, pero entre estas dos opciones tengo claro que el campo. Da más libertad, se pueden hacer más cosas, los paisajes son más variados... La playa siempre, siempre, siempre me ha cansado. Me refiero al concepto tradicional de playa, ese de pasar todo el día al sol, en la arena o bajo una sombrilla. La playa la adoro para pasear. Descalzo si el tiempo lo permite, aunque luego me esté acordando de cada uno de los granos de arena que no he conseguido quitarme de los pies. Pero es que me fascina eso de recorrer una hermosa plata paseando, sin mirar a ningún sitio en particular y escuchando el ruido de las olas.
Algo que te encantaría hacer pero por el momento no has podido:
¿Solo una cosa? Imposible. Hay tantas cosas que quiero hacer en la vida... La mayoría de ellas me las callaría por un motivo muy sencillo: son mías, personales e intransferibles, y de ser escuchadas tendría que ser por oídos muy, muy selectos. Esto es como los deseos cuando se soplan las velas de la tarta de cumpleaños o cuando pasa una estrella fugaz (por cierto, la del verano pasado en Torrevieja no me ha cumplido todavía el deseo que pedí...), se estropea si se cuenta. El hecho de firmar con nombre y apellidos también hace que la prudencia me impida contestar a esta pregunta. Que no se sabe quién puede estar leyendo...
Algún personaje histórico que te encante...
Hace algún tiempo me cayó otro meme en el que había que escoger al personaje histórico al que más se admirase. Y ya entonces no supe qué contestar, porque me falta información. Puedo admirar la imagen, las acciones o la trascendencia de un personaje, pero al personaje en sí mismo no lo creo. Me falta mucha información y todos tenemos cadáveres en el armario. Y creo que de estudiante me enseñaron tan mal la historia que no he sido capaz de encapricharme de nadie. Aunque, puestos a decir uno, me quedo con el Cid. Y es que impone eso de ganar batallas después de muerto...
¿Chocolate o fresa?
¿Hace falta responder a esa pregunta? Chocolate. Sin duda. Casi de cualquier manera, negro, blanco, con leche...pero le tengo cierta manía al chocolate con fruta (y mira que a la gente le encanta ese chocolate con naranja, oye...) y al chocolate con licor (abstemio que es uno, qué le vamos a hacer...). Y me gustan las fresas, que conste. Hace años las tomaba siempre con nata, pero no nata montada, sino nata helada, que siempre me ha gustado mucho más, pero ahora me he acostumbrado a tomarlas solas.
Alguien en quien inspirarte...
Creo que esta es la pregunta más difícil de todas... No creo que ahora mismo haya una sola persona en mi vida que se pueda llevar todo el crédito de mis inspiraciones. Cojo un poco de cada una de las personas que me han demostrado que son importantes y que me dedican unos minutos de su vida para que lo pueda entender.
Y esto es todo. Quien lo quiera coger, que se sienta libre de hacerlo...
Por lo visto hay cinco normas.
1. Incluir el logo del premio en un post en tu blog.
2. Contestar a 10 preguntas.
3. Nominar otros 10 blogs.
4. Poner un link a tus nominados y comunicarles a través de sus blogs que han ganado.
5. Haz link a quien te haya nominado.
Me voy a saltar lo de nominar a otros diez blogs, que reine la libertad en la propuesta y que lo coja quien quiera. Lo del logo no, porque si no queda una entrada muy sosa con tanto texto. Y lo del link, obviamente, tampoco lo puedo pasar por alto, porque el lugar al que os lleva merece mucho la pena. Lo he cogido de Uno de estos días, de BkindZanks. No me seáis insensatos y pasaos por allí, que la muchacha sabe lo que escribe y a mí me alegra el día cada vez que sube algo a su rincón en Internet. He dicho. Y tras esta introducción, paso a contestar las preguntas de las que se compone este cuestionario:
¿Cuál es tu color preferido o con el que te sientes más favorecido?
Será que le tenía poco miedo a las supersticiones, pero de niño mi color favorito era el amarillo. Con los años me fui haciendo más sensato y provocaba menos a la mala suerte, por lo que me quedé con el azul. Sigo pensado que la culpa la tiene la camiseta de la Real, para qué engañaros. La segunda parte de la pregunta me lleva a pensar que esto, en realidad, no era una elección de color, sino de color de ropa. Y ahí la verdad es que tampoco tengo muchas preferencias. Para casi todo me suelen gustar los colores oscuros, pero no, no soy un gótico que va siempre de negro.
Si pudieras aparecer como por arte de magia en otro país, ¿en cuál sería?
El país en el que está el lugar en el que querría aparecer es demasiado grande, así que no empiezo diciéndolo, no vaya a ser que de verdad exista la magia suficiente como para mandarme para allá y, en realidad, aparezca a centenares de kilómetros de donde quisiera estar. Nueva York. Quiero ir a Nueva York. Sueño con ir a Nueva York. Y estoy seguro de que la palabra "magia" tiene otro significado desde allí. ¿Veis por qué no podía decir Estados Unidos? Mira que si me mandan... qué sé yo... a un pueblo perdido de Texas...
¿Cuál es tu película/serie preferida?
Soy y seré siempre un adorador de Star Wars. Es una parte inmensa de mi vida como espectador cinéfilo, un título que me hizo soñar, reír, llorar, emocionarme, disfrutar y tantas otras cosas positivas que si tengo que decir una película siempre diré esa. Y eso que siempre he dicho que para mí la película más perfecta que existe, se ría quien se quiera reír de mí, es E.T. El extraterrestre. En cuanto a series, tengo que decir Friends. Digo tantas veces que "todo está en Friends" (todo lo que te sucede en la vida entre los veintitantos y los treintaytantos) que no podría decir otra. Pero de nuevo me hago trampas jugando al solitario y menciono dos más, la serie que más me impactó de niño y la que más lo hizo de adulto. La primera es Canción triste de Hill Street (ya he pasado por la sensación de sentirme muy, muy, muy mayor al decirle ese título en una conversación a una amiga de 21 años) y la segunda es Battlestar Galactica. La moderna. Que el encanto de los 70 era grande, pero no tanto...
¿Con qué diseñador de moda o firma te encantaría trabajar?
Creo que esta pregunta no es adecuada para un tipo como yo y evidencia que el cuestionario estaba pensado para otro tipo de público... Pero si la entrevista es interesante y cuenta como "trabajar con", me apunto a lo que sea, que en el fondo sigo siendo periodista.
¿Tonos flúor o pastel?
Esta pregunta me recuerda estas maravillosas conversaciones en las que tengo que admitir que mi vida se rige a través de los colores primarios... Que no se me ofendan los expertos en moda ni los apasionados de los tonos flúor o pastel, por favor...
¿Prefieres el campo o la playa?
Soy urbanita, me temo, pero entre estas dos opciones tengo claro que el campo. Da más libertad, se pueden hacer más cosas, los paisajes son más variados... La playa siempre, siempre, siempre me ha cansado. Me refiero al concepto tradicional de playa, ese de pasar todo el día al sol, en la arena o bajo una sombrilla. La playa la adoro para pasear. Descalzo si el tiempo lo permite, aunque luego me esté acordando de cada uno de los granos de arena que no he conseguido quitarme de los pies. Pero es que me fascina eso de recorrer una hermosa plata paseando, sin mirar a ningún sitio en particular y escuchando el ruido de las olas.
Algo que te encantaría hacer pero por el momento no has podido:
¿Solo una cosa? Imposible. Hay tantas cosas que quiero hacer en la vida... La mayoría de ellas me las callaría por un motivo muy sencillo: son mías, personales e intransferibles, y de ser escuchadas tendría que ser por oídos muy, muy selectos. Esto es como los deseos cuando se soplan las velas de la tarta de cumpleaños o cuando pasa una estrella fugaz (por cierto, la del verano pasado en Torrevieja no me ha cumplido todavía el deseo que pedí...), se estropea si se cuenta. El hecho de firmar con nombre y apellidos también hace que la prudencia me impida contestar a esta pregunta. Que no se sabe quién puede estar leyendo...
Algún personaje histórico que te encante...
Hace algún tiempo me cayó otro meme en el que había que escoger al personaje histórico al que más se admirase. Y ya entonces no supe qué contestar, porque me falta información. Puedo admirar la imagen, las acciones o la trascendencia de un personaje, pero al personaje en sí mismo no lo creo. Me falta mucha información y todos tenemos cadáveres en el armario. Y creo que de estudiante me enseñaron tan mal la historia que no he sido capaz de encapricharme de nadie. Aunque, puestos a decir uno, me quedo con el Cid. Y es que impone eso de ganar batallas después de muerto...
¿Chocolate o fresa?
¿Hace falta responder a esa pregunta? Chocolate. Sin duda. Casi de cualquier manera, negro, blanco, con leche...pero le tengo cierta manía al chocolate con fruta (y mira que a la gente le encanta ese chocolate con naranja, oye...) y al chocolate con licor (abstemio que es uno, qué le vamos a hacer...). Y me gustan las fresas, que conste. Hace años las tomaba siempre con nata, pero no nata montada, sino nata helada, que siempre me ha gustado mucho más, pero ahora me he acostumbrado a tomarlas solas.
Alguien en quien inspirarte...
Creo que esta es la pregunta más difícil de todas... No creo que ahora mismo haya una sola persona en mi vida que se pueda llevar todo el crédito de mis inspiraciones. Cojo un poco de cada una de las personas que me han demostrado que son importantes y que me dedican unos minutos de su vida para que lo pueda entender.
Y esto es todo. Quien lo quiera coger, que se sienta libre de hacerlo...
miércoles, agosto 29, 2012
Seven things about me
Hace unos días, BkindZanks tuvo a bien concederme uno de esos premios que circulan entre blogs desde su más que recomendable bitácora (siempre que escribo esta palabra, no sé por qué, me acuerdo de Star Trek...), Uno de estos días... La verdad es que llevo poco tiempo pasándome por su rincón 2.0, pero ya se ha convertido en uno de esos sitios en los que me cuelo a diario para ver si hay algo nuevo, así que me encanta el hecho de que se acuerde de mí en una ocasión como ésta. El premio en cuestión me obliga a contar siete cosas sobre mí. El caso es que hace tiempo, en las profundidades de este blog, ya hay una entrada de características similares, una en la que había que decir nada menos que diez cosas sobre uno mismo. No, no voy a hacer trampa y no voy a repetir ninguna de las cosas que puse entonces. Vaya forma sería esa de cumplir con el encargo. El "copy-paste" no es lo mío. Prefiero remover mis neuronas y pensar en detalles nuevos que contar. Allá vamos...
1. Mi agenda personal gira en torno al partido de la Real. Si juega la Real, no estoy disponible a menos que estemos en un sitio en el que haya una televisión y que la gente que me acompañe esté dispuesta a aceptar que mi atención estará algo más distraída de lo normal durante los 90 minutos de juego. Esta norma sólo se rompe a causa de acontecimientos excepcionales. No dejo de asistir, por ejemplo, a la boda de un amigo por el hecho de que haya un partido. Aunque me lleve una radio para saber cómo va...
2. Cuando voy al cine, sobre todo cuando voy a ver una película que espero con ansia o alguna frikada, hay un segundo maravilloso que creo que sólo yo disfruto. Un segundo, justo antes de que empiece la película, en el que la pantalla se queda en negro, sabes que la película está a punto de empezar y te invade una emoción incomparable. La culpa de esto la tienen Alfred Newman, George Lucas y John Williams. Ahora llevad esos tres nombres al arranque de cualquier película de Star Wars, con la fanfarria de la Fox, el "hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana" y la pedazo de música de apertura del filme y quizá entendáis la magia que veo en ese instante. Quizá. O quizá soy demasiado friki.
3. No sé mentir y no sé aparentar. Si estoy a disgusto, se me nota. Si hay un problema en el ambiente, me es imposible no tenerlo en cuenta a la hora de hablar o de comportarme. Si hay un evento en el que sólo se me requiere por compromiso, y después de haber aprendido que no hay que ir donde a uno no le quieren de verdad, está llegando ya a la consideración de absoluto imposible el que yo asista. Y si no quiero ir a un sitio, no me voy a inventar una excusa, que es un eufemismo para ocultar que se trata de una mentira de esas que no sé contar.
4. Hay un viaje que deseo hacer desde hace años por encima de cualquier otra cosa. Nueva York es la ciudad de mis sueños, gracias a haberla visto en centenares de ocasiones en el cine y los cómics. Pero hasta hoy no se han reunido las condiciones necesarias de dinero, tiempo y compañía como para ir allí. Se resiste, pero nuestros caminos acabarán cruzándose. Y cuando esté allí seré feliz, aunque me rompa el corazón no poder subir ya a las Torres Gemelas.
5. Tengo buena memoria. Eso me sirve para recordar cómo quedó el Real Madrid - Real Sociedad de la temporada 1967-1968 (sí, nos ganaron 9-1 para darnos la bienvenida a Primera tras el ascenso de Puertollano), para poder decir en una conversación friki el nombre de la actriz que aparecía en Planeta prohibido (¡oh, la encantadora Anne Francis!), para intervenir en alguna conversación política con alguna frase memorable de José María Aznar (como el "estamos trabajando en ello" con acento chicano) o para acordarme de cómo se porta la gente conmigo. Me acuerdo de las cosas, sí. Qué le vamos a hacer. Por eso creo que, sin memoria, es muy difícil juzgar.
6. Llevo años peleándome con la concepción de que los dibujos animados o los cómics son sólo para niños. Incluso fue el tema que escogí para una disertación de quince minutos en un examen de inglés que hice allá por el año 1994. No me importa que la gente me mire raro, me considere friki o incluso que no me tome en serio. Poco a poco, iremos conquistando terreno. Y si quieres que te lo demuestre, pregúntame qué leer o qué ver y ya me dirás si te gustan mis recomendaciones.
7. Me encantan las hamburguesas. De vez en cuando, y sobre todo con una amiga y antigua compañera de trabajo, sucumbo a la tentación de un Burger King por mi culpa o un McDonald's por la suya (¡las patatas del Burger son mucho mejores!), pero hablo de una hamburguesa de las de verdad, con carne de primera y condimentos a la altura. Nada de comida basura, sino de comida en condiciones. Si alguien me invita, que soy pobre, conozco dos hamburgueserías sencillamente extraordinarias a las que hace ya mucho que no voy...
Espero haber cumplido con las expectativas... Toca ahora escoger a los que me gustaría que siguieran esa cadena. No son todos los que leo (y en algún caso la propia BkindZanks me ha pisado un nombre más que asegurado, el de Key...), igual no tiene cabida una entrada como ésta en el tono de los blogs que llevan sus autores, sólo se lo anunciaré aquí por si no quieren hacerlo y ya les digo desde aquí que no hace falta que me hagan caso si no quieren o no les apetece, pero ahí van los nombres:
· C., de Caos de sentimientos.
· El Impenitente, de Los Cariacontecidos.
· El Quinto Punto Cardinal, de Hemos perdido el norte.
· Raquel, de Raquel busca su sitio.
· Sonix, de Sonia Unleashed.
En todo caso, sirva su mención para recomendaros que os paséis por allí, porque todos ellos saben lo que escriben, lo hacen de maravilla y son sitios para mí imprescindibles por un motivo o por otro.
1. Mi agenda personal gira en torno al partido de la Real. Si juega la Real, no estoy disponible a menos que estemos en un sitio en el que haya una televisión y que la gente que me acompañe esté dispuesta a aceptar que mi atención estará algo más distraída de lo normal durante los 90 minutos de juego. Esta norma sólo se rompe a causa de acontecimientos excepcionales. No dejo de asistir, por ejemplo, a la boda de un amigo por el hecho de que haya un partido. Aunque me lleve una radio para saber cómo va...
2. Cuando voy al cine, sobre todo cuando voy a ver una película que espero con ansia o alguna frikada, hay un segundo maravilloso que creo que sólo yo disfruto. Un segundo, justo antes de que empiece la película, en el que la pantalla se queda en negro, sabes que la película está a punto de empezar y te invade una emoción incomparable. La culpa de esto la tienen Alfred Newman, George Lucas y John Williams. Ahora llevad esos tres nombres al arranque de cualquier película de Star Wars, con la fanfarria de la Fox, el "hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana" y la pedazo de música de apertura del filme y quizá entendáis la magia que veo en ese instante. Quizá. O quizá soy demasiado friki.
3. No sé mentir y no sé aparentar. Si estoy a disgusto, se me nota. Si hay un problema en el ambiente, me es imposible no tenerlo en cuenta a la hora de hablar o de comportarme. Si hay un evento en el que sólo se me requiere por compromiso, y después de haber aprendido que no hay que ir donde a uno no le quieren de verdad, está llegando ya a la consideración de absoluto imposible el que yo asista. Y si no quiero ir a un sitio, no me voy a inventar una excusa, que es un eufemismo para ocultar que se trata de una mentira de esas que no sé contar.
4. Hay un viaje que deseo hacer desde hace años por encima de cualquier otra cosa. Nueva York es la ciudad de mis sueños, gracias a haberla visto en centenares de ocasiones en el cine y los cómics. Pero hasta hoy no se han reunido las condiciones necesarias de dinero, tiempo y compañía como para ir allí. Se resiste, pero nuestros caminos acabarán cruzándose. Y cuando esté allí seré feliz, aunque me rompa el corazón no poder subir ya a las Torres Gemelas.
5. Tengo buena memoria. Eso me sirve para recordar cómo quedó el Real Madrid - Real Sociedad de la temporada 1967-1968 (sí, nos ganaron 9-1 para darnos la bienvenida a Primera tras el ascenso de Puertollano), para poder decir en una conversación friki el nombre de la actriz que aparecía en Planeta prohibido (¡oh, la encantadora Anne Francis!), para intervenir en alguna conversación política con alguna frase memorable de José María Aznar (como el "estamos trabajando en ello" con acento chicano) o para acordarme de cómo se porta la gente conmigo. Me acuerdo de las cosas, sí. Qué le vamos a hacer. Por eso creo que, sin memoria, es muy difícil juzgar.
6. Llevo años peleándome con la concepción de que los dibujos animados o los cómics son sólo para niños. Incluso fue el tema que escogí para una disertación de quince minutos en un examen de inglés que hice allá por el año 1994. No me importa que la gente me mire raro, me considere friki o incluso que no me tome en serio. Poco a poco, iremos conquistando terreno. Y si quieres que te lo demuestre, pregúntame qué leer o qué ver y ya me dirás si te gustan mis recomendaciones.
7. Me encantan las hamburguesas. De vez en cuando, y sobre todo con una amiga y antigua compañera de trabajo, sucumbo a la tentación de un Burger King por mi culpa o un McDonald's por la suya (¡las patatas del Burger son mucho mejores!), pero hablo de una hamburguesa de las de verdad, con carne de primera y condimentos a la altura. Nada de comida basura, sino de comida en condiciones. Si alguien me invita, que soy pobre, conozco dos hamburgueserías sencillamente extraordinarias a las que hace ya mucho que no voy...
Espero haber cumplido con las expectativas... Toca ahora escoger a los que me gustaría que siguieran esa cadena. No son todos los que leo (y en algún caso la propia BkindZanks me ha pisado un nombre más que asegurado, el de Key...), igual no tiene cabida una entrada como ésta en el tono de los blogs que llevan sus autores, sólo se lo anunciaré aquí por si no quieren hacerlo y ya les digo desde aquí que no hace falta que me hagan caso si no quieren o no les apetece, pero ahí van los nombres:
· C., de Caos de sentimientos.
· El Impenitente, de Los Cariacontecidos.
· El Quinto Punto Cardinal, de Hemos perdido el norte.
· Raquel, de Raquel busca su sitio.
· Sonix, de Sonia Unleashed.
En todo caso, sirva su mención para recomendaros que os paséis por allí, porque todos ellos saben lo que escriben, lo hacen de maravilla y son sitios para mí imprescindibles por un motivo o por otro.
lunes, noviembre 22, 2010
Premio blogero en forma de flor
Otro de estos premios blogeros que sirven para difundir rinconcitos como el mío ha llegado hasta mí. En realidad, el reconocimiento ha sido para La Sala de Cine, pero por ser un sitio más especializado me hago eco por aquí. La persona responsable de que ahora esté escribiendo estas líneas, quien me ha otorgado el premio, es Key, de Zapato a la cabeza. Dice que lo hace para que le demos su merecida propaganda, así que cumplo con la petición muy gustosamente. Si además de decir que me hace caso en esto del cine, encima me manda una flor, como caballero tradicional que es uno, acepto encantado la obligación de dar las gracias, de responder con más flores o incluso con una invitación a un café o una cena (que digo yo que habrá que comprobar si es cierto eso que dice de tener imán para los camareros bordes). No dejéis de pasaros por su blog, que seguro que os ofrece un rato tremendamente agradable y divertido.Las normas del blog, esas que nunca obligan en realidad pero que al final comprometen moralmente, dicen que tengo que pasar esta flor a nada menos que doce blogs. Y como decía que en el fondo (o en la superficie, ya no sé) soy un caballero de lo más tradicional, me vais a permitir los lectores que pueda tener que me acuerde en esta ocasión sólo de damas. Que es más propio eso de regalarle una flor a una mujer y uno no tiene tantas oportunidades de hacerlo, vaya... Estas son las doce elegidas, según el orden alfabético que dictan sus nombres:
· Arual, de El espacio de Arual. Desde hace un tiempo manda su pequeñajo en todo y, como buena madre orgullosa, cuenta muchas cosas de él, pero yo llegué hasta este espacio por su pasión por el cine y por las series.
· Beatriz, de No soy Patricia Conde. Una sorpresa diaria. Es imposible saber qué tiene en la cabeza esta terriblemente imaginativa blogera y por dónde va a salir en cada entrada. Verdaderamente imposible. Y por eso es tan entretenido.
· Claire, de El espacio de Claire. La de temas de los que se puede hablar con la excusa de una pequeña anécdota de la vida de cualquiera de nosotros. Ella las saca, las expone, las argumenta y las debate. Y así da gusto.
· Jo Grass, de Cariño, ¡se te ha pasado el arroz!. Sus relatos y las fotografías con las que los ilustra me tienen ganado desde hace tiempo. Desde que nos cuenta las peripecias en Nueva York de un dibujante de cómics, más todavía.
· Leyre, de Voleteando. Hace ya un tiempo que tristemente dejó la blogsfera sin fecha de retorno. Que la flor sirva como muestra de las muchas ganas que tengo de volver a leer algo nuevo en su rincón.
· Lola, de Bohème. Es vitalidad en estado puro, así que ni se os ocurra pedirle el DNI. Dice que anda algo escasa de inspiración, así que a ver si esta flor le ayuda a arrancarse de nuevo con tantas cosas interesantes que tiene que contar.
· Manuela, de Manuela's Secret. La de cosas que tiene que contar. Da igual que sean historias de ficción, relatos de la crisis, mezclas de mundos cinematográficos y reales o cuentos para no dormir de la realidad actual. Y todas son interesantes.
· María, de De todo un poco. Todavía ando pendiente de que ese bien escaso llamado tiempo le permita abrir un blog de cine, pero de momento me conformo con sus interesantes críticas literarias.
· Raquel, de Raquel busca su sitio. Publique lo que publique en su blog, me tiene fascinado con su mirada personal al mundo. Sean letras o sean imágenes, ambas tienen muchísimas cosas detrás. Sobre todo sentimiento.
· Simone, de Ni Prada ni Manhattan. Hace algún tiempo que nos tiene abandonados, pero sabe de sobra que me encantaba leer sus historias y sus reflexiones. A ver si, con suerte, lee esto y vuelve al mundo blogero.
· Sonix, de Sonia Unleashed. Sus trabajadas traducciones, sus excursiones con fotografías, sus críticas de películas, sus peripecias reales de película y sus noticias varias valen su peso en oro. Hasta las fotos periódicas de su gato (por si no os gustan los gatos) permiten pasar un buen rato.
· Van, de Cosas que no puedo contarte. Hay mucha vida en este blog detrás de palabras a veces demasiado amargas para lo que seguro le gustaría. Y es que la vida suele ser así. Triste o alegre, me gusta leer lo que cuenta y el buen rollo que contagia hasta desde su cabecera.
Como de costumbre, no hace falta que ninguna se sienta en la obligación de continuar la cadena. Basta con que sepaís que lo que os leo bien vale una flor.
martes, mayo 11, 2010
Meme literario
Invitado indirectamente por Sonix desde su Sonia Unleashed, ahí va un meme literario de lo más completo. Como ella, no nomino a nadie para hacerlo, quien tenga ganas de contarnos sus filias y fobias literarias puede hacerlo.1. ¿Cuál es la obra que más veces has leído?
No tengo mucha costumbre de releer libros, más que nada porque casi siempre prefiero leer cosas nuevas. Es más, no creo haber leído nunca un libro más de dos veces. Y se que repetí, por ejemplo, con El Señor de los Anillos o El Quijote. En el caso de la trilogía de Tolkien, lo leí por primera vez de crío y lo hice de nuevo tras ver las películas. En el caso de Cervantes, una de las nefastas profesoras de literatura que tuve en el instituto, la que nos olbigó a leérnoslo de mala manera, en mal plazo y con una mala evaluación, fue lo que me llevó a dar una segunda oportunidad a un libro tan impresionante. Y ahora tengo pendiente una segunda lectura de un libro que una buena escritora hizo el favor de enviarme. Está prometida y además tengo ganas de hacerla.
2. ¿Cuál ha sido el último libro que has dejado a medias?
Tampoco suelo dejar libros sin terminar. No me gusta. Si he empezado, no es tan duro terminar. De hecho, sólo recuerdo haber dejado un libro, y lo hice no a medias sino en las primeras páginas. Fue El péndulo de Foucault, de Umberto Eco. Cuando vas pasando páginas, por pocas que sean, y te das cuenta de que no te estás enterando de nada, mejor tirar la toalla...
3. ¿Qué te suele llevar a preferir una lectura en vez de otra?
Ni la más remota idea, no hay algo concreto. Suelo fijarme mucho en las sinopsis, y si me llama la atención se ha ganado la lectura. A veces lo que me llama la atención es el lomo. Aunque parezca raro, no soy de cubiertas. Tampoco de escritores concretos, aunque eso va por fases. Ahora mismo llevo dos libros casi seguidos de Paul Auster y creo que habrá un tercero en no demasiado tiempo.
4. ¿Recomiendas libros con frecuencia? ¿Qué libros recomiendas más?
La verdad es que no mucho. No suelo verme envuelto en conversaciones literarias. Aquí en el blog alguna pincelada de los libros que leo sí suele quedar, aunque sea en forma de citas que me llevan a escribir sobre algún tema. Pero recomendar, lo que se dice recomendar, prefiero que me recomienden a mí antes que recomendar yo.
5. ¿Cuál fue el último libro de poemas que leíste?
No tengo ni la más remota idea. Mi memoria no llega a tanto, porque eso debió de ser en el instituto. No es la poesía el género que más me gusta. Le reconozco su mérito, pero el verso puede conmigo. Indudablemente, soy de prosa. Y en la prosa también hay poesía, aunque ya sé que no se refiere a eso la pregunta.
6. ¿Cuál es tu momento preferido del día para leer?
Me es indiferente, puedo leer en cualquier momento del día. Cuando más me cunde la lectura es en los trayectos, sean éstos a la hora que sean. Un viaje en tren para mí es una magnífica oportunidad para devorar dos o tres libros. El autobús de las mañanas lo es para avanzar unas pocas páginas. Menos mal que no me duró esa costumbre infantil de marearme en los transportes...
7. ¿Recuerdas el primer libro serio o adulto que leíste?
No podría jurarlo, pero lo más probable es que sea El señor de las moscas. Y reconozco que la primera vez que lo leí no me gustó demasiado. Probablemente no lo entendí del todo. Éste es otro de los que releí años después, y lo hice en inglés, curiosamente, porque es el libro que nos asignaron un verano de estudio en Irlanda.
8. ¿Te gusta ir al teatro? ¿Y leer teatro?
Me gusta mucho más de lo que lo hago. Entre unas cosas y otras, al teatro hace mucho que no voy, aunque en mis años de instituto fui bastante aprovechando que la profesora de literatura nos conseguía entradas a precios reducidos. Y con la lectura de teatro me pasa un poco lo mismo. Tanto teatro leí de estudiante, que luego perdí la práctica. Pero Hamlet, de William Shakespeare, lo devoro cada cierto tiempo.
9. ¿Lees libros con frecuencia que no sean literatura (filosofía, divulgación, biografías, guías de viaje, cómics...)?
Ahora sí que me he ofendido... El cómics ES literatura. Años y años llevo peleándome por ello, y seguiré haciéndolo, que nadie lo dude. Con eso, es obvio que la respuesta es sí, leo libros que no son literatura. Cómics muchos, y en los últimos tiempos además estoy ampliando bastante los horizontes, antes algo limitados al género superheróico. Y también caen con mucha frecuencia libros de otros temas. Cine, sobre todo.
10. ¿Prefieres comprar los libros o aprovecharte de las bibliotecas? ¿Te gusta curiosear en los mercadillos de libros (Feria del libro, libreros antiguos y de viejo...)?
Depende. Para lectura de ficción suelo tirar de biblioteca. Para lectura de no ficción me gusta más comprar. Cómics, sin duda comprar, soy un gran coleccionista de cómics. Más que en mercadillos, sí que frecuento un par de librerías de segunda mano donde he encontrado unos cuantos libros la mar de interesantes, tanto de ficción como de no ficción (sobre todo de éstos últimos). Siempre he preferido el olor de un libro viaje antes que el de un libro nuevo, aunque me gustan ambos.
11. Cuando acabas un libro, ¿cuánto tardas en empezar otro? ¿Lees puntualmente o siempre tienes un libro entre manos?
No tengo una pauta fija, aunque me acerco más a la lectura continuada. En un viaje, por ejemplo, acabo uno y empiezo el siguiente casi sin digerir el primero. De forma cotidiana, a veces sí que tengo periodos más o menos largos en los que no estoy leyendo libro alguno. Pero si es así, es también porque estoy leyendo cómics o artículos.
12. ¿Has escrito alguna vez algo que considerases literatura? De hacerlo, ¿tendrías algún género al que te inclinases más?
En absoluto. No veo nada fácil el salto de la realidad a la ficción, y siendo periodista (dícese de aquel profesional que, se supone, tiene que contar hechos verídicos) el tránsito se me hace complicadísimo. Ideas tengo, pero nunca me he atrevido a sentarme delante de la hoja en blanco para ver si les puedo dar forma. De no ficción, sin problema. Pero la literatura me queda grande. Al menos de momento. Siempre he tenido ganas de escribir un buen relato de ciencia ficción o de fantasía. Son géneros que me apasionan en todas las artes y creo que algo sé de sus claves. Pero de ahí a escribir algo decente...
13. ¿Qué libro deseas leer y jamás lo has hecho?
Vaya, qué solemne ha quedado esta pregunta... No creo que haya ninguno que pueda definir así. Hay muchos grandes libros que no he leído y que sin duda me encantaría leer, pero no es algo que me preocupe a la hora de escoger la próxima lectura. Si cae en mis manos, bien. Si no, hay otras. El único que se me ocurre citar en estos momentos que ando persiguiendo sin éxito es El factor humano, de John Carlin, el libro en el que se basó la película de Clint Eastwood Invictus. El caso es que llevo meses intentando sacarlo de la biblioteca pero siempre está cogido...
14. Un best-seller que no tengo el más mínimo interés en leer.
Casi podría decir que todos. Los fenómenos editoriales me suelen echar para atrás casi siempre. No he leído ningún Harry Potter, Crepúsculo o Millenium, y El Código Da Vinci sí porque cayó en mis manos accidentalmente. Pero para mí esa etiqueta de best-seller no me dice nada. Bueno, sí, me dice que unos cuantos expertos en marketing han decidido que ese libro lo tienen que vender como churros, pero no que el libro sea necesariamente bueno o que me vaya a gustar.
15. Un libro que nunca terminaré.
¿El pendulo de Foucault...? Igual algún día me atrevo a cogerlo otra vez...
16. Un libro unfumable.
Pues no sé qué contestar. En realidad no recuerdo haberme topado con un libro de esos que pienses que fue un grandísimo error haberlo leído. Unos me gustan más, otros me gustan menos, pero infumable no recuerdo ninguno... Supongo que la lectura la escojo con algo más de tacto que el cine, donde no me importa tragarme de vez en cuando un bodrio absoluto.
17. Un libro que me sorprendió.
Casi todos. No soy tampoco un gran experto en literatura como para saber lo que me voy a encontrar, ni tampoco soy un gran analista de lo que leo. En cualquier caso, La tregua, de Mario Benedetti, fue una gratísima sorpresa por la emoción que me produjo. 1984, de George Orwell, o Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, me dejaron alucinado. Matar a un ruiseñor choca, más incluso si ya has visto la película. El coleccionista, de John Fowles, creo que es uno de los libros que más impactado me ha dejado por lo que cuenta. En el punto de mira, de Arthur Miller, también lo podría calificar de sorprendente, por lo implicado que me tuvo durante toda la lectura. Y podría seguir hasta el infinito...
sábado, enero 16, 2010
Un premio... y a ver cómo lo explico
En este mundo tan sexualizado en el que vivimos, en esta sociedad en la que el hombre ya no caza mamuts para alimentar a la prole pero parece que tiene que defender el orgullo de su masculinidad a cada momento, que me den el premio blogero que me acaban de dar podría llegar a ser un problema o, como poco, una situación compleja de explicar. Porque, sí, amigos míos, me acaban de dar un Premio Princess.
Y no, no se trata de la confirmación de esa teoría que tiene una amiga mía de que todos los Piscis (como yo) son gays (no como yo; pero eso no desanima a esta amiga mía en su teoría, no...). Se supone que es un premio destinado a princesas de la blogsfera. Pero hete aquí que quien me lo concede es alguien que se salta las normas, que dice que es el primer premio que le dan (no será el último, no...) en su andadura por el ciberespacio y que quiere compartirlo con la gente que cita. Y me cita a mí. Bajo esas premisas, ¿quién sería capaz de poner una sola pega a su concesión? Yo no, desde luego, porque la persona que me lo da es el motivo por el que me hace ilusión. ¿Que quién me lo da? Tranquilos, es que esa es la primera pregunta del meme que acompaña al premio, ahí va...
1. Me lo ha otorgado: Raquel, la que busca su sitio y acabará por encontrarlo porque se lo merece y a poco que se dé cuenta de lo grande que es. Aquí está su explicación del premio, por cierto.
2. Algún autor que me guste: Por el motivo que sea, no consigo que un autor concreto (imagino que hablamos de literatura, ¿verdad?) me lleve a investigar en su obra de forma exhaustiva. ¿Citar sólo uno? Voy a pecar de pedante y a no ser del todo exacto con mi experiencia vital, literaria y lectora, porque no tengo un conocimiento de él tan estrecho como me gustaría. Diremos a Gabriel García Márquez.
3. Autor[es] destacado[s]: Por lo mismo de antes, la lista puede ser muy extensa. Picoteo en la obra de muchos autores en función de algo que me llame (una portada, un título, una recomendación, un estado de ánimo...), con lo que, si hay suerte en la elección, ese autor se queda entre mis destacados sólo con la lectura de uno de sus libros. Mario Benedetti, Ryszard Kapuscinski, Philip K. Dick, Graham Greene, Arthur Miller, Antonio Tabucchi, J.M. Barrie, Lewis Carroll, J.R.R. Tolkien...
4. Un libro que me encanta es: Aquí sí que voy a ser rompedor, y voy a contar lo que fueron horas y horas de sueños en mi adolescencia. El libro que me hizo volar, soñar, vivir y emocionarme fue una novela de fantasía heroica, La maldición del dragón, de Dennis L. McKiernan. La adoro. La he releído alguna vez, sin importarme el tiempo que tarde en pasar por sus más de 500 páginas. No me importa lo poco erudito que suene este título. Total, ya me he pasado de pedante con las preguntas de más arriba...
5. ¿Qué me emociona siempre? No sabría qué decir. O mejor dicho no sabría con qué quedarme. Una escena determinada de una película, un corte de una banda sonora, algún recuerdo imborrable... No sé concretar más la respuesta sin sentirme extraño.
6. Algo que odias: Creo que a día de hoy no he sido capaz de desarrollar ese sentimiento llamado odio. Ni siquiera por Aznar, no, no me seáis malpensados... No sé, no creo que compense gastar el tiempo pensando de esa forma en alguien que quieres tener fuera de tu vida. Igual estoy equivocado, igual odiar a alguna persona tiene sus ventajas.
7. Algunos blogs destacados: ¿Blogs destacados? Pues todos los que tengo entre mis enlaces. Como no hay normas que dicten a cuántos blogs hay que entregarle este premio, creo que lo voy a limitar a cinco, un número redondo, bonito y apañado para no cansar a quien esté leyendo esto. Y creo que sí me voy a limitar a señalar princesas. No voy a citar a la que me dio el premio porque ya lo tiene y ya sabe que está entre mis princesas de la blogsfera, pero seguro que más adelante ya tendré la ocasión de citar su nombre en otro premio. Ahí van.
· Lola y su Boheme. Me encanta ver que las nuevas tecnologías las usan también quienes no han crecido con ellas. Me encanta ver tanta vitalidad en alguien que lleva tanto tiempo en este mundo. Me encantan sus historias y sus reflexiones.
· Jo Grass y su Cariño, ¡se te ha pasado el arroz! Cómo escribe esta mujer. Si es que te mete tan dentro de las historias que cuenta y de los personajes que las protagonizan que la pena es que sólo podamos leerla una vez a la semana. A ver si dentro de poco tenemos unas páginas editadas en nuestras manos...
· Simone y su Ni Prada ni Manhattan. Se empeña en que no escribe bien, pero su mano se empeña más en quitarle la razón. Cuánta vida hay en sus posts, cuántas historias reales, cuánta imaginación por explotar. Y qué divertido es pasar por su casa.
· Sonia y su Sonia Unleashed. Hace poquito que la conozco y ya me tiene enganchado. Me ha enganchado porque sus temas son frikis y la identificación es casi obligada, pero me ha ganado por su forma sincera y real de contar las cosas, además de por cierta afinidad de gustos que seguiremos explorando en el futuro.
· Bebita y su Vestida con una sonrisa. Su mundo rosa me ha maravillado desde el principio, tiene una pluma llena de sensibilidad, busca motivos para sonreír donde casi nadie los encontraría y, por eso es tan especial, todo eso lo comparte con quien pasa por su casa.
Se supone que tendría que avisar a las ganadoras, pero creo que voy a seguir el ejemplo de Raquel y no lo voy a hacer. Nada de alfombras rojas, que lo mismo con la lluvia de estos días pierden brillo.
Y no, no se trata de la confirmación de esa teoría que tiene una amiga mía de que todos los Piscis (como yo) son gays (no como yo; pero eso no desanima a esta amiga mía en su teoría, no...). Se supone que es un premio destinado a princesas de la blogsfera. Pero hete aquí que quien me lo concede es alguien que se salta las normas, que dice que es el primer premio que le dan (no será el último, no...) en su andadura por el ciberespacio y que quiere compartirlo con la gente que cita. Y me cita a mí. Bajo esas premisas, ¿quién sería capaz de poner una sola pega a su concesión? Yo no, desde luego, porque la persona que me lo da es el motivo por el que me hace ilusión. ¿Que quién me lo da? Tranquilos, es que esa es la primera pregunta del meme que acompaña al premio, ahí va...1. Me lo ha otorgado: Raquel, la que busca su sitio y acabará por encontrarlo porque se lo merece y a poco que se dé cuenta de lo grande que es. Aquí está su explicación del premio, por cierto.
2. Algún autor que me guste: Por el motivo que sea, no consigo que un autor concreto (imagino que hablamos de literatura, ¿verdad?) me lleve a investigar en su obra de forma exhaustiva. ¿Citar sólo uno? Voy a pecar de pedante y a no ser del todo exacto con mi experiencia vital, literaria y lectora, porque no tengo un conocimiento de él tan estrecho como me gustaría. Diremos a Gabriel García Márquez.
3. Autor[es] destacado[s]: Por lo mismo de antes, la lista puede ser muy extensa. Picoteo en la obra de muchos autores en función de algo que me llame (una portada, un título, una recomendación, un estado de ánimo...), con lo que, si hay suerte en la elección, ese autor se queda entre mis destacados sólo con la lectura de uno de sus libros. Mario Benedetti, Ryszard Kapuscinski, Philip K. Dick, Graham Greene, Arthur Miller, Antonio Tabucchi, J.M. Barrie, Lewis Carroll, J.R.R. Tolkien...
4. Un libro que me encanta es: Aquí sí que voy a ser rompedor, y voy a contar lo que fueron horas y horas de sueños en mi adolescencia. El libro que me hizo volar, soñar, vivir y emocionarme fue una novela de fantasía heroica, La maldición del dragón, de Dennis L. McKiernan. La adoro. La he releído alguna vez, sin importarme el tiempo que tarde en pasar por sus más de 500 páginas. No me importa lo poco erudito que suene este título. Total, ya me he pasado de pedante con las preguntas de más arriba...
5. ¿Qué me emociona siempre? No sabría qué decir. O mejor dicho no sabría con qué quedarme. Una escena determinada de una película, un corte de una banda sonora, algún recuerdo imborrable... No sé concretar más la respuesta sin sentirme extraño.
6. Algo que odias: Creo que a día de hoy no he sido capaz de desarrollar ese sentimiento llamado odio. Ni siquiera por Aznar, no, no me seáis malpensados... No sé, no creo que compense gastar el tiempo pensando de esa forma en alguien que quieres tener fuera de tu vida. Igual estoy equivocado, igual odiar a alguna persona tiene sus ventajas.
7. Algunos blogs destacados: ¿Blogs destacados? Pues todos los que tengo entre mis enlaces. Como no hay normas que dicten a cuántos blogs hay que entregarle este premio, creo que lo voy a limitar a cinco, un número redondo, bonito y apañado para no cansar a quien esté leyendo esto. Y creo que sí me voy a limitar a señalar princesas. No voy a citar a la que me dio el premio porque ya lo tiene y ya sabe que está entre mis princesas de la blogsfera, pero seguro que más adelante ya tendré la ocasión de citar su nombre en otro premio. Ahí van.
· Lola y su Boheme. Me encanta ver que las nuevas tecnologías las usan también quienes no han crecido con ellas. Me encanta ver tanta vitalidad en alguien que lleva tanto tiempo en este mundo. Me encantan sus historias y sus reflexiones.
· Jo Grass y su Cariño, ¡se te ha pasado el arroz! Cómo escribe esta mujer. Si es que te mete tan dentro de las historias que cuenta y de los personajes que las protagonizan que la pena es que sólo podamos leerla una vez a la semana. A ver si dentro de poco tenemos unas páginas editadas en nuestras manos...
· Simone y su Ni Prada ni Manhattan. Se empeña en que no escribe bien, pero su mano se empeña más en quitarle la razón. Cuánta vida hay en sus posts, cuántas historias reales, cuánta imaginación por explotar. Y qué divertido es pasar por su casa.
· Sonia y su Sonia Unleashed. Hace poquito que la conozco y ya me tiene enganchado. Me ha enganchado porque sus temas son frikis y la identificación es casi obligada, pero me ha ganado por su forma sincera y real de contar las cosas, además de por cierta afinidad de gustos que seguiremos explorando en el futuro.
· Bebita y su Vestida con una sonrisa. Su mundo rosa me ha maravillado desde el principio, tiene una pluma llena de sensibilidad, busca motivos para sonreír donde casi nadie los encontraría y, por eso es tan especial, todo eso lo comparte con quien pasa por su casa.
Se supone que tendría que avisar a las ganadoras, pero creo que voy a seguir el ejemplo de Raquel y no lo voy a hacer. Nada de alfombras rojas, que lo mismo con la lluvia de estos días pierden brillo.
lunes, noviembre 23, 2009
La honestidad y el meme
La encantadora Simone, del blog Ni Prada ni Manahattan, me dio un premio hace unos días, un premio de esos que vienen acompañados de un meme. El premio es a la honestidad (gracias, Simone) y el meme obliga a contar diez cosas sobre mí... y hacerlo con honestidad, claro. Dado que, aunque mis amigos se rían de mí por ello, presumo de contar siempre la verdad, no parece una tarea difícil que sea honesto en esta entrada. Lo que sí me es complejo es encontrar diez cosas que contaros que susciten comentarios del tipo "qué interesante", "qué gracioso", "a mí me pasa lo mismo/lo contrario" o "anda, eso no lo sabía yo". De hecho, en el momento de escribir estas líneas, no tengo decididas las diez cuestiones que vais a leer a continuación, así que desde ya os anuncio que esto procede de la más absoluta improvisación.1. Creo que desde siempre tuve claro que quería ser periodista. Desde luego, cuando entré al instituto con 14 años era un objetivo claramente definido, y eso me distinguía de las dudas que tenía el 99,9 por ciento de mis compañeros, muchos de los cuales ni siquiera habían decidido si querían hacer letras o ciencias. Y todo para que el mayor logro que conseguí en la carrera fuera el título de la liga interna de fútbol sala...
2. Me saca de mis casillas que el argumento de la gente en una conversación sea la descalificación personal de lo que yo digo, lo que yo pienso o lo que yo soy. Me tengo por una persona tolerante ante las ideas del otro, incluso aunque sean radicalmente contrarias a las mías. Pero jamás entenderé que la gente no sepa defender precisamente eso, lo que dice, piensa o es y tenga que limitarse a rechazar a su oponente de una forma tan absurda.
3. Viendo un partido de fútbol soy... digámoslo así... muy expresivo. Soy de los que gritan, saltan, se acuerdan de la familia del árbitro y alcanzan la más absoluta felicidad cuando los suyos marcan un gol. Por eso me gusta ver los partidos en la televisión de mi casa. Con compañía más o menos extraña me corto más y no llevo bien lo de ver fútbol en un bar. En la grada de un estadio, depende. Si veo que mi integridad corre peligro, sé morderme la lengua. Si no, como si estuviera en el salón de mi casa.
4. No bebo alcohol, no fumo y no conduzco. No bebo alcohol porque no me gusta, no aguanto ni su sabor ni su olor y no le encuentro encanto alguno a la borrachera. No fumo porque creo que es una forma absurda de envenenarme, tanto a largo plazo como a corto (no soy capaz de dormir en condiciones después de una noche en un bar lleno de humo). Y no conduzco porque no me siento cómodo en un coche y no quiero tener la responsabilidad de tener un volante entre mis manos. Estas tres negaciones de mi vida han llevado a unos amigos míos a referirse a mí con frecuencia como al tipo que dice "yo nunca" para todo. Es falso, porque no tengo más negaciones vitales, pero si ellos son felices...
5. Odio los compromisos y todo ritual social que se haga para quedar bien. Me parece absurdo que alguien se sienta obligado a invitarme a su casa, a su cumpleaños o a su boda sólo por quedar bien no sé muy bien con quién ni para qué. Si alguien quiere de corazón que esté en uno o muchos momentos de su vida, estaré o al menos haré lo imposible por estar. El resto, por favor, que se lo ahorren, por su bien y por el mío...
6. Me encanta aplicar frases de cine a la vida real. Al final las pienso más que decirlas, pero ya he perdido la cuenta de la cantidad de veces que he podido decir o pensar "que la Fuerza te acompañe", "y Gondor responderá", "necesitamos un barco más grande", "siempre nos quedará París" (y eso que no la conozco), "su carencia de fe resulta molesta", "alégrame el día", "yo no bebo... vino", "he visto cosas que vosotros no imaginaríais", "nadie es perfecto", "voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar", "me encanta el olor del napalm por la mañana", "¿me estás hablando a mí?", "cada vez que escucho a Wagner me entran ganas de invadir Polonia", y otras muchas más.
7. Hace ya unos cuantos años, una amiga y compañera de trabajo me dijo que por qué no le hacía un periódico de su boda. Se lo hice. Se llamó La Sinrazón, pero escrito con la tipografía de El País. Desde entonces, todas las bodas de amigos en las que he estado han tenido su propio periódico. He hecho uno incluso de una boda en la que no pude estar, con fotos y relatos de gente que sí estuvo. Y no sólo me limito a las bodas, ya que casi desde el principio amplié horizontes y utilicé este particular periódico para despedidas de compañeros, nacimientos de sobrinos postizos e incluso algún viaje. Ya me han dicho que debería hacerme una web y venderlo a todo el que quiera uno, pero sin cariño no tiene la misma gracia, ¿no...?
8. Suelo viajar solo. Primero, porque normalmente hago coincidir mis viajes por España con partidos de fútbol de la Real y ahí no suelo encontrar compañía (y cuando voy a San Sebastián, destino preferente por encima de todos, la compañía me espera por allí). Segundo, porque disfruto enormemente pateando las ciudades de arriba a abajo, sacrificando bastante la vida nocturna en el destino escogido a cambio de madrugones y satisfactorias palizas turísticas... y ahí no suelo encontrar compañía. No me van las vacaciones contemplativas de sol y playa.
9. Me considero un envidioso atípico. Envidioso, sí. Me da envidia que un amigo esté felizmente casado o emparejado porque yo no he tenido la suerte de encontrar a esa pareja y que ella me encuentre a mí al mismo tiempo. Me da envidia ver a amigos que tienen críos, porque me encantaría ser padre y sin la necesaria voluntaria lo tengo complicado. Me da envidia ver a quien puede hacer el viaje de sus sueños (o de los míos) cuando a mí no me queda más remedio que quedarme en tierra. Pero envidioso atípico, porque lejos de quedarme en la envidia o de generar rencor hacia mis amigos, el sentimiento que acompaña a esa envidia es la felicidad. Felicidad por el otro, porque si es mi amigo me alegro de corazón de que las cosas le vayan bien, incluso aunque a mí no me vayan igual de bien.
10. ¿Y qué cuento yo para finalizar este repaso...? Pues creo que lo voy a terminar donde empece, pero de otra forma. Antes de ser periodista, ya había salido en televisión. Más de una vez, pero sobre todo una vez. ¿Dónde? Casi me atrevería a decir que en el programa que menos os podéis imaginar, pero eso sí que no lo voy a confesar yo mismo, aunque hay gente que lo sabe y que lo mismo es tan malvada de dejarlo en los comentarios para que sea de dominio público. No porque me avergüence (no, no fue en un programa de Leticia Sabater), sino porque algo de incógnita tendré que dejar entre tanta honestida. Vamos, digo yo...
Se supone que ahora tengo que pasarle el meme a otras diez personas, pero no voy a poner en el compromiso a nadie. Y si alguien necesita el compromiso para lanzarse a hacerlo, es fácil que daros por aludidos. Los blogs que frecuento desde hace tiempo están en la columna de la derecha. Y espero que todos sepáis ya de sobra que, aunque no os pongo en el aprieto de tener que hacerlo o rechazarlo, me gustaría (me gusta) leer cosas sobre vosotros. Porque la verdad es que está fenomenal esto de ir conociendo un poquito más a la gente de este maravilloso mundo de los blogs, ¿no...?
martes, agosto 11, 2009
¿Rarezas...?
Jo Grass, a través de su blog Cariño, ¡se te ha pasado el arroz! (que conozco desde hace poco pero que ya me tiene entre sus incondicionales), me ha concedido el Premio Rarezas (original el premio, un girasol con cara y gorra...), porque cree, y cito textualmente, que yo también soy "un exquisito gourmet en asuntos de rarezas". Y puede que sí, Jo, que tengas razón y para algunas cosas sea un bicho raro, sí. Pero ¿rarezas...? ¿Y encima siete? No sé, no me veo yo capaz de sacar siete rarezas sobre mi persona porque, claro, para mí no terminan de ser rarezas. Seguro que quien me conozca bien sí será capaz de elaborar una lista, de siete o seguro que de más comportamientos míos que le parecerán raros. Pero hacerlo yo mismo sobre mi persona lo veo complicado...Para mí no es raro detestar las legumbres, que no me atraiga absolutamente nada un plato de fabada o lentejas, que de niño hiciera lo imposible por evitar esos platos hasta que por fin de adulto los he desterrado de mi dieta. Para mí no es raro que el árbitro del partido de fútbol del fin de semana se lleve la mayor parte de los gritos que puedo soltar. Para mí no es raro que no me guste comer nada durante un partido de fútbol de mi equipo (por la alta probabilidad de atragantarme si tengo que gritar al árbitro, un gol o lo que sea...) o viendo una película (no me gusta distraerme de la pantalla). Tampoco veo como una rareza ir al cine habitualmente solo y buscando las sesiones en las que menos gente haya. O tener vetado cualquier plan cotidiano a la hora a la que juega la Real, dos horas sagradas de disfrute personal e intrasferible cada fin de semana entre agosto y junio. O sacar fotos de gente sacándose fotos en lugares representativos de una ciudad. Tampoco veo raro acordarme de cómo fue un gol de un partido jugado por la Real en 2001 o 1993. O leer cómics y ver series de dibujos animados como si tuviera todavía once años. ¿Es una rareza no beber alcohol y no fumar? ¿O preferir una cena en casa de un amigo antes que un restaurante?
Ya he dicho más de siete cosas, sí, pero para mí no son rarezas. A no ser que lo normal sea raro. Y eso me ha recordado un fragmento de una conversación que escuché por casualidad un día, mientras paseaba por las calles de Madrid. "Es que cada día es más difícil ser normal", decía un hombre de menos de 40 años. ¿Será eso? ¿Es difícil ser normal? Claro que, para poder entendernos en esa conversación, tendríamos que llegar a un acuerdo sobre lo que es normal y lo que es raro. Mis rarezas para mí son normales, pero supongo que habrá gente que no lo vea así. ¿O no...?
Se supone que las normas del premio obligan a nominar a siete blogeros para que nos cuenten siete rarezas propias. Pero, como siempre, lo dejo en vuestras manos. Que cada cual cuente lo que quiera. O que me diga si lo que he dicho me convierte en raro o en normal...
domingo, mayo 03, 2009
Asaltador de sueños
Podría hablar de lo cabreado que estoy con la alarma mediática que se ha generado con lo de la gripe procina-nueva-A-comosellame y que no acabo de entender. Podría hablar de la cantidad de chorradas previas que he escuchado en torno al Madrid-Barça de ayer y que demuestran que la prensa está gobernada por hooligans. Podría despotricar contra cierto ex presidente del Gobierno que dice que tiene soluciones para todo, incluso para lo que no tiene solución alguna. Podría pensar que ha pasado el 1 de mayo sin que, otro año más, sepa qué se celebra exactamente. Pero como todo esto me va a poner de mala leche, me quedo con un meme con el que me ha premiado Key a través de El Blog de Art Bandeley, toda una sorpresa que acepto encantado.
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NORMAS:
1. Echarle imaginación.
2. todas las situaciones son ficticias, pero debes responder con respuestas reales.
3. Debes ubicarte en la situación para responder.
4. Puedes agregar más situaciones pero no borrar las que ya están.
5. Transfiere el meme a 5 bloggers más.
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Y ahí van las preguntas...
1. A pocos segundos de finalizar el juego, le has dado la victoria a tu equipo con una magnífica anotación. ¿Qué deporte es? ¿En qué equipo juegas? ¿Que número llevas en tu camiseta?
Por fuerza tiene que ser fútbol, pero yo no marco el gol decisivo, no, yo paro el balón que iba a privarnos de la victoria cuando no queda tiempo para nada. Juego, obviamente, en la Real Sociedad y el número de mi camiseta es el 1 (es lo que tiene crecer con Arconada bajo palos...). En la vida real, he pasado por esa situación (aunque no con la Real, claro) jugando a fútbol sala. Con el tiempo cumplido paré un doble penalti que era el empate. Y yo más ancho que largo...
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2. ¡Te han elegido para cantar una canción en Viña del Mar! ¿Qué canción cantarías?
Esto de sueño tiene poco, más bien de pesadilla, puesto que mis dotes musicales son inexistentes y directamente proporcionales a mis ganas de convertirme en cantante... Ya puestos, que elija el público la canción, que si es un festival son ellos los que mandan, ¿no...?
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3. Estás nuevamente en un escenario pero ahora ¡tocas con una banda! ¿Qué banda es? ¿Qué canción tocan? ¿Qué instrumento tocas?
Más de lo anterior, me temo... Pero como habrá que decir algo, yo creo que tendría que formar parte de una banda mítica, unos Rolling Stones o algo así, y ser ese componente del que apenas nadie habla, del que toca la guitarra ahí atrás sin que nadie repare en él hasta que le toca hacer un solo... Siempre he querido tocar la guitarra, pero habiendo recibido algunas lecciones muy, muy, muy, pero que muy básicas, hay que asumir cuando uno no tiene capacidad alguna para hacerlo...
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4. Te falta una palabra para completar un crucigrama pero no la escribirás porque es la palabra que más odias. ¿Qué palabra es?
Trabajando como he trabajado con las palabras, lo llevaría muy crudo si tratara de evitar alguna. Además, creo que podrían más mis ganas de acabar el crucigrama que el odio que pudiera tener a palabra alguna. Odiar no, pero no soporto el mal uso de "presunto", ya lo he comentado alguna vez.
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5. ¡Acabas de ganar un Oscar por tu actuación! ¿En qué película actuabas? ¿Cuál era tu personaje? ¿A quién le dedicas el premio? La Academia siempre ha odiado el cine fantástico y de ciencia ficción, así que es difícil que me den el Oscar por el papel de mi vida... Porque quien me conoce ya sabe que "soy un Jedi, como mi padre antes que yo". Pero como siempre acaban compensando, acabé ganando el de mejor actor secundario por dar vida a Malone en Los intocables de Eliot Ness. Mira que pensaron en Sean Connery para el papel, pero yo soy mucho mejor que él. Además, el escocés ya se lo pasó pipa con decenas de chicas Bond a su alrededor, así que no tiene nada de qué quejarse...
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6. Función sorpresa. Se apagan las luces y en la pantalla aparece esa escena que más te gusta del cine. ¿Qué película es? ¿Cuál es la escena?
E.T. volando con Elliot en su bicicleta con la luna de fondo. Creo que pocas cosas me han hecho más felices que el recuerdo de haber visto esta película en el cine en el lejano 1982 en que se estrenó y 20 años después en su reestreno. En la primera era un niño, en la segunda me sentí de nuevo como si lo fuera. Y eso no tiene precio.
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7. Es fin de semana, enciendes la TV y para sorpresa tuya han vuelto a programar un programa que te gustaba mucho en tu infancia. ¿Cuál es esa serie?
Dragones y Mazmorras. Siempre será la mejor serie de animación de la Historia, la que más me entretuvo, la que más disparó mi imaginación, la que (a pesar de lo breve que fue) más tiempo me divirtió. Y como las televisiones se han olvidado de que todos los que tenemos o rozan la treintena crecieron viendo dibujos animados en la tele por las tardes, nos queda el DVD. Y Dragones y Mazmorras, obviamente, está en mi colección. Mis hijos (si algún día llega esa eventualidad) y seguro todos mis sobrinos postizos tendrán que pasar por la experiencia de ver esa serie...
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8. Encuentras un paquete a la puerta de tu casa, la tarjeta dice que es para ti. Lo abres y es justo lo que deseas en estos momentos ¿Qué es?
Lo que deseo de verdad no se puede meter en una caja, lo siento... De hecho, ninguna de las dos cosas que deseo... Pero si alguien quiere regalarme algo de esta forma, que no se corte, que los regalos siempre son bienvenidos y mucho más cuando han escaseado en las ocasiones señaladas...
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9. No pudiste resistir y te comiste todo el pastel que guardábamos en la nevera. ¿De qué sabor era?
Imagináos a Homer Simpson babeando y diciendo "chocolaaaaaaaate". Pues algo así soy yo... Pero yo comparto, no soy capaz de comerme todo un pastel y no dejar nada para los demás...
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10. Las Horas del Olimpo te han elegido para que borres un personaje de la historia. ¿Cuál borrarás?
¿Sólo uno...? Pues las Horas del Olimpo me ponen en un serio aprieto, porque a veces uno tiene la impresión de que demasiada gente no tiene cabida en este mundo... Me sale lo fácil, algún genocida lunático como Hitler o algo así... Pero después de ver en Regreso al futuro lo peligrosas que son las superparadojas temporales, no sé yo si me atrevería a borrar a alguien del pasado...
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11. No conformes, las Horas del Olimpo te piden que intercambies papeles con un personaje histórico. ¿Con quién intercambiarás papeles?
Aquí no hay duda posible: Yuri Gagarin. Eso de ser el primer hombre que salió al espacio exterior, ver por primera vez la Tierra desde fuera, sentir el universo a tu alrededor sin que nada rompa el encanto del momento, es demasiado bonito como para resistirse...
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12. Encontramos una foto del momento más alegre en tu vida hasta este día. ¿Recuerdas cuál es? Todavía no han hecho esa foto, así que no la puedo recordar...
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13. También encontramos una foto del momento más vergonzoso en tu vida hasta este día. ¿Recuerdas cuál es?
Pues tengo que decir que no, que no lo recuerdo... No creo que haya un momento que recuerde como el más vergonzoso de mi vida... Quizá cuando, siendo crío, una profesora me dijo en el colegio, después de aprobarme un examen por los pelos, que me parecía poco a mi hermano (que sacaba mejores notas que yo, claro), quizá cuando nos cazaron en una guerra de tizas en el instituto y nos echaron la bronca... No sé, de verdad que no sé...
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14. ¡Felicidades! Has sido elegido para un viaje al planeta Marte. Lleva contigo cinco cosas personales y cinco cosas que representen a tu país. ¿Qué llevaras?
Esto sí que es complicado... Como en mi país (España; lo escribo para no recibir la misma acusación que en su día escuchó Zapatero: no atreverse a pronunciar "España") andamos más a la gresca que otra cosa, cinco cosas que nos representen en conjunto son muchas. Y casi que no me salen más que nombres de deportistas... Me llevo una camiseta de la selección española y una pelota de tenis firmada por Rafa Nadal. Me puedo llevar unos cuantos txuletones para que en Marte sepan lo que es comer. Una guitarra española, aunque no la sepa tocar. Y porque sin el tópico no somos nadie, me llevo un capote.
Y cinco cosas personales... Mi reloj (siempre llevo reloj fuera de casa, y siempre y hasta que se rompa llevará el escudo de la Real), mi ordenador (mejor uno nuevo, que el mío ya tiene mucho recorrido y está ya cansadito...; supongo que en Marte hay ADSL, ¿no?), mis DVDs y un reproductor (aunque asumo que es trampa considerar una cosa una colección de más de 800 discos, pero bueno...), mi casco de Darth Vader (que le tengo cariño por mi parte friki y por el recuerdo de la época y las personas que me lo regalaron) y una piedra de la suerte que llevo conmigo desde hace unos cuantos años (suerte lo que es suerte, tampoco es que me traiga mucha, ni creo demasiado en estas cosas, pero...).
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15. Has vuelto a nacer y puedes elegir tu primer palabra! ¿Cuál será?
"Hola". Educación ante todo...
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16. ¡Te van a fusilar por ese defecto que no puedes corregir! ¿Cuál es?
Yo creo que al final me fusilarán por las consecuencias que acarreará en mi vida pensar que la Real va a ganar cualquier partido que juegue... Puede ser que falle una quiniela de quince por eso, que haya hecho alguna apuesta brutal y por descontado la pierda, o porque alguien se canse de mi eterno optimismo que año tras año, jornada tras jornada y palo tras palo me demuestra que lo mío es grave... Aunque, en realidad, lo mismo me fusilan por mi cabezonería...
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17. ¡¡¡Ganaste la Lotería!!! ¿Qué es lo primero que harías o comprarías?
Pensando a lo grande, busco vivienda, que ya es hora. Nada demasiado exagerado, no me van las grandes mansiones, pero sí que llegue a los tres dígitos de metros útiles y con una terraza imponente que permita hacer cenitas al aire libre. Pensando a lo pequeño (no tan pequeño en realidad, pero bueno...), hace tiempo que le advertí al dueño de la tienda de cómics que frecuento que me fuera empaquetando todo un estante para cuando tuviera dinero...
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18. Puedes escoger CUALQUIER marca y Modelo de automóvil que quieras. ¿Tú escoges cuál?
Partimos de una base que resta toda verosimilitud a la pregunta: no tengo carnet de conducir, no me apasiona el coche como pasajero y descarto por completo la idea de ponerme al volante (a pesar de que ya he recibido alguna oferta para pagarme la autoescuela, dado que no bebo alcohol y así podría ser muy útil a mis amigos...). Pero si me ponen delante el Batmóvil de la película de Tim Burton o un Delorean volador, lo mismo me lo pienso y todo...
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Me temo que no he agregado ninguna situación más y que me voy a saltar por completo el punto cinco de las normas. Vamos, que no paso el meme a nadie, sentíos todos los que pasáis por aquí libres de hacerlo, que ya sabéis que estaré encantado de leer vuestras respuestas si decidís hacerlo...
domingo, marzo 15, 2009
Meme cultural / personal
Invitado por S. Dedalus, aquí tenéis uno de esos memes que pululan por la blogsfera, uno de esos cuestionarios con los que uno se da a conocer un poquito más a la gente que pasa por estos pequeños rincones internáuticos. De éste me ha sorprendido la curiosa mezcla de preguntas culturales y personales. Como hizo C. C. Buxter anteriormente, yo también me voy a explayar un poco en las respuestas, pues dar una contestación telegráfica a preguntas de este estilo no me va demasiado. Ahí va...· Un estilo de música: Partamos de la base de que no soy un gran melómano. Es muy difícil sacarme del género en el que sí me muevo como pez en el agua, que es la música instrumental de cine. Y antes de que a nadie se le ocurra preguntar, John Williams es dios.
· Una película: ¿Sólo una...? Esta pregunta sí que es difícil. Pero si cito una y sólo una, esa tiene que ser E.T. El extraterrestre. No hay película que me haya provocado más emoción, admiración y ternura, con la que haya sentido, llorado, reído, vivido y soñado más, en la que haya más cine, en la que cada plano y cada mirada tengan algo que decir, en la que la colocación de la cámara siempre signifique algo, en la que haya más cine puro y auténtico.
· Una serie: Hace poco más de un año habría dicho Friends. Adoro esa serie y a sus personajes. En mi niñez podría haber dicho V o Canción triste de Hill Street. Hace pocos meses habría dicho Firefly, aunque sé que casi nadie la conoce (por desgracia). Hoy, y a la espera de que no la destrocen con el cercano final (acaba en dos semanas), tengo que decir Battlestar Galactica. Qué pedazo de serie para quien sepa mirar más allá de su envoltorio de ciencia ficción...
· Una canción: Por lo mismo que decía antes sobre mi estilo de música, se me hace muy difícil escoger una sola canción. Supongo que va por épocas, hace unos años podría haber dicho Ojos negros de Duncan Dhu y ahora quizá diría The Times They Are A-Changin' de Bob Dylan o The sound of silence the Simon & Garfunkel porque Watchmen me las ha puesto en bandeja...
· Un libro: Soy lector habitual, pero no acabo de tener un libro de cabecera, de esos que tengo que recomendar a todo el mundo, de esos que me tengo que releer cada cierto tiempo. Quizá el que más impacto me haya causado en el momento de su lectura fuera La tregua, de Mario Benedetti, pero tampoco me atrevería a decir que ese sea MI libro...
· Libro actual: Estoy acabando con uno de los relatos de Conan escritos por Robert E.Howard, Clavos rojos (después de haber leído ya su versión en cómic a cargo del gran Roy Thomas y Barry Windsor-Smith), y en breve me pondré con una recopilación de artículos de Mariano José de Larra, figura de la que sé poco y me gustaría saber bastante más.
· El último libro leído: La última novela ha sido La máquina del tiempo, de H.G.Wells, un pequeño clásico de ciencia ficción que reconozco que me ha sorprendido y entretenido a partes iguales. El último de no ficción ha sido Star Wars. La magia del mito, una obra que pretende repasar todas las implicaciones mitológicas y las influencias culturales que hay en la saga de George Lucas. Reconozco que me ha parecido demasiado obvio y simple, pero lo mismo es porque sé demasiado ya de Star Wars...
· Un mal día: Muchos, pero tengo claro que es mejor no recordarlos a menos que se necesite la experiencia para no volver a tropezar con ella. Al fin y al cabo, si ya tenemos tantas cosas de que preocuparnos en esta vida, ¿por qué andar recordándolas? Mirada al frente y que los malos días sirvan sólo para aprender de ellos.
· Un gran día: Afortunadamente, también hay muchos, porque lo bueno de esta vida es que te da muchas oportunidades de que un día sea grande de verdad. Creo que tendemos demasiado a ver más los días malos que los grandes, y supongo que esa es una afección de lo que no me libro. Sigo convencido de que mi gran día todavía está por llegar. Ya os lo contaré cuando suceda.
· Una profesión: Periodista, siempre periodista. Es la profesión más bonita que hay, por mucho que hoy esté vilipendiada, desprestigiada y emponzoñada. No puede haber cosa más bonita que contar a los demás lo que sucede en el mundo, que descubrir hechos trascendentes que alguien poderoso no quiere que se sepan, que dar a conocer mundos a los que de otra forma la gente no llegaría nunca.
· Un sueño: Dicen que si se cuentan los sueños, éstos no se cumplen. Con esa vil excusa, voy a esquearme de dar una respuesta más concreta. Porque sueños tengo muchos, algunos muy personales y otros más triviales. Como todo el mundo, vaya... Pero lo que sí tengo claro es que ahora es éste el que centra una gran parte de mi tiempo y, además, es el más sencillo de contar. Sirva el enlace para no tener que declararlo públicamente aquí y ahora. Y como dijo Calderón de la Barca, toda la vida es sueño y los sueños, sueños son...
Dicen las normas de este meme que hay que seleccionar a cinco personas para que sigan la cadena, pero creo que eso lo voy a dejar en vuestras manos. Si pasáis habitualmente por aquí y yo también paso por vuestros rincones, ya sabéis que os leeré con atención todo lo que tengáis que decir.
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