jueves, noviembre 08, 2007

Ellos y los demás

Ayer se vivió una situación inédita en 59 segundos. Después de un cruce de acusaciones entre José María Calleja e Isabel San Sebastián, ella se levantó y se marchó del programa. Y como algunas de las informaciones que he leído no me parecen del todo exactas o evitan mencionar ciertos detalles, paso a relatar lo que sucedió antes de dar mi opinión.

El tema de debate era lo sucedido en el Chad con esa supuesta ONG francesa y los tripulantes españoles del avión que están allí retenidos. José Antonio Sentís, uno de los subdirectores de La Razón, lanzó un duro ataque a la política internacional del Gobierno, por este caso y por otros anteriores. Antonio Casado le respondió que en el afán por criticar al Ejecutivo de Zapatero algunos se olvidan de que se consiguió la liberación de las tres azafatas españolas. Fernando Ónega añadió que el embajador norteamericano en España, en una entrevista en TVE, había dicho que no veía otra forma de haber actuado en este caso.

José Mari Calleja apuntó en ese momento, sin tener el turno, que también había alabado la sentencia del 11-M (que ya había sido debatida antes en el programa, con el habitual enconamiento en las posturas; los periodistas que se alinéan con la derecha siguen pidiendo que se investigue el autor intelectual, los que se alinéan con la izquierda alaban la resolución del juez). Llegó el turno de Isabel San Sebastián, que comenzó diciendo que en la mesa había cuatro periodistas que defendían "vehementemente" al Gobierno y que no hacía daño que hubiera dos, Sentís y ella misma, que le criticaran. Ónega lo negó. Calleja y San Sebastián comenzaron un cruce de reproches mientras Ana Pastor, moderadora del debate y subdirectora del programa, les pedía a ambos que dejaran las descalificaciones personales.

San Sebastián espetó a Calleja que había "cambiado de chaqueta" que "ahora defiendes lo que antes criticabas". Y Calleja le respondió que "defiendes a la ultraderecha" y que "tú has engordado a ETA con tu silencio". La columnista de El Mundo exigió una rectificación, Calleja no se la ofreció, por lo que se levantó y se fue. Sentís apuntó que era "intolerable" lo que acababa de hacer Calleja. El debate continuó y Ana Pastor, en una gran apunte final por su parte, aprovechó el cierre del programa para pedir disculpas a los espectadores por lo sucedido y para decir que espera que Isabel San Sebastián vuelva al programa en futuras ediciones.

Lo que pasó anoche en 59 segundos era previsible, hablando en términos generales. El debate político, y también el periodístico, lleva mucho tiempo viciado. Se están diciendo demasiadas cosas de manera irresponsable y eso lleva al hartazgo. Lo cierto es que hay periodistas alineados con la derecha política que están marcando una línea muy peligrosa. Están diciendo muchas cosas sin pruebas (sobre ETA, sobre el 11-M, sobre España, sobre las relaciones internacionales) y eso está provocando, insisto, mucho hartazgo. Para ellos, sólo hay una forma de hacer las cosas bien, la del PP. Los que no estamos de acuerdo con ellos, tengamos las razones que tengamos, caemos en el mismo saco. Y así, periodistas que se colocan en otro punto del espectro ideológico, políticos de izquierda, nacionalistas e independentistas, terroristas de ETA o islamistas, los jueces que no les gustan y gente de todo tipo son, para ellos, lo mismo. Sólo hay un requisito: que no piensen como ellos. Están ellos y los demás.

Isabel San Sebastián ayer, antes de esta desagradable situación, realizó una encendida defensa de Federico Jiménez Losantos y acusó a Calleja, esta vez sin nombrarle, de querer censurarle (Calleja lo negó con su ironía característica). Sólo en este último debate, al Gobierno le dedicó todo tipo de descalificaciones y utilizó adjetivos como "deleznable", "grotesco", "nefasto" para calificar su política, sus declaraciones o sus actuaciones. Acusó al PSOE de vincular el atentado del 11-M con la guerra de Irak para ganar las elecciones de 2004 (después de hacer un repaso a la hemeroteca de aquellos días de un periódico poco sospechoso de ser socialista como El Mundo, no encuentro ninguna frase de un socialista que se pueda entender de esta forma; es más, el día 13 se publica que Zapatero dijo que "no toca extraer consecuencias políticas" y el diario elogia su actitud de "irreprochable respaldo al Gobierno").

Hay una larga lista de descalificaciones por parte de Isabel San Sebastián a todo aquel que no está de acuerdo con ella. Pero llega el momento en que ella es la ofendida, y se marcha. Isabel San Sebastián exigió unas disculpas que ella no está dispuesta a ofrecer cuando se revela como falso aquello que ella ha defendido de una u otra forma. Es la misma actitud que mantiene Federico Jiménez Losantos, aunque San Sebastián tenga menos grandilocuencia o atención del resto de medios de comunicación. Lo que hizo ayer Calleja fue explotar. A mí me pasa algo parecido viendo 59 segundos, muchas veces no soy capaz de contener respuestas cuando escucho barbaridades y me veo a mí mismo contestando a una pantalla que no me va a responder (veo el programa solo, porque a las horas a las que desgraciadamente se emite, la mayoría de la gente está durmiendo). Es el mismo hartazgo que tenemos muchos ante tanta mentira y tanta manipulación, el mismo que, si recordáis, atribuí al presidente del Gobierno en el último Debate sobre el estado de la Nación, donde respondió con una dureza inédita a las acusaciones de Mariano Rajoy.

No quiero que nadie malinterprete lo que voy a decir a continuación, a pesar de que estoy convencido de que habrá quien lo quiera malinterpretar. No es necesario que reitere mi condena al totalitarismo de unos asesinos terroristas ni que insista en solidarizarme con todos los que viven amenazados, que en el fondo somos casi todos, aunque unos más que otros. Eso se le debiera suponer a todo demócrata, aunque parece que para algunos si no lo decimos constantemente es que nos estamos alineando con los terroristas. Y lo digo: Calleja tiene razón. Llevamos años, desde que Zapatero ganó las elecciones, escuchando acusaciones durísimas contra su Gobierno y contra todo el que le ha defendido. Llevamos años viendo como profesionales de la comunicación creen mucho más a ETA que a un Gobierno democrático. Actúan como voceros de lo que dice la banda terrorista. Se posicionan junto a su versión de los hechos antes que junto a su Gobierno (y aquí la ideología no importa; el de Aznar era también mi Gobierno porque lo eligieron los ciudadanos). ¿Quién es el beneficiado de todo ello? ETA, sin ninguna duda. Esta actitud se la he criticado en numerosas ocasiones al PP, y también se la critico a los periodistas que van incluso más lejos que los dirigentes populares.

Los periodistas deben ser más responsbales con lo que dicen. El uso incontrolado de la irresponsabilidad es lo que provocó la situación de ayer en 59 segundos. La mayoría de las informaciones sobre lo sucedido se van a quedar en la anécdota (que Isabel San Sebastián se marchó del programa) y se olvidarán de lo que realmente hay detrás. Y detrás está el enfrentamiento brutal en que vive inmerso este país a casi todos los niveles, por mucho que algunos lo pretendan ocultar. Hay profesionales de la comunicación que están avivando fuegos muy peligrosos. Lo de ayer fue una anécdota. Pero corremos el riesgo de que salten más chispas incontroladas y tengamos que luchar por apagar un auténtico incendio. Estamos todavía a tiempo, pero la responsabilidad tiene que convertirse en el eje de la profesión periodística. Hoy no lo es en demasiados casos. Todos debieran reflexionar para que la cosa no vaya a peor.

4 comentarios:

Roi Piñeiro dijo...

El PP no sabe y nunca ha sabido perder. Peor aún, no sabe ni rectificar. No se va a llevar ni un voto de los indecisos, que una cosa es que lo sean y otra muy distinta que sean subnormales y se crean sus críticas sin ley.

Un gran porcentaje de la población les seguirá votando, porque el votante del PP es como el aficionado del Atlético, inagotable.

Porque el que no vive en desiertos muy lejanos son precisamente todos esos votantes de los que hablo y no los autores intelectuales del 11-M.

Porque España cada vez se divide más y los que no somos del PP (que no es igual a PSOE, ni siquiera rojos peligrosos) nos estamos cansando de las buenas maneras y la mano izquierda, de intentar poner calma a los terremotos que levanta la oposicón todos los días.

Porque Isabel se levantó de su asiento porque ya no se cree ni sus propias mentiras.

Porque el PP necesita una renovación desde sus propias vísceras si quiere recuperar algo de honestidad.

Porque no saben ni reconocer quién es el mejor entre sus filas.

Porque son malos, van a estar otros cuatro años en la oposición. Y aún digo más, por si alguien quisiera tacharme de socialista forofo... hay que ser MUY MALO para no ganar a Zapatero & Compañía... Que destacan más por su PenosidaZ que por su ModernidaZ.

Ale... me levanto y me voy... o sea de verdad pero cómo me llamas rubia tonta en la tele...

Petrarca dijo...

Pues lo que hizo ayer Isabel San Sebastián lo hicieron el otro día la MªA. Iglesias y no sé quién más para "huir" de Ignacio Villa. ¿Cambia la interpretación?

Que acusen de guardar silencio a alguien que se juega la vida por decir lo que dice (y por cómo lo dice, otros hay más ambiguos) es una desfachatez y, lo que es peor, una demostración de la propia cobardía.

Reverendo Pohr dijo...

Menudo espectáculo! Lo de las descalificaciones personales no resulta muy profesional, puesto que no acuden a un programa como éste como un grupo de aficionados que van a dar simplemente su opinión. Y una vez se pierden los papeles, a ver quién se lleva el premio a la "mejor" barbaridad. En injustificable, en cualquier caso.
Sobretodo si se desea mantener un programa como "59 segundos", lo más parecido a un programa de debate abierto de lo que hemos visto en años.

No sé qué se esconde detrás de tanto conflicto, si es real o es teatro (a lo mejor, un poco de los dos). La postura de "todo es una mierda menos lo nuestro, que es una maravilla universal y auténtica", la mires como la mires, no tiene nada de constructiva. Ya sabrá cada uno. Pero creo que el PP, con esta postura, puede generar más voto del PSOE por adversión que al revés, aunque en teoría la política de gobierno pueda indignar más.

Ya saldremos de dudas.

Mariia dijo...

Después de un montón de tiempo sin pisar la blogosfera, vuelvo a tu blog y me encuentro con un tema tan complicado para mi mentecilla que no sé qué decir la verdad. Yo creo que tienes razón con lo de que los del PP si no tienes la misma opinión que ellos, ya estás fuera. Pero me parece bien que se peleen y que se vayan y que hagan lo que les de la gana mientras no se falten al respeto, eso sí. Para mí lo importante es que ya han vuelto todos los detenidos en Chad y a ver si nos enteramos que sucede con los niños.

Siento mucho dejar un comentario tan ignorante pero es que no sé que más decir.