
Hace pocos días hubo algo parecido a una revuelta ciudadana en una estación del Metro de Madrid por las continuas averías que sufre la línea 6 (para los que no vivís en la capital, esa línea es circular y pasa por algunos de los centros neurálgicos de la ciudad, como Moncloa, Príncipe Pío, Cuatro Caminos, Avenida de América o Conde de Casal). Esas averías se han venido reproduciendo en los últimos días, pero, todos tranquilos, ya hemos encontrado la causa del problema. Bueno, la ha encontrado Elvira Rodríguez, nada menos que ex ministra del Gobierno de España y actual consejera de Transportes de la Comunidad de Madrid, una de esas mentes pensantes que, día a día, levantan el país a pesar de la abulia generalizada del vulgo.
Según explica, la causa de las averías y los retrasos en esta línea 6 del Metro está en "los problemas por la afluencia de personas y su mala colocación", no sólo en el interior de los trenes, sino también en los andenes. "La gente no se ordena homogéneamente en los trenes", se queja amargamente la consejera, que además asegura que el mal funcionamiento del cierre de puertas se debe también a la presión que los usuarios ejercen sobre ellas (y me pregunto yo si la señora Rodríguez cree que la gente va pegando empujones y golpes a las puertas o si se habrá planteado que tenga algo que ver en eso que vamos como sardinas enlatadas...). Espero que la señora consejera edite en próximas fechas el Manual del usuario de Metro. Cómo colocarse en los andenes cuando llega el tren y en su interior una vez salga de la estación.
Cada vez uno encuentra excusas más asombrosas en estos nuestros políticos para justificar los problemas. Admito que esta es de las mejores que he escuchado, pero estoy seguro de que habrá alguien que supere este nivel en breve. ¿Que hay un problema? La culpa es del usuario. ¿Que el usuario se queja? No sirve para nada. ¿Que el político en cuestión está cobrando un sueldo precisamente para resolver los problemas del ciudadano? Pues resulta que el político va a cobrar igual, solucione los problemas o no. Y luego, a llevarnos como borregos a las urnas, sobre todo a aquellos que seguimos siendo unos ilusos y pensamos que debe andar por ahí suelto algún político que realmente quiera dedicarse a esto y no a enriquecerse de mala manera...