domingo, octubre 11, 2009

Rojos peligrosos

Qué coincidencia tan interesante. Cuando la Justicia italiana decide que el primer ministro italiano no tiene la capacidad de crear una ley para que no se le pueda juzgar, resulta que unos cuantos "jueces rojos" están persiguiendo al pobre Silvio, según nos explica el propio Berlusconi. Si es que estos jueces rojos no tienen ni idea. ¡Cómo no apreciar ese portento de movimiento político! En cuanto llego al poder, promulgo una ley que me garantice inmunidad... y van y dicen que eso no se puede hacer. Qué insensatos. Claro, si es que son rojos, ¿cómo van a entenderlo? "Viva Italia, viva Berlusconi", dijo el angelito al final de un discurso en el que también dijo que "menos mal que está Silvio" para salvar al país.

La modesta y moderada reacción de Berlusconi me recordó al primer argumento detrás del cual se escondió Rajoy cuando nació el caso Gürtel. Nos recordó que Garzón, el juez que inició el oleaje, "es socialista". Rojo, socialista... tanto da. Todos peligrosos al fin y al cabo. Luego Mariano se lió un poco y tachó de "fascista" a todo aquel que se dedicara a acusar a miembros de su partido de cualquier cosa. Ahora resulta que la trama de corrupción se extiende y él pide "indiferencia". ¿La de los jueces para no investigar? ¿La de los dirigentes de su partido para seguir llevándose pasta, coches, relojes y trajes? ¿O la de los ciudadanos para seguir en la más absoluta de las ignoracias? Lo mismo da. La media docena de argumentos que hausado el PP para defender lo indefendible han ido cayendo. Hay corruptos. Y parece que se les puede pillar. Aleluya.

Pero no pasa nada. Puede que quienes se sienten perseguidos por los rojos tengan razón. Sí, sí, puede que sí. O al menos que la mayor parte de la gente crea que tienen razón, que para el caso es aún peor. Berlusconi no deja de ganar elecciones en Italia, no importa cuan escandaloso sea su último escándalo, judicial, sexual, diplomático o judicial. Camps tiene una mayor absoluta brutal en la Comunidad Valenciana y las encuestas le prometen una ventaja aún mayor en caso de que se adelantaran las elecciones. Igual que a Rajoy su victoria en las generales. Y, claro, uno no deja de pensar que tenemos lo que nos merecemos...

5 comentarios:

INÉS dijo...

¿Curioso? Puede que lo curioso es que no surjan otro tipo de políticos...eso sí que es curioso.

Anónimo dijo...

¿Que hubiera pasado si esta gente llega al poder?

Cada día los dirigentes del PP nos ofrecen una mentira que es descubierta a la mañana siguente.

Y aún así la gente les vota....

Lola dijo...

Yo ya no se que decir. Y a quién voy a votar? Todos son unos cutres. Lola

Reverendo Pohr dijo...

Lo del Silvio tiene delito (nunca mejor dicho): no le han dicho todavía que la libertad de delinquir (aunque sea con guante blanco) no entra (almenos oficialmente) en el régimen de libertades de ninguna constitución. Sus declaraciones ofensivas al sistema judicial y al presidente de la República dice bastante de lo que entiende por Estado de Derecho (quizá el derecho a hacer lo que le dé la gana, como si un niño mimado se tratara).

¿Será que tenemos demasiado "mimados" a determinados políticos? ¿se les debe permitir todo a la espera que superen su difícil "infancia" y maduren un poco? ¿La culpa es de los "profes", que les tiene manía? Está claro que niño que no aprende algún que otro cachete se llevará...

Juan Rodríguez Millán dijo...

Inés, supongo que los tiene que haber, pero es verdad que demasiados ejemplos tenemos de éstos...

Anónimo, no sé qué decirte, la política ficción abre muchos caminos... Los votos que más preocupan ya no son los que nmingunean la mentira, sino los que hacen caso omiso del delito y su encubrimiento, que es lo que parece que puede pasar en la Comunidad Valencian...

Lola, no sé si todos lo son, pero como decía antes, se ven demasiados. Creo que el voto de las personas que piensan en todas estas cosas al final se decidirá por descarte...

Reverendo, sí, no y en absoluto. Ojalá caiga algún que otro cachete, a ver si así comenzamos a tener otra política... Lo dudo, pero, ya lo he dicho muchas veces, para estos temas soy un ingenuo...