Ya no me sorprende la obsesión de Jaime Mayor Oreja de enturbiar la lucha antiterrorista cuando no es él o alguno de los suyos quien la dirige. Tampoco me sorprende que dé a ETA una vez más la capacidad de interlocutor político en el día de hoy porque con ello piense que hace daño al Gobierno. Me sorprende mucho menos su escasa habilidad política de plantear la connivencia del Ejecutivo con la rama política abertzale justo la misma semana en la que el Consejo de Ministros endurece las leyes para impedir que vuelvan a las instituciones. Ni mucho menos ese afán por insistir en teorías que absolutamente nadie le ha respaldado, ni siquiera un Mariano Rajoy que ha adoptado la posición de siempre: ambigua primero y callada después.No se puede decir que sea novedoso que Mayor Oreja se refugie en medios afines para soltar sus barbaridades monotemáticas (¿este señor no se supone que ahora trabaja como eurodiputado y no como ministro del Interior?). Tampoco que se exija al Gobierno que pruebe su inocencia en lugar de probar él la culpabilidad que le achaca (y el Estado de Derecho me lo paso por donde ya se sabe). Y menos aún que decida dar credibilidad a Gara sólo cuando le interesa (en el 11-M ya sabemos que Gara mentía, claro, que ETA tenía algo que ver) para dar así un halo de credibilidad a sus teorías conspirativas. O que convierta los "muchos signos" que él ve o sus "certezas" en dogmas de fe que tenemos que creer todos, pensemos lo que pensemos (como aquella "convicción moral" de Mariano Rajoy en la jornada de reflexión previa a las elecciones de 2004).
Pero hay una cosa que sí me ha sorprendido, sí. Dice el eurodiputado (alejado del País Vasco por su trabajo en Bruselas pero aún así autoproclamado conocedor absoluto de la realidad de Euskadi hoy; por lo visto, más que uno que, siendo también del PP vasco, rechaza sus teorías: Antonio Basagoiti) que Zapatero y ETA son aliados potenciales. Dice que Zapatero y ETA comparten "puntos en común" en sus estrategias, puntos en común que luego limita a uno: "una España debilitada" (me quedo más tranquilidad, así no es necesario saber qué opina ETA del Ministerio de Igualdad...). Dice que, en base a estas coincidencias y en el marco de la segunda fase de la negociación con ETA, Zapatero cumplirá su parte del acuerdo permitiendo a la izquierda abertzale que concurra en las próximas elecciones municipales de 2011. Y ETA cumpliría su parte haciendo que el Gobierno gane las elecciones generales de 2012, llegando "a un punto en el que se haga entender que si gana el PSOE llegará la paz, y si lo hace el PP no".
¿Y eso cómo se hace, don Jaime...? Ilústranos, porque eso sí que me parecería interesante que lo aclararas... ¿Cómo demonios hace una banda terrorista, criminal y asesina para entregar un Gobierno democrático, de esos que elegimos los ciudadanos por si lo has olvidado, a un partido político cualquiera? Dínoslo, don Jaime, dínoslo... Que igual la absurda explicación que se te ocurra, la que nunca te van a pedir en las entrevistas que concedes a medios afines, dice todavía más de ti como político que todo lo que he mencionado en este texto.
