viernes, septiembre 17, 2010

Una dudosa huelga general

No termino de ver clara la huelga general del próximo día 29. Y hay muchos motivos que me llevan a dudar de que esta iniciativa tenga algún tipo de trascendencia. Partimos de la misma convocatoria, que se hizo hace meses. ¿Por qué no se hizo la huelga general entonces? No entiendo este receso al que nos han obligado los sindicatos. No sé si ellos mismos lo entienden. Si esto es una huelga contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno y ya aprobada en el Congreso hace unos días, la presión podría haber sido efectiva antes de que dicho plan finalizara su trámite parlamentario. Ya no tiene ningún poder. Hacemos huelga. ¿Y qué? Ya no es más que un pataleo. Cuando se convocó la huelga contra el decretazo del Gobierno Aznar se consiguió que diera marcha atrás porque la reforma no había sido aprobada definitivamente. Ahora no sirve de nada. Bueno, sí, para que a todos los trabajadores nos den de baja por un día de la Seguridad Social y nos descuenten una cantidad de dinero de nuestros exiguos salarios.

Vamos ahora a los convocantes. Los sindicatos. Es obvio que se trata de organizaciones que han dicho palabras muy importantes en la historia de las relaciones laborales y que sin ellos no estaríamos aquí. Pero aunque habrá de todo en el mundo, no lo dudo, no conozco a nadie que me haya contado que un sindicato haya hecho algo realmente valioso por él. Mi experiencia laboral habla de que teníamos más poder los compañeros unidos (poder que, al fin y al cabo, era mínimo) que si acudíamos a nuestro enlace sindical (que vivía maravillosamente bien con la seguridad de que jamás sería despedido y sin preocuparse de que su trabajo, escaso, tuviera el nivel mínimo aceptable para seguir en su puesto). No me inspiran mucha confianza los sindicatos, por noticias que uno ve de vez en cuando como ésta, pero también por su financiación y por el desfase que hay entre su modo de vida y el de que aquellos que dicen proteger (y que, sintiéndolo mucho, no veo que protejan).

Sigamos en parte con los sindicatos para hablar de los bandos de esta huelga. En las informaciones que uno lee sobre los actos que están convocando los sindicatos para calentar el ambiente antes del día 29, los gritos que se oyen son "Zapatero, dimisión". Y aunque es Zapatero quien está detrás de la reforma, lo cierto es que no me quito de encima la sensación de que este huelga es mucho más política que económica o social. Me da la impresión de que hay muchos políticos haciendo cola para apuntarse el tanto de esta huelga general, aprovechándose de muchos que creerán que están luchando por sus derechos y por mucho que no suponga cambio alguno en el mercado laboral o en la situación económica de los trabajadores. Y si encima leo que la huelga para los políticos va a ser casi como aquellas huelgas de cachondeo que hacíamos en el instituto y que no eran más que novillos encubiertos de reivindicaciones (los políticos huelguistas sí van a cobrar el día aunque no lo trabajen), se me siguen quitando las ganas de apoyar la convocatoria.

Y llegamos a otro punto clave: el enemigo. ¿Contra quién se convoca esta huelga general? Después de lo dicho anteriormente y de lo que se habla desde fuentes políticas y sindicales, está claro que la huelga es contra Zapatero y su Gobierno. No es por el trabajador, es contra el Gobierno. Y no me parece lo mismo aunque muchos lo vean así. No me gustan las medidas adoptadas en la reforma laboral de Zapatero, eso está claro (aunque habría que valorar cuántas medidas nos han venido impuestas con más o menos fuerza desde Europa). ¿Pero está ahí el problema de la crisis? Yo lo sigo viendo en el mismo lugar de siempre. En los salarios, en los escasísimos salarios que perciben trabajadores que han pasado muchos años de su vida formándose y que ganan menos que personal no cualificado de otros sectores. En los bancos, esos que no dejan de presentar beneficios millonarios y que se lanzan a grandes aventuras de compra de otras entidades o de patrocinio de eventos deportivos, pero al mismo tiempo lloran dinero a los estados y ahogan al cliente que menos tiene a base de cobrar comisiones y denegar créditos. En los empresarios que con tal de ahorrarse unos pocos euros deciden aprovecharse de sus trabajadores, en cuanto a horarios, en cuanto a salarios y en cuanto a condiciones laborales.

¿Tiene de eso la culpa Zapatero? Igual sí por no meter mano en el asunto como debería, pero a mí me ha hecho más daño siempre mi jefe que el presidente del Gobierno. Quizá tendríamos que pasar más tiempo pensando en la situación del trabajador y en la actitud del empleador que en la crítica al poder político. Y no digo que ésta no se haga, ni mucho menos, pero sinceramente la crítica no va a mejorar las condiciones laborales de nadie, especialmente si la respuesta en la calle llega, como decía al principio, después de que las medidas se hayan adoptado y tras dejar un enorme e incomprensible plazo de tiempo. Además, ya ha habido una huelga, la de funcionarios, y tuvo escaso seguimiento, a pesar de que este colectivo es uno de los más afectados por los recortes del Gobierno.

Y un detalle más que afectará sólo a algunos sectores. Muchos trabajan día a día y sus labores se van renovando en cada jornada. Pero otros muchos trabajan con plazos y objetivos. La huelga no va a afectar esos objetivos, con lo que el daño al empresario tirano con el paro del día 29 va a ser nulo. Simplemente, cada trabajador tendrá que trabajar un poquito más en los días siguientes o anteriores para llegar a tiempo a los plazos, hará horas extraordinarias que tampoco le pagarán o incrementará su tiempo de trabajo en la jornada, perpetuando el mito (con mucho de realidad) de la escasa productividad en España, el mito de que el tiempo que pasamos en el trabajo no lo pasamos necesariamente trabajando. O quizá, en otros sectores, sólo provoque que quien no haga huelga ese día tenga que hacer su trabajo y el de algunos compañeros. Esto quizá es el aspecto más nimio y anecdótico de la huelga en terminos de trascendencia general, pero seguramente también el más cercano a la realidad de muchos trabajadores.

¿Huelga general? Es un derecho de cada uno. Para mí es una convocatoria muy dudosa. Por usar un eufemismo. Yo no la apoyo.

12 comentarios:

Sonix dijo...

Lo has expresado mucho mejor de lo que lo haría yo nunca.
El día 29 iré a trabajar si en mi empresa no me dicen lo contrario. Porque no pienso que Zapatero y el PSOE sean los culpables de todo, ni pienso que vaya a tener resultados ir a la huelga. Y lo que está claro es que esta huelga es contra el gobierno, no a favor del pueblo. En fin.

alcorze dijo...

Es una buena exposición. Coincido en algunas partes y en otras no. Yo por ejemplo soy miembro del comité de empresa por UGT y no gasto mis horas sindicales y procuro, en mi parcela del comité, que todo esté en orden.

En cuanto a la huelga había que haberla hecho en el mismo momento en que empezó el Gobierno a inyectar dinero en la Banca. Eso es una verguenza.

Ahora no es el momento de hacerla, aunque yo la haré y ese día me lo descontarán y me costará mis buenos euros.

De todas formas Zapatero ya se lo hizo bien porque sacó la reforma en pleno mundial y a las puertas del verano y así es difícil hacer una huelga general.

Personalmente le he hecho huelgas ya a Felipe, a Aznar y ahora a ZP y no dudo de que me tocará hacerle una a Rajoy (si es que lo ponen)

Jo Grass dijo...

Excelente exposición. No te has dejado detalle- A mí también me parece fuera de lugar hacer ahora una huelga cuando todo se ha aprobado ya. Además, suena a lo que dices, a lo que hacíamos en el instituto para quejarnos de un exámen extra de física. Me temo que lo único que sabemos hacer bien en este país es el ridículo. Y , esta huelga no va a servir para nada, excepto para perder dinero.

Jose Vte. dijo...

Yo lo que veo es que los sindicatos y los empresarios han estado mas de un años mareando la perdiz intentando alcanzar un pacto laboral que fueron incapaces de hacer, y ahora después de estar avisando que si no hay pacto se hará un decreto, van y se echan las manos a la cabeza, además de que como bien dices, esta reforma está muy impuesta por Europa.
La huelga no la han hecho antes porque en el fondo no es mas que una pataleta que se han visto obligados a hacer porque ya olía demasiado que en dos años no hayan hecho ninguna presión ni ningún movimiento mientras los parados iban aumentando dia tras dia.
Yo particularmente estoy enfadado porque soy un parado más, además de pensionista (de media pensión), y nunca he visto que hayan hecho nada para forzar reformas, hasta que les han tocado el bolsillo a los funcionarios, que en muchas ocasiones son ellos mismos.
Yo no voy a hacer huelga porque ya estoy parado, pero no la apoyo.

muchachadeojostristes dijo...

por qué haré huelga el día 29
http://www.escolar.net/MT/archives/2010/09/por-que-ire-a-la-huelga-general.html

me siento identificada con esta opinión

besitos

Arual dijo...

Digo lo mismo que Sonix, una vez más no puedo estar más de acuerdo contigo Juan, así que si no hay otro motivo de organización familiar que me lo impida (que no haya guarderia y que en ese caso ni el papi ni la abuela se puedan quedar con el peque) iré a trabajar el 29 de septiembre.

AdP dijo...

Está todo muy bien explicado.

Opino que, independientemente del seguimiento que tenga la huelga, la reforma laboral no tiene marcha atrás. Si Zapatero, pese a las críticas, no la echó para atrás antes de que se aprobara, ahora es prácticamente seguro que no lo hará. Sólo espero que los sindicatos echen un cable proponiendo medidas para fomentar el empleo porque hasta ahora parece que sólo importa protestar porque a los empresarios les va a costar menos dinero despedir a la gente. A mí no me preocuparía perder mi trabajo si supiera que hay cientos de empresas incentivadas y con la necesidad de contratar a más personas para poder seguir creciendo.

Saludos.

Javier Solera dijo...

Una huelga simbólica y falsaria. Los sindicatos no podían seguir manteniéndose al margen por más tiempo sin empezar a perder apoyos de forma masiva, y tenían que hacer algún gesto para simular que se oponen a los recortes y a la subordinación del Gobierno a la Banca... pero es puro teatro.
Es el milagro de subvencionar los sindicatos, tendría que estar prohibido en la Constitución.

Lo que tendríamos que hacer es empezar a convocar las huelgas a través de la red, que nos brinda una oportunidad magnífica, y olvidarnos de los sindicatos.

Claire dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo. Yo me preguntaba de qué servía la huelga si la reforma ya ha sido aprobada y ya ha entrado en vigor...
En mi humilde opinión de trabajadora para la empresa privada, por desgracia pienso que para muchos la cosa está muy difícil, que el empresario casi siempre lleva la sartén por el mango, hace y exige lo que le da la gana, y dudo que realmente puedan hacer algo para evitarlo. Con y sin reforma laboral. Los empresarios se sienten poderosos y propietarios de sus empleados y cambiar esa actitud es difícil. Yo iría a la huelga para lograr eso.
Y sobre los bancos, pues eso, que religiosamente cada mes se llevan un buen pellizco de mis ingresos a título de los intereses de mi hipoteca...
Yo también iré a trabajar el día 29.
besos.

Reverendo Pohr dijo...

Me parece a mí que todo es una puesta en escena. Los sindicatos no dejan de actuar conforme al papel que se espera de ellos ante una situación difícil que se afronta con medidas antipopulares. El rol se desempeña conforme a lo ya conocido: por un lado, cuenta con su sector más ruidoso, en el que se incluiría a los más radicales, que piden "cabezas" y dimisiones por doquier; por otro, cuenta con un sector menos ruidoso pero mayoritario: aquellos que creen que la reforma laboral, aunque mejorable, es un mal necesario y que el gobierno del PSOE es menos malo para sus intereses que un hipotético gobierno del PP (cuyo apoyo a la huelga roza el sarcasmo). A pesar de ello, son sindicalistas, han de actuar como tales y no pueden permitir una imagen de debilidad, docilidad o conformismo del sindicato.O almenos que esa imagen empeore.

Supongo que uno se da cuenta antes o después de la sociedad acomodada de la que formamos parte. Es más, se confía en el "enlace sindical" porque ahorra "moverse" en búsqueda de esa mejora laboral o en la solución de aquel problema laboral de turno. ¿Como grupo de trabajadores, lo haríamos mejor? Es posible, pero supone un esfuerzo. Y siempre es más cómodo hablar de verduleos y de fútbol en el trabajo que perder el tiempo leyendo reglamentos y normativas...
Esto es lo que somos.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Sonix, muchas gracias. A mí me pasa lo mismo, y por eso no creo en esta huelga.

Alcorze, me alegra de que cumplas con tu necesaria función sindical y me alegra también que discrepes en algunos puntos de lo que digo, esa es la riqueza del debate. Yo no creo que el momento de la reforma condicione tanto una respuesta sindical, aunque seguro que es un tema del que tú sabes más que yo y valoro que lo digas. Está claro que, de haber huelga, tendría que haber sido antes.

Jo, esa es la parte mala, que al final la huelga va a tener un coste general y no va a ayudar a los problemas contra los que dice convocarse. Qué malos son los pataleos a destiempo...

José Vte., buena exposición la tuya también, sí señor. La comparto casi por completo. Ha habido margen de sobra para llegar a acuerdos, pero en España estamos siempre muy pendientes de la imagen que va a dar de nosotros un acuerdo más que del beneficio general que pueda producir. Y así nos va.

Muchacha, fíjate qué casualidad, ese enlace es uno de los textos que busqué para documentarme antes de escribir la entrada. Comparto algunas de las quejas, pero no que esta protesta sirva para dejar patente que esa es mi opinión. Muchos se van a aprovechar de la presencia y la huelga de quienes tienen motivos para hacerla y son diametrlamente opuestos a los de quienes van a salir beneficiados.

Arual, muchas gracias también a ti entonces. ¿Ves? Ese es otro pequeño caso de polémica interpretación. Imagínate que por un tema de la guardería no puedes ir a trabajar. ¿Cuántos políticos o sindicalistas van a aprovechar tu ausencia para contabilizarte como huelguista?

AdP, estoy de acuerdo, es el eterno debate entre el interés general y el particular. El primero no parece importarle a nadie. Y, como decía algo más arriba, así nos va.

Javier, es un tema complejo el del papel de los sindicatos, sí. La financiación pública ya les pone en un escenario delicado. Su inacción, es uno todavía peor.

Claire, totalmente de acuerdo contigo en que el "enemigo" es el empresario que abusa de sus trabajadores, en forma y fondo, en sueldos y despidos, en condiciones laborales y en todo. Pero por eso no nos movilizamos si no nos toca directamente.

Reverendo, lo malo es que esa imagen de los sindicatos ya supone una perversión de lo que tendrían que ser. Totalmente de acuerdo con lo que dices del esfuerzo. Pero qué pena, ¿verdad...?

María dijo...

Yo no la voy a hacer. ¿Por qué? Como dices porque es un pataleta de los sindicatos: 'Jolín que nos congelan los sueldos'... ¿No han pensado hasta ahora en los millones de trabajos destruidos en la empresa privada?.
Es oportunismo puro.
Zapatero se ha equivocado en muchas cosas y hace declaraciones que ya le vale, pero... ¿ha tocado algún derechos social?, ¿ha quitado prestaciones por desempleo?, ¿ha dejado de invertir en sanidad? (lo que hagan las CC.AA es otra historia).
Creo que algunas de las medidas no son acertadas, pero ojo! Qué Zapatero está siendo la cabeza de turco de toda Europa porque Francia, Alemania y Gran Bretaña han copiado la reforma española. Oh la, la que bueno es Sarckozy y que bien lo hace la Merkel!
Lo que nos falta es mucha cultura política porque lo del 2002 sí que fue un DE-CRE-TA-ZO en toda regla.
Esto no viene de hace dos años, esto viene cuando la burbuja inmobiliaria era la leche en España. Venga a camuflar dinero, venga construcciones enormes,venga chavales de 18 años con audis y casa propia, venga despilfarro... De aquellos polvos estos lodos y ahora que malo es ZP.
No señor, la mala situación la tenemos TODOS y los sindicatos que yo sepa no HAN MOVIDO UN DEDO por la gente que desde hace dos años justos se está quedando sin trabajo día sí, día también.
No, yo no pienso hacerle el juego a estos dos señores que meriendan (verídico) en el Palace.
Muchos besos!!