miércoles, abril 22, 2009

Alucinado

Mi yo futbolero vive alucinado. Alucinado, para empezar, por lo que se vio ayer en el Santiago Bernabéu. Alucinado por diez minutos locos de los que engrandecen este deporte (igual que el Chelsea-Liverpool de unos días antes o el Liverpool-Arsenal que se jugó al mismo tiempo que el Real Madrid-Getafe; ¡cuatro goles de Arshavin en Anfield!), en los que la emoción, el ataque desenfrenado, la fe por ganar y el orgullo marcaron lo sucedido. Alucinado porque un jugador (en realidad fueron dos, ¿verdad, Marcelo?) arruinó esos diez minutos con una actuación irracional y fuera de lo común. Alucinado por ver a Pepe propinar dos patadas a un jugador, Casquero, que estaba en el suelo y al que acababa de hacer un claro penalti; por agarrarle del brazo y del pelo y decirle cualquiera sabe qué; por golpear en la cara a Albín con su puño y empujar a otro jugador del Getafe; por insultar al árbitro, al linier y al cuatro árbitro; por no irse del campo cuando le habían expulsado; por hacer inverosímil su arrepentimiento cuando salió como loco a celebrar el tercer gol de su equipo.

Estoy alucinado porque hacía muchos años que no veía algo parecido en un campo de fútbol. Porque uno puede entender una ofuscación momentánea, pero no una sucesión de acciones condenables y deplorables como la que protagonizó Pepe. Pero estoy también alucinado por el hecho de que haya que decidir entre un respaldo incondicional a una acción injustificable o un acoso absoluto contra el jugador. Alucinado al escuchar a Juande Ramos justificar lo sucedido, preguntándole a un periodista en la rueda de prensa posterior al partido si él pensaba que Pepe hubiera fallado si le hubiera querido dar una patada a Casquero en el suelo (¿y el puñetazo, Juande?). Alucinado al seguir escuchando a Juande al decir que considera una provocación que Casquero tirara el penalti a lo Panenka (la próxima vez que Robben regatee a seis jugadores, ¿qué hacemos, Juande? ¿Justificamos que alguien le parta la pierna?).

Pero también estoy alucionado con quienes hacen un juicio sumarísimo a Pepe, que hasta ahora se había mostrado como un jugador correcto. Lo que ha hecho el jugador madridista es gravísimo, sin duda. Tendrá una sanción que, me temo por los precedentes y por la absurda justicia futbolística que hay en España, va a ser corta para lo que ha hecho en el campo. Pero ya he dicho muchas veces que los linchamientos no me gustan y como se está produciendo uno contra el portugués, yo no me voy a sumar. Digo, sin ninguna intención de hacer daño y sí de que haya justicia, que me parecería inaudito que Pepe volviera a jugar esta temporada... y en algún partido más de la próxima. Pero hay quien está llegando a decir que habría que echarle del país y, lo siento, no me sumo. Un error, por grave que sea, no sentencia a nadie de esta forma. Y menos a un deportista. Tendrá una sanción y la cumplirá. Punto.

Lo que pasa es que vivimos una cultura de permisividad que se tiene en el fútbol con los nuestros. Lo suyo hubiera sido que en este caso, el primero en tomar medidas fuera el Real Madrid. Pero no ha sido así. Como tampoco lo han hecho antes otros equipos, tampoco nos vamos a engañar. ¿Sancionó el Barça a Giovanni por sus famosos cortes de mangas en el Bernabéu? ¿O más recientemente a Messi por escupir a un rival? ¿Hizo lo propio el Madrid con las peinetas que lanzó Michel a la grada del viejo Atotxa en San Sebastián? Ejemplos los hay de todos los colores y camisetas. Si es uno de los nuestros, el jugador recibe el apoyo incondicional haga lo que haga. Si es de los nuestros, es que algo habrán hecho para provocarle. Si no es de los nuestros, hay que lapidarle primero y preguntar después por los condicionantes. Ni uno ni otro tienen razón. Más justicia y menos aspavientos.

Y como lo que me gusta es el fútbol, y aunque no soy madridista (vivo en una curiosa esquizofrenia: los madridistas piensan que soy culé, y los culés piensan que soy madridista; y yo sólo soy txuri urdin, qué le vamos a hacer...), ¡viva el Pipita Higuaín! Ojalá todos los jugadores tuvieran su espíritu y sus ganas de ganar.

7 comentarios:

satyricom69 dijo...

Vergonzoso lo que pasa cada vez más en el futbol,parece que muchos jugadores tengan la rabia y si no ganan ,ala dar patadas ,aunque el contario este ya e el suelo como en este partido que citas.

El Impenitente dijo...

Sí que es preocupante el forofismo, que porque un tío lleve puesta nuestra camiseta justificamos lo injustificable, y porque lleve puesta la camiseta del rival condenamos implacablemente el mismo acto. Mentalidad futbolera que se aplica a todos los órdenes de la vida, incluida la política. Primero averiguamos de qué equipo o de qué partido es. Después opinamos.

INÉS dijo...

El futbol es el reflejo de lo que pasa en la sociedad, no nos engañemos.
Algunos aplauden y justifican las patadas al contrario mientras otros la toman con el que lanza la piedra mientras muchos esconden la mano.
Lo penoso es que los jóvenes y no tan jóvenes deberían ver en el futbol otros valores que les ayudasen a ser mejores no aún más violentos de lo que ya lo son.

Anónimo dijo...

El calificativo de vergonzoso se queda corto... ¿cuántos partidos le tienen que caer por...?
1- Dar la primera patada en las piernas al jugador que está en el suelo
2- Dar otra patada en el culo o espalda
3- Cogerle de la cabeza y brazo, darle casi la vuelta, pisarle las tripas
4- Pisarle también el tobillo.
5- Dar un puñetazo en la cara a otro jugador
6 - Insultar a los árbitros
7- Volver al campo estando expulsado.
Son 7 las infracciones graves, ya se que de los pisotones no habla nadie, pero hay dos y bastante claros. ¿Cuántos partdidos le calleron a Stoichkov por pisar una vez a un árbitro?, lo multiplicamos por 7?, no hay valor, no olvidemos en qué equipo juega Pepe. Seria la misma sanción si por ejemplo esa "locura" la hace digamos... Etoo pateando asi a casillas??, vamos, que se tendría que ir del país.. en fin, que aprovecharan los pocos partidos que quedan para ponerle esa sanción de 6 partidos que no se si cumplira... y ale a jugar otra vez el año que viene.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Satyricom69, pues sí, es vergonzoso. Pero si no buscamos las cusas y las circunstancias de los hechos, seguiremos igual.

Impenitente, es muy duro que todo en la vida sea así, pero es que tienes razón. A nadie le importa el daño que pueda hacer el comportamiento de uno, sólo se critica el comportamiento del contrario. Y así vamos, claro...

Inés, está claro que es reflejo de la sociedad en la que vivimos. La labor social del deporte siempre me ha parecido esencial. Pero también es verdad que lo bueno rara vez encuentra el eco que sí tiene lo malo. Ahí tendríamos que reflexionar todos.

Anónimo, eso pasa porque la justicia deportiva en España es un absoluto cachondeo. No se sancionan hechos similares con el mismo baremos. Unas veces hay que ejemplarizar, otras veces suavizar. Pero tampoco lo quiero ver como una disputa Madrid-Barça. Ejemplos negativos tienen ambos equipos en sus historias, como todos los demás clubes.

Litri dijo...

Ehhh, que yo no pienso que seas culé, jejejeje.

Coincido plenamente, pero sobre todo en que viva el Pipita Higuaín...

Juan Rodríguez Millán dijo...

Litri, tú es que eres de los pocos que me escuchan de verdad cuando hablo de fútbol, je, je, je... Y ahora a Higuaín habrá que añadir a Raúl, ¿no...?