sábado, julio 19, 2008

Presumir de incultura

Andaba yo pensando estos días el problema que supone la incultura del personal y, sobre todo, presumir de esa supuesta cualidad. Sí, vivimos en un mundo donde no importa que no sepas de nada. Y aún diría más, donde se premia no saber nada y alardear de ello. No es que yo sea la persona más culturizada del mundo, ni mucho menos, mis lagunas tengo y, cuando puedo, hago esfuerzos para subsanarlas. Pero eso de la cultura general es un bien muy preciado, y no sólo para ganar al Trivial. Ejemplos de la incultura hay a mansalva, pero estos días me he topado con dos que me han hecho gracia en televisión.

El primero fue viendo un informativo de Antena 3. Luis Aragonés no es capaz de pronunciar bien el nombre del equipo turco que le ha fichado. En lugar de Fenerbahce, él dice Ferenbahce (nótese el cambio de posición de la n y la r). Terminado el vídeo, nuestro amigo periodista, cinco años de carrera y un supuesto bagaje, dice: "Luis es campeón de Europa, que lo pronuncie como quiera". ¡Ole su gracia, sí señor! ¿Qué habla mal? Pues qué más da. Le faltó decir algo así como que él tampoco tenía ni idea de cómo se pronuncia y que, en realidad, le da igual. Darse un paseo por los informativos suele ser bastante descorazonador, se dicen tantas barbaridades que da auténtico miedo...

Segundo ejemplo, este dentro del maravilloso mundo de los concursos. Por Pasapalabra desfilan cuatro famosos todos los días que ayudan (¿ayudan?) a los concursantes a sumar segundos para la prueba final. Por razones veraniegas (vamos, que ya no hay ningún informativo que empiece a las 20.30 horas), estoy viendo estos días, no todos pero sí la mayoría, el concurso en cuestión. Esta semana, asistí a un portentoso duelo cultural entre Inma del Moral y Melody.

Ambas soltaron muchas perlas, pero sobre todo me quedé con una de carácter cinéfilo. A la pregunta "¿qué baile protagonizó Marlon Brando en París?", la rubia presentadora no fue capaz de dar una respuesta. No supo decir ningún baile, no tenía ni la más remota idea de a qué se podía estar refiriendo la pregunta. Y no lo disimuló. El rebote a Melody lo terminó de arreglar. "Un vals", dijo con aparente seguridad. No, Melody, no, eso es en las bodas y El último tango en París va a ser que exploraba el terreno del amor desde un punto muy alejado de las bodas... La cantante, por cierto, cumple 18 años en octubre, así que ni los dos rombos pueden impedir que vea la película en cuestión.

Pero mi sorpresa ha sido enorme al comprobar que la mujer de la foto de arriba, Manoli Casas, logró hace unos días el premio del programa a pesar de contar en su equipo con la inestimable ayuda de Inma del Moral y uno de los actores de la serie Aída, Eduardo Casanova (otro que se las trae...). Aunque sólo le consiguieron 24 segundos, la concursante pudo ganar un premio de 192.000 euros. Para ello, tuvo que batir un récord. Es la concursante que ha ganado el premio final con menos segundos disponibles.

Nada, a freír espárragos todas las teorías que uno pudiera lanzar aquí sobre lo improductivo de la incultura... Si al final va a resultar que estoy equivocado y eso de saber no sirve para mucho... Ay, cómo echo de menos El tiempo es oro... Y mejor no añado más que un vídeo de aquel magnífico concurso, el único que he encontrado en Youtube, porque me temo que voy a descubrir que muchos de los que me puedan leer no tienen recuerdo alguno de El tiempo es oro, con su gloriosa prueba final con todas las enciclopedias al alcance de los concursantes, y me puedo deprimir...

8 comentarios:

C.C.Buxter dijo...

No me extraña que el periodista dijera eso, porque los especializados en el deporte a veces se las traen con los nombres; todavía no sé si se dice Olimpiakos u Olimpiakós, porque cada uno le llama como le da la gana... Además, siempre hay tendencia a pronunciarlo todo como si fuese inglés (sin ir más lejos, nombres catalanes como Artur o Albert, que se pronuncian como en castellano pero sin la "o", suelen ser dichos como Ártur o Álbert...).

Lo peor, como dices, no es que alguien pueda ser más o menos inculto, sino que socialmente esté aceptada la más salvaje incultura como algo normal. Si juegas al Trivial (por poner tu ejempo) y respondes correctamente las preguntas de historia, raro será que no te llamen friqui. Sin embargo, si dices que Maquiavelo escribió "El príncipe" en el siglo II d.C. (lo he visto con mis ojos), no pasa nada...

Saber sólo tendrá valor cuando, a cambio, te regalen un iPhone...

El Impenitente dijo...

Por lo menos que te preocupe tu cultura. Pero, como dices, casi hay que pedir perdón por ser culto o tratar de serlo.

Yo también echo de menos "El tiempo es oro". Era sagrado en mi casa. Lo veíamos los seis, mis padres y los cuatro hermanos. El equipo era practicamente el mismo que el de "Saber y ganar" otro programa que me gusta pero no puedo ver por su horario.

Nunca olvidaré un concursante que, por señas, adivinó el cráter del Ngorongoro. Todavía tengo las ojos como platos.

Silvia dijo...

Yo también vi ese programa de Pasapalabra, concretamente lo que cuentas de El último tango en París, y lo que más me fastidió fue como se rió la Imma de la Melody cuando dijo lo del vals... al menos la tía probó suerte y lo intentó con algo. Las dos estaban igual de perdidas, aunque teniendo 18 años, yo creo que se le puede perdonar, pero la otra, que se supone que es actriz, y que no conozca esa película, es como para matarla...

Bss.

La Sonrisa dijo...

Juan, me has recordado a una conversación que tuve hace cosa de un año. Charlaba con mi prima sobre otro de nuestros primos... que si había estudiado Derecho y Económicas, que si era un tipo bastante inteligente, que si era abogado y se había ido a trabajar a Nueva York... en eso estábamos cuando mi prima preguntó:

- ¿Y en dónde trabaja?
- Pues en un bufete – le respondí, a lo que me dijo...
- ¿Ves? ¿Ves? ¿Y para qué sirve tanto estudiar, si luego acabas en un buffet?
- ¿Qué?
- Si, que para acabar sirviendo platos no hace falta estudiar.

Me quedé tan alucinada que no podía articular palabra. Me dio la risa, mucha risa te lo juro, y me levanté, sin decir nada, a por el diccionario, para enseñárselo a mi prima:

BUFETE
(Del fr. buffet, aparador).
1. m. Mesa de escribir con cajones.
2. m. Estudio o despacho de un abogado.
3. m. Clientela del abogado.

BUFE (Del fr. buffet).
1. m. Comida, por lo general nocturna, compuesta de platos calientes y fríos, con que se cubre de una vez la mesa.
2. m. Mesa o conjunto de mesas donde, en reuniones o espectáculos públicos, se ofrecen estos platos.
3. m. En estaciones de ferrocarriles y otros sitios, local para tomar refacción ligera.

Sin comentarios.

Juan Rodríguez Millán dijo...

C.C.Buxter, pues ya nos podían regalar el iPhone, je, je... El otro día gané una partida de Buzz (el Trivial para Play que se han inventado...), y casi me daba vergüenza...

Impenitente, yo me emocioné cuando, con mi única enciclopedia en casa, conseguí un único día llegar a una respuesta parcial antes que los concursantes, fue increíble, je, je... Brutal lo del Ngorongoro...

Silvia, tienes razón en que la profesión determina mucho. Ser actriz (o decir que lo eres) y no conocer una película así... Uf, eso duele...

Sonrisa, qué drama, je, je... Sí, cosas así creo que hemos oído todos alguna vez...

C.C.Buxter dijo...

Bueno, si de abogados y bufetes se trata, os contaré que un día me encontré con un antiguo amigo del colegio, y hablando, me preguntó que qué había estudiado. Le contesté que había acabado la carrera de Derecho, y extrañado me dijo: "¿Derecho? ¿Qué es eso?" "Estudiar leyes", le contesté con bastante vergüenza ajena...

Arual dijo...

Ostras también recuerdo EL TIEMPO ES ORO, qué tiempos aquellos valga la renundancia donde los concursos eran serios y la gente se ganaba la pasta sudando como bellacos, no como ahora que hay que ver cuál de todos es más cutre xddd!!!

Reverendo Pohr dijo...

Ojo con presumir de cultura. Siempre te pueden echar en cara aquello "tú ,¿qué?. ¿Vas de listo?. No te pases de listo o recibirás". Si es que... la prepotencia de los "cultos" es lo que no hay!!!