lunes, febrero 02, 2009

Los nuevos ídolos son humanos

Los ídolos siempre tienen algo de inalcanzable. A veces casi todo. Pero los nuevos ídolos tienen mucho de cercano, de humano. Rafa Nadal es uno de esos ídolos. Tiene que serlo. Por lo que hace en las pistas de tenis, que es maravilloso, y por lo que hace cuando los partidos acaban. Me maravilló la semifinal contra Verdasco. Me impresionó la final contra Federer. Pero me gustaron todavía más los pequeños detalles. Que tras enfrentarse a su amigo madrileño saltara la red para abrazarse con él después de la épica que da un partido de más de cinco horas. Que estuviera con su compañero Federer, consolándole tras la derrota. Esa es la medida de un gran campeón. Sus éxitos deportivos y también los personales. Es un ídolo. Es grande.

Y lo mejor de todo es que, con todo lo que ya hemos vivido con Nadal, tantas horas de tenis y de emociones (Roland Garros, Copa Davis, la prodigiosa final de Wimbledon, el oro olímpico, ahora el Open de Australia...), nos quedan muchísimas cosas por verle todavía. Muchísimas. Lo que está claro, y no sé si todo el mundo es consciente de lo que eso supone, es que estamos viendo Historia del tenis según acontece. Eso no es fácil de presenciar y muchas veces ni siquiera se valora. Algún día (muy lejano, espero) Rafa Nadal dejará de ganar. Cuando eso suceda, se hará balance y nos daremos cuenta de todo lo que habrá hecho para entonces. Y va a ser todavía más grande. Pero hoy saboreo haber visto un pedazo de Historia en una mañana de domingo. Grande. Muy grande.

8 comentarios:

Reverendo Pohr dijo...

Mejor no pensar en el mañana, sinó disfrutar en el día a día. Ya hace unos tres años que me dije a mí mismo: de aquí a unos años, la primera década del siglo XXI de la historia del tenis se recordará por los enfrentamientos Nadal vs Federer. Entonces podré decir que yo estuve allí (viéndolos) cuando ocurrieron.

Carlos Esteve Rozas dijo...

Estoy muy de acuerdo con lo que cuentas en tu blog, desde luego estas cosas son las que hacen grande un deporte. Federer dijo: "creo que le podría haber ganado" lo que pasa es que lo ha dicho ya 13 veces y más que las dirá. Tampoco me gustó mucho sus comentarios post-partido. Mira mi blog a ver que te parece. un saludo

Inés dijo...

Genial nuestro Nadal.Humano, profesional, y cercano.
¡Todo un Señor del tenis!

bebita dijo...

Ay! Con lo mal que me caía este chico... Ha cambiado él? He cambiado yo?
Besitos!

El Impenitente dijo...

Confieso que soy de Federer, pero Nadal me ha ido conquistando día a día, mes a mes, partido a partido. Está muy bien asesorado y se está convirtiendo en un campeón. Si Federer tiene que perder que lo haga contra Nadal.

Y ya que estamos, que Nadal le deje ganar Roland Garros a Federer y así éste igualará el record y tendrá el Grand Slam. Luego Federer deja que Nadal gane el Open USA y también tendrá los cuatro grandes.

Princesa dijo...

Juan, tienes toda la razón del mundo. Este muchacho es muy grande.
Y yo también estoy contentísima, porque el domingo yo también presencié un trocito de nuestra Historia.

Un beso

Juan Rodríguez Millán dijo...

Reverendo, y qué sensación esa de poder decir que yo lo vi...

Carlos, bienvenido a este rincón. Al pinchar el enlace, me pone "Perfil no disponible", no puedo entrar en tu blog...

Inés, cierto, un señor. Y da gusto poder verlo y disfrutarlo.

Bebita, yo creo que en este caso has cambiado tú, je, je, je... Pero es un cambio para bien.

Impenitente, yo soy de Nadal, pero tengo que admitir que como tenista Federer me parece más completo. Pero por eso me gusta tanto verles jugar (y que gane Nadal), porque son los mejores, son leyendas. Es que ganar el Grand Slam en un año es un goloso botín como para dejarle que gane Roland Garros este año, je, je...

Princesa, bienvenida a este rincón. Te devolveré la visita...

Anónimo dijo...

Yo también disfruté con el Nadal-Federer. Y, como a todos, me emocionaron las lágrimas de Federer, la bondad de Nadal, la amistad que la rivaliad no logra romper.
Sin embargo:
-- ¡Qué rentables han resultado las lágrimas,la bondad, la amistad, la rivalidad. Rentables para la economía particular de los protagonistas, para los MMCC, la publicidad.
-- ¡Qué rentables para el espectáculo! Yo me senté frente al televisor aunque no soy forofo de ese deporte. Por algo será.(Lágrimas, bondad, un ídolo que crece, otro que cae, emociones, superación, derrota amable. Ingredientes para una buena y atractiva historia)
-- Lo de Australia demuestra, una vez más, que el deporte superprofesionalizado y de élite lleva una extraordinaria carga de competitividad que llega hasta el sufrimiento físico y anímico sostenido por una legión de mánagers, preparadores, psicólgos, etc.
-- Creo que lo de Australia tiene muchas caras, porque el deporte no es un hecho aislado y tiene que ser puesto en relación con la realidad, la política, la economía, sociología, etc.
-- Por todo ello, propongo para el Príncipe de Asturias no a Federer, como hace Nadal, sino a Lilian Thuram. Ya sabeis por qué.
Por último: estoy de acuerdo con tu artículo, Juan Rodriguez. Este es un blog que me gusta. También el que escribes sobre cine. Los visito muy frecuentemente. Solo quería abrir un pequeño debate.
Saludos.