domingo, marzo 02, 2008

¿Molesta que dos clubes de fútbol se lleven bien...?

En esto de la información deportiva, uno va de sorpresa en sorpresa. No cesan las polémicas inventadas y estúpidas, esas que, por mucho que se niegue, fomentan la violencia en el deporte. Hace no mucho tiempo hubo quien quiso montar una polémica cuando Simao, jugador del Atlético de Madrid, participó en un brindis por la décima Copa de Europa que hizo Robinho en su fiesta de cumpleaños. Esta semana, la polémica la ha provocado esta foto, la del presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, posando con una camiseta del Real Madrid que le regaló por su cumpleaños el presidente blanco, Ramón Calderón, y la de José María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, poniéndose directamente la camiseta blanca.

Ríos de tinta han corrido por la prensa deportiva por esta foto. Y hay que separar las cosas. No es lo mismo lo de Cerezo que lo de Villar. Vamos con el primero. Se ha pedido la dimisión de Cerezo, se ha insinuado que la afición del Atleti no se lo va a perdonar. Al día siguiente, y visto la que se armó, Calderón decidió echar un cable a Cerezo y posó con una camiseta del Atlético con su nombre. Y yo, lo admito con toda mi inocencia, no acabo de ver el problema. Calderón le hace un regalo por su cumpleaños y, cómo el mismo dijo, no se lo va a tirar a la cara. No se puso la camiseta porque no es del Madrid y porque tiene una responsabilidad institucional. Y punto. No hay problema. Pero hay quien cree que si eres del Atleti, el Madrid es el diablo y si eres del Madrid, el diablo es el Atleti. Peor para ellos.

Sabéis que yo soy seguidor de la Real Sociedad. Yo he llevado a Anoeta a amigos, seguidores del Real Madrid, que han animado a la Real. A un gran amigo le he regalado un polo con el escudo de la Real y se lo pone sin que le duela nada. El presidente de mi equipo, Iñaki Badiola, ha dicho que quiere recuperar la hermandad con el Athletic de Bilbao. Cuando el año pasado vino el Celta a Anoeta a jugarse la vida y perdió, lo que nos salió fue aplaudir a los celtiñas que viajaron hasta San Sebastián, lo mismo que ellos nos aplaudieron cuando fuimos a Vigo a ver a la Real perder una Liga. ¿Qué es lo que sucede? ¿Es que nos molesta que dos clubes rivales se puedan llevar bien? ¿Necesitamos acaso la bronca para hacer interesante un deporte tan bonito como es el fútbol?

Esta es la discusión teórica. Si llevamos el caso a la práctica, la cosa se pone fea. Porque dentro de unos meses llegará un nuevo Madrid-Atleti. Se producirán nuevos enfrentamientos en las calles entre radicales de uno y otro equipo. Ya sabéis, contenedores volcados en las calles, encapuchados lanzando botellas a la policía, pedradas contra el autocar del visitante, insultos de todo tipo a ese equipo durante el partido. Lo normal, por lo visto. Y la gente se preguntará de dónde nace toda esa violencia... Pues nace aquí, en las polémicas absurdas, estériles e inexistentes que se montan los medios de comunicación. Nadie se hace responsables de las burradas que se están diciendo. Nadie piensa en lo que puede estar provocando.

Y llegará el momento en que sea habitual incluso el enfrentamiento entre seguidores de un mismo equipo. Yo ya lo he vivido. Hace ya unos cuantos años, cuando yo dirigía una peña de la Real en Madrid, se produjo el asesinato de un seguidor realista en las puertas del Vicente Calderón. Unos animales acabaron con la vida de Aitor Zabaleta. Meses después y para rebajar tensión, aceptamos una iniciativa que nos propusieron: juntarnos para hacer una comida con peñas del Atlético de Madrid la siguiente vez que la Real jugó en el Calderón. La sorpresa llegó cuando, ya en las gradas del estadio junto al Manzanares, aficionados de la Real venidos desde Donosti, nos insultaron. Y duele muchísimo. Resulta que habíamos cometido un sacrilegio. Comer con gente del Atleti. Desde luego que éramos nosotros los peligrosos, sí.

Los mismos que ahora fomentan la agresividad y el odio por una tontería como esta foto son los que luego se rasgan las vestiduras cuando pasa algo en un estadio. O los que, directamente, lo ocultan para favorecer a su equipo. No sé por qué entienden que así favorecen a su equipo, pero eso es otro cantar... Mientras se sigan publicando portadas de periódico con algo como ésto, muy mal irá el fútbol español. Por mucho que intenten contaminar, yo seguiré en mi línea: no voy a pelearme con nadie por llevar la camiseta de otro equipo, no voy a menospreciar a una persona porque me haya encontrado con un energúmeno que dice animar a un equipo, no voy a generalizar a una afición por un salvaje, voy a felicitar siempre a un aficionado de un equipo rival por sus éxitos. Y nunca jamás voy a fomentar el odio hacia nadie.

Si lo de Cerezo es normal, lo de Villar es un error. Trivial y anecdótico, pero un error. El presidente de la Federación Española de Fútbol no debe ponerse la camiseta de ningún equipo. No tiene sentido y sólo puede, precisamente, generar enfrentamientos. De la Federación dependen los árbitros, y no hace falta más que un error a favor del Madrid para que se le eche en cara la dichosa foto. Ayer Raúl marcó en Huelva en fuera de juego. Y hoy ya se ha recordado esa foto. En realidad tampoco es que tenga la mayor importancia, pero es el enésimo error de Villar, que se ha puesto él mismo a los pies de los caballos y ha permitido que se cree una polémica artificial que tampoco tiene demasiado recorrido.

3 comentarios:

C.C.Buxter dijo...

¡Menos mal! Pensaba que yo era el único raro al que le parecía una tontería como una catedral de grande lo de la foto de Cerezo. ¿Querían que quemase la camiseta? Al final parece que lo que a algunos les molesta no es lo de la camiseta, sino que directivos de equipos rivales se lleven bien. Yo soy del Madrid y no me importaría que Calderón saliese con una camiseta del Barça; es más, ¡ojalá lo fichase el Barça!

Lo de Villar, como dices, es distinto, porque tiene que mantener la neutralidad institucional. Ahora bien, que a estas alturas nos intenten algunos hacer creer que Villar es madridista... vamos, que le pregunten a Laporta qué piensa de eso. Pensaba que después de la mano de Eto'o nadie iba a vincular la foto con posibles errores arbitrales, pero ya veo que da igual...

Noelia Jiménez dijo...

Tienes toda la razón, Juan. Es una gilipollez como la copa de un pino. A la gente lo que le gusta es crispar, manda huevos.

Silvia dijo...

Yo pienso, que en realidad las noticias estrictamente deportivas, se cuentan en un ratito de nada, así que hay que inventarse polémicas de estas, para rellenar los programas, y darle salsa a la cosa...

Bss.