Hace no mucho tiempo, el PP cogió la curiosa costumbre de intentar sacar provecho político, electoral y sobre todo mediático de las equivocaciones que el presidente del Gobierno cometía al escoger sus palabras. Famoso es el durísimo ataque que sufrió Zapatero por calificar de "accidente" el atentado de la T4. El jefe del Ejecutivo, por cierto, pidió disculpas por aquello.Pero hete aquí que, como el refranero español acierta siempre, podemos aplicar aquello de que "el que tiene boca se equivoca" también al presidente del PP, Mariano Rajoy. Hoy mismo ha afirmado que dar el Gobierno de Navarra a su formación filial, UPN, es "lo lógico, lo constitucional y lo español". Me llama la atención que diga que eso es lo constitucional... Curiosa interpretación de la Carta Magna.
¿Acaso pretende decir que no sería constitucional que el PSN apoyara a Nafarroa Bai? ¿O que, a la inversa, Nafarroa Bai apoyara al PSN? ¿O que ninguno de los dos partidos se apoyara y no se pudiera elegir presidente? Porque hasta esa posibilidad está contemplada por la legalidad que encabeza la Constitución. Y toda vez que Rajoy también dijo "yo creo en la lista más votada", ¿por qué en Navarra lo constitucional es que gobierne UPN pero no lo es en Canarias que gobierne el socialista López Aguilar? Y es que en Canarias el PP ha pactado con Coalición Canaria.
Claro, que eso es la interpretación de los nacionalismos según le convenga a los populares. Que pactan con ellos, los nacionalismos son buenos (incluso el vasco, que todavía resuena aquella frase de Arzalluz antes de apoyar la investidura de Aznar diciendo que había conseguido de él más en quince minutos que de Felipe González en quince años). Que no pactan con ellos, los nacionalismos son malos. Y si los nacionalismos les critican, podemos insultarles a tutiplén, claro. Insisto, curiosa interpretación de la Constitución la que hace nuestro adorable líder de la oposición...
Es curioso que en muchas de las transcripciones que he leído de las declaraciones de Rajoy se omita ese término que dijo el líder del PP, "constitucional". Casi todos se quedan con el chascarrillo de que diga que "lo español" es que UPN gobierne Navarra, pero nadie destaca y pocos incluyen en sus textos lo de "constitucional". ¿Censura, autocensura o simple e inocente olvido? A su juicio lo dejo, señores lectores...
No he comentado todavía la otra perla que nos ha dejado Rajoy, esta ya hace una semana, cuando confesó, con la ingenua sensación de que nadie le oía, que iba a formular una pregunta "absurda" al presidente del Gobierno en la sesión de control en el Congreso. El líder de la oposición se dedica a plantearle preguntas absurdas, lo admite y nadie se ha escandalizado, sólo se ha presentado como un episodio más o menos gracioso... ¿Qué clase de políticos tenemos? ¿Es este el mismo Rajoy que presume de prestar atención a los problemas que tienen los ciudadanos? ¿Así lo hace? ¿Con preguntas absurdas que hacen perder el tiempo a todos? Si sigue así, Rajoy se va a convertir en el mejor aval de la victoria de Zapatero en las próximas generales...





















Pues sin habernos dado ni cuenta, ya estamos en campaña electoral. Esos quince días protagonizados por discursos, soflamas, ataques viscerales o meditados al adversario político, banderas, mítines, algún que otro debate y promesas, muchas promesas, que en ocasiones más que puntuales caerán en el más absoluto de los olvidos una vez que los pobres ciudadanos hayamos depositado nuestro voto en las urnas. A veces uno piensa que es mejor pasar estos quince días como los monos de la imagen, sin ver, oír ni hablar, pero al final uno sabe que eso no es posible. Porque pasan tantas cosas en una campaña electoral, que siempre acaba llegando el momento en que a uno le entra mono de cubrirla como antaño.




