martes, marzo 04, 2008

Negando la realidad... y sin propuestas para cambiarla

Yo empecé a tener pensamientos más o menos claros y preocupados sobre la política cuando el presidente del Gobierno era, desde hacía poco tiempo, José María Aznar. Eran los peores momentos del socialismo desde que Felipe González ganara sus primeras elecciones en la democracia. La famosa bicefalia Almunia-Borrell comenzaba a gobernar (es un decir) en el PSOE y la debacle electoral no estaba demasiado lejana. Eran días en que el PSOE tenía una estrategia que, en cierto modo aunque desde muy lejos, era muy similar a la que hoy emplea el PP. Decían entonces los socialistas, como hoy los populares, que todo se hacía mal, que el Gobierno mostraba una incompetencia supina en todos los asuntos de la vida pública, que todas las propuestas eran nefastas para el futuro del país.

En mi inocencia adolescente, yo no salía de mi asombro. Me parecía absolutamente imposible que todo, todo, todo lo que hiciera un políticom un partido o un gobierno estuviera mal por definición. Y eso que Aznar nunca fue santo de mi devoción. Pero pensaba que, aunque fuera por casualidad, algo tenía que hacer bien. Nunca he entendido la política del NO a todo. Ayer Mariano Rajoy culminó una nefasta estrategia de oposición, la que ha llevado a cabo durante los últimos cuatro años, con un mal debate. Para él, todo está mal. Y de todo tiene la culpa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Todo, absolutamente todo, es nefasto. Rajoy no admite ni siquiera la casualidad de un mínimo acierto. Ninguna inercia positiva de años anteriores (salvo la económica). La noble disciplina de la estadística no cuenta en estas valoraciones.

"La situación de las familias es peor que hace cuatro años"; "la inmigración no está controlada"; "crece la delincuencia"; "el precio de la vivienda ha subido un 43 por ciento"; "somos el quinto país de la Unión Europea que menos crece en renta per cápita"; "la inflación en febrero fue del 4,4 por ciento y la cogieron con el 2,1 por ciento"; "el vencedor de la elecciones se tiene que pasar cuatro años poniendo orden en el estropicio de España"; "la diferencia entre los más ricos y los más pobres es mayor en España"; "hizo usted muchas negociaciones políticas (con ETA)". Y así todo lo que dijo Rajoy. Ni un dato positivo. Ni un elemento esperanzador. Ni un punto de optimismo más que si gana su partido. Pintó un panorama de España absolutamente desolador, el de un país que, como poco, debe estar al borde de la quiebra en todos los aspectos. Por supuesto que hay problemas, sólo faltaba, pero defender ese catastrofismo es negar muchas realidades.

Pero, como dije hace una semana, vamos a darle a Rajoy el beneplácito de la duda. Supongamos, y ya es mucho suponer, que ha sido capaz de convencer a los españoles de que viven en un país sumido en la desgracia, en la miseria, en la ruina y rodeados de problemas provocados por Zapatero. ¿Qué va a hacer Mariano Rajoy para solucionar esa situación? Propuestas concretas lanzó muy poquitas. Sólo habló de rebajar los impuestos (esa propuesta fiscal que todavía no ha detallado en su campaña) y de llamar a ese PSOE que tanto ha destrozado España para firmar no sé cuántos pactos. ¿Qué motivos dio para votar al PP más allá de "firmeza" y "mérito"? Más bien pocos. No ha conseguido explicar que el PP tenga un proyecto más allá de un par de promesas difusas. Ni en el debate, ni en la campaña, ni en cuatro años de oposición.

La visión catastrofista no basta. No puede bastar. No creo que vaya a bastar. Creo que Rajoy ha cavado su propia fosa política y creo que a partir del próximo lunes el PP va a tener que pensar en un nuevo líder. Y esta conclusión me parece obvia sin entrar a valorar momentos absolutamente delirantes del debate, como cuando Rajoy acusó a Zapatero de ¡¡¡apoyar la guerra de Irak!!! Nada menos... Sencillamente dramático y, por encima de todo, otro síntoma de la realidad alternativa en que ha vivido el PP y su candidato durante esta legislatura. Porque ese, y no otro, es el mal que les hizo perder las elecciones de 2004 y el mal que, confío, les hará perder las de 2008.

Otro ejemplo más de esa negación de la realidad en la que vive instalado el PP. Todas las encuestas proclamaron ganador del primer debate a Zapatero. Da igual. El PP celebró la victoria de Rajoy. Si no hubo victoria según los ciudadanos, pensarán los más inocentes, ¿cómo pudieron celebrarla? Negación de la realidad por encima de todo, que lo mismo alguien se lo cree. Y ahora todas las encuestas dan a Zapatero como triunfador del segundo debate, aun por más ventaja que en la primera cita. ¡Qué más da! Se recibe a Rajoy en Génova con un nuevo akelarre político tan propio de estos días de campaña y sale Ángel Acebes (recuperado junto con Aznar para dar un tono más duro a la última semana de campaña) con una sonrisa de oreja a oreja diciendo que han ganado. La realidad dice una cosa, el PP otra. Lo mismo que con Irak, lo mismo que con el Prestige, lo mismo que con el 11-M... Negar la realidad.

Zapatero estuvo correcto, a ratos bien, a ratos regular. Bien, en definitiva. No es tan mal presidente del Gobierno como se pinta desde la derecha, pero tampoco es el mejor presidente del Gobierno que hemos tenido como quiere pintar la izquierda. Maneja bien las cifras y el discurso, aunque se le nota mucho cuando no controla demasiado un tema. Nunca he visto en él al demonio que retrata el PP, para qué nos vamos a engañar, pero la superioridad formal y de fondo con respecto a Rajoy me parece difícil de negar, incluso entre quienes puedan darr su voto al candidato popular. Zapatero ganó el debate porque fue mejor, pero también porque el rival fue flojito, flojito, sin duda la mayor decepción política de la legislatura.

En las elecciones no bastará con esa superioridad porque la bolsa de votantes del PP seguirá ahí por mal que lo haga Rajoy (igual que la bolsa socialista, por mal que lo haga Zapatero). La victoria en dos debates no basta para ganar unas elecciones. Eso lo decidimos los ciudadanos con nuestro voto, aunque Rajoy siga menospreciándolo y entienda que la victoria de Zapatero fue por el 11-M y por Irak. Otra negación más de la realidad. Zapatero es presidente del Gobierno porque fuimos más los españoles que le votamos que los que decidieron votar a Rajoy. Cuando en su análisis posterior Miguel Ángel Rodríguez, ex portavoz del Gobierno con Aznar, dijo que la victoria del PSOE dependía de que "dos millones de radicales" votaran a los socialistas, dejó muy claro lo que piensan algunos populares de la democracia. Los votantes se dividen para algunos del PP entre personas normales (los que apoyan a Rajoy) y personas radicales (los que apoyan a Zapatero). Para mí, todos los votos son igual de válidos y respetables. Y para Zapatero también.

Y por si a alguien le interesa a estas alturas, en este enlace (http://www.elmundo.es/papel/2004/05/13/espana/1635988.html) está la crónica que hizo El Mundo de la primera sesión de control al Gobierno que vivió Zapatero en el Congreso. No veo yo la temática económica de la pregunta de Rajoy por ningún lado, pero en fin...

6 comentarios:

Aitor dijo...

Hola Juan estoy de acuerdo en la parte en la que dices que Rajoy a pintado una España catastrofista ,pero también hay que decir que la España que pinta Zapatero es como si no pasara nada y que todo va bien.

Creo que en los dos debates faltaron muchas cosas de las que hablar políticas sociales , que medidas se van a tomar para parar con la crisis de Agricultores y ganaderos, que política exterior se va aplicar ante todos los acontecimientos que se están dando en los últimos días en Europa , y sobre todo en América del Sur.

Para mi fue un debate sin dar soluciones reales a los problemas de los Jóvenes y de las personas Mayores, no se hablo de la sanidad. Tampoco se hablo si se va a seguir financiando con dinero publico a la Iglesia,

faltaron de verdad muchas propuestas que realmente afectan a los ciudadanos
.


pero lo mas lamentable de este debate es que. a estos dos candidatos a diputados se les tratara como Candidatos a la presidencia del Gobierno eso es un gravísimo error , hay que decir que son candidatos a ser diputados y que después una vez elegidos como diputados será el congreso mediante pactos con los diferentes grupos parlamentarios los que elijan al presidente del gobierno.

Y también me gustaría decir que Zapatero no piensa que todos los votos de las personas son igual de validos si fuera así ya habría cambiado la ley electoral.



Un saludo Aitor

Petrarca dijo...

No hay más que ver el famoso Libro Blanco (de Petete) para ver el nivel de autocrítica del Gobierno.

Pero bueno, si promete pleno empleo para 2012 habrá que creerle (aunque los datos de empleo en estos dos últimos meses hayan sido los peores desde que hay democracia...)

La Sonrisa dijo...

El Mundo... eso si que es un mundo aparte. Por lo visto tu - y muchos como tu, entre los que me incluyo - vieron un debate muy pero que muy distinto al que vieron los señores periodistas de El Mundo. Ayer, periódicos en mano, comparamos las estadísticas publicadas en éste periódico y en El Pais, y tengo la ligera impresión de que en algún canal paralelo televisaron un debate que yo no vi. Debe ser un canal sólo y exclusivamente para "peperos", esos que creen el el catastrofismo que nos vende Mr. Rajoy.
Yo tampoco creo que Zapatero sea el mejor presidente del gobierno que podamos tener (a mi es que me tira mas el Sr. Bono...) peeeeeeero desde luego no hay color si lo comparamos con Rajoy.

El lunes se verá, y por fin se acabarán campaña y precampaña...

Salud!

Reverendo Pohr dijo...

Finalmente no hubo revancha y Zapatero repitió como mejor valorado en el debate. Aunque esto no significa que el PSOE vaya a ganar las elecciones, hombre, se hace difícil creer que pueda gobernar un candidato que no supera el 30% de encuestados favorables (algo que tampoco es completamente concluyente).

Me llamó la atención un detalle de los tertulianos televisivos. Mientras los afines a ZP hablaban de los buenos momentos de su candidato (resaltando que había presentado propuestas), los afines a Rajoy no hacían sino rajar al actual presidente. No vendían las excelencias de su candidato, sinó que solamente se dedicaba a exaltar los defectos del rival. ¿Cómo puede plantearse una alternativa con cara y ojos, con ese pobre nivel constructivo?.

Zapatero no estuvo brillante, pero anduvo listo y se dedicó a no cometer errores. Rajoy, en cambio, para demostrar ímpetu, tuvo momentos aberrantes y dijo auténticas burradas: desde que la intervención en Irak estaba apoyada por la ONU hasta que Zapatero mandaba en el Parlamento de Catalunya (demagogia muy barata). Lo del castellano perseguido en Cataluña ya ni lo comento, porque es una putrefacta falacia que, aunque te canses de negarlo, siempre habrá alguien que lo crea a pies puntillas y encima lo vaya proclamando sin vergüenza.

Prefiero a alguien que se preocupe de no cometer errores y sea consciente de que los comete, que alguien que, creyendo tener la verdad absoluta, vaya impetuosamente y sin freno en una dirección sin pensar que pueda ser equivocada.

La Sonrisa dijo...

¡¡Felicidades!! ;) la vida está llena de casualidades!
Que tenga usted un muy buen día!... y que cumpla muchos más!

Margot dijo...

Ya me gustaría que el PP se hubiera comportado en esta legislatura de la misma forma que lo hizo el PSOE durante los últimos 4 años de mandato de Aznar. Están a años luz de lo que debe ser un partido en la oposición. El representante de un partido que, por la cantidad de votos que le respalda, puede volver a gobernar, ante todo debe tener sentido de Estado y estar al lado del Gobierno en un tema tan delicado como es el terrorismo y si no está de acuerdo en cómo se está tratando el asunto, en privado, habla con el presidente del Gobierno y le AYUDA. Pero esta forma de proceder, no está impresa en los genes de gran parte de la derecha española.

Yo discrepo con quienes dicen que Zapatero no hizo propuestas. Las propuestas se hacen a lo grande no se puede pretender que las propuestas sean para cada uno de nosotros. Son generales. Subirá las pensiones, creará puestos de trabajo para paliar la crisis inmobiliaria, Intentarán controlar los precios y, si no me confundo, hasta treinta y tantas propuestas más.

No es que a mi Zapatero me pareciera el político del siglo el pasado lunes, pero es qaue cuando miro a Rajoy a los ojos me doy cuenta de que me está mintiende. Tiene la mirada para dentro. Mira oscuro y no me gusta.

Y tienes razón, Juan, Rajoy no hizo ni una propuesta para solucionar el caos en el que, según él, nos encontramos. Pero no sólo Rajoy, su virrey, Pizarro "El Trabajador", en un desayuno al que asistí el martes, volvió a teñir todo el panorama de desgracia negra sin dar una solución para nada.