sábado, enero 20, 2007

Engaños y manipulaciones

Leo el blog En el aire, que se está convirtiendo poco a poco en uno de mis favoritos, que grupos de ultraderecha se dedican a pegar pegatinas con el lema "Nosotros llegamos en patera, pero vosotros os largaréis nadando". Hay mucha gente que ha creido que estas pegatinas eran de colectivos de inmigrantes, lo que, como es obvio agrava una situación social ya de por sí difícil. Me sumo a la denuncia, por supuesto. Me parece patético que este colectivo, Democracia Nacional, utilice este tipo de mensajes que inducen a la confusión. Según explican en su página web, en las pegatinas (nada menos que 25.000 las que han hecho) se puede ver el nombre del colectivo, pero en caracteres arábicos ilegibles para la mayoría de los españoles, y buscan llamar la atención sobre el problema de la inmigración. Rechazo absoluto a esta idea y, como aquel blog amigo, pongo mi pequeño grano de arena para dejar claro que los autores de estas pegatinas no son colectivos de inmigrantes, como parece que se quiere dar a entender, una fórmula que lo único que hacer es fomentar el racismo y la xenofobia.
Este asunto me lleva a reflexionar sobre lo fácil que es difundir bulos. En unos tiempos en los que cualquier puede hacer llegar a mucha gente sus ideas, opiniones y conocimientos (sirva de ejemplo este blog), la manipulación alcanza extremos insoportables. Ya nadie se puede fiar de algo que lea (sea cual sea su procedencia) sin haber contrastado al menos un par de fuentes más. Los medios de comunicación no son fiables. Internet no es fiable. Y todo porque unos cuantos miserables (unos muchos) han visto aquí la gallina de los huevos de oro: alcance masivo, coste cero. ¿Y qué más da que el mensaje sea falso o malinterpretable? Nadie va a pedir disculpas, nadie va a asumir responsabilidades.
Me estaba acordando ahora de aquel e-mail que circuló tras los atentados del 11-M en el que se decía que el Gobierno de José María Aznar se planteaba suspender las elecciones. Aquella barbaridad encontró personas, supuestamente respetables, que le dieron publicidad dándolo por cierto, sin hacer comprobaciones, sin ponerlo en duda. Lo hizo Pedro Almodóvar en una rueda de prensa, lo hizo mi entonces jefa, redactora jefe de una agencia de noticias. Y yo, y mucha gente más, tuvimos que tragar. Ahora sucede más o menos lo mismo con esos e-mails que llegan alertándonos de los detalles de la teoría conspirativa a cargo de los socialistas que por lo visto fue el 11-M. Todo basura que procede de gente dispuesta a todo por su parcela de poder. Engaños y manipulaciones que no deben engañar a la gente. O por lo menos que no nos engañe sin molestarnos en comprobar la verdad de las cosas. Ese era el trabajo que, como periodista, me hubiera gustado desempeñar, pero los medios están demasiado politizados y controlados como para hacerlo.

1 comentario:

Noelia Jiménez dijo...

Totalmente de acuerdo con tu reflexión. El problema de los bulos no es tanto que se difundan -se han hecho siempre- sino que quizá no tenemos suficiente capacidad crítica como para cuestionarlos y buscar la verdad.