domingo, octubre 15, 2006

Los árbitros españoles no tienen el nivel exigible


















Después de ver la retransmisión en La Sexta del Atlético de Madrid - Recreativo de Huelva, se me ocurrieron varias cosas sobre las que escribir. Al principio pensé en hablar del equipo de comentaristas de Andrés Montes del que tanto se habló durante el Mundial, y que no acabo de entender cómo hay gente a la que le gusta. Esto lo dejaré para otro día. Luego pensé en la figura sobrevalorada de Fernando Torres, y en los motivos por los que, por los visto, no se le puede criticar como jugador. Se me ocurrió escribir sobre la presencia de banderas españolas con símbolos franquistas, un asunto que de vez en cuando aparece en los medios aunque casi nunca con el Calderón como escenario. Pero al final no puedo resistirme y tengo que escribir sobre una de mis fobias personales: los árbitros españoles de Primera División.
Este sábado, el señor Pérez Lima pitó dos penalties que no eran, dejó sin señalar uno más claro (y no se vio en la retransmisión una repetición de la última jugada del partido, que pudo ser mano dentro del área), no se dio cuenta de que había sacado dos tarjetas amarillas a un jugador del Recre y le tuvieron que llamar la atención desde la banda, expulsó a dos jugadores en un reparto desigual de las tarjetas que perjudicó al Recre y, en la cúspide de su actuación, no vio que Agüero introducía el balón con la mano en la portería onubense en el segundo gol del Atlético, el que le daba los tres puntos al equipo del mexicano Aguirre.
No está mal, ¿verdad? Pues quien esté acostumbrado a ver los resúmenes de todos los partidos en alguno de los programas dominicales sabrá que esto es el pan nuestro de cada día. Es difícil que cierre una jornada sin que dos, tres o cuatro partidos de Primera se salden con demasiadas decisiones que los políticamente correctos llaman polémicas o errores humanos y que ya va siendo hora de que se califiquen como lo que son: muestras de la incompetencia, de la falta de preparación y del escaso rigor con el que treabajan los árbitros españoles. No sé si éstos resistirían una comparativa con los colegiados de otros países porque para eso habría que ver muchos más partidos de ligas como la Premier o el Calcio, pero lo cierto es que en España no dan el nivel. Errores humanos sí, no se pueden evitar, son perfectamente asumibles y comprensibles, pero lo que vemos domingo tras domingo rebasa con creces la categoría de error humano.
Decía Undiano Mallenco, en la primera rueda de prensa que concede un árbitro de forma previa a un partido (¿por qué no después? Parece que tienen miedo de que se les pregunte por cuestiones técnicas que no sabrían responder) que no entiende los ataques personales, pero que sí entendería que se diga que los árbitros son malos. Pues bien, yo lo digo, y tan alto y claro como puedo. Los árbitros son muy malos. Porque no tienen criterios claros; porque no ven cosas que miles de personas a su alrededor han visto con una claridad meridiana; porque lo que en un partido es tarjeta roja en otro no es ni falta; porque todos sabemos qué árbitros son caseros y cuáles no; porque sigue dando la sensación de que algunos equipos salen siempre beneficiados; porque el porcentaje de error en el fuera de juego es elevado... Y podría seguir dando motivos. Pero es mejor sentarse frente al televisor el domingo por la noche, ver los resúmenes, y rezar para que no le toque a tu equipo...

1 comentario:

Roi Piñeiro dijo...

Cualquier deporte en el que sea un árbitro (o cuatro) el que tenga que valorar una acción, SIN la ayuda de los actuales medios de imagen, es y seguirá siendo INJUSTO. Lo fácil es criticar a la antigua cucaracha (es que ahora son de colores). Lo difícil es buscar una solución a esta pandemia del fútbol que existe desde que se creó. En el tenis hace tiempo ya que una bola no se canta como buena o mala en función de un juez, sino que todo depende de un sofisticado sistema con cámaras desde varios ángulos ("Hawk-Eye"), que el jugador puede reclamar varias veces por set y que ya ha hecho JUSTO este deporte en más de una ocasión. Quizás España gane un mundial en Corea dentro de 100 años, siempre y cuando Joaquin centre dentro del campo y no desde donde diga un juez egipcio. Y por cierto! Echale un ojo (sea o no de Halcón) a mi blog!