
· El PP ha ganado estas elecciones. Siempre he pensando que el único baremo para medir una victoria es el número de votos. Y el PP, por primera vez en siete años, desde la mayoría absoluta de Aznar en el año 2000, ha sacado más votos que el PSOE. Pese a todos, estos mismos datos en unas elecciones generales habrían dado un par de escaños más a los socialistas con respecto a sus resultados de hace tres años.
· La victoria del PP en Madrid ha sido arrolladora. No diré que no me lo esperaba (porque entre otras cosas ya había dicho entre amigos que Gallardón iba a ganar de calle en los distritos díscolos por los parquímetros, como así ha sido), pero me parece decepcionante que la victoria haya sido por más distancia que hace cuatro años. Nos esperan cuatro años más de la actual Telemadrid y de preinauguraciones. Lo siento sobre todo por Simancas. Debió ser el presidente madrileño y unos chorizos se lo arrebataron entonces. Ahora parece imposible que consiga ese objetivo alguna vez.
· No soporto este ritual de que pasen unas elecciones y todos hayan ganado abrumadoramente. Dice Zapatero que el hecho de que todos estén satisfechos es una de las grandezas de la democracia. No lo comparto. ¿Tan díficil es admitir lo que realmente ha pasado? Porque es fácil. El PP tiene de bueno que ha logrado más votos que el PSOE y de malo que puede perder los gobiernos de Baleares y Navarra. El PSOE ha ganado poder local y no perdería escaños de repetirse este resultado en las generales, pero el batacazo de Madrid es importante. Y en Navarra y Asturias es ya la tercera fuerza. Análisis serios, por favor...
· Navarra debería ser una lección para todos. Su presidente, del PP, se ha pasado cuatro años gobernando sólo para los suyos y alentando el miedo en los ciudadanos. Y ha perdido la mayoría absoluta. Yo en el lugar del PSOE, y evitando así un pacto con los nacionalistas que dé injustos argumentos a los populares, dejaría que gobernara en minoría y que supiera lo que se siente ante el asedio diario a sus políticas sin el cobijo del rodillo parlamentario.
· La abstención sigue creciendo. Salvo en las últimas generales, donde los atentados del 11-M parece que llevaron a mucha gente a las urnas, cada votación supone perder votantes. Me parece muy preocupante, pero a todos los políticos les da igual. ¿Necesitamos un golpe tan duro como los atentados de Madrid para responder a una cita electoral? Tiemblo sólo de pensar que así sea. Y empiezo a pensar si el sistema electoral que tenemos es el mejor para convencer a los ciudadanos de que su voto es importante...
· ANV consigue un poder que no merece. Su comportamiento en campaña, y el de la llamada izquierda abertzale, ha sido de todo menos correcto. Yo mismo viví en San Sebastián cómo se acorraló a la candidata del PP a la alcaldía de San Sebastián en la Parte Vieja. Si tanto defienden la democracia, ¿por qué la boicotean? Si tanto critican el supuesto pucherazo, ¿por qué lo fomentan ellos con la estrategia del miedo y la presión? La careta que podían tener se ha caído durante la campaña. Son legales, pero habrá que estar ojo avizor.
· La corrupción no se paga en las urnas. Pueblo donde ha habido casos de este tipo, pueblo en el que se han repetido las viejas mayorías sospechosas. Paradigmática es la situación de Carlos Fabra, que ha mejorado sus datos en la Diputación de Castellón, o la del ex socialista y ex alcalde de Ciempozuelos, Pedro Torrejón, que está imputado por su supuesta implicación en una trama de corrupción y con un nuevo partido ha logrado acta de concejal y arrebatar la victoria al PSOE. Sólo dos ejemplos entran en la lógica. En Seseña, el alcalde que tanto se ha opuesto al Pocero, de IU, ha aumentado su poder. Y en Marbella ha ganado el PP, el único partido al que no le había salpicado la corrupción. Lo demás, para echarse a llorar.
· Todos tranquilos. Valencia tendrá carrera de Fórmula 1. El chantaje de Camps supongo que no habrá influido mucho en los votantes valencianos (espero que no haya influido), pero aún así la victoria del PP ha sido muy amplia. Junto con Madrid, las mejores noticias para los populares han llegado del Levante.
· Los barones socialistas tenían mucho poder entre los ciudadanos, pero sus sucesores no lo han perdido en absoluto. Eran las primeras elecciones sin Juan Carlos Rodríguez Ibarra en Extremadura y sin José Bono en Castilla-La Mancha. Y en ambas plazas el PSOE, con sus nuevos candidatos, mantuvo las mayorías absolutas que dejaron estos dos pesos pesados.
Y terminada una campaña, empieza ya la precampaña de las generales del próximo año. Porque, aunque muchos pensemos que aquí se estaban eligiendo alcaldes y presidentes autonómicos, debe ser que estamos equivocados y esto era una especie de primera vuelta entre Zapatero y Rajoy. A lo mejor algún día los políticos españoles se darán cuenta de lo cansina que es esta rutina, probablemente una de las causas del aumento de la abstención...