sábado, enero 13, 2007

6,80 euros

Nada menos que 6,80 euros. Eso es lo que me ha costado este viernes la entrada del cine. 6,80 euros. Cada vez que lo pienso, más duro me parece. ¿Cómo es posible que entrar a una sala de cine, a ver una película, cueste 6,80 euros? De hace diez años, en 1996, yo tengo entradas que costaron 500 pesetas (unos tres euros, para el que siga pensando en la vieja moneda). Cada vez compensa más comprar DVDs (cuando pasen unos meses desde su salida, que pagar veintitantos euros por un disco es también sangrante...) y tener las películas para siempre antes que meterse en una sala y sufrir las incomidades que ello conlleva, desde los tipos que no paran de hacer ruido, los sonidos y las luces de los móviles o la suciedad de las salas.
Si el cine es cultura y tanto quieren que vayamos al cine, ya saben cómo convencernos. El empresario que ponga las entradas de su cine a tres euros tiene asegurado los llenos. Yo adoro el cine y voy a seguir acudiendo con regularidad. Pero a la gente que le da igual meterse en el cine o hacer cualquier otra cosa, sobre todo a la gente más joven, no la van a convencer si tiene que pagar 6,80 euros.
Y todavía se sorprenden de que haya piratería...

1 comentario:

Roi Piñeiro dijo...

A los que nos gusta el cine no nos queda otra Juan...

A otros les costaría decidirse entre la gran pantalla y una pinta de Guinness (o una ración de oreja)... vaya... tendré que seguir tirando de la mula... ah, no, calla, que esto era ilegal... no me entero... robar 1100 pelas por el cine ¿no será ilegal también? ¿y qué me dices de 1200 por unas palomitas y una coca-cola? Sé de una madre que se puede hacer de oro...