lunes, septiembre 24, 2007

No entiendo tanta radicalidad


Ha sido noticia en los últimos días la quema de fotografías del Rey que hizo primero un joven y que fue apoyado y secundado días después por otros muchos. No deja de parecerme curiosa esta forma de protestar. Y es que, lo mire por donde lo mire, no le veo la utilidad a quemar fotografías del Rey. No soy especialmente monárquico y no soy especialmente republicano. Ambos son modelos que tienen aspectos buenos y otros malos y que no me van a contar nunca entre sus más firmes defensores.

La quema de estas fotografías, en todo caso, me ha dado muchas cosas en que pensar y muchas hipótesis que plantear. La primera de todas es la más obvia. ¿Es necesario quemar fotografías del Rey para demostrar que uno es republicano o independentista? Me imagino que no, pero estoy seguro de que si critico esta quema de fotos (y la critico por inútil y despreciativa) habrá gente que piense que en realidad soy monárquico y que estoy haciendo una defensa de la Corona española. Seguro que hay gente que está socialmente obligada a alabar (o no criticar) este acción para dar una imagen de nacionalista.

La segunda reflexión proviene de darle la vuelta a la situación. Estos chavales demuestran, eso creen o eso les han contado, mucha valentía y mucho catalanismo quemando fotos del Rey. Entienden que es un símbolo de esa España que tanto odian (no dejo de preguntarme por qué, pero eso forma parte de otra reflexión mucho más extensa) contra el que deben protestar de esta forma. ¿Que sucedería si en Madrid se hubiera hecho un acto de sentido contrario? ¿Qué pasaría si unos individuos quemaran senyeras aprovechando una visita a Madrid del presidente de la Generalitat catalana? Pues ya os lo digo yo, sería un grupo de fascistas catalanófobos, gentuza a la que habría que encarcelar y que demuestra la represión que existe contra Cataluña. ¿Unos son héroes independentistas y otros perros fascistas? Ya lo dudo.

Profundizo en esa reflexión. ¿Es necesario mostrar odio, animadversión e inquina para defender algo? ¿No sería más razonable que quienes quieran defender a Cataluña lo hagan ensalzando sus valores y su cultura? ¿Por qué hemos caído todos en despreciar lo ajeno para defender lo propio? ¿Por qué no nos damos cuenta de que quienes protagonizan actos de esta naturaleza son personas rencorosas, seguramente sin motivo, que actúan probablemente con un desconocimiento inmenso de la historia, de la cultura y de la sociedad que les rodean? ¿No nos damos cuenta de que la quema de símbolos, pertenezcan a quien pertenezcan, es un acto de odio que no tiene ni pies ni cabeza en una sociedad democrática como la española?

No entiendo que haya que ser antibarcelonista o antimadridista para ser del Madrid o del Barça. No entiende que para ser socialista o popular haya que despreciar todo lo que hace el PP o el PSOE. No entiendo que para ser vasco o catalán haya que despreciar a España, ni que para ser español haya que despreciar a Euskadi o Cataluña. No entiendo que criticar a una mujer sea síntoma de machismo y alabarla de igualdad, o que censurar la acción de un negro sea racismo y defenderla sea respeto racial. Yo ya no entiendo nada. No entiendo esa radicalidad en la que vivimos, no entiendo ese odio que tanta gente propaga. Me llamarán ingenuo, pero no lo entiendo...

5 comentarios:

María dijo...

muy buena entrada....

Yo, la verdad es que tampoco me considero ni monárquica ni republicana... pero me gusta eso que propones, defender el catalanismo (y por extensión cualquier nacionalismo) ensalzando sus valores... así es como se ensalza, se defiende algo y no haciendo una "crítica destructiva" de lo contrario...

Eso que dices al final que no entiendes, a mi también me cuesta entenderlo, yo creo que es síntoma un poco de la esquizofrenia de la sociedad... el hecho de que yo diga que un señor que es negro ha hecho una cosa mal no quiere decir que sea racista... no quiere decir nada, quiere decir que pienso que ese tio lo ha hecho mal... creo que es una enfermedad de la sociedad (yo me incluyo, porque seguro que también se me ha escapado alguno de esos juicios).... habrá que pensar un nombre para esta enfermedad.

¡¡Me ha encantado esta entrada!!

Petrarca dijo...

Yo creo que estas cosas tienen mucho de ritual religioso, como las procesiones con antorchas de ERC. Es la creencia en ese algo superior que nos libra, cálidamente, de todas nuestras miserias. Lo malo es que luego matarán por ello.

Zar Polosco dijo...

Es fácil de entender. El verdadero motor del mundo no es el poder. Ni el dinero. Ni el sexo. Ni la vanidad. El verdadero motor del mundo es el odio. Mueven y motivan más las fobias que las filias. Nada une más que un enemigo común.

Isabel dijo...

Interesante reflexión, como siempre me encanta.



Yo tampoco lo entiendo. Es que de qué sirve?


Un beso.
Isa.

Reverendo Pohr dijo...

Hola!

Soy más partidario (teórico) de la República que de la Monarquía, pero no creo que la forma de estado sea el problema más importante en el mundo en el que vivimos. Lo de Girona (quema de fotos del rey) es, a mi parecer, una payasada a la que se ha querido dar excesiva importancia mediática. Ver a un grupo de gente haciendo eso en una ciudad de 90.000 habitantes tiene una importancia muy, muy relativa. Pensar que Madrid o Valencia son autenticos herbideros de fachas anticatalanistas/antivascos que odian todo lo que huela a diferente o periférico me parece más caer un falsísimo tópico que no tratar una realidad mucho más compleja, en la que haber puede que haya. Pero no es lo más corriente. Es fácil extrapolar sin rigor. Que haya muertes por violencia doméstica no significa que todos los españoles vayan matando a sus mujeres (como se podría suponer fuera de España solo mirando las noticias, en las cuáles casi cada día aparecen víctimas)

En la vida diaria aquello de los buenos y los malos entre la gente de nuestro alrededor no está definido. Como en las "campanas de Gauss", siempre existen extremos radicales, pero las medias están en el grueso. Ahora bien, ¿Qué es más estimulante mostrar en un aburrido telediario?

Greetings