lunes, abril 19, 2010

Unas bromas de cine en el cómic

Hace ya algunos años, Marvel decidió reinventar su universo, crear unas nuevas y actualizadas versiones de sus héroes. Así nació el universo Ultimate, nombrecito que serviría también para rebautizar a los Vengadores como los Ultimates. En el número cuatro de su serie, The Ultimates, sus creadores, Mark Millar a los guiones y Brian Hitch al dibujo, introdujeron unas cuantas alusiones cinematográficas, bromas privadas y conversaciones que cualquier friki del mundo podría tener. Me encantan estos pequeños detalles y guiños, cosas que al final enriquecen mucho la lectura de un cómic de aventuras superheróicas.

Hulk es aquí una bestia gris (como en los primeros números allás por los años 60) y no verde, como casi todo el mundo conoce al personaje. Se cabrea cada vez que ve a su ex novia, Betty, queda con otro hombre. Y resulta que el tipo con el que sale en este número es Freddie Pinze Junior, protagonista de Scooby-Doo. Resulta que Freddie, cuyo rostro no aparece en el cómic porque no dio tiempo a conseguir su autorización antes de que se publicara, está casado en la vida real con Sarah Michelle Gellar, protagonista de la serie Buffy, cazavampiros. Dicha serie la creó Joss Whedon, quien, además de ser el probable director de la adaptación cinematográfica de Los Vengadores (prevista para 2012), pensó que sería un regalo ideal para la pareja la viñeta original en la que Hulk grita que quiere matar a Freddie Prinze Junior. Una forma cualquier otra de decir "tío, que suerte tienes de casarte con ella".

En otro momento de dicho número, los héroes se ponen a hablar sobre una posible película con ellos como protagonistas. Pero fallan en casi todas sus premoniciones sobre las adaptaciones que se hicieron después de la publicación del cómic. Hablan de Brad Pitt como el Capitán América, cuando en realidad lo va a interpretar Chris Evans, el mismo que dio vida a la Antorcha Humana en Los 4 Fantásticos. Nick Furia está convencido de que el mejor actor para interpretar a Tony Stark, alias Iron Man, es Johnny Depp. Craso error el suyo, Robert Downey Jr. ha demostrado ser la elección perfecta. Hank Pym, el Hombre Gigante en esta versión de los héroes (Furia sugiere para él a Matthew McConnaughey), tiene al perfecto Bruce Banner, alias Hulk: Steve Buscemi. No tiene mala pinta, no, pero es alguien un poco alejado de los dos actores que le han dado vida ya en el cine, Eric Bana y Edward Norton.
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Pero sí aciertan en uno. El propio Furia tiene muy claro quien podría darle vida. "Mister Samuel L. Jackson, por supuesto. Eso ni siquiera está abierto a debate", dice. De hecho, ese actor fue el modelo que escogieron los creadores del universo Ultimate para el personaje. Y, no podía ser de otro modo, es el intérprete que puso cara y voz a Nick Furia en las películas en las que ya ha aparecido (las dos entregas de Iron Man y El increíble Hulk) y en las que harán en el futuro, incluída Los Vengadores. Por cierto que el original Nick Furia del cómic no era negro (pocos generales negros había en el ejército norteamericano en los años 60), ese fue uno de los cambios adoptados en el universo Ultimate.

La primera viñeta de ese número cuatro de The Ultimates es ésta. Tony Stark, en una de sus excentricidades, se monta una cita en el espacio con la actriz Shannon Elizabeth, a la que algunos la habrán visto en American Pie, American Pie 2 o Scream. El guionista confiesa que pensó en ella porque, al parecer, tanto Shannon como su novio son grandes aficionados al mundo del cómic. "En realidad, sólo esperábamos que fuera una buena excusa para conocerla en persona", explica Millar en el volumen recopilatorio de los 13 primeros números que se ha publicado en España. No es mala excusa para cenar un día con una actriz de Hollywood, no... Aunque tenga novio...

viernes, abril 16, 2010

Internet y las erratas

Uno de los aspectos en los que más me afanaba en mi trabajo, en una agencia de noticias, era que en mis textos no hubiera errores gramaticales ni ortográficos. Ni tan siquiera erratas. Me preocupa escribir bien, ya lo he dicho alguna que otra vez. Pero a veces se cuelan algunas letras o faltan otras, o aparece un acento que te traiciona o un género que no concuerda. Por eso, siempre viene bien que otros ojos vean lo que uno ha escrito. Una de las mayores sorpresas que me llevé en mi experiencia laboral es, precisamente, el escaso control que había para prevenir estos problemas. Eran corrientes las erratas y los errores, en el cuerpo de las noticias, donde son más invisibles, pero también en los titulares. El sistema de control era prácticamente inexistente. Mi ex jefa muchas veces revisaba los textos por encima (más cuanta mayor era su desgana por hacer un buen trabajo), por lo que la calidad del texto dependía en buena medida de nosotros mismos.

Como decía, fue una sorpresa. Yo pensaba que un texto, para ser publicado, tenía que pasar por muchas manos y muchos ojos, pero no es así. Quizá es que miraba el periódico con los ojos ilusionados de quien quería dedicarse a escribir en él. El caso es que muchas veces las noticias y las crónicas sólo se las leía su autor antes de que llegaran al destinatario. Y por muy buena voluntad que se le ponga, es fácil que se escapen errores o erratas, sobre todo en días de mucho trabajo. Asemejo el funcionamiento que teníamos entonces en la agencia al que permite Internet. Ahora, cualquiera puede publicar sin control profesional alguno. Cualquiera tiene su propio blog, cualquiera puede colaborar en una página especializada. Y muchas veces el único corrector es uno mismo. En eso, Internet está siendo perjudical incluso para los grandes medios de comunicación. Como ejemplo, dos erratas vistas en Internet en las últimas semanas.

La página digital de El Mundo publicó este titular el pasado 5 de marzo. "Indentitario", obviamente, es un término que no existe. Es una simple errata, una "n" que se ha colado en una palabra. Eso pasa. Lo que sorprende es que no haya filtros que depuren estas faltas y lleguen al titular de una web.

Aunque muchos tendrían la tentación de pensar que esta errata se debe al furor futbolístico, yo me inclino por un simple deslizamiento del dedo que tenía que escribir el resultado del partido que ayer jugó el Real Madrid en Almería. Yo lo vi y puedo garantizar que no acabó 21-1, que en realidad fue 1-2 (como ya aparecía corregido en la web de El País una horitas después de publicar semejante errata).
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Estas erratas son más habituales de lo que parece. Internet ha provocado (o, quizá, acrecentado)la necesidad de ser el primero en publicar algo, con lo que se multiplican las posibilidades de error. Y es una pena, porque es algo fácilmente solucionable con los filtros adecuados. Si los redactores jefe, que son los responsables últimos de lo que se publica, no pueden ocuparse de estos detalles, quizá no estaría de más la figura del corrector.

domingo, abril 11, 2010

Cómo no hacer una reforma necesaria

Menuda la han montado nuestros amigos los diputados con su intención de reformar el Censo Electoral de Residentes Ausentes. A modo de resumen, resulta que, según publicó El País hace algunos días, PSOE y PP estarían bastante de acuerdo en limitar bastante el derecho al voto de los españoles que residen en el extranjero. Suena mal y, en realidad, es bastante peor de lo que suena. La idea expuesta en ese artículo es que todo español que no viva en España (que no tenga la residencia en nuestro país) pierda la capacidad de votar en las elecciones municipales y autonómicas (sólo en éstas podrían votar los ausentes temporalmente, pero no quienes tengan fijada su residencia en el extranjero), mientras que en las generales sólo podría votar para el Senado, pero no para el Congreso (lo que, en la práctica, les impide votar por un presidente del Gobierno). Lógicamente, Internet ha sido un hervidero de críticas a esta medida. Críticas que vienen, claro está, de los españoles residentes en el extranjero.

Es importante poner un contexto esta información, porque puede que quien no esté muy familiarizado con el sistema de voto no sepa muy bien en qué nos afecta. En las últimas elecciones generales, el PSOE perdió un senador por Tenerife gracias al voto emigrante. Y aunque no tuvo efecto final, las elecciones en las que Emilio Pérez Touriño fue elegido presidente de la Xunta de Galicia en 2005 estuvieron pendientes de un posible vuelco gracias al recuento de estas papeletas, que se produjo dos semanas después del día fijado para aquellos comicios. Con la Ley de Memoria Histórica, se cacula que unas 300.000 personas han solicitado la nacionalidad española (y es justo que la tengan), pero eso implica muchos votos más y un escenario más complejo a la hora de dar seguridad jurídica. Vam0os, que hay fraude y así lo ha reconocido la Oficina del Censo Electoral. En las generales de 2008, el voto emigrante supuso el 2,3 por ciento del voto total (un porcentaje superior al que consiguieron en esas elecciones, por ejemplo, PNV, ERC o Unión, Progreso y Democracia).

Estoy totalmente de acuerdo en que hay que hacer una reforma de la Ley Electoral, y llevo muchos años abogando por ello. Y también, aunque no me parece uno de los aspectos tan importantes, en el voto emigrante. Pero así no. Así no se hace. Primero, porque supone una prueba más de lo que disfrutan nuestros políticos con la técnica del globo sonda. Consiste en decir una barbaridad a ver cómo reacciona el personal y, en función de eso, actuar. Como los españoles que viven fuera de España han puesto el grito en el cielo, pues ahora parece que se recula. Desde el PSOE ya se ha dicho que dicho acuerdo "está bastante verde y, desde luego, no tan maduro como se pretende dar a entender". Luego dicen que no llegará para las elecciones del año que viene. En cuaqluier caso, por lo publicado en diferentes medios y aunque ningún diregente nacional ha hablado del tema, parece que el PP es más partidario de restringir las condiciones de este voto.

El principal problema de este sector del censo, en todo caso, no está ahí, en el voto de los emigrantes. ¿Que hay problemas con el censo? Que se depure, que para eso se paga a los políticos. Pero el problema más grande que presenta este voto, a mi modo de ver, está en el proceder de los propios partidos y de sus representantes. En todas las elecciones suele haber denuncias a la Junta Electoral por viajes que realizan nuestros políticos al extranjero para captar votos aprovechándose del dinero público. Presidentes autonómicos o ministros siempre hacen algún viaje de estos, siempre en fechas cercanas a unos comicios, a algún lugar con una importante residencia de españoles. Les venden lo mucho que trabajan por ellos para buscar un voto fácil. Por mucho que la Junta Electoral censure estas iniciativas a posteriori, el daño ya está hecho. La campaña irregular ya ha dado sus frutos. Eso es lo que se tendría que prohibir y sancionar con dureza en primera instancia si el objetivo es dar más garantías al voto extranjero.

Pero no. El objetivo primordial de esta reforma, quieran o no, lo digan así o con otros términos, supone restringir derechos. Del votante, nunca del político, claro. Y, ojo, que cualquier medida que se adopte en este terreno puede tener problemas legales y seguro que, de adoptarse en los términos que se están mencionando, acaba en los tribunales. La Constitución reconoce el derecho al voto de todos los españoles, por mucho que ahora algunos quieran restringirlo a los residentes. La idea, con muchos matices, podría tener algún fundamento de cara a las elecciones autonómicas y municipales. Quienes piden que los inmigrantes puedan votar en España en estos comicios se basan en el argumento de que quien vive aquí debe tener la capacidad de influir en la convivencia diaria y en los asuntos que afectan a su vida. Lo mismo podría aplicarse para restringir el voto a los españoles no residentes (aunque falta el debate sobre ese asunto, claro). ¿Pero quitarles el derecho a votar las listas para el Congreso? Lo que hace el Gobierno de la nación es lo que más afecta a estos ciudadanos. Me parece increíble que se plantee quitarles ese derecho.

La Ley Electoral necesita cambios. Sigo pensando que no es justo que un partido regional consiga la misma representación en el Congreso de los Diputados alcanzando un porcentaje de votos sólo en su territorio que un partido nacional por lograr lo mismo en toda España. Sigo creyendo que el Senado tendría que ser la cámara de representación territorial que define la Constitución (y que no es hoy en día) y ser ahí donde encuentren cabida las formaciones regionalistas y nacionalistas. Sigo convencido de que, de alguna forma, habría que evitar cambalaches que den el poder de facto para la elección de gobiernos (sobre todo municipales y autonómicos) a fuerzas minoritarias que apenas tienen respaldo electoral. Y sigo siendo un firme defensor de restringir al mínimo, incluso a suprimir, el gasto electoral sufragado por las arcas públicas. Si quieren comprar votos (que al fin y al cabo en eso parece consistir la campaña electoral), que lo hagan con su dinero y el de sus afiliados. Y que la Ley dé apoyo al Tribunal de Cuentas para actuar con dureza ante estos abusos.

Pero eso no se reforma, no. Los políticos prefieren reformar (y restringir) el derecho de los ciudadanos antes que perfeccionar el funcionamiento de la vida pública. Así no se hace una reforma. Y es necesaria. Pero así no. Los que viven fuera son tan españoles como los que viven aquí. Restringirles el voto es un ninguneo que, además, se estaba haciendo a oscuras, de tapadillo. ¿Qué iban a hacer? ¿Simplemente anunciarles que ya no pueden votar al Congreso? ¿Cómo es posible que nadie se dé cuenta de la indefensión que eso produce? Si no fuera por la noticia de El País, nadie se habría enterado hasta que la cosa ya no tuviera solución. El voto que el ciudadano otorga a un político en unas elecciones no da a nadie carta blanca para hacer lo que se quiera. Y menos aún para contubernios sin luz ni taquígrafos como éste. La política se ha convertido en el arte del oscurantismo. Así nos va. Pero, atención, la cosa todavía puede empeorar.

jueves, abril 01, 2010

Les ofrezco otra explicación...

Vaya revuelo que se ha montado en España por un artículo publicado por Los Angeles Times sobre la piratería digital en España. Casi todos los medios han publicado algo relativo a ese artículo. Vaya revuelo y vaya forma de tomar el pelo. La que habitualmente salpica todos los debates sobre la piratería, tampoco hay de qué asombrarse. El caso es que con esta información y con el eco que se ha generado se introduce un nuevo elemento de discusión: Hollywood amenaza con dejar de distribuir películas en DVD en España por el altísimo índice de descargas ilegales que hay en estas tierras. Dicen que en 2006 nos bajábamos 132 millones de películas ilegalmente y que en 2008 ya eran 350 millones. Dicen que entre 2005 y 2009 han perdido el 60 por ciento de sus ingresos (ya sólo ganan 178 millones de euros). Y dicen que en los últimos cinco años se han dejado de vender 30 millones de películas en DVD en España. Y la única explicación que hay para todo eso es... la piratería, claro está.

Pues, generoso que me siento hoy, yo le voy a ofrecer otra explicación a Hollywood: el precio. Y no lo voy a dejar ahí, no, porque cualquier puede decir que no se compra una película en DVD porque es cara. Yo les voy a dar datos. Por ejemplo, el día 14 de abril va a salir a la venta en Blu-Ray un pack con la trilogía de El Señor de los Anillos, dirigida por Peter Jackson. Esperadísima por muchísimos aficionados, por si alguien puede pensar que he escogido una película poco representativa. Por supuesto, ya se puede reservar en muchos sitios. Voy a la web de El Corte Inglés. El precio es de 64,95 euros. Carillo, pero como es un artículo preciado muchos pasarán por caja. Busquémoslo algo más barato. Nos vamos a la FNAC. 62,95 euros. Bueno, dos euros son dos euros. Y ahora vámanos a buscarla en el extranjero, a ver cuánto nos cuesta más allá de nuestras fronteras.

En Tower Video cuesta 73,85... dólares. Lo que convertido a euros se queda en 54,72. Ya son diez los euros que me ahorro comparado con el precio de El Corte Inglés. Vayamos a la web británica play.com. Allí resulta que me cuesta 51,99 euros. Y no me cobran gastos de envío. Me voy a HMV, también británica. 44,99 libras, lo que transformado en euros se queda en 50,56. Vaya. Seguro que los amigos de estas tiendas se arruinan con estos precios (o se asombrarían al conocer los precios españoles y el margen de beneficio que deben de tener). El caso es que en HMV, que no me cobra gastos de envío si mi compra supera los 25 euros, me ahorro algo menos de quince euros con respecto al precio de venta en El Corte Inglés.

Con un poco más de esa cantidad que me he ahorrado, me puedo comprar en esta misma tienda los DVDs de la edición del 70 aniversario de Dumbo, la primera entrega de Crepúsculo y el peliculón de El desafío. Frost contra Nixon. Eso suma en HMV un total de 21,97 libras, que al cambio nos da un total de 24,69 euros. En El Corte Inglés, esas tres películas cuestan un total de 40,85 euros; en la FNAC 39,85. Parece que merece la pena comprar películas en el extranjero, ¿no?

El precio. La explicación que le puedo dar a los mandamases de la industria del cine en Estados Unidos y sus filiales europeas y españolas para entender por qué la gente no compra DVDs es el precio. Está claro que, ante la alternativa de no pagar nada y descargártela de Internet, el negocio de la venta de películas no puede ser tan rentable como si no existiera la banda ancha y los sitios de descargas ilegales. Totalmente de acuerdo. Pero prueben a poner las películas en DVD más baratas. Ya verán como suben las ventas y los ingresos. Igual hace falta que cumplan su amenaza y abandonen el mercado de DVD en España para que se den cuenta de que se va a piratear lo mismo. ¿Por qué en estos sesudos artículos de análisis sobre la piratería en España jamás se considera el altísimo, sobrevalorado y excesivo precio de venta como una de las causas del descenso de beneficio? Que cada cual responda como quiera a esa pregunta.

sábado, marzo 27, 2010

¿Y eso cómo se hace, don Jaime...?

Ya no me sorprende la obsesión de Jaime Mayor Oreja de enturbiar la lucha antiterrorista cuando no es él o alguno de los suyos quien la dirige. Tampoco me sorprende que dé a ETA una vez más la capacidad de interlocutor político en el día de hoy porque con ello piense que hace daño al Gobierno. Me sorprende mucho menos su escasa habilidad política de plantear la connivencia del Ejecutivo con la rama política abertzale justo la misma semana en la que el Consejo de Ministros endurece las leyes para impedir que vuelvan a las instituciones. Ni mucho menos ese afán por insistir en teorías que absolutamente nadie le ha respaldado, ni siquiera un Mariano Rajoy que ha adoptado la posición de siempre: ambigua primero y callada después.

No se puede decir que sea novedoso que Mayor Oreja se refugie en medios afines para soltar sus barbaridades monotemáticas (¿este señor no se supone que ahora trabaja como eurodiputado y no como ministro del Interior?). Tampoco que se exija al Gobierno que pruebe su inocencia en lugar de probar él la culpabilidad que le achaca (y el Estado de Derecho me lo paso por donde ya se sabe). Y menos aún que decida dar credibilidad a Gara sólo cuando le interesa (en el 11-M ya sabemos que Gara mentía, claro, que ETA tenía algo que ver) para dar así un halo de credibilidad a sus teorías conspirativas. O que convierta los "muchos signos" que él ve o sus "certezas" en dogmas de fe que tenemos que creer todos, pensemos lo que pensemos (como aquella "convicción moral" de Mariano Rajoy en la jornada de reflexión previa a las elecciones de 2004).

Pero hay una cosa que sí me ha sorprendido, sí. Dice el eurodiputado (alejado del País Vasco por su trabajo en Bruselas pero aún así autoproclamado conocedor absoluto de la realidad de Euskadi hoy; por lo visto, más que uno que, siendo también del PP vasco, rechaza sus teorías: Antonio Basagoiti) que Zapatero y ETA son aliados potenciales. Dice que Zapatero y ETA comparten "puntos en común" en sus estrategias, puntos en común que luego limita a uno: "una España debilitada" (me quedo más tranquilidad, así no es necesario saber qué opina ETA del Ministerio de Igualdad...). Dice que, en base a estas coincidencias y en el marco de la segunda fase de la negociación con ETA, Zapatero cumplirá su parte del acuerdo permitiendo a la izquierda abertzale que concurra en las próximas elecciones municipales de 2011. Y ETA cumpliría su parte haciendo que el Gobierno gane las elecciones generales de 2012, llegando "a un punto en el que se haga entender que si gana el PSOE llegará la paz, y si lo hace el PP no".

¿Y eso cómo se hace, don Jaime...? Ilústranos, porque eso sí que me parecería interesante que lo aclararas... ¿Cómo demonios hace una banda terrorista, criminal y asesina para entregar un Gobierno democrático, de esos que elegimos los ciudadanos por si lo has olvidado, a un partido político cualquiera? Dínoslo, don Jaime, dínoslo... Que igual la absurda explicación que se te ocurra, la que nunca te van a pedir en las entrevistas que concedes a medios afines, dice todavía más de ti como político que todo lo que he mencionado en este texto.

lunes, marzo 22, 2010

Star Wars in Concert

Pienso en los sueños que tenía de niño. Los sueños de niño, quiero decir, no los del adulto en que se convertiría ese niño. Cuando no existía Internet, cuando el DVD era pura ciencia ficción, cuando vivíamos con el VHS y el cassette, cuando los sueños imposibles parecían de verdad imposibles. Y me acuerdo de uno de esos sueños: ver a una orquesta tocar los temas de Star Wars, la prodigiosa e inolvidable música de John Williams. Un sueño hecho realidad el sábado por la noche. El espectáculo Star Wars in Concert llegó a Madrid para un único día de función. Y un gran amigo se acordó de este sueño. Quizá no sabía que era, en realidad, un sueño tan anhelado. Pero sabía que era un sueño, sabía lo mucho que iba a disfrutarlo. Cuando consiguió las entradas, hace ya meses, me dijo que no hiciera planes para el sábado pasado. No me dijo por qué. No hacía falta. Un sueño hecho realidad, sí.

Dirk Brossé dirigó a la Royal Philarmonic Concert Orchestra a lo largo de casi dos horas, separadas por un descanso de veinte minutos. No sé si se puede llegar a disfrutar en un espectáculo de cualquier tipo tanto como yo lo hice el sábado con éste. Y aún así, el fanático que llevo dentro, hecho de menos dos cosas. La primera, escuchar a un gran coro entonar alguna de las melodías como el Duel of the fates del Episodio I, La amenza fantasma. La segunda, que no apareciera el que, para mí, es el corte musical más hermoso de toda la saga, el que acompaña al duelo de sables de luz entre Luke y Darth Vader en el Episodio VI, El retorno del Jedi. Bueno, y faltó también la presencia del inigualable John Williams, un genio absoluto al que me hubiera encantado poder aplaudir en vivo. ¿Pero qué son estos pequeños inconvenientes al lado de dos horas de pura felicidad?

El espectáculo lo condujo Anthony Daniels, un actor que, dentro de la carcasa de C-3PO, ha aparecido en las seis películas de la saga. Sólo por él ya hubiera merecido la pena estar allí. Muy de agradecer ese pequeño detalle de ofrecer el saludo y la despedida en un forzado castellano. Muy divertidos los momentos en los que se metía de lleno en la piel del androide de protocolo más famoso de la galaxia (y que hicieron reír a todo el auditorio). Yo no paraba de pensar la suerte que tiene este hombre, la que tuvo cuando allá por los años 70 George Lucas decidió escogerle para dar vida a este personaje. Ahora es un emblema de lo que significa Star Wars. Y cómo se lo debe de pasar el tío en espectáculos como el del sábado, con el aplauso y el cariño de la gente.

Durante la primera mitad del espectáculo, me entró cierto miedo. Temía que la nueva trilogía ganara en minutos a la clásica. La música de las tres primeras películas es legendaria, maravillosa. Es Historia pura del cine, porque, además de su gran calidad, cambió la concepción de la música cinematográfica para siempre. Son temas que muchos llevamos en la cabeza y en el corazón desde hace décadas. La nueva trilogía tiene muy buena música, a ratos excepcional, pero en esto no hay color. Mi temor, en todo caso, era infundado. Fue una fusión magnífica de los temas de ambas trilogías, de los personajes de todas las películas, de las imágenes de toda una vida. Y todo contado en orden cronológico, pero de la cronología de la galaxia. Anakin primero fue un niño esclavo, después aprendiz y caballero Jedi y, finalmente y antes de su redención, Lord Sith. Y así nos lo fueron enseñando en el espectáculo.

Darth Vader es, para mí, el más grande villano de la ficción cinematográfica. Su tema musical, la Marcha Imperial, una gozada difícil de igualar. Estos cuatro minutos de este espectáculo forman ya parte de mis recuerdos más hermosos. Cuatro minutos con los que acabó la primera parte del espectáculo, un subidón de adrenalina, de recuerdos, de imágenes y de sonidos. Una maravilla. Cuando acabó, el pensamiento era lógico: con esto tiene que acabar el concierto. Y con eso acabó. La Marcha Imperial fue la respuesta de la maravillosa orquesta a una salva de aplausos de un público puesto en pie. Anthony Daniels nos pidió un momento de silencio y, con marcadísimo acento británico, nos preguntó. "¿otro?". Y otro nos dieron. Otra Marcha Imperial. Otro momento de gloria, aderezado además por el momento más divertido de la noche: un primer plano en la pantalla gigante de la artista que tocaba el triángulo. Un preciso y precioso toque, sólo uno. Qué maravilla.

Al maravilloso sonido del Palacio de los Deportes (tan maravilloso como absurdo el comportamiento de su departamento de prensa, que, al parecer, si no llegas de parte de un gran medio de comunicación, ni siquiera se digna a contestar a tus correos pidiendo información; y eso no sólo lo digo por no haber recibido respuesta a dos correos sobre este espectáculo, sino a otras experiencias que ya me han contado), hubo que añadir un buen espectáculo visual. La selección de las imágenes, muy buena, como no podía ser de otro modo. El tono de luz para cada pieza, magnígfico. Los haces de luz con los que comenzó la segunda mitad del concierto casi parecían sables de luz. Daban ganas de alargar la mano para cogerlos y seguir disfrutando de una experiencia única.

Al final, estuvo todo lo que tenía que estar. Los grandes temas de la trilogía original (Yoda, la Fuerza, Luke y Leia, la Marcha Imperial, el campo de asteroides de El Imperio contraataca, Leia, la cantina...). Todo, absolutamente todo. Incluso momentos de disfrute muy personal, como el prodigioso final de la música de la batalla de Endor, unos segundos que adoro. El aplauso fue genuino por parte de un público muy diverso. Había gente joven, había gente no tan joven ya, había adultos. Nuevos y viejos aficionados. Esa es la magia de Star Wars, que apela a gente de todas las edades y condiciones. Siempre he pensado que la mayor fuerza de esta saga es su poder para generar sueños, ilusiones y entretenimiento. Lo del sábado no fue más que una confirmación más de eso. Bueno, fue mucho más que eso. Fue un sueño hecho realidad, y hecho realidad en muy buena compañía. La Fuerza sigue siendo poderosa. Ya lo creo que sí.

No puedo terminar esta entrada sin referirme a este hombre, que rápidamente se convirtió en el ídolo de cuantos le rodeábamos. En la entrada para el evento aparece la siguiente advertencia: "Queda prohibido cualquier filmación, grabación o reproducción en el interior del recinto salvo autorización expresa del Organizador. Al efecto, se prohíbe la entrada de cámaras de fotos, vídeo y/o aparatos de grabación de cualquier tipo". Yo quería hacer fotos. Y llevé mi cámara pese a la advertencia. Metí el cuerpo de dicha cámara en el bolsillo de mi chaqueta y el objetivo en el bolsillo interior. Al entrar, una guardia de seguridad me preguntó qué llevaba en el bolsillo. "Una cámara", le contesté. "¿Qué tipo de cámara?". Ahí no supe qué decir y me dispuse a mostrársela para que saliera de dudas. Antes incluso de que asomara más que un lateral de la cámara, ya me dejó pasar. Me quedé con la duda de saber qué tipo de cámara no se podía pasar.
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En el interior, todo el mundo estaba haciendo fotos. Pero es que fue llegar al patio de butacas y conocimos a este hombre. Llegó solo, mochila al hombro y se sentó en nuestra fila de delante. Abrió su mochila. Sacó su cámara de vídeo. Sacó después un trípode. Colocó el trípode. Después la cámara sobre el trípode. Y una vez completó la operación, pulsó el botón "REC" y grabó la totalidad del concierto. Como decía, mi ídolo. Hasta tuvo tiempo de hacer alguna que otra fotografía con otra cámara mientras trabajaba su cámara de vídeo. Estuve tentado de pedirle una forma de contacto para que me pasara una copia. Pero no, en realidad no hace falta...

domingo, marzo 21, 2010

De entradas, feminismos y comentarios

No pensaba yo que mi anterior post fuera a dar tanto juego en los comentarios. El asunto me parece fascinante, me encanta el debate que genera. El debate serio, se entiende. Y como creo que en los comentarios hay de los dos, del serio y del no serio, creo que es conveniente aclarar algunas cuestiones. Y lo hago desde la convicción de que es imprescindible y muy positivo que haya opiniones contrarias a la mía. Eso es el debate y me alegra que haya gente que lo entienda así. Vosotros enriquecéis este muy humilde blog y, sobre todo, a mí. Soy curioso por naturaleza. Por eso leo y escucho. Por eso, en este caso concreto, me gusta saber que hay gente que cree que el Ministerio de Igualdad es necesario y los motivos por los que lo piensa. Me gusta que hay gente que piensa que este Ministerio tiene la capacidad de solucionar los problemas reales que atañen a este asunto. Y adoro que alguien me recalque la importancia del feminismo a lo largo de la Historia.

Ahora bien, lo que no entiendo ni comparto es que, en lugar de exponer ideas propias y defenderlas, haya comentarios que pretenden confundir o insinuar cosas sobre mí o mis opiniones. Me quedo con lo último que se dice en los comentarios: respeto. De ese algo ha faltado en más de un comentario. Yo siempre soy respetuoso con todo el mundo y sólo pido lo mismo. Y paso a detallar. El segundo de los comentarios anónimos (siempre anónimos, curioso dato...) dice que mi reacción a la propuesta de Aído es machista aunque no lo acepte o no lo sepa. Discrepo abiertamente. Por desgracia, es el mismo error que ha cometido la ministra al responder las críticas a las declaraciones que dieron pie a mi anterior post. ¿Soy machista por criticar a una mujer? ¿Soy machista por criticar el feminismo? Pues no lo veo así, lo siento. La mujer y el feminismo, como todo en esta vida, pueden recibir reproches si los merecen. En todo caso, y por matizar el asunto, no recuerdo haber criticado ni a la mujer (en general) ni al feminismo. Lo que hice fue tirar de ironía para evaluar las declaraciones de una ministra. No veo el problema.

El tercer anónimo me acusa de no contrastar informaciones y lo hace en unos términos que tampoco comparto. Me parece genial que no estés de acuerdo conmigo, que rompas una lanza y las que hagan falta en favor de la ministra de Igualdad. Lo que no entiendo es por qué descalificas mi forma de trabajar o de escribir sin conocerla. Y para que la conozcas, te la cuento. Leí la información por primera vez aquí. Efectivamente, el enlace es de la versión digital de El Mundo. Pero si te fijas en la firma de la noticia, verás que es de EFE. EFE es la agencia pública, con lo que imagino que, por lo que dices, te podrá generar más confianza que El Mundo o ABC. En cualquier caso, sirve para quitarle todo peso a la argumentación de que la noticia de origen haya podido tergiversar de forma interesada a la ministra. De la noticia enlazada saco los entrecomillados que usé en mi entrada, aunque antes de publicarla leí la información en dos lugares más. En ninguno de los dos había contradicción alguna con lo que leí en primera instancia y, por lo tanto, usé esas declaraciones.

Buscando por ahí, he encontrado la frase exacta que dijo la ministra. "Es el momento en que la igualdad, los estudios de género y la tradición intelectual e histórica del feminismo tienen que ocupar un lugar en la formación troncal de los universitarios", fueron esas palabras. Después, tras el revuelo suscitado, la ministra explicó y matizó esas palabras. "En ningún caso he solicitado que se imparta una asignatura troncal sobre feminismo en las universidades españolas. Lo que he dicho es exactamente lo mismo que ya tenemos recogido en nuestras leyes. Es decir, la necesidad de fomentar la igualdad entre hombres y mujeres en la formación universitaria", es lo que dijo entonces. En esas mismas declaraciones, apuntó que muchas de las críticas se deben al machismo.

Supongo que con el párrafo anterior, respondo a lo que me pedía el sexto anónimo, el que quería que releyera ambas declaraciones, las pensara un rato y después escribiera una nueva entrada. Sí ha dicho lo que yo creo que ha dicho y, concretamente, lo que yo dije que había dicho. No confundas la ironía que yo pueda poner en mis escritos con una tergiversación de unas declaraciones entrecomilladas. Claro que Bibiana Aído no dijo en ningún momento "quiero que haya una asignatura troncal de Feminismo en todas las carreras universitarias". Eso forma parte de la trayectoria de la política contemporánea en general y, en particular, de esta ministra, algo que ya le he criticado en otras ocasiones, aquí y en conversaciones personales. Creo que no expresa con claridad sus ideas y eso afecta incluso a las que considero buenas. ¿Acaso no puedo criticarle eso a un miembro del Gobierno o me convierte eso en machista o en tergiversador? El afán de no decir las cosas con claridad y de buscar ambigüedades en el discurso es uno de los mayores males del Ejecutivo de Zapatero, del propio Zapatero y de algunos de sus ministros, entre ellos Aído.

Hablando hoy de este tema con una mujer (brillante mujer, por cierto), me decía que ella sí creía que el feminismo debe tener su hueco en los planes de estudio. Dicho así, sí estoy de acuerdo. Darle mayor importancia de lo que tiene ahora, en carreras determinadas, en logros significativos de la mujer a lo largo de la Historia. Esas cuestiones están hoy muy oscurecidas en los planes de estudios. ¿Es lo que quiso decir la ministra? No es lo que dijo, en cualquier caso, con lo que vuelve a la matización anterior. La explicación que esta mujer, amiga mía, me ha dado es mucho más brillante, razonada, completa, imaginativa y seria que la que da una ministra del Gobierno de España. Y lo ha hecho en unas pocas palabras que no forman parte de un discurso preparado. Eso me da que pensar, y mucho. Ojalá tuviéramos ministros que tuvieran buenas ideas y, además, las supieran explicar. Así el mundo sí funcionaría mejor, y no porque hubiera más mujeres que hombres en puestos de responsabilidad. Insisto, que estén los mejores, los preparados, los inteligentes y los dispuestos a hacer un buen trabajo. Me da igual que sean mujeres u hombres.

El séptimo comentario anónimo me pregunta si estoy en contra del feminismo, tal y como está definido en el diccionario de la Real Academia. La respuesta es obvia. No, no estoy en contra. ¿Acaso en algún momento he dicho lo contrario? Prefiero decir que estoy a favor de la igualdad de oportunidades (que no de números a través de las cuotas), pero me vale. Lo que sí se puede deducir con facilidad de lo que escribí es que actuaciones como muchas de las de este Ministerio del Igualdad, por lo fallidas que las considero, pueden contribuir a que el feminismo quede totalmente desvirtuado y encuentre más enemigos en esta nueva concepción que parece haber en la sociedad española de lo que es el feminismo (porque las palabras no sólo significan lo que dice la RAE, hay acepciones coloquiales o usos sociales que nada tienen que ver con el diccionario). Hoy, por desgracia, se pretende mucho más buscar enemigos del feminismo que lograr la igualdad real. Lo primero me molesta. Lo segundo sigue siendo un objetivo loable y necesario. Y no creo que tenga que demostrarle nada a nadie a este respecto. Las mujeres que me conocen y que han trabajado conmigo saben cómo me muevo yo en la vida y en el mercado de trabajo.

Hay tres comentarios anónimos más en la anterior entrada. No sé si conozco a alguna de las personas que estén detrás de dichos comentarios o si de verdad me son anónimos. En cualquier caso, no sé qué pretenden. No tienen ningún sentido. No aportan nada. No dicen, en realidad, nada. Son irrelevantes y absurdos. Son una pérdida de tiempo. Y, me temo, que el tiempo perdido es de la persona o persona que los ha escrito, no el mío. Ojalá todos empleáremos nuestro tiempo libre en cosas de mucho más provecho que esto. Quizá con estas líneas doy ánimos a estos anónimos para que sigan escribiendo comentarios así. No lo sé. Tampoco me importa mucho, la verdad.

A Sonix, Muchacha de Ojos Tristes, Reverendo Pohr, Arual, C. C. Buxter, Claire, Jo Grass, Lola, Anna y Raquel, y también a los que leéis con interés sin comentar por el motivo que sea, mil gracias. Vosotros hacéis que el mundo de los blogs sea algo fascinante, rico y precioso. Me encanta que estéis al otro lado y que, con vuestras ideas, vuestras críticas y vuestra presencia seáis mucho más importantes que todo lo molesto que pueda tener este pequeño mundo de los blogs.

miércoles, marzo 17, 2010

Ministra del Feminismo

Recuerdo mis años universitarios, en buena medida, como una pérdida de tiempo en lo que se refiere a la formación específica que recibí para desempeñar el oficio al que quería dedicar mi vida. Dicho de otra forma, en Periodismo estudié muchas cosas pero no cómo ser un buen periodista. Eso lo aprendí después, cuando di el salto al mundo laboral, o por mi cuenta, como lector. Con este bagaje personal, creo que aplicable a muchos estudiantes de mi carrera, supongo que no será dificil de entender el enfado monumental que tengo tras leer que la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, cree que la igualdad, los estudios de género y la "tradición intelectual" del feminismo tendrían que disponer de "un lugar en la formación troncal" de los universitarios españoles. En otras palabras, que habría que estudiar el feminismo, ya no sé si como asignatura única o como parte de alguna otra.

Podríamos estudiar Feminismo, así, con mayúscula. O podríamos, por ejemplo, estudiar Historia de España y el feminismo, Historia del Arte y feminismo, el feminismo y la física cuántica, o teorías aplicadas del feminismo en la microbiología aplicada. Porque, claro, queda una poderosa duda en el aire. ¿En qué carrera o carreras habría que estudiar el feminismo? ¿En todas? ¿Sólo en las de letras? ¿En las que empiecen por vocal? ¿En las que haya mayoría de estudiantas (si nuestra insigne ministra puede hablar de miembras, digo yo que nadie se meterá conmigo por innovar con este término, ¿no...?)? Confío en que la ministra de Defensa, Carme Chacón, no se sentirá celosa de la úlitma y prodigiosa idea de su compañera de Gabinete, porque de lo contrario la Historia militar podría ser también una asignatura universiaria.

El Ministerio de Igualdad nunca tuvo sentido. La práctica, la ministra, sus frases y sus ideas han demostrado que ha sido un error, y por desgracia un error que no se va a rectificar, pues Zapatero alardea de sus logros. Sin embargo, sus grandes temas los podría haber llevado el Ministerio que los llevara antes de la creación de esta nueva cartera. Y sus pequeños asuntos, incluyendo ocurrencias como ésta, me temo que están provocando el efecto contrario al perseguido. Bibiana Aído está consiguiendo que mucha gente se esté posicionando de ella y del Gobierno en primer lugar, pero también, y por extensión, de todas las ideas surgidas de su Ministerio, sean buenas o malas (predominan las malas, para qué nos vamos a engañar).

Hace no mucho, aseguró que "el mundo funcionaría mejor si hubiera más mujeres mandando". Supongo que esos son los méritos que esta pretendida igualdad busca en las personas. Yo prefiero que los puestos de responsabilidad los ocupen personas preparadas y capacitadas. Sean hombres o mujeres. Igual teníamos que preocuparnos de que todos tuviéramos igualdad de oportunidades, que no de puestos, para desempeñar las funciones que mejor se adaptan a nuestra preparación. Esa es la igualdad en la que creo. No la de cuotas. No la de las imposiciones. No la de las ocurrencias absurdas que no contribuyen a solucionar los problemas, sino a enturbiarlos. A mí no me preocupa que haya menos mujeres que hombres en puestos de responsabilidad. A mí lo que sí me preocupa es que mujeres preparadas no alcancen su potencial por culpa de hombres que no están preparados.

A ver si no nos lo han dicho y resulta que Bibiana Aído no es ministra de Igualdad, sino del Feminismo. Y la pregunta es: ¿eso para qué sirve...?

viernes, marzo 12, 2010

Superhéroes

Creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme que este número 285 de Fantastic Four, publicado en Estados Unidos en diciembre de 1985, es el cómic que me hizo pensar que el cómic, y en concreto el cómic de superhéroes, podía ser mucho más que una colección de dibujos de personajes imaginarios de buen corazón luchando contra los malos. Entonces no había Internet y el proceso de traducción y edición hacía que la demora de la publicación de los cómics en España fuera mayor que ahora. No sé cuándo lo leí. Quizá en 1987. Con nueve años. Y recuerdo todavía la huella que dejó en mí.

Espero que os suene la Antorcha Humana. Os cuento quién es, de todos modos. Es un superhéroe, miembro de los 4 Fantásticos. Es un chico algo alocado, feliz, algo irresponsable. Es el más joven del grupo, o debería decir de la familia, porque de eso se trata con los 4 Fantásticos, de familia. Sus poderes, obvios: es capaz de cubrir todo su cuerpo con llamas, manipularlas, y hasta volar. En esta historia, una doctora le busca para llevarle al hospital. Quiere que vea a un niño que tiene a la Antorcha Humana como su ídolo. En el mundo real, los críos tienen como ídolos a actores, cantantes o deportistas. En un mundo lleno de superhéroes, ¿a quién vas a tener como ídolo?

El chaval se está muriendo porque quiso ser como su ídolo. Lleno de esa inconsciencia que a veces tienen los niños, pensó que rociando su cuerpo con gasolina y encendiendo una cerilla podía ser como su ídolo. A la Antorcha Humana le afecta. No, mejor aún. A Johnny Storm le afecta. Porque, además de superhéroe, Johnny es un ser humano. Y uno de los buenos. Piensa que si un niño ha llegado hasta ese punto para imitarle, quizá no merezca la pena seguir siendo la Antorcha Humana. No os voy a contar el final de la Historia. Quizá alguien tenga interés por saber cómo acaba y por qué.

Ese número, escrito y dibujado por el mejor John Byrne, uno de los artistas que mejor ha sabido entender a los 4 Fantásticos, me enseñó que un superhéroe es algo más que un traje vistoso, unos superpoderes atractivos o un mundo de fantasía. Esta historia me enseñó que el cómic es también literatura. Igual aquello no era Shakespeare, Cervantes o, qué mejor día para decirlo y así hacerle un homenaje, Delibes. Pero podía serlo. Podía ser que un cómic tocara aquello que llevamos dentro, apelara a la sensibilidad y al corazón tanto como a los sentidos y a la vista. Aquel cómic me abrió la puerta a un mundo nuevo, lleno de posibilidades y de arte. El superhéroe era mucho más de lo que me había imaginado hasta entonces.
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Si Vicente Molina Foix ya me demostró el año pasado lo osado que se puede ser dentro de la ignorancia, Fernando Trueba ha decidido seguir su ejemplo. Para criticar En tierra hostil, película que a mí no me gusta y que no tengo precisamente motivos para a defender, Trueba no ha tenido más ocurrencia que calificarla como una película "de superhéroes". Pero ahí no queda la cosa. Resulta que en una entrevista en La Vanguardia, Trueba nos apunta lo que para él es un superhéroe: "un imbécil vestido de forma estrafalaria, un fracaso de la ficción". Luego ahonda en su más que particular visión, la que le revela como un hombre ignorante de lo que habla. Y parece que a mucha honra.
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No es que no entienda o no quiera entender lo que es un superhéroe, algo que me parece de lo más legítimo. Es que disfruta despreciándolos. Hace de la ignorancia el camino, porque evidencia con sus palabras que no ha tenido experiencias con el mundo de los superhéroes, y del insulto la herramienta para expresar sus gustos. En la primera de las entrevistas que cito, Trueba lamentaba que la gente no tuviera un espíritu más crítico. Que bueno sería que gente así supiera aplicarse sus propios consejos.
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Ya sé que he caído en la trampa, que hablo de alguien que sólo buscaba que se hablara de él, como ya me pasó con Vicente Molina Foix. Pero espero que el ejemplo que he puesto para expresar que el cómic de superhéroes es mucho más de lo que piensa Fernando Trueba sirva para que la gente no cometa el error de seguir a este director de cine sin al menos haber visitado el mundo de los superhéroes.

martes, marzo 09, 2010

Censura

El 22 de junio del año pasado, escribí una entrada cortita sobre lo importante que es escribir bien, también en los blogs, aprovechando una frase que leí a José Saramago sobre esta herramienta de comunicación tan bonita y accesible a todo el mundo. Como tengo por costumbre contestar a todos los comentarios que recibo siempre tras publicar una nueva entrada, tardé seis días en dar cumplida respuesta a las nueve personas que decidieron aportar algo a aquella.

Entre el pasado 29 de enero y hoy mismo, me han llegado 16 comentarios más a esta entrada. Curiosos comentarios, la verdad, pues todos son anóninomos, todos están en ingles (aunque algunos de sus autores muestran un encomiable esfuerzo por demostrar que saben idiomas y me saludan con un "ciao" o un "ola") y todos, casualmente, contienen una dirección de Internet a la que, me temo, no me he dirigido.

Porque, afrontémoslo, no me interesan informaciones en las que se explique que China y Rusia culpan a un experimento fallido de Estados Unidos del terrmoto de Haití o hacer una encuesta online que servirá para ayudar a los damnificados, participar en casinos de Las Vegas que me regalan 400 euros o comprar un reloj suizo de imitación, llamar a un servicio de limpieza en Londres o ver Gossip Girl onlice. Y aunque parezca mentira, también he declinado contactar con James, más conocido como El Profeta, para que me haga rico a través de mi blog.

No soy un genio informático, pero imagino que aquella entrada en concreto contendría una serie de palabras clave que hacen de él una presa apetitosa para esta clase de spam informático. Igual repitiendo algunas de esas palabras en este post me estoy ganando una gran colección de nuevos comentarios de este tipo. El caso es que, aunque normalmente me da cierta pereza la tarea de borrarlos, hoy he decidido librarme de esos 16 comentarios anónimos y sin contenido. Lo digo por si acaso alguien piensa que se trata de algún tipo de censura, porque no lo es.

Censura es esto.

Y censura de la peor, de la más rastrera, de la mal hecha además. Una censura deplorable, lamentable, condenable y perseguible, porque además de ser censura hay quien la ha querido enmascarar como libertad de expresión. Romà de la Calle decidió abandonar su cargo como director del Museu Valencià de la Illustració y la Modernitat como protesta por este acto vil de censura. Por ello, tiene mi más sincero aprecio y respaldo. Hoy ha estado presente en una concentración de protesta por estos hechos y ha lanzado apasionadamente una proclama de Kant que, desde hoy, es una máxima inquebrantable de mi vida. Lo era ya antes, pero hoy he encontrado la mejor forma de expresarlo: "Hay que atreverse a saber". Y diría más. Hay que seguir acorralando a aquellos que no quieren que sepamos. Sobre este caso y sobre cualquier otra cosa inmoral o ilegal, sea quien sea su responsable.

miércoles, marzo 03, 2010

Un argumento de tamaño

No es Guillermo Toledo un actor que me entusiasme lo más mínimo. No tengo ningún grato recuerdo de su trabajo como intérprete. Ninguna de sus películas o series me ha llegado al alma o al corazón. Quizá es por eso que no tengo demasiado interés en que, dentro de su libertad de expresión, se moje sobre los temas de actualidad que le de la real gana, sea sobre la situación del Sáhara Occidental o de la Cuba castrista. Pero como yo no dicto la agenda de ningún medio de comunicación, no he tenido mano en que Guillermo Toledo se haya convertido en noticia por hablar de lo segundo para comparar su actitud con lo que hizo por el primer problema en dos casos que algún lumbreras ha considerado análogos. Quizá mi desinterés en lo que pueda decir viene porque no considero que Guillermo Toledo tenga influencia real en el futuro del Sáhara o en el de Cuba, por mucho, insisto, que tenga derecho a decir pública y privadamente lo que le venga en gana de cualquiera de los dos asuntos.

Quizá es que sigo teniendo una ya arcaica concepción de lo que es noticia y de lo que no (no me pongo por encima de nadie ni me cuelgo medallas; simplemente veo cualquier periódico o cualquier informativo y constato que hay multitud de noticas en las que no veo nada noticioso, cosa que hace años no me pasaba), y lamento profundamente que se hable más de lo que dice un actor español sobre la muerte en una prisión cubana de una persona (que, para el caso, me da un poco igual si es un preso político, uno común, un disidente o lo que sea) que de la propia muerte. O de Cuba. O del futuro de Cuba. O de los dirigentes de Cuba. O de la gente que quiere cambiar el destino de Cuba. Eso sería lo esencial de la noticia, del debate y del contraste de ideas. No Guillermo Toledo.

Pero hete aquí que ayer escucho por casualidad un fragmento de una cosa que llaman tertulia (en realidad no lo es; aunque la Real Academia no lo diga, para mí una tertulia implica un debate de ideas, no un akelarre unidireccional de pensamiento único que sólo sirve para alentar a los fieles... o a los extremistas) en una de estas televisiones de bajo coste que se han impulsado en los últimos años, vía concesión político-digital (de dedo, que nada tiene que ver con las nuevas tecnologías aunque su escenario sea la TDT). Criticaban las palabras de Guillermo Toledo, y sustentaban esas críticas en un gran argumento: que la tenía pequeña. Que, vaya curiosidad, tenerla pequeña parecía un rasgo de los actores de izquierdas. Y, claro, no podía ser fruto más que de la casualidad, que no hay regla biológica que sostenga el razonamiento, pero que ahí lo dejaban para que sus espectadores lo tuvieran en cuenta.

Ya me imagino hoy las tertulias en el bar. El tipo más de derechas de cada grupo de amigos o compañeros de trabajo dirá: "¿sabéis qué? Los actores de izquierdas la tienen pequeña". Porque imagino que serán sólo los actores, no dijeron más en la tertulia. Eso sí que es un argumento de peso. O de tamaño. Pero no precisamente de esa parte del cuerpo que están pensando esos tertulianos (palabra que, si no lo tiene ya, dentro de poco tendrá un sentido peyorativo predominante), sino de la materia gris que, dicen, todo el mundo tiene dentro del cráneo. Ya sé que la biología tampoco soporta mi argumento, ya. Pero es que todos podemos usar estos argumentos de tamaño para hacer la demagogia que queramos, ¿no?

viernes, febrero 26, 2010

De líderes de opinión y estadísticas varias

Mira que veo poco la televisión, pero justo he dado con los dos momentos cumbres de la historia catódica (aunque ahora ya habría que decir digital, que nos quedan poco más de diez días para el apagón analógico...) de la pasada semana. Por un lado, vi la exhibición de testosterona de John Cobra en el programa en el que se escogió la canción que representará a España en Eurovisión. Y de eso prefiero no hacer comentarios, vaya... Por otro, vi el momento dorado de MQB (siglas que ya no sé si representan Mira quien baila, Más que baile o Madre, qué barbaridad). Este segundo ha pasado desapercibido, aunque a mí me ha llamado más la atención. Boris Izaguirre, excelso miembro del jurado de este programa, al calificar el baile de Belén Esteban, dijo de ella que es "una líder de opinión" de la que esperamos que todo lo haga bien. Una líder de opinión, me repito a mí mismo. Ya lo de "la voz del pueblo" me sonaba duro. Líder de opinión. Ahí ya me quedé sin aliento.

Y, claro, uno se pone a pensar en esto de los líderes de opinión. ¿Qué hace falta para convertirse en ello? ¿Qué obligaciones trae consigo para quien adquiere semejenate título? ¿Quién tiene la legítima potestad de nombrar a una persona como tal? No es que yo quiera serlo, no. No creo siquiera que las 48.786 visitas que ha recibido este blog desde noviembre de 2006 me califiquen en un puesto remótamente cercano al de un líder de opinión. Pero me pregunto cuándo una persona deja de ser un personaje público para ser un líder de opinión. Y visto que esta etiqueta sólo parecen dársela a quien grita mucho, a quien crispa más, a quien divide a las masas entre partidarios y detractores, casi mejor que paso de los líderes de opinión, que no he encontrado yo todavía a nadie que me haga seguirle de forma ciega en casi todo lo que diga.
Con esto de los líderes, no obstante, me he puesto a pensar en estadísticas que, si bien no guardan relación directa con este asunto, sí que me las tomo como argumentos de autoridad, como baremos que miden quién puede decir algo con criterio sobre la materia de la que hablemos. Así, me he acordado de una entrevista que vi hace ya algunos años con un director de cine al que no trago demasiado y al que no voy a mencionar por si acaso mi memoria es traicionera en los detalles de esta anécdota (como hace tanto de aquello, Google no ha podido ayudarme). Él, que presume de ser muy culto, comentó en aquella entrevista que había visto mucho cine a lo largo de su vida. Nada menos que 3.000 películas. Aquel día me picó la curiosidad y me pregunté cuántas había podido ver yo a lo largo de mi vida. Y nada más preguntármelo, estaba ya haciendo una lista para solucionar mi duda.
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Tomando como base mi videoteca de entonces y algún que otro libro enciclopédico sobre cine, comenzó la ingente tarea que llegó a buen puerto, para mi sorpresa, con bastante rapidez. Desde entonces, guardo un documento en mi ordenador al que voy añadiendo religiosamente cada título que veo. Contando con la que he visto antes de ponerme a escribir aquí, acumulo 1.914 películas (si esto fuera el Un, dos, tres y ahora una azafata multiplicara, seguro que me llevaba un buen pellizco económico...). Teniendo en cuenta que cuando ese director que pronunció esa frase ya me sacaba algo menos de tres décadas de vida y que yo no me dedico profesionalmente a esto del cine, tengo que confesar que estoy muy contento con mi cifra. Cifra, por cierto, que no incluye las repeticiones. Porque si tengo que contar las veces que he visto, por ejemplo, Star Wars, es posible hasta que supere ya a este prestigioso cineasta.

Esta portada de Mundo Deportivo, en su edición guipuzcoana, aporta la segunda estadística. Este caballero, del que desconozco la edad, pero que también aparenta bastantes años más que los que yo tengo, hará este fin de semana su viaje 193 para seguir a la Real. Me quito el sombrero ante él, porque tengo la misma visión sobre esta afición y porque hay mucho realista (y seguidor de otro equipo) de boquilla que no tiene estos desvelos por sus colores. Y he pensado lo mismo, cuántos viajes habré hecho yo ya para seguir a este mi equipo de fútbol. Como conservo estadísticas muy precisas y como el número es bastante inferior al de las películas que he visto, confieso que elaborar esta lista no me ha llevado más que diez minutos de mi tiempo.
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Viajo para ver a la Real desde el año 1997 (hay que añadir unos pocos viajes más realizados en familia antes de esa fecha), y desde entonces he cogido un tren o un autocar en 47 ocasiones. En ellos cuento, obviamente y a pesar de que ahí la Real juega como local, los viajes a San Sebastián (29), que para mí son largos y costosos pero terriblemente placenteros. He pasado por otras doce localidades españolas, por algunas en dos ocasiones, desde Vigo a Valencia, pasando por Sevilla, Barcelona, Zaragoza, Salamanca o el pequeño Almendralejo. El récord lo tengo en la temporada 2007-2008, la de nuestro regreso a la Segunda División, en la que me hice nada menos que diez desplazamientos. Sería para mitigar el sufrimiento... En Madrid, además, he visto en directo, dentro de un campo (ya sea Bernabéu, Calderón, Vallecas o Getafe), otros 34 partidos. No me quejo tampoco de esta cifra, porque mi intención sigue siendo la de recorrer todo el país viendo a la Real y, por descontado, visitar todas las temporadas mi San Sebastián natal.
No soy un líder de opinión en nada, pero cómo pasa el tiempo y qué experiencia me va dando ya...

viernes, febrero 19, 2010

Aquí las ideas de Aznar

No he tenido a bien leerme el libro en el que Aznar da las claves para salir de la crisis. Tampoco pienso leerme el de Miguel Ángel Rodríguez contando las interioridades de quien entonces todavía no había llegado a La Moncloa y del que algún avance editorial ya se pudo ver en la prensa el pasado fin de semana. Sí que me leí en su día un libro dedicado a su figura, la que contenía la entrevista que le hizo Victoria Prego con motivo del 25 aniversario de la democracia (me leí la obra completa, con las conversaciones con todos los ex presidentes del Gobierno). De todos modos, sabido es que el personaje me inspira más bien poca simpatía. Está visto que las segundas legislasturas no son el fuerte de quienes han gobernado España en los últimos años. Pero, claro, uno sigue manteniendo cierta ingenuidad y cree que estos elegidos por el pueblo y autoproclamados elegidos de la Humanidad debieran de tener algo que les colocara por encima del resto, ¿no?

Desde que José María Aznar abandonó La Moncloa le he visto hacer una legítima crítica a un Gobierno de signo contrario. Por muy absurda e incluso barbárica que me parezca, es legítima. Así es la democracia, para lo bueno y para lo malo. Pero también le he visto empecinarse en que el 11-M lo perpetró ETA (o que al menos colaboró), convertirse en el único dirigente que apoyó la guerra de Irak que no ha reconocido en público que fue un error. Le he visto escribir un libro de economía cuando el que mandaba en ese terreno, para bien o para mal, era Rodrigo Rato. Le he visto atacar a España (por medio de su presidente, pero a España) en foros de empresarios extranjeros. Le he visto no mostrar agradecimiento cuando el actual presidente del Gobierno le defendió en foros internacionales. Le he visto meter un bolígrafo en el escote de una reportera. Le he visto reprochar al Gobierno medidas de tráfico que están salvando vidas y preguntarse quién le puede decir cuánto vino beber antes de ponerse al volante. Y ahora le veo dedicando una peineta a unos cuantos tipos impresentables que han ido a insultarle.

Estas son las ideas de Aznar, así las expresa y así las defiende en cuanto se ve en una situación de cierto poder, sea la mayoría absoluta o la libertad de no tener responsabilidades públicas. ¿Que no te gustan sus ideas? Súbete aquí. Pero, sin duda, los malos seremos los que le critiquemos hoy, porque indudablemente nos estamos poniendo del lado de quienes le estaban insultando. Pues eso, un Hombre de Estado. Con mayúsculas, que se lo merece.

miércoles, febrero 17, 2010

"No mereces tanta suerte..."

"- Supongo que no va a estrangular a un hombre esposado...

- No mereces tanta suerte, morirías demasiado pronto. Conozco a un viejo al que le gustaría darte una muerte lenta, a la manera de los indios. También yo te haré morir, lentamente, pero a la manera de los blancos. Primero, el juicio. Eso lleva tiempo y van a hacerte sufrir. Luego, la sentencia. Nunca vi a nadie que no palideciera al oír una sentencia como la que a ti te corresponderá. Después te llevarán a una celda donde pasarás tal vez meses con la angustia de saber lo que te aguarda. Y una fría mañana irán a buscarte, poco antes del amanecer. Te atarán los brazos a la espalda. Temblando de miedo, gritarás pidiendo ayuda. Pero no te servirá de nada. Te llevarán a rastras hasta el patio, te harán subir al patíbulo, te pondrán una cuerda alrededor del cuello, un capuchón negro para taparte los ojos y te dejarán solo. ¿Sabes lo último que oirás? La sacudida de tu cuerpo al caer por el hueco cuando abran la escotilla. Quedarás colgado de la cuerda como un saco de patatas, sin punto de apoyo. Notarás un fuego horrible abrasándote el cuello y cómo se te rompe la nuez. Pugnarás por respirar. Pero todo será en vano. Empezarás a debatirte furiosamente, pretendiendo chillar. Y no te oirá nadie. Sólo tú podrás oírte, pero nadie más. Luego quedarás balanceándote, muerto."

El último tren de Gun Hill (John Sturges)

Si a mí Kirk Douglas me dice eso, con esa mirada, me muero de miedo. Qué grande es el Hollywood clásico...

jueves, febrero 11, 2010

Racismo

Esta es la fotografía que ilustrará la portada del número de marzo de la revista Vanity Fair. Son nueve actrices jóvenes que, según la publicación, encarnan el futuro de Hollywood. Sus nombres son Kristen Stewart, Carey Mulligan, Evan Rachel Wood, Mia Wasikowska, Abbie Cornish, Amanda Seyfried, Anna Kendrick, Emma Stone y Rebecca Hall. La semana pasada esta fotografía se hizo popular porque casi todo el mundo se hizo eco de la polémica que, al parecer, suscitó. Según algunos, la foto es racista. ¿El motivo? Que no hay ninguna actriz negra (me perdonaréis que no utilice alguno de esos absurdos y rocambolescos eufemismos tipo "de color" o "afroamericana", que me producen cierta irritación).

Racismo puro, sí señor. Ríete de lo que vivió Sudáfrica en el apartheid, o de la trata de esclavos procedentes del continente africano, o de las revueltas sociales en el Estados Unidos de los años 60, de la lucha del Black Power, de la fundación del partido de las Panteras Negras o de una paliza que pueda sufrir cualquier negro del mundo en cualquier país del mundo a manos de un grupo de blancos que se creen superiores por la gracia divina. Racismo es esta denigrante acción de Vanity Fair: no incluir una negra en una foto. Servidor sólo puede lamentar la endeblez del argumento, endeblez que se ha apoderado del lenguaje cotidiano y del debate sobre todo asunto de mínimo interés, porque ya cualquiera que hable tiene que tener más cuidado de no ofender a nadie (¡qué fácil nos ofendemos!) que de defender sus propias ideas. Así nos va.

Pero dicho esto, veo más detalles interesantes en los que nadie ha profundizado. ¿Quién ha acusado a Vanity Fair de racista? Algunas noticias hablan del diario británico The Guardian. Su director, Alan Rusbridger, es blanco. Otras mencionan a USA Today. Su editor ejecutivo, John Hillkirk, es blanco. Otras hablan de la web Politics Daily. Su editora en jefe, Melinda Hennenberg, es blanca. Y también aparece el nombre de otra web, Jezebel. Su editora jefe es Anna Holmes. Y, sí, también es blanca. Está claro que todos tenemos derecho a indignarnos por los desprecios que sufre cualquier colectivo y que el trabajo de los periodistas es precisamente ese, destapar las injusticias. ¿Pero es normal que una polémica sobre racismo hacia la raza negra la despierten sólo editores y periodistas blancos? ¿Me aceptarían todos estos responsables de medios de comunicación que les acusara de racistas por ser ellos y no un negro (o negra, no me vayan ahora de catalogar de machista...) el que ocupe su cargo?

Empiezo a pensar que las acusaciones (y su posterior difusión en miles de páginas web) sólo tiene tres explicaciones posibles. La primera, que hay un juego de intereses ocultos que ni conocemos ni controlamos, según el cual las distintas cabeceras van generando polémcias de este tipo para que sus fotografías, reportajes y publicaciones tengan publicidad gratuita y, por tanto, difusión y beneficios. La segunda, que los medios de comunicación viven ya casi de forma exclusiva de la bronca gratuita, supérflua y malintencionada. Y la tercera, que como hay rellenar huecos, páginas y enlaces con lo que sea, nos vale cualquier historia para eso, por absurda que sea y aunque no se haya contrastado la información. Igual las tres son verdad y coexisten de forma pacífica. Qué miedo da el mundo de la información hoy en día...

viernes, febrero 05, 2010

Zapatero esto, Zapatero lo otro, Zapatero lo de más allá...

Cada vez tengo menos motivos para hablar bien de la gestión de Zapatero al frente del Gobierno. Son muchos los errores y las posteriores correcciones, las políticas discutibles, las frases suyas y de sus ministros mal escogidas. No ha sabido hacer frente a la crisis y está optando por medidas que huelen tanto a la improvisación como a la desesperación, medidas que además no están dando resultado y que sobre el papel no parecen encajar en el ideario de su partido o de sus votantes. Ya está dicho. Y nada más comenzar estas letras, no vaya a ser que alguien me acuse de estar defendiendo lo indefendible (y lo indefendible, claro, es Zapatero). Pero es que lo que realmente quiero decir es que estoy cansado de que el mundo acabe y empiece en Zapatero, que todo lo malo que sucede sea culpa de Zapatero, que cada error de los demás sea disculpado con un "ya, pero mira lo que está haciendo Zapatero" y que lo que hace Zapatero está siempre mal pero cuando lo hacen otros está bien. Estoy cansado, sí, muy cansado.

No hay una gota que colme el vaso, porque el vaso está desbordado desde hace tiempo (el de los reproches al Gobierno, el del asombro de que eso oculte para tantos de sus críticos otras muchos cosas), pero esto viene a cuento del Desayuno Nacional de la Oración. El cónclave en el que Zapatero ha leído la Biblia ante Obama y unos cuantos muchachos más. Para empezar, un matiz. El invitado no es Zapatero. El invitado es el presidente del Gobierno de España. Y España, según esa Constitución que tantas palabras, elogios y discursos ocupa, dice que "se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades" y que "ninguna confesión tendrá carácter estatal". Lo digo porque de vez en cuando viene bien recordar quiénes somos y de dónde venimos, y porque eso es la base de que los crucifijos no tengan razón de ser en un aula, no una diabólica animadversión de Zapatero a los curas, no.

Parece que molesta mucho que Zapatero lea la Biblia. Insisto en que más que Zapatero es el presidente del Gobierno español quien la ha leído, pero aún así no deja de asombrarme la falta de tolerancia de quienes se proclaman tolerantes, la hipocresía y lo fácil que se habla sin conocimientos que sustanten las palabras. Hace dos días escuché en un informativo a un tipo, siento decir que no me quedé con su nombre o con su cargo pero aparecía como un experto norteamericano en estas cuestiones, decir que si Zapatero hubiera rechazado la invitación hubiera sido como si Obama hubiera rechazado el Nobel de la Paz. En otras palabras, es un honor y una cortesía. A mí no me duele que un católico invite al presidente del Gobierno español. A otros parece que sí. También me hubiera gustado que Bono, el cantante de U2, hubiera escuchado los mismos reproches de determinados líderes políticos y de opinión españoles cuando fue invitado a una de estas reuniones hace años. Bono no tiene mucho de católico y lo primero que dijo cuando cogió el micrófono es que se preguntaba qué hacía allí.

Pero no pasa nada, que tenemos crítica para todo. Se le hubiera criticado de no haber ido, se le ha criticado por haber ido. Lo mismo da. Si es lo de siempre. Hace unos días, José María Aznar dijo de Zapatero y de su papel en la crisis económica que nunca nadie había hecho tanto daño en tan poco tiempo. No supe si indignarme o si reírme. Ahora resulta que Zapatero es el artífice, responsable, causante y creador único de la crisis. Y voy yo y me lo creo. ¿Que no sabe lo que hace? Igual no. Pero tener a Zapatero como muñeco al que pegar golpes y olvidarse del daño que han hecho bancos, constructores y empresarios me parece sencillamente indigno. Y es lo que se está haciendo. ¿Díaz Ferrán y sus parados? Una anécdota de un par de días en los informativos. Como todos los EREs, como todos los empresarios que no paran de enriquecerse a costa de nuestro nivel de vida, con o sin crisis. Como Aznar y su impulso a la burbuja del ladrillo, cuya explosión sí que es una causa importante de que España siga en crisis. Qué bonito es quejarte en el bar de que el banco no te da la hipoteca y luego decir que la culpa es única y exclusivamente de Zapatero.

Porque Zapatero es el que sube impuestos, claro. Y será el único. ¿Cuántos chascarrillos hemos oído en los medios de comunicación sobre los impuestos absurdos que han instaurado o aumentado los ayuntamientos en los últimos meses? Porque son eso, chascarrillos. Si ya tenemos a Zapatero para hacer de malo. ¿Por qué tengo que ver que en Madrid se diga de todo sobre Zapatero y no se hable de que el precio del metrobús ha pasado de 7,40 a 9 euros por obra y gracia de nuestra presidenta autonómica y lideresa? ¿O del impuestazo que ha perpetrado el alcalde para las basuras o el IBI? ¿Eso no es subir impuestos? Todos lo hacen. Zapatero es el que más manda, sí, pero no es el único e igual no es el que más efecto tiene sobre algunas personas, no seamos hipócritas por cuestiones partidistas absurdas que, además, no tendrían que importarnos mucho a quienes no nos jugamos un asiento en un carga público si los nuestros ganan las elecciones.

La pregunta para mí es evidente y llevo tiempo haciándomela. ¿Qué va a hacer toda esa gente que no sabe vivir sin Zapatero cuando Zapatero ya no sea el presidente del Gobierno? Vayan pensándolo, que en unos dos añitos lo más probable es que ya no esté en La Moncloa. Ya que no vamos a abrir los ojos porque parece que no nos interesa, a ver si todos somos tan valientes en nuestros juicios como lo somos ahora cuando el Gobierno cambie de manos. Creo que por ver los juegos de malabares que van a hacer algunos, casi estoy deseando que pierda ya las elecciones. Pero sólo casi.

martes, febrero 02, 2010

Feliz día de la marmota

No creo que haya nadie que haya visto Atrapado en el tiempo y que no sepa de lo que le estoy hablando si le digo que hoy es el día de la marmota. Para quienes no la hayan visto, que hagan el favor de verla, que tienen algo más de hora y media de diversión (y de más reflexión de lo que parece) por delante. Para quienes la hayan visto, que sepan que Phil ha salido de su madriguera en Punxsutawney y nos ha dicho que nos quedan seis semanas de crudo invierno.

¿Que quién es Phil? Bueno, eso ya queda claro con la imagen. Phil, estos son mis lectores. Mis lectores, éste es Phil. Una marmota, sí. ¿Que qué es eso de Punxsutawney? Pues un pequeño pueblecito de Pennsylvania, Estados Unidos, en el que vive Phil. ¿Que cómo demonios nos dice una marmota el tiempo que a hacer? Pues resulta que todos los años, el 2 de febrero, sacan a Phil de su madriguera. Si ve su sombra y regresa a su agujero, nos esperan seis semanas más de invierno. Es lo que ha hecho hoy, claro. Si no, nos está anunciando que la primavera llegará antes. La pega de todo esto es que sus predicciones sólo afectan a Estados Unidos y Canadá, pero nadie es perfecto.

Ya sabéis, como viene más invierno, el mejor plan que podéis hacer consiste en manta y DVD. Atrapado en el tiempo, por ejemplo. Y feliz día de la marmota, aunque ya se esté acabando por estos lares.

martes, enero 26, 2010

"Imbécil perdido"

Por un momento he temblado. He pensado que cuando Jorge Javier Vázquez ha dicho que estaba imbécil perdido (¿tendría que poner que supuestamente estaba imbécil perdido para evitar una demanda...?), afirmación que abría en la noche del martes la web de su programa, Sálvame, era porque se arrepiente de todo este asunto de Pop Star Queen (¿tendría que poner la cantante -o algo así- antes conocida como Karmele Marchante para evitar más demandas...?). Que se han dado cuenta de lo que hacen es telebasura pura y dura, que lo que están haciendo es crear una polémica tan artificial y tan chusca que no merece la pena perder un segundo más hablando de ella, que lo único que querían era conseguir audiencia de una forma lamentable, patética y triste, y llenar sus horas de programación con contenidos igualmente estúpidos pero que al menos no vulneran el horario infantil en televisión.

Pero no. Resulta que no. Debajo de ese titular, figura un subtítulo apasionante. "Lo que se puede hacer estando enamorado". Tal ha sido mi decepción por el auténtico contenido del vídeo sobre el titular que al final he decidido no verlo. No me interesan tanto las historias personales de este caballero, y por eso me he ido a la columna de la izquierda, que es donde está la chicha sobre este asunto eurovisivo. Pero chicha de verdad. Porque igual os habéis creído que esto no le importa a nadie. Pues no sabéis lo equivocado que estáis, amigos míos. Equivocadísimos diría yo. Y lo digo porque en el párrafo anterior yo pensaba como vosotros, pero según estaba escribiendo esto me he dado cuenta de que me han convencido. Sí, queridos visitantes de este pequeño rincón en el ciberespacio, sabed que la lucha de Telecinco, Sálvame y la cantante antes conocida como Karmele (ella se presentó como "mi mismidad" cuando declaró "la guerra" a RTVE) figurará dentro de unos años en los libros de texto como ejemplo de la defensa de las libertades y colectivas de los españoles.

He empezado a convencerme después de ver que el viernes unos fans de KarmelePopStarQueen han convocado una manifestación en Prado del Rey, sede de la perversa RTVE que ha decidido expulsarla de tan trascendente contienda. "¡Todos con Karmele!" es el lema. Yo no veo Sálvame (craso error el mío, sin duda), pero he conseguido averiguar que tanto la cantante como Jorge Javier Vázquez (que no se nos olvide que es todo un premio Ondas) han hecho un llamamiento al pueblo español para que acudan a la concentración. Ah, se me olvidaba, también han hecho un llamamiento para que la concentración sea a las 19.00 horas en lugar de las 12.00 horas que al parecer figura en la convocatoria, porque así, de paso, la retransmiten en directo en su programa. Yo iría, ¿sabéis?, pero me viene mal. Es que estoy pensando en que en España hay cuatro millones de parados y no consigo meterme todavía en el problema tan grave de Karmele. Pero grave es, ¿eh?, que eso quede bien claro.

Sigo contándoos los motivos de mi cambio de opinión, buceando en la citada web y justo antes de donde pone que os podéis bajar el politono de la canción de Karmele (el SMS sólo os cuesta 1,392 euros, baratito, ¿eh...?). Junto a la convocatoria de la manifestación, hay un manifiesto, claro. Pero este no es de los convocantes, sino de Telecinco.es. Dicen que RTVE se ha portado de forma "inaceptable, antidemocrática e inconstitucional". Nada más y nada menos. Y si lo dicen en Telecinco.es, y utilizando palabras tan grandilocuentes, tan hermosas y tan inspiradoras, debe de ser porque tienen razón. Porque, claro, ¿qué puede haber más democrático que un concurso de música? ¿Qué puede ser más inconstitucional que eliminar de dicho concurso una candidatura que no cumple las normas de los convocantes? ¿Qué puede haber más inaceptable en esta vida que algo tan descorazonador como ésto? El Manifiesto por la democracia eurovisiva se leerá en el futuro junto al Yo acuso de Zola, no lo dudéis.
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Por si todavía no he conseguido convenceros también a vosotros, almas cándidas, de la nobleza de esta lucha, faltan las palabras de la propia Karmele, mujer indefensa, hundida y humillada por el poder del ente público. Dice que se ha producido un "fraude contra la ciudadanía sobrerana y libre", "un engaño y un atentado en varios frentes: el de la libertad de expresión y voto, en el anticonstitucional" (esto ya lo había dicho Telecinco.es, pero es que es tan importante...), que RTVE "carece en estos momentos de credibilidad y está sobrada de censura" (porque censura es ésto; ¡me río yo de la dictadura franquista y de todos los regímenes del mundo que van asesinando a periodistas y cerrando medios de comunicación, sabrán ellos lo que es censura!). ¡Y sin duda tiene razón!

Lo dicho, amigos míos, soy un convencido más. Karmele Marchante, a pesar de no tener la más mínima formación musical, a pesar de que su canción sea un pálido intento de copiar la tontería que fue lo del Chikilicuatre del año pasado, a pesar de que incumpla las normas de Eurovisión y a pesar de presentar una canción chusca, horrible y mala de solemnidad, tendría que acudir a Oslo y representar a España. Por descontado, con esto quiero exigir, además de todas las dimisiones pertinentes en RTVE y en el Gobierno de España, la presencia en el Festival del Rey (lo suyo sería que fuera con toda la familia, por supuesto...) y del presidente del Gobierno, además de la de Fernando Alonso, Pau Gasol y Rafa Nadal (por aquello de dar lustre a nuestra presencia allí, vamos...) y la de cualquier otra personalidad de la cultura española que desee mostrar su adhesión a tan noble propósito. Y Gibraltar español, por cierto.

viernes, enero 22, 2010

Hace 85 años

"El agua era objeto de especulación, una mercancía del mercado negro. Existía la bolsa del agua, el boom del agua, el crack del agua. Especulando con ella, la gente ganaba grandes fortunas o se arruinaba. En aquel entonces se impuso una serie de costumbres que sólo la Revolución consiguió abolir. Reservada para hombres casados, la mujer no tenía derecho al agua. El que acababa de ser padre de un hijo varón, lo casaba con una muchacha adulta. Como hombre casado, al recién nacido le correspondía una ración de agua; era la manera de enriquecerse de aquella familias en cuyo seno nacían muchos varones. Sólo en 1925, el Primer Congreso de los Soviets del Turkestán promulgó el revolucionario decreto en virtud del cual se prohibía los matrimonios de los recién nacidos y se otorgaba a la mujer el derecho del agua".

El Imperio (Ryszard Kapuscinski)

Hace sólo 85 años que se cambió la norma. Hace 85 años. Lo pienso y casi me parece el otro día. ¿Y cómo es posible que el otro día pasaran estas cosas? Igual tendríamos que conocer más la Historia para no rasgarnos las vestiduras con tanta facilidad como lo hacemos hoy en día. Igual es hora de que la Historia nos empuje a mirar hacia el futuro. Igual.