miércoles, abril 02, 2008

¿Empieza bien la legislatura...?

El comentario generalizado en los medios de comunicación es que la IX Legislatura ha empezado con un tono muy distinto al que vivimos durante la tensa y crispada VIII Legislatura. ¿Seguro? Quizá es que me he vuelto un escéptico con nuestros dirigentes después de todo lo que aconteció en los últimos cuatro años, pero no acabo de verlo. Es más, creo que hay demasiados signos de que la legislatura no va a ser (no está siendo, y eso que acaba de empezar) tan coridal como algunos creen. Muchos de esos signos se pudieron ver ayer, sobre todo con el Congreso de los Diputados como epicentro.

Verán, ayer José Bono fue elegido presidente del Congreso. Pero fue el primer presidente de la Cámaba Baja que necesitó de una segunda votación para ser proclamado. Detalle insignificante, pensarán muchos. Pero no lo es tanto. Bono obtuvo 168 votos en la primera votación y 170 en la segunda. El PSOE tiene 169 diputados y tanto Gaspar Llamazares como los dos diputados de Coalición Canaria confesaron que votaron a favor de Bono. Vamos, que no salen las cuentas, que dos diputados socialistas no respaldaron a su propio candidato. En el PP pasó algo parecido, porque Ana Pastor logró 152 votos cuando su partido tiene 154 escaños. Una situación de locos, la verdad.

Pero me interesa más lo de Bono. Y no sólo por la ausencia de votos socialistas. Para empezar, si el PP critica tan fieramente las exigencias o imposiciones de las minorías, no sé muy bien por qué presenta un candidato alternativo a Bono. No lo entiendo. Como tampoco entenderé en el futuro que vote en contra de la investidura de Zapatero si el propio Rajoy quería pedir al PSOE que se abstuviera si hubiera sido el PP el vencedor de las elecciones. También es destacable la postura que adoptaron los nacionalistas. No se deja de hablar de ese buen rollo, del talante, de los acuerdos y de todo eso, pero la posición de PNV y CiU no acaba de encajar en ese tono. Resulta que el PSOE ha cedido a estas dos formaciones nacionalistas un puesto en la Mesa del Congreso. No tenía la obligación de hacerlo y, de hecho, el PP no ha adoptado semejante medida. Eso ha dejado a los socialistas en minoría en la Mesa. Pero el pago nacionalista ha sido forzar a Bono a pasar por una segunda votación. Como poco, curioso.

Y digo curioso porque la otra vertiente del pago del PNV al PSOE me parece sencillamente deleznable, y ese es el adjetivo más suave que se me ocurre utilizar. Ese pago no ha venido desde Madrid, sino desde Euskadi. El PNV ha impedido la moción de censura contra ANV en Arrasate-Mondragón. Para quien no recuerde la importancia de este asunto, en absoluto trivial, es en esa localidad guipuzcoana donde ETA mató al socialista Isaías Carrasco apenas un par de días antes de las elecciones. La moción de censura contaba incluso con el apoyo de Ezker Batua (el partido filial de IU en Euskadi) y el de EA (ambos socios del PNV en el Gobierno vasco), pero los peneuvistas han dicho no porque "no conduce a la normalización".

Algún día el PNV tendrá que hablar de lo que significa esa "normalización". Supongo que algún dirigente nacionalista verá "normal" que los rectores de un Ayuntamiento supuestamente democrático no condenen el asesinato de quien fue concejal del municipio. Qué cobardía la del PNV en este caso. José Antonio Alonso, nuevo portavoz socialista en el Congreso, ha anunciado una reflexión seria sobre la relación con los nacionalistas vascos después de este suceso. Ojalá la haya, porque la merece. El PNV ha fallado estripitosamente a todo el mundo, y sobre todo, que nadie se engañe, a los ciudadanos vascos. No me sorprende la progresiva caída de votos de este partido que, de seguir así, continuará en las próximas citas electorales.

Más gestos que no veo claros. El nombramiento de Soraya Sáenz de Santamaría como portavoz popular en el Congreso ha tenido reacciones encontradas. Parece, a tenor de lo publicado en distintos medios, que causa más recelo en el propio PP que en el PSOE. Y no deja de ser sorprendente. El caso es que si hay una guerra en el principal partido de la oposición (saldremos de dudas en junio, cuando se celebre el Congreso extraordinario del que Rajoy pretende salir de nuevo como presidente), eso afectará a la vida diaria del Parlamento. De momento, ya se ha publicado que Pizarro (siempre se vinculó su aterrizaje en las listas del PP con Aznar) expresa en privado su malestar por quedar fuera de la cúpula dirigente de los populares en el Congreso. ¿Excepción o la punta del iceberg?

Y si Soraya es una renovación (parcial, porque ha tenido gran importancia también en la última legislatura desde una segunda fila), lo que está claro es que Rajoy ha apostado en el Senado por un perfil más duro. Pío García Escudero ya fue en los últimos cuatro años quien más atizó al Gobierno en temas como la lucha antiterrorista. No perdamos de vista ese detalle. Y que a nadie se le olvide que es tan fácil nombrar un portavoz como buscarle un sustituto, y todo dependerá de si Rajoy sigue siendo el líder del PP tras las vacaciones de verano y del poder con el que salga de esa elección.

Una cuestión más, esta de carácter general. Llevamos semanas hablando de que los políticos se van a ocupar de los problemas de la gente. Ya ha pasado casi un mes desde las elecciones. ¿Y de qué se ha hablado hasta ahora? De cargos, de nombramientos, de congresos, de mesas y de politiqueos. ¿Qué fue lo primero que hizo Rajoy después de las elecciones? Visitar Calahorra, el lugar del último atentado de ETA, bastantes días después de la criminal acción. Nada cambia de momento. Los problemas de la gente no han aparecido. ¿Aparecerán? Tengo mis dudas...

4 comentarios:

Vanessa dijo...

Hola Juan,
me ha costado mucho decidirme por uno de tus blogs para hacerte algún comentario y agradecerte la vista. Todos son geniales, no sé como te las apañas para actualizar todos¡¡Ya me dirás el secreto colega¡¡
Y te llamo colega porque también soy periodista, trabajo en una revista del sector seguros.

Me decanto por esta ya que la política me apasiona. Te seguiré de cerca.
Un saludo

Silvia dijo...

A mí me da en la nariz que esta legislatura va a ser parecida a la otra, tirándose los trastos a la cabeza unos a otros... Y es que se han ido algunos individuos que realmente sobraban, pero yo aún seguiría haciendo limpieza, jaja. Y no me gusta nada Bono, pero nada de nada, espero que lo hag bien, pero vamos, me pongo en lo peor...

Bss.

bebita dijo...

Si fuera diputada del PSOE tampoco habría votado por Bono. Si fuera del PP no lo habría hecho por Ana. Si ocupase un escaño intentaría que ese "talante" no fuese flor de un día. Y si en mis manos estuviese el bienestar de los ciudadanos me habría puesto en marcha ya!!
Besitos!!

Críptica dijo...

Los políticos están con las famosas carpetitas azules y rojas... asi empalmamos con el verano.
Soraya se ha dejado ver bastante en algún que otro debate electoral, aunque no comparta ideario político creo que tiene buena retórica y discurso persuasivo.
Bono no me termina de convencer. De nunca. Parece un sacerdote en misa de gallo. No se. Espero que lo utilice para ser buen presi y ponga paz en el Congreso.

Lo de la moción de censura me tiene bastante cabreada. Coincido contigo.

Un beso Juan.