jueves, marzo 01, 2007

El peor error del Gobierno Zapatero

La decisión que ha adoptado el Gobierno con respecto al etarra De Juana Chaos es la peor que ha adoptado en los tres años que han trascurrido desde que ganó las elecciones. Sentencio esto convencido de ello, pero con muchos matices que merece la pena analizar. Y voy a ello, aún a sabiendas que es difícil de explicar y que mucha gente no estará de acuerdo conmigo en diversas partes de mi argumentación.

Cuando he oído la noticia esta mañana de que el Ministerio del Interior había decidido trasladar al etarra a un hospital de San Sebastián y después, cuando reciba el alta, a su casa para terminar de cumplir su condena, no tenía muy clara mi opinión. Por un lado, comparto el argumento que ha dado el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba de que la humanidad es lo que nos diferencia de los terroristas, de que lo correcto es velar por la vida de todos los reclusos, aunque sean terroristas, aunque hayan matado a 25 personas y aunque nos asquee salvarles la vida. Por otro, se me hace duro que un etarra como él consiga beneficio penitenciario alguno.

Pero entonces veo las imágenes de su llegada al hospital donostiarra. Entra por su propio pie. ¿Ese es el mismo preso del que me decían que estaba a punto de morir? ¿Del que hay informes que dicen que incluso aunque vuelva a comer su vida está en peligro porque puede haber sufrido daños irreversibles? ¿Del que Gara titula hoy que está a punto de entrar en coma? Y una duda surge, y se acrecienta incluso con las informaciones (que realmente ya no sé si creerme, tal es el grado de desconfianza que han generado los medios de comunicación y sus intereses) de que ha pasado cierto tiempo con su novia, no jugando al ajedrez precisamente. Si no se le ha trasladado por un problema real de salud, ¿cuál es el motivo?

Crece en mí la impresión de que el Gobierno ha estado y está, efectivamente, concediendo privilegios a De Juana Chaos y eso es duro. Muy duro. Y no ya por el supuesto problema político, no. Lo digo porque sé que si por algún azar de la vida algún conocido mío, familiar o amigo, o incluso yo mismo, acabara en la cárcel, no tendría esos mismos beneficios. Ya no es una cuestión de privilegios, es una cuestión de igualdad. Si todos somos iguales ante la Ley, como pregona una Constitución a la que ya nadie parece hacer caso, supongo que todos seremos igual en el cumplimiento de sus sentencias, ¿no? Perdonad mi ingenuidad en este punto...

Pero entonces ocurre algo que, por lo visto, es inevitable en la España actual, ya hablemos de terrorismo, de educación, de religión, de la familia, o incluso del Betis - Sevilla. La derecha política, social y mediática se lanza a la yugular de Zapatero. Ha roto España, ha entregado a ETA el Estado de Derecho, se ha rendido, ha claudicado y ha dado más importancia a la vida de De Juana Chaos que a la de Miguel Ángel Blanco o de cualquier otra víctima del terrorismo etarra (todo eso lo he oído durante el día de hoy, ya sea de boca de un político o de un supuesto periodista). Incluso se ha producido una (¿espontánea?) concentración de protesta ante el Ministerio del Interior.

A toda esta derecha se le olvidan siempre muchas cosas, y me tanta rabia esto como la decisión del Gobierno de Zapatero. La manipulación es tan evidente que se intenta ligar este cambio en la situación penitenciaria de De Juana Chaos con sus 25 asesinatos, por los que, nos guste o no, ya ha rendido cuentas ante la Justicia. Se olvida que cuando De Juana Chaos aseguró, entre otras muchas barbaridades, que las lágrimas de las víctimas del terrorismo le daban fuerzas para seguir adelante el entonces fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, no tuvo la brillante idea de procesarle. Se olvida que fue el actual fiscal general, ya con el PSOE en el Gobierno, el que inició el actual proceso, seguro que más rebuscado con sus artículos en Gara que con algunas de sus precedentes frases. Se olvida que sin este proceso, De Juana estaría ya en la calle desde hace más de un año. Y se olvida que éste fue uno de los etarras que el Gobierno de José María Aznar trasladó de prisión cuando ETA decretó la tregua de 1998.

Y si el Gobierno de Zapatero recibe palos (no los justificados, que se los merece) demagógicos, interesados y sectarios desde la derecha, lo mismo sucede desde el mundo abertzale, que acusa al Ejecutivo de no dar pasos, de querer acabar con la vida de De Juana y de no sé cuántas cosas más. Claro, uno ve al Gobierno vilipendiado por los dos extremos y se pregunta si todo eso es justo. Soy el primero dispuesto a criticar la decisión del Ejecutivo (y de hecho la critico; he perdido la confianza en Rubalcaba como ministro del Interior, y espero a que Zapatero se pronuncie sobre este asunto). Pero no con mentiras, no con insultos, no con demagogia. Y hay tanta en todo este asunto, que realmente se me hace difícil la crítica al Gobierno.

7 comentarios:

Øttinger dijo...

El poder, es lo único que quieren todos. El resto, no importa.

Margot dijo...

Por lo que he leído, lo que no terminas de entender es cómo De Juana sale por su propio pie de la ambulancia. Te lo voy a explicar. No había espacio suficiente para una camilla ni una silla de ruedas y le sacaron entre dos personas.

Quiero que quede claro que a mi esta persona no me da la más mínima pena pero creo que el Gobierno ha hecho lo que debía hacer. También se hizo con Tejero, si mal no recuerdo y de 30 años de condena, sólo cumplio 12 y está tan fresco en su casa. Pero claro Tejero sólo intentó cargarse la democracia.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Claro que lo entiendo, Margot. Que no hubiera espacio suficiente ni para una camilla ni para una silla de ruedas (que ya me extraña en la puerta de un hospital) sólo justificaría un retraso en sacar de allí a la gente que lo impedía. Si está tan mal de salud, el hecho de que no haya espacio no le permite echarse a andar. Yo no vi a un moribundo al que ayudaban. Vi a un hombre salir con su propio pie.
Yo no creo que el Gobierno haya hecho lo que tenía que hacer y creo que las comparativas no sirven (incluso en este caso, Tejero cumplió casi la tercera parte de condena; el porcentaje de este etarra, por desgracia y sin que haya culpables, fue ínfimo). De Juana, si es verdad que estaba a punto de morir, lo estaba por una huelga de hambre voluntaria de protesta por una condena. Si hubiera tenido cáncer o cualquier otra enfermedad, entendería la decisión humanitaria. Así no.

Margot dijo...

Juan, un ser humano tiene una capacidad de aguante impensable. Cuando los aliados entraron en los campos de concentración, personas que casi no podían respirar, que eran esqueletos, estabán de pié, esperando.

Perdona, pero De juana, también ha cumplido la tercera parte de la condena y de verdad que no quiero hablar de este tipo porque me repugna. Desde luego que respeto tu opinión pero si el Gobierno le hubiera dejado morir, ahora le intentarían convertir en un mártir.

pablo dijo...

Hubiera muerto o no este individuo se iba a convertir de cualquier forma en un héroe, como ya hemos podido comprobar, luego dicho argumento me parece poco sólido.

Pero volviendo a la justificación "humanitaria", que aún me pone los pelos como escarpias, es evidente que el gobierno ha hecho lo que tenía que hacer,...claro...un tío que tiene fuerzas suficientes para levantarse de una cama y meterse (según han afirmado las fuerzas de seguridad que custodiaban la habitación del hospital) con su compañera en el servicio para dar rienda suelta a sus pasiones, está clarísimo que se encuentra en un estado casi "terminal" de salud. Y lo peor de todo es que nos tenemos que creer las farsas que nos cuenta este maldito Gobierno. A partir de ahora vía libre para el chantaje y el incumplimiento de la justicia. Vergonzoso.

Anónimo dijo...

¿Donde está Zapatero?

Margot dijo...

Zapatero está dando explicaciones en el Senado, cosa que no había hecho antes ningún presidente del Gobierno. Entre otras cosas, porque nunca, hasta ahora, el principal partido de la oposición había hecho bandera del terrorismo para apuntarse tantos.

Claro que la cosa es bien simple. de esta manera se distrae la ateción del juicio del 11 M, donde se está poniendo de manifiesto que la teoría de la conspiración era una patraña más del PP.