domingo, octubre 26, 2008

Reclamaciones

Mis reclamaciones no son tan airadas como los gritos de Al Pacino, ni mucho menos, pero de un tiempo a esta parte he tenido que presentar unas cuantas quejas. Y es que ya estoy harto. Cuando pago por un servicio, quiero que éste tenga las condiciones que me prometen antes de pagarlo. Estoy harto de que me toreen, y mucho más si estamos hablando de empresas privadas. En apenas un par de meses, he presentado reclamaciones a mi compañía telefónica (en dos ocasiones), al cine al que normalmente voy, a una aseguradora que me da la sensación de que buscaba sacarme los cuartos de mala manera e incluso puse una queja en mi ambulatorio. Pero como la gente no suele hacerlo, hay un amplio terreno para que las empresas sigan campando a sus anchas y practicando políticas que podrían calificar, al menos, de poco ética.

El ejemplo que más me gusta contar es el de la compañía telefónica, esa en la que todos estáis pensando. Resulta que antes del verano me llaman por teléfono y me ofrecen un ADSL de hasta diez megas (¿por qué la clave de ese servicio estará en la palabra "hasta"...?), cuando en ese momento tenía hasta tres megas. Para captarme, me ofrecieron tres meses de este servicio sin pagar un solo euro. Si quería continuar con esa velocidad, serían sólo diez euros más al mes. Insistí en preguntar qué me costaría regresar a mi situación original si no me satisfacía el aumento en la velocidad y me dijeron que no tendría coste alguno, que con llamar antes de que se cumplieran los tres meses gratuitos era más que suficiente. Mi ordenador no suele llegar ni al mega, con lo cual el sueño de hasta diez era y sigue siendo un poco utópico. Pero tres meses gratuitos tampoco hacían daño, así que acepté. Y cuando faltaban dos días para cumplirse esos tres meses llamé para darme de baja porque mis pesimistas previsiones sobre la capacidad de mi ordenador y mi línea de Internet se habían cumplido.

Cuando me llega la factura posterior a dicha llamada, compruebo que me han cobrado veinte euros (más IVA) por el descenso de la velocidad de mi ADSL (al parecer, no se cobra por el ascenso de velocidad, pero siempre por el descenso; me pareció curioso, para qué nos vamos a engañar...). Llamada de queja, claro. La comercial que me atiende escucha atentamente mi caso y tiene que dejarme hasta dos veces en espera para consultar los pormenores del mismo. Le digo que en la llamada con la que se inició este proceso me aseguraron que volver a la velocidad inicial no tendría coste alguno y, tras la segunda espera, me comunica que tramita mi queja y que en dos semanas se pondrán en contacto conmigo. Que revisarán mi caso y la llamada en cuestión, que está grabada (¿no hay obligación legal de alertarme de que la llamada se graba...?; buen motivo para una segunda queja...) para comprobar si tengo razón. A las dos semanas me llegó una carta para avisarme de que la queja prosperó y que procedían a devolver el mi cuenta el importa cobrado (más el IVA, por supuesto).

Si la primera queja puede achacarse a un malentendido, la segunda creo que es difícil no pensar que tiene bastante de mala fe y de avaricia empresarial. En la siguiente factura veo que me han cobrado un euro más por mi línea de ADSL. Comparando facturas, resulta que en la última aparece un concepto nuevo, un antivirus que yo no he contratado, ni mucho menos solicitado, y que nadie de mi compañía ha hecho nada por comunicarme o enviarme. Por tanto, no disfruto de ese servicio que me han cobrado. Llamada de queja otra vez, por descontado. El comercial que me atiende me explica que el antivirus es obligatorio en la contratación de un ADSL de seis megas. Ya, pero es que yo tengo tres, le digo. Y él me explica que el de tres megas va a desaparecer y que están haciendo ya los ajustes. Me parece genial, le respondo, lo tendré presente cuando la compañía me llame para decirme que ya no ofrece la línea de tres megas y me tenga que pasar a los seis. Pero mientras tanto ¿por qué tengo que pagar ese euro adicional? El comercial me da la razón y tramita mi queja.

¿Por qué digo que hay mala fe? Pensemos. Encuentro por Internet que mi compañía telefónica tiene 4,2 millones de líneas. Pongamos, y aquí empieza la elucubración sin datos, que sólo la mitad de esos clientes tiene el mismo ADSL que yo. Pongamos que sólo la mitad de esos clientes se percata del aumento de un euro y presenta una reclamación. Si ponemos todo eso sobre la mesa y si mis datos se aproximan a la realidad, resulta que la compañía telefónica en cuestión está ganando ¡¡¡más de un millón de euros al mes!!! por un servicio que no está prestando. Curioso, ¿verdad? Será que estamos en crisis, claro... Ya sabéis, a mirar bien las facturas, a conocer exactamente por lo que estamos pagando y, sobre todo, a reclamar cuando sea necesario. Que muchas veces es más fácil de lo que pensamos y se tiene más éxito del que mucha gente piensa.

7 comentarios:

MoN dijo...

manda narices... a mi ya no me sorprende nada en esta vida.

A veces hay que hacer un master en paciencia para luchar con comerciales, pero leñe yo entiendo que es su trabajo, y que hay que hacer lo que mandan en la empresa para permanecer, pero a mi me sacan de quicio, me llamaron de mi banco para ofrecerme un seguro.
Llevaban llamandome una semana desde privado y cada vez que cojia se cortaba. o no me oian, porque estaba en la oficina y tenia que ablar bajo, hasta que me canse. y sali al pasillo para poder hablar en alto.
Le llamamos del banco C para ofrecerle un seguro de accidente gratutito tres meses... bla bla bla,. dejo ablar a la chica porque es su trabajo y por lo menos ser educada, y le digo, no me interesa, ademas estoy en el trabajo y no le puedo atender demasiado.
y la tipa me responde. y me puede decir que es lo que no le gusta de la oferta? los tres meses gratis? y yo flipando en plan, encima se me pone chula, y le digo es que no me voy a caer ni me va a pasar nada asi que no se preocupe pero no me interesa, Buenos dias....


en fin... crisis? yo creo que hay mucho geta por el mundo


un beso!

Casandra dijo...

Es MUY fuerte!! Nos roban por el morro y nadie les hace nada! No es justo!! :-( Creo que has hecho bien y que todos deberíamos protestar cuando nos hacen esas putadas, callando les damos libertad para seguir haciéndolo! UN ABRAZO!!

Anónimo dijo...

Juan, me he reido bastante con tu post. Pero, primero una aclaración para que no quedes como otros, que creyendose muy listos dejan muy visibles sus carencias. Todas las operadoras, incluida esa en la que todos estamos pensando, van a ofrecerte "Hasta X Mb. de ADSL", por el simple hecho de que el protocolo de internet ( conocido como TCP/IP), es lo más nefasto que se ha inventado, y no permite una reserva de la capacidad de la linea, por lo tanto, la velocidad de descarga del ADSL depende del número de usuarios que en ese momento están conectados e inclusive también depende de la distancia del domicilio a la central telefónica.

Estoy de acuerdo en que esa operadora de cuyo nombre no queremos acordarnos, a veces comete algunos deslices en la facturación (de hecho a mi también me ha pasado), pero suele corregirlos. En cuanto al tema del antivirus, no te pueden obligar a contratarlo con el ADSL, así que no te dejes engañar.

Espero que nos cuentes como acaba todo esto.

Saludos,
Edurne

La Sonrisa dijo...

por algo se llama Timofónica... digo Telefónica :P ... no tengas miedo a nombrarla, no tomarán represalias (si mañana no tengo internet en casa, es por bocas jajajaja)

Un día te voy a contar las reclamaciones de mi prima... es probable que ahora mismo tenga frente abierto contra Orange, dos con Telefónica, uno con la aseguradora, otro con el Ayuntamiento de Guadalajara y alguno más que se me olvide jajajaja

C.C.Buxter dijo...

Mira que eres mal pensando, Juan... ¡Cómo van a añadir euros a todo quisqui para ganar dinero sin prestar ningún servicio! Eso ha sido un error, hombre, que errar es humano y de sabios es rectificar...

Precisamente ayer llamaron a mi casa ofreciendo pasar de 1 a 3 megas por tres euros más (no es la compañía en la que estáis pensando), y mi madre les dijo que llamasen hoy. ¡Ahora ya no sé qué hacer! ;P

Juan Rodríguez Millán dijo...

Mon, yo suelo tener mucha paciencia con los comerciales, porque entiendo que están haciendo un trabajo y tienen órdenes muy precisas, pero eso de que falten al respeto, ni hablar...

Casandra, pues ya sabes, a seguir el ejemplo, porque es cierto, nuestro silencio es su libertad para seguir igual...

Edurne, no quería dar a entender que sólo una empresa telefónica habla de "hasta x megas", sé que lo hacen todas. No menciono expresamente el nombre de la compañía con la intención de que no sea como un ataque interesado a esa compañía. Pero es que es la mía y es la protagonista de la historia... La primera queja la gané. Con respecto a la segunda todavía me tienen que contestar, pero me dieron por seguro de que me devolverán ese euro.

Sonrisa, ya he aclarado antes por qué no menciono el nombre da la empresa, que al fin y al cabo no estoy haciendo publicidad de nadie... Pues cuéntalos, que seguro que te queda un post muy gracioso, je, je...

C.C.Buxter, a mí también me pasaba eso en casa, je, je, je... Como soy el que se supone que "sabe", todas esas llamadas acababan en mis manos... Ya no, afortundamente...

Vanessa León dijo...

Jajajajajaj me parto.
Pero que quieres que te diga, haces muy requetebien en quejarte. Algo de lo que deberían aprender muchos. Yo suelo hacerlos siempre que se comete una injusticia tanto a nivel personal como no y más contra las grandes coporaciones empresariales.

Siempre he sido algo contraria pero últimamente....que coño....sólo buscan el máximo beneficio sin tener en cuenta el servicio prestado que cada vez es más caro y pero ofrecido..

Un becho