viernes, noviembre 02, 2007

Escribir sin saber

"Me gustaría encontrar algún día un trabajo tan privilegiado de criticar a todo el mundo sin saber nada o sabiendo muy poco". Esto es lo que dijo Bernd Schuster, el entrenador del Real Madrid, a los periodistas que estaban en la rueda de prensa del otro día. Era su forma de decir que los profesionales de la información critican a su equipo (esto era antes de que ganara 1-5 en Mestalla; supongo que cuando esos mismos periodistas hablan bien de su equipo, con las maravillas que han utilizado tras ese último partido, no les dirá lo mismo, claro...) porque no tienen ni la más remota idea de lo que están diciendo. Vamos, que él sabe lo que dice y es un profesional como la copa de un pino, y los periodistas son unos paletos ignorantes que no debieran tener derecho a valorar su divino trabajo ni es para lanzarle halagos.

La primera reacción al escuchar esto es la de pensar que Schuster ha perdido el norte, no sabe lo que dice, que falta al respeto a toda una profesión sólo por una rabieta de niño pequeño ("tú eres malo", "tú más"). Pero uno se da cuenta poco a poco de que, aunque no tiene ninguna legitimidad ni razones para decirlo, al final resulta que tiene toda la razón. Hoy cualquiera puede ser periodista. Su formación es irrelevante. Su bagaje personal y/o cultural, innecesario. Su conocimiento de los temas de los que habla, absolutamente prescindible. Conozco a un ¿periodista? (por mucho que tenga un título de licenciado; a quienes llevamos la profesión en el corazón eso no nos vale) que al hacer su noticia sobre el último discurso sobre el estado de la Nación omitió la frase de Rajoy en la que exigía a Zapatero que sacara las actas de sus reuniones con ETA o "tomara el camino de la Zarzuela". Y me juego el cuello a que la omitió porque no sabía qué significaba eso exactamente.

Siempre había pensado que los periodistas ofrecían respuestas a las preguntas que el poder no quería contestar. Hoy es al revés. Plantea preguntas sabiendo que no tiene la respuesta ni quiere buscarla, sólo para sembrar dudas, no para resolverlas. Siempre había pensado que el periodista planteaba las preguntas que el poder quería ocultar. Hoy también es al revés. Plantea las preguntas que un poder quiere plantear para sacar beneficio propio y para incomodar al poder rival. Hoy el periodista no es periodista, sino una extensión del poder. Trabaja para el poder. Complace al poder.

Y hasta le pide disculpas. Recuerdo hace años cuando Manuel Fraga, entonces presidente de la Xunta de Galicia, justificó la invasión y guerra en Irak de esta forma. "Sólo en un año mueren en las carreteras de Estados Unidos el equivalente a la población de Lugo, pero eso no justifica que se prohíban los coches", dijo. Y yo titulé algo parecido a esto: "Fraga compara las muertes civiles en Irak con los que se producen en accidente de tráfico en EE UU". Llamaron de la Xunta para quejarse. Vino mi director a pedir que cambiáramos esa noticia. Yo dije que no era posible. Que eso era lo que había dicho y que no había otra forma de contarlo. "Tenéis un problema. Solucionadlo", fue lo que le dijo a mi jefa. Y lo solucionamos. Mandamos una nota a todos los abonados pidiendo la anulación de esa noticia.

Pensad en el 11-M. Pensad en cuánta gente no se ha atrevido durante estos años a proclamar que ETA estaba detrás del atentado. Y ahora pensad en cuánta gente ha insinuado que "podría" haber un comando etarra en Madrid en aquellas fechas, que los terroristas islámicos tenían una tarjeta del Grupo Mondragón, que "quizá" la mochila que no estalló no estuvo custodiada todo el tiempo, que "hay que seguir investigando". Pensad en cuántos periodistas han jugado con rumores infundados, con informaciones imprecisas, con tergiversaciones interesadas. Nadie profundiza. Nadie publica o emite informaciones que aclaren dudas. Hoy los periodistas, algunos periodistas, siembren dudas. Y con ello, siembran discordia.

¿Y cuál es el comienzo de todo esto? Que muchos periodistas no saben de lo que hablan, como dice Schuster. Pero todos ellos quieren jugar a que sí saben. Y así engañan a la gente. Porque cuando hablan o escriben parece que tienen algún dato que el común de los mortales no tiene. Y es mentira, tan mentira como los datos que decía tener Aznar cuando nos dijo que le creyéramos, que Irak tenía armas de destrucción masiva. Juegan con ilusiones, construyen castillos de naipes. ¿Que alguien los derriba? Qué más da. Ya no hay que probar lo que se dice. Ya no se asume la responsabilidad que comporta abrir la boca y soltar graves acusaciones que se revelan falsas al final. No. Basta con lanzarlas. ¿Eso es periodismo? No. No puede serlo. Me resisto a creer que lo sea. Pero hay demasiada gente que sí lo creo. Y así está esta noble profesión...

7 comentarios:

Petrarca dijo...

Cuánta razón tienes. Pero supongo que la miseria es el precio que tiene que pagar el periodismo por ser el ¿cuarto? poder. ¿Qué sería del fútbol, de la F1, de la cultura o de la política sin el periodismo? Algo mucho más sano, seguro, pero sólo al alcance de unos cuantos. ¿Será el periodismo el mal necesario del siglo XXI?

Angel dijo...

Personalmente creo que el periodismo se tiene que limpiar desde dentro. La imagen que están dando ultimamente es nefasta. Hay diarios políticos no periodísticos, igual que los canales. Me parece genial lo que ibas a escribir de Fraga, pero ya se ve que no hay libertad de prensa cuando se toca a un ex ministro de franco en la época de gobierno del pp.

Silvia dijo...

La profesión de periodista tiene como un halo de misterio o intriga, no sé, será por las pelis, probablemente. Yo quería ser periodista de pequeña, pero en mi ciudad no había facultad de periodismo, y entre una cosa y otra se me fue quitando de la cabeza. Ahora hay muchos periodistas a los que admiro y que sigo atentamente. Pero también me sacan de quicio a veces, por ejemplo con el tema de las edades. Cuando se da una noticia de una persona concreta, de lo que sea, y dicen la edad, es un cachondeo, en cada telediario dicen una edad distinta. Y no sé, que será un tontería, pero me molesta un montón eso.

Bss.

Øttinger dijo...

Con toda fanqueza, no había leído o escuchado la frase del entrenador. Pensaba que era una denuncia contra los tertulianos. Les va al pelo.

C.C.Buxter dijo...

Como dice Ottinger, el subproducto periodístico que son los tertulianos le hace mucho daño a tu profesión. Yo cuando escucho a alguno decir disparates sobre cosas que hasta un estudiante de primero de Derecho sabe me llevo las manos a la cabeza: ¡la de burradas que dirán y me creeré sobre cosas de las que no tengo ni idea!

Pero en relación a Schuster, y dejando de lado que parece mentira que haya sido un jugador de élite y sepa con qué tiene que enfrentarse, lo de los periodistas deportivos es muuuuuuuuuy fuerte. Qué decir de los "fichajes" fantasma que ocupan las portadas durante julio y agosto y de los que ya no vuelve a saberse nunca nada; o de los periodistas que hoy ensalzan a un equipo como el mejor del mundo y mañana lo descienden a Segunda B; por no decir la gracia que me hace cuando critican a un jugador por salir de noche sólo si luego juega mal, porque si juega bien dicen que es de esos jugadores que "necesitan ser felices"...

María dijo...

me da pena que a veces hables de los periodistas generalizando. Al final lo arreglas diciendo eso de " muchos periodistas no saben de lo que hablan"... peroyo no generalizaria... yo conozco a alguno honrado. A varios que empezaron en esta propfesion para cambiar esto que denuncias y con ganas de hacer las cosas bien.

No sé... yo pienso currármelo, desde luego no seré un altavoz del poder, yo me sigo creyendo eso de "informar, formar y entretener" y siempre le he añadido la funcion de explicar... no porque los periodistas tengamos el dato que nadie mas tiene, ni porque seamos más listos que el resto de los mortales, sino porque nos dedicamos a eso... A mi me encanta mi profesion y porque haya gente que lo haga mal, es cicerto que hay muchos y desgraciadamente son los que llevan los medios más importantes del pais, pero no por eso yo dejaré de hacer las cosas bien.

Bueno menudo rollo, perdona.... esque me has dado donde duele...

Juan Rodríguez Millán dijo...

Petrarca, sigo pensando que debiera ser uno de los bienes, pero hay demasiados 'periodistas' que se empeñan en darte la razón...

Angel, estoy de acuerdo: limpieza desde dentro. Pero para eso somos los periodistas los que tenemos que alzar la voz. Yo hago lo que puedo y seguiré haciéndolo aunque ya no ejerza en un gran medio...

Silvia, coincido plenamente contigo. A mí esos pequeños detalles también me ponen de los nervios. Los suelo achacar a falta de interés y decir lo primero que se les ocurre.

Ottinger, es que Schuster es así. Ayer la culpa la tenía el periodista, hoy el árbitro. Él, por mucha razón que pueda tener, es un genio intocable...

C.C.Buxter, eso es lo malo. Que sólo nos damos cuenta de las burradas cuando son temas que dominamos. En el resto de cosas, nos lo tenemos que creer... o vivir con la incredulidad permanente.

María, estoy totalmente de acuerdo en que generalizar es malo, pero el panorama actual es desalentador. La mejor conclusión que saco de esto es que una periodista, en este caso tú, me haya contestado con un mensaje ilusionante, de verdad... A ti te duele oírlo tanto como a mí escribirlo, te lo aseguro.