miércoles, octubre 24, 2007

Vaya semanita, doña Esperanza...

Vaya semanita, doña Esperanza, vaya semanita, como para partirse de risa, sí... Vamos a empezar por el final. Escucho hoy a la insigne presidenta de la Comunidad de Madrid en la cadena SER hablando de la ya famosa agresión en un tren de Barcelona a una chica ecuatoriana: "A mi también me ha avergonzado ver la pasividad del otro pasajero. Así empezó el nazismo, cuando no se levantaba nadie ante los crímenes impunes de esta gente".

Y, sencillamente, alucino. Ahora resulta que son los políticos los que se creen con derecho a juzgar a los ciudadanos... ¿No tendría que ser al revés? ¿Pero quién se ha creído usted que es, señora presidenta, para juzgar las acciones de una persona, por cierto también inmigrante, que por miedo no se atrevió a levantar la voz? Si resulta que el agresor, un chaval del que se puede decir como poco que está loco y que debe pagar por lo que ha hecho, tiene una navaja, ¿va a ir usted al funeral de este ciudadano? Insisto, este hombre era también inmigrante y, por lo tanto, podía haber sido él la víctima. El payaso protagonista de este embrollo prefirió agredir a una chica porque lo vio más fácil, pero pudo ser él.

El miedo es libre, y no creo que haya nadie que pueda asegurar que en esa situación se habría levantado, habría recriminado al agresor o incluso se hubiera mostrado dispuesto a pelear por salvar la situación si ese agresor mantiene su actitud. Yo no sé lo que habría hecho, y al ver las imágenes puedo asegurar que me dan asco y que me hacen pensar en lo que merece ese chaval que encima se permite el lujo de amenazar a un cámara el día siguiente. En vez de poner todas nuestras fuerzas en criticar y marginar socialmente al agresor, buscamos otros culpables, para Aguirre este ciudadano y la fiscal de guardia. A mí no me cabe la menor duda de que muchos ciudadanos levantarán la voz en casos similares cuando se sientan respaldados por sus instituciones.

En esta misma entrevista, y seguimos en el día de hoy, Aguirre califica de "bromita" y de declaraciones "en tono jocoso" la ya famosísima preocupación de Rajoy por el cambio climático. Dijo esto porque el día anterior, el martes, había dicho que comparte absolutamente todas las opiniones de Rajoy, y mucho más ésta. La presidenta de la Comunidad de Madrid explicó que eso respaldo incondicional a Rajoy se debió a que sabía que los periodistas buscaban un titular que denotara enfrentamiento entre Aguirre y el presidente de su partido. Si ella se lo cree, estupendo. Si prefiere seguir actuando en base al trabajo de los periodistas, allá ella. Pero lo que dijo es cierto. Defiende a Rajoy en todo, por muy equivocado que esté porque en realidad no es la presidenta de la Comunidad de Madrid. Es la presidenta de los votantes del PP que viven en la Comunidad de Madrid.

Y llegamos al lunes, que es el día en el que estalló su polémica defensa de Federico Jiménez Losantos ante el Rey. Al monarca le pidió "un trato humano" hacia el ¿periodista? y don Juan Carlos se enfadó, puesto que lo más suave que le ha dedicado Jiménez Losantos en los dos últimos años son peticiones de abdicación. Sí, este asunto me parece una soberanía tontería, pero el caso es que ha creado polémica. Lo único que a mí me preocupa de este tema es que la presidenta de la Comunidad de Madrid prefiera defender a un locutor que ha insultado y sigue insultando a todo el que le apetece con total impunidad antes que al jefe del Estado que tanto dice querer, amar y respetar. Otra demostración de que Aguirre sólo defiende a los suyos, en este caso al medio de comunicación que está a su lado.

Lo voy a dejar en esta semana y no me voy a remontar más, porque veo que acabo llegando a sus tiempos de ministra de Cultura y tendría que hablar de aquella famosa entrevista radiofónica que dejó claro su nivel cultural...

5 comentarios:

Petrarca dijo...

Discrepo en todo. Cuando la famosa campaña CQC contra Esperanza Aguirre yo llegué a creerme la caricatura, pero luego descubrí que es una de las políticas mejor preparadas (signifique eso lo que signifique, pero es que no me quiero enrollar). Respecto a FJL supongo que es lo que le pasa por ser una de las pocas voces discordantes. El pobre no gana para disgustos: comunista en tiempos de Franco y de derechas en tiempos de Zapatero. Los traidores siempre han estado mal vistos.

Reverendo Pohr dijo...

No debe ser agua de mayo tener una presidenta de comunidad con la que no simpatizas. Y menos cuando una mayoría absoluta parece legitimarlo todo. Cuesta bastante tragar tanto. En fin, los que vivíis en Madrid sabreis mejor que nadie qué gestión está realizando y que os toca.

Sin embargo, la defensa de su amiguete de la COPE me parece un poco desafortunada. Cuando alguien te esta insultando, que venga otro y que lo defienda (como si la culpa encima fuera tuya)... te hierve la sangre y no puedes evitar pensar que esa persona o es imbécil o te está vacilando. En fin, lo que pasaría por su cabeza en ese momento, para no darse cuenta de la incoveniencia, lo sabrá ella.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Es obvio que hay parte de caricatura, Petrarca, pero también es cierto que algunas de las meteduras de pata de Esperanza Aguirre han sido antológicas. De todos modos, me preocupa más su actitud en ciertos temas, los que pongo son sólo ejemplos y hay muchos más por lo que considero que no es una buena presidenta.

Y Jiménez Losantos no parece discrepante, me parece insultante. Eso es lo que no se le puede admitir a un periodista, la descalificación del contrario. Discrepar es lo más sano que hay. Tú y yo no estamos de acuerdo en este tema, y en el anterior que he tratado en este post, y estoy encantado de leer tus opiniones. Espero que lo sigas haciendo, que tener puntos de vista diferentes enriquece muchísimo, y lo digo de corazón.

Reverando, lo que está claro es que fue elegida democráticamente y lo que nos toca a quienes no la respaldamos es eso, tragar. Ojalá lleguen otros tiempos dentro de cuatro años... Hay una tercera posibilidad para la conversación con el Rey, y es que realmente se lo crea. Eso es lo que verdaderamente me preocupa.

Petrarca dijo...

Yo he escuchado bastantes veces a FJL y no lo considero ni más ni menos descalificante que los de la otra banda. Lo que pasas que ahora está contra el gobierno. ¿O acaso existía esta campaña contra él cuando gobernaba el PP? ¿Es que se hizo malo de la noche a la mañana?

Para bien o para mal (que aún no me he decidido) el periodismo que hoy se demanda es un periodismo de opinión, combativo y hasta maniqueo. Sea, mientras uno pueda elegir en el kiosco o en la emisora. Lo malo de la neutralidad es que en su apariencia bonachona suele ocultar muchos silencios culpables. Yo lamento que el periodismo tenga que ser así, pero tal y como está la cosa (educativa, sobre todo) prefiero que a los periodistas se les vea el trasero y cuanto más mejor.

Reverendo Pohr dijo...

Coincido con Petrarca en que, muchas veces, es de agradecer conocer con total claridad la tendencia de un periodista (y de cualquiera que genere opinión). Sabes lo que hay, no da pie a sorpresas y siempre tendrá sus seguidores y sus detractores. Ahora bien, creo que para no acabar en conflicto es necesaria esa mayoría que no se mueve entre extremos, dentro de esa "neutralidad" tendente y variada. Destacan aquellos a los que se permite destacar dentro de un sistema. Juegan un rol, para bien o para menos bien (por decirlo de alguna manera).

Se juegue el papel que se juegue, las estrategias son diferentes. Al igual que Juan, yo también creo que JLF es muy ofensivo e insultante. A quién le guste, le costará un poco aceptarlo. Pero en la SER NUNCA he escuchado comentarios del tipo como "Aznar solo dialoga con terroristas, maricones y catalanes", ni suelen sonar cancioncitas ridiculizando al "rival", ni suelen realizar desprecios a quiénes no piensan igual. Y la ideologia no tiene nada que ver. En prensa, la Vanguardia y el ABC son diarios políticamente conservadores y, en cambio, puedes leerlos sin sentirte "agredido". De la misma manera que suelo ver gente que lee "El País" que se consideran abiertamente liberales o conservadores.

Lo que me resulta más triste de todo es que esta especie de lucha por "quién tiene la Razón" (y no me refiero al diario) deba decidirse, legitimarse y justificarse en una victoria en las próximas elecciones generales.Los amantes de la política no nos "merecemos" eso.