lunes, febrero 04, 2008

Máscaras de carnaval

Cádiz y Tenerife podrán tener más fama, pero Tolosa es un sitio donde los carnavales nunca, nunca, nunca han dejado de celebrarse, ni siquiera durante la prohibición que dictó el régimen franquista. Este fin de semana he estado allí, en Tolosa, por segunda vez en fechas carnavaleras, y el pueblo ofrece un aspecto sencillamente impresionante. Lo difícil allí es ver a alguien que no lleve un disfraz. Y vale como disfraz casi cualquier cosa. Desde una peluca a una bolsa de plástico colocada a modo de capa. Todo vale. El caso es disfrazarse y, por unos momentos, convertirse en otra persona, decir algo que en condiciones normales no diríamos y, simplemente (que no es poco), pasarlo bien.
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En Carnavales se puede ver de todo. Desde un Spider-Man con espada o pistola láser, por mucho que ni en el cómic ni en el cine llevara esas armas, a un Homer Simpson, pasando por cualquier personaje de ficción que se os ocurra. Incluyendo parodias de paradias. Porque es impresionante ver dentro de un contenedor a dos tipos disfrazados de Tolosunis, versión local de los Batasunis de ETB, que a su vez son una parodia de los Lunis de TVE.
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La actualidad también está presente. Desde los ladrones de cobre que han dejado sin línea teléfonica durante meses a algunos pueblos hasta las azafatas de Alcohol Viajes con Melendi como inspiración. Críticas a la iglesia, alusiones al equipo de fútbol local (que no es otro que la Real, pasaos por mi blog Corazón Txuri Urdin para más sobre este aspecto del Caranaval). Todo vale. Incluso hacer proselitismo de ficción para acudir a la manifestación en favor de la familia convocada por la Conferencia Episcopal hace algo más de un mes en Madrid, con caras de buenos y una virgen a medio vestir.
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Una carroza con las Spice Girls (en realidad, cinco tipos disfrazados como tales; es curioso cómo muchas mujeres se disfrazan de hombres y muchos hombres de mujeres: la palma se la llevó un grupo de chicas como jugadores de rugby y sus chicos como animadoras, sencillamente brillante), incluso el coche de los Cazafantasmas, sólo que sus pistolas no disparaban rayos sino agua, pasando por un grupo de frankensteins que creaban a otro frakenstein en una camilla. Demonios alados, puestos de caza, gente que no duda en convertirse en estatua, en Cristo o en subirse a un pedestal artificial con tal de que su disfraz sea el más comentado de la jornada.
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Disfruté mucho viendo el panorama, la verdad es que es una fiesta digna de conocer, y Tolosa es de lo mejor para ello. Pero admito que no me va mucho eso de disfrazarme. No sé, quizá es que no me gusta llevar máscara... Quizá es que me repatea que haya tanta gente en esta vida, en demasiados ámbitos, dispuesta a llevar máscara y no precisamente en carnavales. Acabo de caer... estamos en campaña electoral. Quizá convendría que, por decreto, los carnavales no se celebraran en precampaña... ¿O quizá habría que pedir que las elecciones no se celebraran durante el carnaval...? Mejor lo dejamos correr, porque seguramente eso no conseguiría quitar la careta de nuestros políticos, medios de comunicación y demás actores (sí, estoy hablando de la Iglesia) deseosos de conseguir su cuota de poder institucional y económico, ¿verdad...?

5 comentarios:

ALMA dijo...

Juan, como siempre, encantada de leerte. Siempre me sorprende ver como se vive el Carnaval en otras zonas de España, en comparación con Madrid. Será que vivo en un pueblucho, y que poco tiene que ver con las grandes civilizaciones, aunque si que es verdad que siempre que he salido por la capital madrileña en estas fechas, no sé, no acabo de ver la implicación y la ilusión que hay por el Carnaval en otras zonas de España...

Y claro, que decir, por un lado hay quien estará deseando que lleguen estas fechas para disfrazarse y ponerse una máscara, y por otro lado, hay muchos otros no les hace falta que sea carnaval para llevar una máscara puesta, siempre la llevan... es triste pero es así...

Un saludo

Silvia dijo...

En mi ciudad, Avilés, también se vive el carnaval a tope, y todo el mundo se disfraza y eso. Este año no he podido ir y lo he hechado de menos.

Bss.

bebita dijo...

Y tú no te disfrazaste entonces? :(
A mí me encanta convertirme durante unas horas en otra persona.
Besitos!!

Juan Rodríguez Millán dijo...

Alma, muchas gracias. Me imagino que el tamaño importa mucho aquí... En una gran ciudad, las fiestas están más localizadas.

Silvia, ya sabes que la fiesta va por dentro... No hace falta excusa para una fiesta, ¿no...?

Bebita... pues me temo que no, je, je... No me acaba de gustar eso de disfrazarme. Máscaras las justas, je, je...

Tati dijo...

1 GRACIAS POR LA PUBLI QUE HAS DADO A NUESTRO CARNAVAL.

Yo como buena tolosarra, no concibo un carnaval sin disfrazarme, este año nos hemos disfrazado de lo mismo varias de la cuadrilla, y yo por mi lado con otros dos disfraces, pero ha habido años que me he puesto hasta 7 disfraces distintos. Disfruto muchismo disfrazandome y al final lo que cuenta es pasarselo bien.


DE NUEVO GRACIAS