sábado, noviembre 10, 2007

Soy periodista, votante de izquierdas y proclamo mi hartazgo

Ahora soy yo el que va a decir basta. Las respuestas a lo sucedido en la última edición de 59 segundos han colmado mi paciencia. Suele ser bastante respetuoso, dentro de la discrepacia política e ideológica, con los periodistas profesionales que uno lee y escucha en televisión, radio, prensa o Internet. Bastante mal está la profesión, y llevo mucho tiempo denunciándolo, como para que nosotros mismos nos dediquemos a guerras fratricidas inútiles. Pero estoy verdaderamente harto de manipulaciones, de tergiversaciones, de campañas proselitistas. Estoy harto de buscar culpables donde no los hay y conspiraciones donde es imposible que las haya. Estoy harto de que la prensa haya perdido toda credibilidad, y no hay más que preguntarle a la gente que nos lee o escucha, por culpa de estas actitudes.

Los medios y periodistas alineados con la derecha política ya han encontrado un culpable a lo sucedido en 59 segundos. Ya sé que no va a ser una sorpresa, porque es el mismo que tienen para todo. Es el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Llega un momento en que uno piensa si es posible en esta vida que suceda algo malo, negativo, deleznable o perverso en este mundo sin que Zapatero tenga la culpa. Pues también la tiene de la discusión entre José Mari Calleja e Isabel San Sebastián, por si alguien tenía alguna duda. Agapito Maestre en Libertad Digital: "Zapatero y los separatistas (...) son los amos y persiguen a todo aquel que pretenda reconstruir una sola calle, cualquier espacio común, que pudiera servir para detener o rescatar algo de esa urbanización en ruina".

Continúa Libertad Digital en un editorial diciendo que "zafiedad, calumnia y destrucción personal, estas son las consignas que la izquierda mediática parece haber recibido de alguien y que reproduce de forma cada vez más obsesiva y compulsiva". Añade que este comportamiento de la izquierda y de los nacionalistas es "más afín a las prácticas de la Komintern y al estilo de la fenecida prensa falangista que al respeto que cabe esperar en una sociedad democrática". En Diario Siglo XXI Miguel Massanet habla de "la nueva Inquisición, manejada por Zapatero, para acallar a la poca prensa que le es hostil" y afirma que el concepto de democracia del presidente del Gobierno, "por lo visto, se reduce a hacernos tragar a los españoles, como ocurre con las ocas, su pienso especial a base de las recetas comunistas de siempre: totalitarismo, opresión y pérdida de la libertad".

No os vayáis a creer que Zapatero es el único culpable, no. Zapatero tiene a su cargo una serie de meidos y periodistas que le hacen caso en esta deriva totalitaria. Un ejército mediático, por cierto, del que es posible que forme parte yo mismo sin saberlo y sin cobrar por ello, a tenor de los calificativos que leo. "Dice Z que por fin Televisión Española es la televisión de todos. En efecto lo es. De todos los nuestros", nos explica Pablo Molina también en Libertad Digital. La propia Isabel San Sebastián ha exigido que TVE se disculpe, o de lo contrario no volverá a 59 segundos: "Sólo lamentan (TVE y sus directivos) la situación que provocó Calleja y no cómo actuó la moderadora y los responsables del programa, que debían haberle obligado a rectificar. Aquí la insultada y agraviada soy yo. Se han traspasado unos límites intolerables y estoy pensando la posibilidad de emprender acciones legales".

¡Lo que me faltaba, la culpa es de Ana Pastor! Y de 59 segundos, claro, una tertulia en la que periodistas de todas las ideologías confrontan sus posiciones políticas. ¿A quién se le ocurre pensar que eso es pluralidad? Nos lo deja clarísimo Pablo Molina: "Isabel San Sebastián tiene el prestigio suficiente como para no tener que someterse a las vejaciones de un programa preparado para destrozar a quien no piensa como Pepiño Blanco. Yo es que cuando escucho la palabra pluralismo echo mano al revólver que no tengo. Pluralismo no es reunir en torno a una mesa a unos cuantos hooligans zapateristas y un par de periodistas desafectos como nota de exotismo ideológico para que los primeros les azoten, sino la existencia de medios diferenciados en los que quienes comparten ideas y filosofía puedan expresarse libremente".

Así que lo que parece es que se trata de un problema de respeto. La prensa afecta a la derecha política cree que se le ha faltado al respeto a Isabel San Sebastián y pide que no se actúe así, claro. Copio a continuación un extracto de una información publicada en Libertad Digital, que comienza con unas declaraciones de Calleja en El Plural (periódico digital que se autodefine como "progresista", dirigido por Enric Sopena) explicando lo que sucedió en 59 segundos y continúa con una valoración del medio: "'Ella te puede insultar pero no se la puede describir porque entonces se enfada', declara Calleja a una web de agitación e intoxicación pro-gubernamental en la que colaboran otros conocidos tertulianos de 59 Segundos, igual de sectarios en su apoyo al Gobierno que Calleja".

Sí señor, eso es el respeto que piden. Pero hay, gracias a esta polémica, más muestras de ese respeto habitual. Según Pablo Molina, Calleja es un "antaño valeroso defensor de los que sufren el terror nacionalista en el País Vasco, hogaño cómodo asalariado de una de las cadenas del grupo PRISA, desde la que, con fervor típico del neoconverso que vuelve al redil de la secta, se dedica a escarnecer a los que defienden lo que él mismo compartía hace tan sólo unos meses". Jesús Salamanca, en Diario Siglo XXI, habla de "la estupidez profesional llevada a cabo por el prosocialista, José Mª Calleja", y añade que "ya no hay vuelta de hoja: ahora la mediocridad y la falta de ingenio tienen nombre de tertuliano". Vamos, respeto en estado puro, el mismo que, por ejemplo, tuvo Federico Jiménez Losantos hace pocas fechas insultando sin piedad a Ernesto Ekaizer. Os pido disculpas, Google tiene que estar funcionando mal, porque no encuentro respuestas críticas con Jiménez Losantos por todo esto, ni siquiera, ahora que está tan de moda esto de luchar contra el racismo, por sus burlas al origen argentino de Ekaizer...

Federico Quevedo, en El Confidencial, es quien mejor plasma la situación en la que vivimos hoy en día, una situación que, de ser el ciudadano "normal" que el PP quisiera que yo mismo fuera, me tendría que llevar a plantearse salir del país...: "A Ignacio Villa lo manipularon, a la COPE la amenazan, y a Isabel San Sebastián la insultan sin piedad. Ese es el estilo que ha impuesto Rodríguez, que ha impuesto una izquierda decidida a no perder el poder, y si para eso tiene que practicar la Ley de la Mordaza, lo va a hacer sin tapujos. Malos tiempos para la prensa crítica. Y si gana Rodríguez, vendrán peores". Amenazados quedamos todos, en especial los ignorantes como yo que se nos ocurrió un triste día de nuestra vida votar al PSOE, de lo que puede pasar si Zapatero gana otra vez las elecciones...

¿Y por qué estoy harto? Porque toda esta gente esconde que los dos principales portavoz de los Gobierno de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez (amenazas a Prisa) y Pío Cabanillas (que llegó a conseguir que El Mundo publicara una información falsa sobre un viaje de Felipe González a Marruecos), tuvieron sus trifulquillas con la prensa. Porque se les olvida mencionar que en los medios que controla la derecha no es que se levanten los contertulios que no están de acuerdo, es que les echan (incluso a los de derechas, como a Germán Yanke en Telemadrid). Porque se les olvida que nunca hubo ni podría haber habido un programa como 59 segundos en la TVE gobernada por la derecha, que, por cierto, encontró en Alfredo Urdaci al primer y único director de informativos del ente público que tuvo que leer una condena por manipulación informativa.

Porque llevamos años aguantando informaciones falsas (¿Se ha negociado con Marruecos por Ceuta y Melilla? ¿Se ha entregado Navarra a ETA? ¿Es Cataluña la comunidad autónoma beneficiada económicamente por el Gobierno? ¿Fue el 11-M una conspiración etarra-socialista? ¿Se manipuló la mochila que no estalló en los trenes? ¿Había armas de destrucción masiva en Irak...?) publicadas por medios de comunicación que nunca publican rectificaciones que se sí apresuran a pedir a los medios de la cuerda ideológica contraria cuando dicen falsedades. Porque hay periodistas que se dedican a insultar, incluso al Rey y encuentran la defensa de la presidenta de la Comunidad de Madrid, mientras que no respaldar a Isabel San Sebastián es, para Libertad Digital, una "cobarde indiferencia" por parte del resto de periodistas presentes.

Ya basta. Lo dije en mi última entrada y lo mantengo: hay demasiados periodistas, y los veo sobre todo en la derecha, que tienen en su modo de trabajar una loa permanente al PP y una crítica continua al Gobierno. Digo esto desde la independencia que tengo, proclamando que hoy soy votante de izquierdas y recordando, y para eso está el archivo de mi blog, que también sé criticar a un Gobierno de izquierdas cuando se lo merece. Y eso no es periodismo. Eso es sectarismo y dependencia absoluta del poder (y no siempre del poder ejecutivo, como se está viendo). Yo me niego a caer en eso.

Termino esta larga entrada (disculpadme la longitud del texto, os agradezco que hayáis llegado hasta aquí), con dos frases de Edward R. Murrow, uno de los periodistas norteamericanos que más abiertamente se enfrentó al senador McCarthy, ideólogo de la caza de brujas, y que aparece reflejado en la magnífica película Buenas noches, y buena suerte. Son frases muy adecuadas a esta discusión y perfectamente aplicables a la realidad de nuestros días. Y no sólo a la de Estados Unidos.

“Es maravilloso contemplar la velocidad de la comunicación. Pero también es verdad que la velocidad acelera la distribución de la información que sabemos que es falsa”.
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“No podemos confundir discrepancia con deslealtad. Si la oposición leal muere, el alma de América morirá con ella”.

2 comentarios:

Petrarca dijo...

Buen desahogo. Yo soy estudiante, votante en flotación (últimas generales-PSOE, últimas autonómicas-PP, próximas generales-A saber) y proclamo mi resignación.

Quedan 5 meses para las elecciones, las trincheras están formadas y no menos peligrosos son los soldados de Libertad Digital que los de elplural.com, ni menos los de El País que los de El Mundo, ni menos los de Cuatro o La Sexta que los de... Emmm... ¿Popular TV? Tanto al PSOE como al PP les interesa el maniqueísmo y están luchando para que se imponga frente a los nacionalistas, que siempre son una carga, o frente a los nuevos partidos, para que no se conviertan en algo serio. Y cada uno barre para su casa, ya que tan bien vistos están los prismas. Nada más hermoso (a lo Quasimodo) que la entrevista que ayer le hizo Gabilondo a Setién, en donde ambos excomulgaban a la COPE por no seguir el dogma y por azuzar (¡Dios!) a FJL, demonio entre los demonios. Hubo un fragmento que fue algo así:

Gabi: ¿Y qué piensa de la COPE?
Setién: No escucho la COPE.
Gabi: ¿Y qué piensa de lo que dicen que dice la COPE?
Setién: Me gustaría otro tipo de radio.

Entonces Gabi puso cara de haber hecho bien su trabajo. Ay...

raul dijo...

Pues creo que no debes decir que eres independiente. eres de izquierdas y no pasa nada.
Yo al contrario que tu veo un periodismo de izquierdas deleznable.
No se critica nada, ni que este diciendo sieempre que estamos saliendo de la crisis, ni que tenga ministros sin cultura y lo ultimo el si a la guerra....
creo que tienes que hacertelo mirar.