sábado, abril 12, 2008

Luces y sombras del nuevo Gobierno

Ya conocemos al nuevo Gobierno. Por supuesto, no se respetarán los cien días de cortesía (es más, se han escuchado críticas incluso antes de que José Luis Rodríguez Zapatero diera a conocer los nombres oficialmente; qué país, de verdad, qué país...) y es inútil pedirlos a estas alturas de la película. Lo que sí es de alabar es que no haya habido filtraciones. El grueso de los nombres se han confirmado, más allá de las certezas que podían tener algunos de sus integrantes (como los dos vicepresidentes), apenas unas horas antes de que el presidente del Gobierno se asomara a la sala de prensa del Palacio de la Moncloa. Y eso, que para muchos será un detalle irrelevante, tiene más importante de lo que se cree. Que la función de la prensa sea de control y no de presión es fundamental para todo gobierno (y todo partido de la oposición; parece que Mariano Rajoy ya lo ha aprendido, y que le dure).
-
A mi juicio, el gabinete con el que Zapatero comienza su segunda legislatura, presenta luces y sombras. Lo primero que todo el mundo destaca (empezando por el propio presidente del Gobierno), es que será el primer Ejecutivo de la historia en el que hay más mujeres que hombres. ¿Positivo? Pues tengo mis dudas de que tenga que considerar se positivo de por sí ese dato. Evidentemente, es una novedad. Evidentemente, es un paso más hacia la igualdad real de hombres y mujeres. Pero si las mujeres nombradas no responden a las expectativas, su mayoría será al final un paso atrás. Serán una cuota. No tienen una exigencia mayor, no tienen que demostrar nada más que sus compañeros de gabinete. Sólo tienen que hacer bien su trabajo. Y punto. Lo demás no deja de ser cierta retórica.
-
También veo cierta retórica en la creación de un Ministerio de la Igualdad. Quizá me equivoque, pero creo que será una cartera con tan poco valor real de actuación como el que tuvo la de Vivienda en la pasada legislatura. Sí, tendrá gancho social, pero dudo de su efectividad en la vida diaria. Y lo cierto es que no le veo entidad a este asunto como para constituir un Ministerio. Tampoco se la veía al Ministerio de la Familia que quería crear Rajoy de haber ganado las elecciones. Creo que se puede defender la igualdad (y la familia, por seguir con estos casos concretos) sin la necesidad de crear una nueva cartera. Veremos con el paso de los meses si tiene efectos reales o no.
-
Dicen algunos de los críticos (empezando por el propio Rajoy) que es un Gobierno continuista. Normal. Zapatero ganó las elecciones gracias a la política de los últimos cuatro años. Es lógico que apueste por una misma línea, y creo que sus detractores debieran entenderlo, aunque no les guste la política de Zapatero. En esa línea continuista, me parece una gran noticia que De la Vega (aunque ha ido de más a menos en los últimos cuatro años, ojalá recupere el pulso con el que inicio su andadura en el Gobierno) y Solbes (tiemblo de pensar que la alternativa del PP era un tipo que ahora sienta en la quinta fila de sus diputados en el Congreso) mantengan las dos vicepresidencias. Y también que siga Rubalcaba al frente de Interior. Siempre he visto a Rubalcaba, por mal que pueda caer en algunos sectores, como uno de los políticos más capaces de este país.
-
Me gusta la apuesta por Carme Chacón. Nunca ha tenido una auténtica responsabilidad política (no veo como tal la vicepresidencia de la Mesa del Congreso el Ministerio de Vivienda que ocupó sólo unos meses), más por su edad que por su capacidad, y ahora tendrá que lidiar con el Ministerio de Defensa. Creo que lo puede sacar adelante con nota. Me gusta también que Mariano Fernández Bermejo siga al frente de Justicia, pero el nivel de exigencia para con él debe ser mayor a partir de ahora. Bermejo llegó mediada la legislatura a un Ministerio en el que el contenido político suele devorar a la iniciativa de modernización. Es hora de dejar la presencia mediática a un lado y acometer, de una vez por todas, la necesaria operación para que la Justicia deje de ser un dolor de cabeza para los españoles. Eso determinará, y no lo visto hasta ahora, si es un buen ministro.
-
Y como digo lo que me gusta, también tengo que decir lo que no me gusta. Lo esencial, la continuidad de dos ministros: Magdalena Álvarez y Miguel Ángel Moratinos. Me encanta la apuesta por las infraestructuras de este Gobierno para crear una red y no un mapa radial, pero creo que Álvarez no ha cumplido. Demasiados problemas, demasiadas polémicas, demasiados retrasos. En el caso de Moratinos, siempre he dicho que ha sido una de las sorpresas negativas del Gobierno Zapatero. La política internacional ha sido uno de los puntos más negros de la pasada legislatura, y en eso tiene responsabilidad tanto el ministro como el presidente del Gobierno. Aquí no me gusta el continuismo. Necesitamos un impulso mayor que el que dio Moratinos. Ojalá esa cartera hubiera recaído en un Manuel Marín al que ya echo de menos.
-
A los nuevos, la mayoría muy desconocidos para el gran público, habrá que dejarles trabajar. Por sus hechos les conoceréis. Pero sí hay una incorporación al Gobierno que me sorprende: la de Miguel Sebastián. Sebastián fracasó con rotundidad en su intento de recuperar para el PSOE la Alcaldía de Madrid. Fue un nombramiento personal de Zapatero. Y tras perder con estrépito las elecciones, dejó su acta de concejal y regresó a la universidad. Ahora vuelve a la política. ¿Por qué no se quedó entonces en el Ayuntamiento de Madrid? El salto hubiera sido mucho más natural. Ahora se confirma el engaño al que sometió el PSOE a sus votantes con Sebastián como candidato por Madrid. Nunca se pensó en ganar esas elecciones. Sólo en encontrar a alguien que pusiera su cabeza en una bandeja a cambio de un premio futuro. Mal nombramiento éste, un juicio al que sólo Sebastián con su trabajo puede dar la vuelta.
-
Con luces y sombras, suerte al nuevo Gobierno. Tiene una tarea complicada y apasionante. Tiene que conseguir que esta legislatura tenga mucha menos crispación que la anterior. No dependerá sólo de ellos, claro, pero su cintura para lidiar con el PP será determinante. Como también que sean capaces de sacar adelante retos como la modernización de la Justicia y de otras administraciones del Estado, resolver el problema de vivienda que tiene España, minimizar los efectos de la crisis económica mundial, recuperar para este país un papel importante en la esfera internacional, luchar contra la lacra terrorista y, en definitiva, resolver los problemas que afectan a los ciudadanos.

6 comentarios:

Petrarca dijo...

Salvo por lo de Solbes (¿seguirá empeñado en sus previsiones de crecimiento por encima, no ya del 3, sino del 2% después del informe del FMI?) y lo de Carme Chacón (que apesta bastante a propaganda), en lo demás estoy bastante de acuerdo.

Lo de fardar de mujeres es como cuando en Cataluña se fardó de presidente andaluz, haciendo noticia lo que no debería serlo (es decir, el sexo y la procedencia de una persona).

Va a ser una lesgislatura interesante. Tal y como se ha producido la investidura este gobierno va a tener que retratarse en muchísimos asuntos que hasta hoy ha podido esquivar. Y habrá que ver cómo afecta eso a su "base social", esa cosa tan etérea.

Críptica dijo...

Creo que coincido contigo en el asunto del Ministerio de la Igualdad. Menos tonterías y más leyes funcionales. Me parecería algo bastante paternalista por parte del gobierno. Hacen falta hechos y acciones. No es necesario que se subraye que es un gobierno de más mujeres que hombres. Si están ahí es porque serán más validas que cualquier otra persona. Ya que se supone, también me alegro que así sea.

Me gusta Bermejo, de la Vega y Rubalcaba.

Un abrazo Juan¡

El Impenitente dijo...

Como estoy en el mundo de la construcción, el ver la situación de frenazo brutal,con un nivel de morosidad enorme, con los bancos cerrando el grifo porque no tienen un duro siendo la construcción un motor de la economía, cuando el Estado y las obras públicas debieran actuar de motor, veo a un presidente quedándose en lo anecdótico, creando un Ministerio de la Igualdad, tan inútil como el de la Vivienda (¿cuánto nos cuestan ambos ministerios? Cuestan, porque valer ya sabemos lo que valen) y que sí hay una ministra joven y si hay más mujeres que hombres.

Confiemos en ue dejen trabajar a Solbes y la demagogia no sea más poderosa que la lógica.

Por cierto, pasaba por aquí para decirte que estoy de nuevo en la brecha. Abrazos colchoneros valencianos. Y Puxa Sporting. Ah, no, perdón. En qué estaría yo pensando.

Arual dijo...

Gobierno de continuidad sí pero que tendrá que lidiar con problemas más complejos que en la pasada legislatura, eso es un hecho. No me gusta nada que siga Magdalena Alvarez, y no veo útiles la creación de nuevos ministerios, más valdría que reforzasen y modernizasen todos los existentes que bastante trabajo pendiente hay. En fin a esperar como actúan nuestros nuevos ministros desde mañana...

Críptica dijo...

Juan te he leído por ahí y te dejo mi saludo y un beso. Me apetecía. Una locura, ya sabes. Hoy estoy contenta.

maty dijo...

Que mona Carme Chacón con su barriguita entre los militares!! alguno de ellos a saber lo k estaba pensando...