viernes, enero 19, 2007

El cómic es un arte


Leo cómics desde que era niño. No perdí el hábito con la adolescencia, tampoco con la madurez, y ahora que soy un adulto los disfruto más que nunca. El noveno arte no es precisamente el más comprendido en un país como España, donde sigue viéndose esa tendencia de pensar que "son para niños" o de despreciarlo como "literatura menor".
El cómic no es sólo un género para superhéroes, y ahí están para demostrarlo recientes obras como la sobrecogedora adaptación del informe sobre los atentados del 11-S (The 9/11 report. A graffic adaptation) o la espectacular visión de Frank Miller sobre la batalla de las Termópilas entre griegos y persas (300). Pero es el género de superhéroes es el que más me ha cautivado en estos años. Y ni siquiera éste es para niños. Desde luego que no. Razones podría dar miles, pero prefiero simplemente aconsejaros que abráis un cómic, un simple número de 24 páginas, un volumen recopilatorio, una novela gráfica o una edición de lujo. Da igual. Dejaos aconsejar, eso sí, por alguien que controle este mundo, porque en el cómic, como en todos los aspectos de la vida, hay obras maestras y hay auténticas basuras. Si me dejáis haceros una recomendación, yo propongo Marvels, escrita por Kurt Busiek y dibujada por Alex Ross. Se trata de una preciosa historia que recoge los orígenes del universo Marvel (para los no iniciados, el que forman Spiderman, los 4 Fantásticos, los Vengadores, la Patrulla-X y tantos miles de personajes que han entretenido durante tantos años a millones de lectores en todo el mundo) desde el punto de vista de un ser humano normal, un fotógrafo, un hombre que duda entre temer o adorar a estos superhéroes, a estas "maravillas" como las define el título del volumen. Esta obra (maestra, sin duda) se publicó en 2003. Es posible que un conocedor del universo Marvel disfrute más del volumen, porque su mente le llevará a las historias a las que hace referencia. Pero no hace falta ser un erudito para leerla, ni mucho menos. Es una historia que llega al corazón. Yo no había tenido el placer de leerla hasta ahora. Leedla, en serio. Es Literatura. Así, con mayúsculas. Es Arte. Es una gozada.