viernes, abril 16, 2010

Internet y las erratas

Uno de los aspectos en los que más me afanaba en mi trabajo, en una agencia de noticias, era que en mis textos no hubiera errores gramaticales ni ortográficos. Ni tan siquiera erratas. Me preocupa escribir bien, ya lo he dicho alguna que otra vez. Pero a veces se cuelan algunas letras o faltan otras, o aparece un acento que te traiciona o un género que no concuerda. Por eso, siempre viene bien que otros ojos vean lo que uno ha escrito. Una de las mayores sorpresas que me llevé en mi experiencia laboral es, precisamente, el escaso control que había para prevenir estos problemas. Eran corrientes las erratas y los errores, en el cuerpo de las noticias, donde son más invisibles, pero también en los titulares. El sistema de control era prácticamente inexistente. Mi ex jefa muchas veces revisaba los textos por encima (más cuanta mayor era su desgana por hacer un buen trabajo), por lo que la calidad del texto dependía en buena medida de nosotros mismos.

Como decía, fue una sorpresa. Yo pensaba que un texto, para ser publicado, tenía que pasar por muchas manos y muchos ojos, pero no es así. Quizá es que miraba el periódico con los ojos ilusionados de quien quería dedicarse a escribir en él. El caso es que muchas veces las noticias y las crónicas sólo se las leía su autor antes de que llegaran al destinatario. Y por muy buena voluntad que se le ponga, es fácil que se escapen errores o erratas, sobre todo en días de mucho trabajo. Asemejo el funcionamiento que teníamos entonces en la agencia al que permite Internet. Ahora, cualquiera puede publicar sin control profesional alguno. Cualquiera tiene su propio blog, cualquiera puede colaborar en una página especializada. Y muchas veces el único corrector es uno mismo. En eso, Internet está siendo perjudical incluso para los grandes medios de comunicación. Como ejemplo, dos erratas vistas en Internet en las últimas semanas.

La página digital de El Mundo publicó este titular el pasado 5 de marzo. "Indentitario", obviamente, es un término que no existe. Es una simple errata, una "n" que se ha colado en una palabra. Eso pasa. Lo que sorprende es que no haya filtros que depuren estas faltas y lleguen al titular de una web.

Aunque muchos tendrían la tentación de pensar que esta errata se debe al furor futbolístico, yo me inclino por un simple deslizamiento del dedo que tenía que escribir el resultado del partido que ayer jugó el Real Madrid en Almería. Yo lo vi y puedo garantizar que no acabó 21-1, que en realidad fue 1-2 (como ya aparecía corregido en la web de El País una horitas después de publicar semejante errata).
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Estas erratas son más habituales de lo que parece. Internet ha provocado (o, quizá, acrecentado)la necesidad de ser el primero en publicar algo, con lo que se multiplican las posibilidades de error. Y es una pena, porque es algo fácilmente solucionable con los filtros adecuados. Si los redactores jefe, que son los responsables últimos de lo que se publica, no pueden ocuparse de estos detalles, quizá no estaría de más la figura del corrector.

12 comentarios:

* Raquel * dijo...

heso paza por no heskrivir en el güor, ke te corrije hautomaticamente las faltas de jortografia.

Sonix dijo...

Sí, a veces se notan mucho las prisas y el resbalón del dedo a la hora de escribir, y es normal. Tú explicas bien cuales pueden ser los motivos, ya que has estado dentro y nadie lo puede saber mejor.
Es una pena porque (y suena tonto lo que voy a decir) en todo lo que hacemos deberíamos buscar la excelencia. Aunque yo misma no podría tirar la primera piedra, considero que en los periódicos y empresas que se dedican a informar, deberían dar una información perfecta. Vamos, que estoy de acuerdo contigo.

La Tilde Perdida dijo...

Haciendo honor a mi nombre, también me fijo en las erratas, y en televisión, en los rótulos, veo muchas, pero también en los periódicos, y creo que debería potenciarse la figura del corrector, alguien que se dedique a mirar minuciosamente lo que van a leer muchísimas personas. Hoy me he sorprendido porque en el libro de Lengua Castellana y Literatura con el que imparto clases he encontrado un error garrafal que en manuales de este tipo deberían evitarse. Como siempre, me gusta mucho leerte. Un saludo.

Jo Grass dijo...

A mí también me sorprende muchísimo encontrar errores, algunos garrafales en prensa , digamos, de primera categoría. Ni te cuento con lo que uno tropieza a veces en internet. Yo siempre pensé lo mismo, que un texto no pasaba a maquetación si no había sido revisado minuciosamente pero parece que no, y tú que conoces bien el oficio lo corroboras. Lo de los 21 goles me parece tremendo, jajaja CR ofuscado después de perder contra el Barça tomándose la revancha, jajaja

besitos y buen finde

El Impenitente dijo...

Tienen que informar y, de paso, educar, Si hablas para que te escuchan y escribes para que te lean procura hacerlo bien porque tu error puede inducir a errores.

Los correctores informáticos también hay que tratarlos con cuidado pues hay veces que te la lían. Algunos, cada vez que escribo Atleti me lo pasan a Atleta y no. Confiar en los correctores informáticos puede ser la ruleta rusa.

Lola dijo...

Tu ya sabes que comas y tildes son mi talón de Aquiles, pero yo no soy "El Mundo" donde a veces casi me pongo a llorar de ver no solo erratas, sino faltas de ortografía.
Por que me pasará que cuando veo una falta, siempre la veo resaltada como si la hubieran puesto en negrita? Un abrazo Lola

Anna Jorba Ricart dijo...

Dios hizo el mundo en seis días. Hasta el momento nadie se ha podido explicar a qué venía tanta prisa. Así ha quedado como ha quedado.

Tambien esto pasa en la escritura las prisas nos hacen malas pasadas.

Un saludo.

´´Saray´´ dijo...

Wow! 21-1 hubiese sido un partido espectacular :) para el ganador, claro.
Yo pongo las tildes como la que hace una quiniela, a voleo, porque aunque intento pronunciar la palabra en alto si tengo dudas de donde debo ponerla la verdad es que me cuesta la vida escribir en castellano :S y estoy perdiendo esperanzas ya de algún día volver a escribirlo correctamente (¡ay si me leyese ahora mi profe de lengua! al pobre hombre le daba un síncope) aunque sigo intentándolo. Debo leer más en castellano que también me cuesta y no lo disfruto tanto como en inglés.
En fin, un desastre de persona :( el ´chip británico´ del cerebro siempre funcionando, no descansa.

Claire dijo...

Es que es tan fácil cometer errores escribiendo a través de un teclado y no darte cuenta... y si encima tienes prisa, pues puedes leerte el texto rápidamente y pasar un fallo por alto...Pero tienes razón en que no estaría de más la figura del corrector, para que estas erratas no se produjeran tan a menudo.
Besos.

Espe dijo...

No soy periodista, pero siempre he procurado escribir lo mejor posible. Esto de las erratas me pone muy nerviosa, y de hecho siempre hay quien me dice que soy demasiado puntillosa y que total, qué más da que se escape una tilde... El caso es que en la mayoría de los periódicos que suelo leer, prácticamente todos los días encuentro alguna cosilla; a veces son simples erratas de resbalón de dedo, como dicen por aquí, y otras veces cosas bastante más graves. Después de haber trabajado corrigiendo textos, me di cuenta de lo poco considerada que está la profesión, y la verdad es que es una pena que no se le dé más importancia a la figura del corrector...

Juan Rodríguez Millán dijo...

Raquel, pues sí, je, je, je... El corrector es traicionero a veces, pero es una ayuda muy buena.

Sonix, pues de tonto nada, estoy de acuerdo. Nunca he entendido cómo es posible que la gente se conforme con hacer las cosas mal cuando las puede hacer bien. Y, en este caso, un medio de comunicación tendría que aspirar a más que cualquier persona que escriba por su cuenta.

Tilde, pues si la prensa es un sector en el que habría que cuidar estas cosas, está claro que la educación es otro. Con ese nombre y con lo que te leo, estaba seguro que esto te iba a sonar...

Jo, ya ves, esos mundos que a veces idealizamos tanto son, en el fondo, más chapuceros de lo que uno puede pensar. Tres veces tuve que ver lo del 21-1 para asegurarse que ponía esa burrada, je, je, je...

Impenitente, qué poco se recuerda esa función de educar que debieran tener los medios de comunicación... El corrector informático es valioso, pero como guía, nunca como herramienta única.

Lola, es lo que decía un poco más arriba, todos podemos aspirar a escribir lo mejor posible, pero en este mundo de los blogs ninguno nos ganamos la vida con ello. El oficio y la profesionalidad debieran obligar a más a los medios. Es que esas cosas saltan a la vista... pero siempre de la vista de quien no lo ha escrito, je, je...

Anna, es que para muchas cosas las prisas no es que no sean buena, es que son directamente malas.

Saray, pero eso también es normal. Si estás acostumbrada a utilizar otra lengua, es lógico que no tengas la misma precisión. De todos modos, no te veo tan mal como dices, ¿eh...?

Claire, más fácil de lo que parece, por eso es importante una primera corrección a cargo de uno mismo y que, después, al menos otra persona también lo leo. Si no un corrector, si un jefe o, en último término, un compañero.

Espe, muy poco considerada, sí, y es una pena. Te honra ese cuidado que pones, por mucho que no seas periodista, es lo que tendríamos que hacer todos para no empobrecer el uso del lenhguaje, pero...

Lola dijo...

Pero como se nota lo que te gustan los comics! Disfrutas con ellos como yo con la música, por ejemplo. Un beso Lola