domingo, marzo 21, 2010

De entradas, feminismos y comentarios

No pensaba yo que mi anterior post fuera a dar tanto juego en los comentarios. El asunto me parece fascinante, me encanta el debate que genera. El debate serio, se entiende. Y como creo que en los comentarios hay de los dos, del serio y del no serio, creo que es conveniente aclarar algunas cuestiones. Y lo hago desde la convicción de que es imprescindible y muy positivo que haya opiniones contrarias a la mía. Eso es el debate y me alegra que haya gente que lo entienda así. Vosotros enriquecéis este muy humilde blog y, sobre todo, a mí. Soy curioso por naturaleza. Por eso leo y escucho. Por eso, en este caso concreto, me gusta saber que hay gente que cree que el Ministerio de Igualdad es necesario y los motivos por los que lo piensa. Me gusta que hay gente que piensa que este Ministerio tiene la capacidad de solucionar los problemas reales que atañen a este asunto. Y adoro que alguien me recalque la importancia del feminismo a lo largo de la Historia.

Ahora bien, lo que no entiendo ni comparto es que, en lugar de exponer ideas propias y defenderlas, haya comentarios que pretenden confundir o insinuar cosas sobre mí o mis opiniones. Me quedo con lo último que se dice en los comentarios: respeto. De ese algo ha faltado en más de un comentario. Yo siempre soy respetuoso con todo el mundo y sólo pido lo mismo. Y paso a detallar. El segundo de los comentarios anónimos (siempre anónimos, curioso dato...) dice que mi reacción a la propuesta de Aído es machista aunque no lo acepte o no lo sepa. Discrepo abiertamente. Por desgracia, es el mismo error que ha cometido la ministra al responder las críticas a las declaraciones que dieron pie a mi anterior post. ¿Soy machista por criticar a una mujer? ¿Soy machista por criticar el feminismo? Pues no lo veo así, lo siento. La mujer y el feminismo, como todo en esta vida, pueden recibir reproches si los merecen. En todo caso, y por matizar el asunto, no recuerdo haber criticado ni a la mujer (en general) ni al feminismo. Lo que hice fue tirar de ironía para evaluar las declaraciones de una ministra. No veo el problema.

El tercer anónimo me acusa de no contrastar informaciones y lo hace en unos términos que tampoco comparto. Me parece genial que no estés de acuerdo conmigo, que rompas una lanza y las que hagan falta en favor de la ministra de Igualdad. Lo que no entiendo es por qué descalificas mi forma de trabajar o de escribir sin conocerla. Y para que la conozcas, te la cuento. Leí la información por primera vez aquí. Efectivamente, el enlace es de la versión digital de El Mundo. Pero si te fijas en la firma de la noticia, verás que es de EFE. EFE es la agencia pública, con lo que imagino que, por lo que dices, te podrá generar más confianza que El Mundo o ABC. En cualquier caso, sirve para quitarle todo peso a la argumentación de que la noticia de origen haya podido tergiversar de forma interesada a la ministra. De la noticia enlazada saco los entrecomillados que usé en mi entrada, aunque antes de publicarla leí la información en dos lugares más. En ninguno de los dos había contradicción alguna con lo que leí en primera instancia y, por lo tanto, usé esas declaraciones.

Buscando por ahí, he encontrado la frase exacta que dijo la ministra. "Es el momento en que la igualdad, los estudios de género y la tradición intelectual e histórica del feminismo tienen que ocupar un lugar en la formación troncal de los universitarios", fueron esas palabras. Después, tras el revuelo suscitado, la ministra explicó y matizó esas palabras. "En ningún caso he solicitado que se imparta una asignatura troncal sobre feminismo en las universidades españolas. Lo que he dicho es exactamente lo mismo que ya tenemos recogido en nuestras leyes. Es decir, la necesidad de fomentar la igualdad entre hombres y mujeres en la formación universitaria", es lo que dijo entonces. En esas mismas declaraciones, apuntó que muchas de las críticas se deben al machismo.

Supongo que con el párrafo anterior, respondo a lo que me pedía el sexto anónimo, el que quería que releyera ambas declaraciones, las pensara un rato y después escribiera una nueva entrada. Sí ha dicho lo que yo creo que ha dicho y, concretamente, lo que yo dije que había dicho. No confundas la ironía que yo pueda poner en mis escritos con una tergiversación de unas declaraciones entrecomilladas. Claro que Bibiana Aído no dijo en ningún momento "quiero que haya una asignatura troncal de Feminismo en todas las carreras universitarias". Eso forma parte de la trayectoria de la política contemporánea en general y, en particular, de esta ministra, algo que ya le he criticado en otras ocasiones, aquí y en conversaciones personales. Creo que no expresa con claridad sus ideas y eso afecta incluso a las que considero buenas. ¿Acaso no puedo criticarle eso a un miembro del Gobierno o me convierte eso en machista o en tergiversador? El afán de no decir las cosas con claridad y de buscar ambigüedades en el discurso es uno de los mayores males del Ejecutivo de Zapatero, del propio Zapatero y de algunos de sus ministros, entre ellos Aído.

Hablando hoy de este tema con una mujer (brillante mujer, por cierto), me decía que ella sí creía que el feminismo debe tener su hueco en los planes de estudio. Dicho así, sí estoy de acuerdo. Darle mayor importancia de lo que tiene ahora, en carreras determinadas, en logros significativos de la mujer a lo largo de la Historia. Esas cuestiones están hoy muy oscurecidas en los planes de estudios. ¿Es lo que quiso decir la ministra? No es lo que dijo, en cualquier caso, con lo que vuelve a la matización anterior. La explicación que esta mujer, amiga mía, me ha dado es mucho más brillante, razonada, completa, imaginativa y seria que la que da una ministra del Gobierno de España. Y lo ha hecho en unas pocas palabras que no forman parte de un discurso preparado. Eso me da que pensar, y mucho. Ojalá tuviéramos ministros que tuvieran buenas ideas y, además, las supieran explicar. Así el mundo sí funcionaría mejor, y no porque hubiera más mujeres que hombres en puestos de responsabilidad. Insisto, que estén los mejores, los preparados, los inteligentes y los dispuestos a hacer un buen trabajo. Me da igual que sean mujeres u hombres.

El séptimo comentario anónimo me pregunta si estoy en contra del feminismo, tal y como está definido en el diccionario de la Real Academia. La respuesta es obvia. No, no estoy en contra. ¿Acaso en algún momento he dicho lo contrario? Prefiero decir que estoy a favor de la igualdad de oportunidades (que no de números a través de las cuotas), pero me vale. Lo que sí se puede deducir con facilidad de lo que escribí es que actuaciones como muchas de las de este Ministerio del Igualdad, por lo fallidas que las considero, pueden contribuir a que el feminismo quede totalmente desvirtuado y encuentre más enemigos en esta nueva concepción que parece haber en la sociedad española de lo que es el feminismo (porque las palabras no sólo significan lo que dice la RAE, hay acepciones coloquiales o usos sociales que nada tienen que ver con el diccionario). Hoy, por desgracia, se pretende mucho más buscar enemigos del feminismo que lograr la igualdad real. Lo primero me molesta. Lo segundo sigue siendo un objetivo loable y necesario. Y no creo que tenga que demostrarle nada a nadie a este respecto. Las mujeres que me conocen y que han trabajado conmigo saben cómo me muevo yo en la vida y en el mercado de trabajo.

Hay tres comentarios anónimos más en la anterior entrada. No sé si conozco a alguna de las personas que estén detrás de dichos comentarios o si de verdad me son anónimos. En cualquier caso, no sé qué pretenden. No tienen ningún sentido. No aportan nada. No dicen, en realidad, nada. Son irrelevantes y absurdos. Son una pérdida de tiempo. Y, me temo, que el tiempo perdido es de la persona o persona que los ha escrito, no el mío. Ojalá todos empleáremos nuestro tiempo libre en cosas de mucho más provecho que esto. Quizá con estas líneas doy ánimos a estos anónimos para que sigan escribiendo comentarios así. No lo sé. Tampoco me importa mucho, la verdad.

A Sonix, Muchacha de Ojos Tristes, Reverendo Pohr, Arual, C. C. Buxter, Claire, Jo Grass, Lola, Anna y Raquel, y también a los que leéis con interés sin comentar por el motivo que sea, mil gracias. Vosotros hacéis que el mundo de los blogs sea algo fascinante, rico y precioso. Me encanta que estéis al otro lado y que, con vuestras ideas, vuestras críticas y vuestra presencia seáis mucho más importantes que todo lo molesto que pueda tener este pequeño mundo de los blogs.

11 comentarios:

Sonix dijo...

Al margen de la polémica suscitada por Aído-feminismo y etc. te diría una cosa. Yo hace tiempo eliminé la posibilidad de anónimos en mi blog por este mismo motivo. Personas que no se atreven a dar la cara (y ya ves, qué poco es dar la cara con un nick en este mundillo) se atreven a decir y llamar las mil y una a alguien en su condición de anónimos. Y yo odio eso. Es lo más cobarde que puede hacer alguien.
Por otro lado, me ha molestado que te tildaran de machista. Como muchas veces hago, tenía puesto el seguimiento a los comentarios del post y me iban llegando. Los leí todos y cada uno, y aunque como dices, hay críticas que se pueden tomar como tal, hay también afirmaciones absurdas. Y una de ellas es calificarte de machista, así sin más, por tus palabras. No te conozco en persona, sino sólo por aquí, y en mi opinión no eres machista. Si lo fueras lo sabría o lo sospecharía, no sé...
Bueno, no suelto más rollo. Un beso!! ^^

María Regina dijo...

Es curioso, digno de estudio. Un cierto sector de la población lleva seis años soportando descalificaciones cerradas y maniqueas en cuanto se desviaba de la ortodoxia políticamente correcta del zapaterismo. Personalmente, soy feminista y tradicional votante de izquierdas, pero odio a Zapatero y todo lo que representa con toda mi alma, y sobre todo desde que meto activamente baza en internet me han llamado facha, cavernicola, crispadora, y como hablaba su mismo lenguaje, pues finalmente han tenido que optar por llamarme pseudo-feminista y pseudo-izquierdista.

Ahora tú has ejercido oposición, así, débilmente, un pelín, y te quejas, te sorprendes y no entiendes las descalificaciones, ¡amigo, piensa en lo que has llamado tú a otras y a otros! A mí también, y si controlas los "ipés", sabrás quién soy. Pedías la mordaza para ciertos periodistas malditos, basándote en interpretaciones de sus verdaderas palabras, ya que confesabas sin complejos que te negabas a escucharlos, que te daba cosa, y a mí me la pusiste, de hecho, no exclusivamente por seguir a esos periodistas malditos, pero también, pues en el pecado llevarás la penitencia. Este nick que me he puesto, y con el que me paseo por garitos feministas zapaterones, es en homenaje a dos mujeres del PP, que dieron honor y gloria al PP, y que nunca, que yo sepa, se han declarado feministas. Dos mujeres a las que, en seis años, han/habéis calificado con adjetivos monstruosos.

Así que, como decimos en mi pueblo: ahora te lo chupas, majo.

Jose Luis González dijo...

Tiés toa la razón:

"Ojalá todos empleáremos nuestro tiempo libre en cosas de mucho más provecho que esto."

Y kien kiera entendé, kentienda.

Anna Jorba Ricart dijo...

En mi blog pasó lo mismo, empecé a recibir anónimos molestos, que por supuesto borré y desde entonces hago la "moderación de comentarios" y si son ofensivos, no los publico...Hay anónimos que si son respetuosos y vale la pena contestarlos...de los demás ni te preocupes son los que en el lenguaje de Internet se llaman: "troll"..éstos solo buscan provocar y es inútil hacerles caso, igual pasan una vez y si te he visto...ni me acuerdo.
Cuando encuentras un blog que te interesa o te distrae te quedas y es un placer pasar por ellos a leer y a "charlar" de esta manera virtual.A mi me gusta dar la cara opine lo que opine.
De todo esto ¡¡ ni te preocupes, amigo!!

Claire dijo...

Pues a mí estos comentarios anónimos molestos no me hacen ni pizca de gracia. Hasta la fecha no me han hecho ninguno, pero cuando los leo en blogs amigos como el tuyo, me da mucha rabia. Gente desagradable con ganas de fastidiar. Ni caso. Pero has hecho bien en contestar en este post.
A mí también me gusta que se genere debate, y que hayan opiniones contrarias, que eso enriquece.
Un abrazo y que pases una buena semana.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Sonix, a mí al final me da igual lo de los anónimos. Allá cada cual con las ganas que tenga de defender lo que piensa o de ocultarse. Muchas gracias, da gusto leer lo que dices de mí, de verdad. Porque es cierto que nos conocemos poco, pero también es verdad, como dije en algún blog hace algún tiempo, que con lo que uno escribe se conoce mucho a la persona. Más, seguramente, de lo que pensamos. Y de rollo nada, ¿eh...?

María Regina, hace unas pocas entradas te dije que me has malinterpretado y con ésta lo has vuelto hacer. No sé quién eres y no voy a perder mi tiempo en buscar "ipés" ni nada parecido. Eres muy libre de pensar lo que quieras, de odiar a quien te parezca y de homenajear a quien quieras con tu nick. Y no hace falta, obviamente, que yo te diga eso.

Imagino por lo que dices que te habré borrado algún comentario en el pasado. No recuerdo haberlo hecho en muchas ocasiones y siempre por el mismo motivo: insultos gratuitos. Si ese es tu camino, aquí has cogido un giro equivocado, porque eso no lo admito. En lo demás, simplemente no tienes razón. Yo no le pongo la mordaza a nadie ni he insultado a nadie. Las descalificaciones no las entiendo ni hacia mí ni hacia nadie. Juicios sí, insultos no. Si tú piensas lo contrario, repito, éste no es tu sitio. Mala forma de perder el tiempo esa de entrar en sitios públicos a insultar a la gente.

También te pediría que a mí me valorases por lo que yo diga, pero no por lo que dicen otros que tú puedas considerar afines a mi pensamiento, pues yo no represento a nadie. Ni a un partido, ni a otras personas, ni a una ideología, ni a un medio de comunicación. Yo a ti nunca te he metido en ningún saco ni te he dedicado descalificaciones gratuitas porque tu pensamiento se acerque al de otro. Y perdona que me haya extendido contigo.

Jose Luis González, si lees la entrada, verás que "esto" se refería a algo muy concreto. Confío en que no pretendieras sacar de contexto mi frase.

Anna, por eso no impido los comentarios anónimos, porque no es de mi incumbencia el grado de privacidad que quiera tener cada uno, sólo lo valioso de su aportación. Es cierto que es inútil hacer caso a estos trolls, pero de vez en cuando me gusta aclarar las cosas, porque por aquí pasa gente anónima que, por lo que sea, pudiera llevarse una impresión equivocada. Gracias por tus palabras.

Claire, claro que molestan, es una simple cuestión de educación. Para cualquier persona que sepa guardar las formas y comportarse como una persona normal, encontrar gente que molesta de forma gratuita es desagradable. Me encante que te guste el debate, se nota por lo que escribes aquí y en tu 'casa' virtual. Por eso también me encanta visitarte.

Tostón dijo...

aburridoooooo!!!!

Reverendo Pohr dijo...

dios mio!!! Te dejo una semana y parece que te has convertido en un "ciberlíder de opinión"!!!! je,je,je.

El debate siempre es interesante, aún cuando adquiere un poquito de tensión. También siempre es interesante leer comentarios, aún cuando no comparten tu opinión. Pero, como bloggero (aunque sea escasamente conocido) sin más pretensiones que escribir, siempre es molesto que venga alguien a tu blog, cuya lectura no la impone nadie, a tocarte las narices. Y que, encima, te juzgue quién no te conoce...

En fin, supongo que llevar cualquier tema al terreno personal cuando tratas con una pantalla y un teclado resulta más cómodo que hacerlo en persona.Y, como dices, hay gente con mucho tiempo libre. No deberías perder el tuyo.

Greetings

De tostón nada :) dijo...

sigue así Juan... sigue así.

´´Saray´´ dijo...

Hacía días que no me pasada por tu blog Juan y me he quedado alucinada con el tipo de anónimos que estás recibiendo :S Es de cobardes.

Con lo sencillo que es discrepar con alguien sin caer en el insulto y la bajeza realmente esta gente no tiene necesidad de hacer éso.

Sobre Aído la verdad es que tengo una opinión que puede sonar muy simplista... a esta chica le queda el cargo muy ancho. Aún no tiene ni ´´escuela de la vida´´ y posee un curriculum famélico que ni yo cuando tenía 21 años.

No se puede hablar de feminismo y sobre todo de implantar iniciativas para erradicarlo cuando la persona no ha vivido en sus propias carnes el asunto.

Personalmente pienso que el ministerio sobra y lo que se debería hacer es (por ley) tener más mano dura con los empresarios que pagan menos a una mujer que a un hombre por el mismo trabajo.

También debo decir que mucha culpa la tienen las mismas mujeres de este país que no se imponen y han aceptado su papel en la sociedad: o ama de casa o chica de las fotocopias.

España es un país donde la gente es muy dada a quejarse una y otra vez en bares pero luego ésos mismos (mismas en este caso) llegan a la oficina y aguantan lo que le echen. La dignidad la pierden y si una no se respeta a sí misma ¿quién la va a respetar?

Yo he tenido orientadoras laborales que me han dicho ´´Lo más importante es ir mona a la entrevista´´, ´´No vayas tan tapada, súbete un poquito más la falda´´ y ´´Destierra las palabras subir, promoción y querer ser jefa de tu vocabulario o nunca te contratarán en este país´´. Nada peor que tener como al ´´enemigo´´ a las de tu propio género.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Reverendo, ya vez con qué facilidad le hacen a uno significativo en estas discusiones... Aclarar cosas nunca es perder el tiempo... siempre y cuando se tenga claro a quién importa aclarar esas cosas. Y esos ya sabéis quiénes sois.

De tostón nada :), gracias, muchas gracias.

Saray, si es que no te puedes despistar ni un segundo, je, je, je... Terrible que te digan esas cosas. Y terrible, como dices, que sólo sepamos quejarnos en el bar.